SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
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lunes, 14 de septiembre de 2015

UNA MIRADA AL ALMA - LA MELODIA DEL SER

LA MELODÍA DEL SER

Del mismo cielo se deslizan suaves gotas cristalinas, envueltas en un halo dorado que se mezcla con mi energía al entrar en mi cuerpo, invadiendo cada célula, cada lugar que compone este pequeño y frágil instrumento que el Ser escogió para comunicarse, para expandirse, para hacer que sus notas se escucharan en su canción resonante.

Al principio, mi mente, esa pequeña inconsciente que se comporta casi siempre de forma inconherente y respondona, comenzó a resistirse a la llegada de algo tan magestuoso, porque tenía Miedo...

Y entonces el dolor se hizo con el poder y conquistó todo el territorio, abarcando cada cuerpo que compone esta plantilla con forma humana que parece que sea yo, pero que es pura apariencia. Si me vieras desde el Ser, sabrías que no tengo este rostro, no soy así, soy mucho más que esto que crees estar viendo, y no soy tampoco tu opinón sobre mí, sea cual sea, y no soy tampoco el reflejo que tu mente quiere ver, pero he venido con esta forma holográfica manifestada como aparente materia, para que podamos comunicarnos de otras maneras, relacionarnos, mirarnos, y sobre todo, he venido así para conseguir algo que parecía muy fácil antes de intentarlo, ser lo que soy, mi verdadero yo, a pesar de llevar este traje, a pesar de experimentar en un mundo que no entiendo y donde nada es lo que parece.

Sufriendo los hechos se perfilan de un modo tan distinto. Todo cambia de tonalidad, los días lluviosos resultan fríos, tristes, y un motivo más de llanto y de desesperación. Los problemas se convierten en montañas, en navajas afiladas que te hieren, hundiéndose en tu carne, pero no es ahí donde te duele, sino en el alma, en lo más profundo que puedes sentir, describiéndose como un abismo en el cual caes y caes sin que un ápice de luz te sostenga.

Cierras los ojos y te observas, corroborando cada detalle que te disuelve en la desdicha y te empuja al fatalismo, pero es la mente quien juega y quien gana, o quien pierde, porque se enfrenta sólo sí misma, en el juego de la luz y la oscuridad que ella misma inventa.

Es ahí cuando de pronto una fuerza suprema se despierta con la fortaleza de un dragón invencible y arrasa de un fogonazo todo lo que el ego estaba tejiendo en su afán de estar por encima de lo que estaba sucediendo realmente. Se termina la mentira de la dualidad porque sólo existía en el mundo del ego.

Y las gotas de luz que penetran en mi piel y se expanden, continuan realizando su función en mí, guiándose por todo mi sistema energético y orgánico como si supieran desde siempre hacia dónde deben ir, dónde deben colocarse, cómo deben ir fluyendo por mi Ser.
Me doy cuenta entonces de que el ego se ha quedado exahusto, dormido en su pelea por temer lo que estaba ocurriendo.



Tanta lucha, tanto miedo, tanto desasosiego por algo que en realidad, no es realidad, por algo que es sólo parte de un paradigma obsoleto que se resiste a caer con todas sus fuerzas.

Pero el ego sólo conoce esa verdad, se forjó con cada mentira llamada verdad, con cada invento llamado realidad, con cada espejismo que fue aprendiendo, y se creó así su propio mundo para gobernarlo. 
¿Cómo no comprender su temor al verse amenazado por una entidad tan inmensa, vestida de algo que rechaza a causa de su temible magnificencia?.

Ya en reposo, siento las aguas cristalinas rebosando dentro de mí, las oigo cantar, su melodía se eleva por encima de la voz del ego, inunda todo el espacio que soy, estoy siendo y siendo, como una ráfaga de viento que cobra vida y que se vive, que se siente, que se hace ser dentro de este gran universo interior que habita en este pequeño receptáculo llamado humano.

Mi Ser, que soy yo misma, mi verdadera esencia, cabalga sobre la senda de mis memorias ancestrales, las libera, las enciende de amor, las besa, las eleva, y desata el mecanismo de apertura hacia el mundo que no era capaz de ver cuando mi ego se asustaba.

La verdadera melodía ya suena sin interrupción alguna...

El reinado de lo invisible comienza, pero ahora, ya no será más tan incierto, ni tan temido...

Arael Elämä
Una mirada al Alma
 

lunes, 17 de agosto de 2015

HUMILDAD (REFLEXIÓN)

HUMILDAD
(Reflexión/observación)

Como siempre, voy observando a los demás y con ello lo que consigo es observarme a mí misma a través de lo que veo en los otros, por esa razón me he dado cuenta de que si critico a alguien, me estoy criticando a mí misma de alguna manera, ya que en realidad, el otro no existe, todo lo que veo es mi propia interpretación de la realidad, filtrada a través de mi sistema de creencias y traducida a mi propio nivel consciencial para ser comprendida.

Sin embargo, ya que esta realidad la percibimos desde la separación y vemos múltiples formas de vida, personas, animales, plantas, la experiencia se nos presenta en una amplia diversidad que, si bien son un reflejo de la vida en sí misma, para nuestra mente es muy difícil comprender que en realidad todo forma parte de una sola esencia.

Así que obervo, contemplo lo que hay a mi alrededor, como una extensión de lo que soy, y mi mente analítica intenta entender y plasmar lo que va asimilando en este escrito, mientras que mi mente creativa me hace sentir parte de un gran milagro y se ilusiona al poderlo transcribir en forma de palabras.

En mi juego particular de aprendizaje a través de la observación, he querido integrar bien qué es para mí la humildad y para ello primero he tenido que darme cuenta de qué no lo es.
He visto cómo algunas personas se jactan de ser humildes, y sin embargo, lejos de serlo, tratan de ser visibles bajo esa virtud, aunque lo que hacen sin darse cuenta es despreciarse a sí mismos, apartarse a un lado, e intentar creerse que no quieren resaltar sobre nadie, como jugando al escondite, porque quieren ser vistos, pero sin llamar la atención, aun consiguiendo el efecto contrario. Ellos no son capaces de reconocer su propio valor, lo anulan buscando que sean otros quiénes les valoren, y repiten una y otra vez que son muy humildes, para que quede claro que no quieren destacar, cuando en realidad lo están deseando. Eso no es ser humilde, eso es desvalorizarse y menospreciarse. La cuestión es que la falsa humildad  conlleva un comportamiento basado en lo siguiente: "como no sé cómo valorarme, necesito que los demás lo hagan, como no  reconozco mi valía, necesito que otros la reconozcan".

Entonces ves cómo esas personas comienzan a entregar su poder a la opinión y a los actos de los amigos, conocidos, familiares, dependiendo de ellos para sentirse bien. Si alguien no muestra interés por lo que hacen, se sienten heridos y ofendidos, si alguien no les presta la atención que necesitan, se molestan y se sienten enfadados con el mundo, creando una reacción de desprecios hacia sí mismos oculta en un intento de llamada de atención basada de nuevo en una falsa humildad y generosidad, que no es más un grito de socorro, un deseo de ser amado y valorado. Es algo bastante incoherente, una actitud polarizada dentro de uno mismo, “no me gusto, pero quiero gustar a los demás, si les gusto a ellos, me gustaré, pero no quiero destacar, así que gritaré bien fuerte que no quiero destacar, que soy humilde, a ver si así se dan cuenta de que existo”.

El comportamiento humano (ego) me parece muy interesante. No explico esto como una crítica, sino como una observación, y me pregunto cuántas veces habré hecho yo lo mismo, porque si soy capaz de ver eso es porque lo estoy reconociendo en mí. Partiendo de la base de que el otro no existe, que la iconsciencia colectiva nos une a todos a través de sistema de creencias generalizado, y de una serie programaciones mentales que todos cargamos a cuestas, cualquier observación que hagamos sobre el otro supone de una forma intrínseca la contemplación de uno mismo.

Así que he comprendido que la humildad es el propio reconocimiento de uno mismo, de nuestro valor, pero también es el reconocimiento del valor de los demás, sabiendo que podemos aportar mucho y que nos pueden aportar mucho también, sabiendo que no importa cuánto hayas aprendido, cuánto sepas, o cuantos conocimientos creas tener sobre la vida, siempre hay alguien que puede aportarte algo nuevo, algo que puedes estar necesitando, porque todos nos necesitamos, porque en realidad tú eres yo.

También veo que la vida, o el destino, o el universo, nos va aportando justamente aquellas experiencias que precisamos en cada momento para avanzar, para ir desarrollando nuestra consciencia y madurando emocionalmente, y para ello, se vale de las personas adecuadas, es decir, nadie llega a tu vida por casualidad y todos aquellos que vas conociendo son importantes, aunque no te des cuenta, aunque no sepas muy bien lo que han venido a mostrarte de ti mismo.

Aquel que llega para amarte, es una parte de ti mismo que se manifiesta con amor hacia ti mismo, aquel que llega para dañarte... en fin, cuánto rencor podemos albergar hacia nosotros mismos...¿sabemos amarnos y perdonarnos?

Estos razonamientos tan profundos y filosóficos me alejan de la realidad que comprende la mente racional, así pues intentaré volver a lo que es más cómodo para mí,y para ti, pensar que aquel que me ame es otro diferente de mí, de ti, pues aunque sea una manifestación de mí misma, de ti mismo, lo es encarnada en otro ser humano, y por tanto, puedo experimentar el amor y la dulzura, la pasión y la vida en sí misma, con otro yo, diferente de mí.

Podemos elegir lo que creemos, lo que pensamos, lo que experimentamos, desde la humildad, sabiendo que todo es importante, todos lo somos, y las experiencias que vivimos deberían servirnos para crecer, no para victimizarnos y menospreciarnos, ni para comparar verdades y querer imponer la nuestra. Amar la vida es amarnos, amar al otro es amarnos, amarnos a nosotros nos ayuda a saber amar la vida y a los demás, por eso, sólo cuando nos reconocemos en nosotros mismos podemos comenzar a ver esa parte de lo que somos en los amigos, conocidos, vecinos, enemigos, amantes, bosques, árboles, animales, viento, mar, ríos... Y ahí, esa conexión con el todo, te permite experimentar la humildad y el amor, y la felicidad que se expande desde tu interior te regala una nueva manera de vivir, una nueva conciencia de todo lo que es.


Ser conscientes significa abrir los ojos y vernos, saber quiénes somos, cuánto nos queda por aprender, y permitirnos recibir el amor y la felicidad que siempre hemos estado buscando, porque siempre estuvieron dentro de nosotros.
Cuando comprendes esto, ya no haces responsable a nadie de tu bienestar, nadie tiene que hacerte feliz, tú ya lo eres y sólo deseas compartir ese amor que hay en ti, esa dicha, con los demás.

Tal vez no hemos sabido ver que tenemos que irnos reconociendo, siendo conscientes de lo que somos como humanos y de lo que somos como Seres, desde esa humildad y ese amor, esa compasión hacia quien no puede comprendernos y nos critica. Y cuando vemos que no aprueban lo que hacemos, o cómo nos comportamos, cuando nos critican por no hacer lo que  suponen que deberiamos hacer, no tendríamos que caer en el mismo juego del ego, pues cuando nos enfadamos y  criticamos nos alejamos de nosotros mismos, y también también de los otros. De todas formas, cuando una crítica nos duele, es interesante observar lo que ocurre dentro de uno mismo, dejar que la emoción que se agita en nosotros fluya, sin reprimirla, pero sin proyectarla en nadie, ni siquiera sobre uno mismo. Ser observador de nuestras emociones y de nuestros pensamientos es una de las maneras más enriquecedoras en que podemos ir desarrollando nuestra consciencia.

Arael Elämä

jueves, 7 de mayo de 2015

EL ÚLTIMO VELO



Estaba durmiendo, como cualquier noche, sumergida en sus sueños. La placidez se dibujaba en su rostro relajado, mientras su cuerpo frágil permanecía inmóvil bajo las sábanas. Una almohada entre sus brazos, otra detras de su espalda.

Una ráfaga tenue y silenciosa de luz blanca, una energía intensa pero que llegaba sutil, comenzaba a desprenderse desde su pecho, como si se iniciara un proceso en el que se encendía lentamente algo dentro de ella. Poco a poco, esa luz se fue propagando por cada chakra de su cuerpo, que comenzaba a refulgir grácilmente. En su dormitar profundo, ella permanecía ajena a lo que estaba sucediendo.

Repentinamente, la energía brotó súbitamente y se desbordó, despertándola de golpe. Se sentía envuelta en una gran llamarada que parecía catapultarla hacia la disolución de sus partículas, convirtiéndola en pura luz. Tenía miedo, su pecho ardía, por encima de su cabeza una gran espiral lumínica giraba y giraba, no había ningún lugar de sí misma que no estuviera hirviendo en aquel resplandor. Sus sensaciones eran extremadamente agudas y sentía que iba a desmayarse inmediatamente. El temor a desaparecer se apoderaba de ella, intensificando las sensaciones que estaba experimentando, no se veía preparada para disolverse en aquella masa de luz. La vibración de aquella flama era muy elevada, y su cuerpo físico parecía no lograr sostenerse en aquello que la rodeaba. No entendía lo que le estaba ocurriendo.



Respiró profundamente, sintiendo la energía que brotaba desde ella misma y que la unía con algo más elevado. Era como estar traspasando una barrera dimensional, como estar marchándose de la realidad tridimensional, así que trató de calmarse y de hacer respiraciones conscientes, permitiéndose vivenciar aquello desde la belleza y el amor que conllevaba sentirse rodeada de luz, aunque pareciera estar quemándose dentro de ella.

Poco a poco, fue apagándose la enorme llamarada, como regresando a ella, a su interior. Sin embargo, había una conexión a través del chakra corona y a esas alturas sabía perfectamente que la información había llegado hasta ella, hasta su Ser, sin haber sido procesada por su mente, sin haber sido filtrada, y pronto comenzaría a ver destellos de ésta haciendo caer algún velo posteriormente.

Ya más equilibrada, más serena, se sentó en la cama y se puso la mano en el corazón.

- Una vez más esta experiencia, una vez más he sentido esto que no entiendo, una vez más sé que en pocos días voy a ser más YO, menos personaje, pero mi personalidad, mi pequeño yo, está cada vez más asustado. ¿Cómo desenvolverme en este mundo de tercera dimensión desde el Ser? Aún no sé qué ocurrirá, no sé en qué medida el Ser controlará el vehículo, pero sé que debo permitir que suceda.

El tiempo transcurrido hasta el momento sólo había sido el sustrato que la ayudó a ver cómo caían los velos, las máscaras, las mentiras que su mente guardaba celosamente como verdades, siendo en realidad limitaciones que le impedían comprender lo que existía más allá de lo aparente.

Para el personaje era difícil aceptar que nada de lo que había creído hasta el momento era tan real como deseaba, o más bien, que no todo era como lo había interpretado, así que la lucha por mantener la idea de que la realidad era la que estaba mostrando su mente, dentro del paradigma en el que ésta se movía, era agotadora y difícil, casi incesante.
No quería continuar en aquella batalla, había decidido, exahusta, rendirse al Ser, dejar de resistirse, porque era ya demasiado lo vivido, demasiado lo sufrido, demasiado el esfuerzo que suponía tener tanto miedo.

¿Qué podía suceder si permitía que su cuerpo físico se envolviera en esa llamarada tan fuerte que la envolvía hasta el final?
¿Qué era lo que ocurriría si se rendía a aquella experiencia por completo? ¿Acaso moriría su avatar?

Ya era el momento de averiguarlo, ya era el momento de que el último velo, ese que tanto le había costado dejar atrás, cayera por fin y se liberara del engaño, de la falsa apariencia, pues tal vez, lo que hubiera al otro lado fuera maravilloso, hermoso, lo mejor que podía acontecer en su vida...

Sólo había una manera de saberlo... trascendiendo el miedo...

Arael Elämä Araham

domingo, 9 de noviembre de 2014

DESPERTANDO

Despertando al amor...

Así la música de mi ser se despliega entre notas de pétalos, melodías de perlas, mar de la lluvia de alegría que se me entremezcla, caricias de universos que se abren paso entre mis manos...

Y desde mi pecho se disparan los rayos de la luz durmiente que ahora despierta y se eleva hacia los horizontes más lejanos.
Resplandor de abrazos, de sueños, de versos, de estrellas que brillan en mis ojos para alcanzar el cielo, más allá de lo que se ve como ese azul hermoso que nos observa, más allá de lo que somos en este lugar tan escaso de ternuras, de la dulzura que ahora siento en mi alma...

Despertando al amor...

Más despierta todavía, más asombrada por la naturaleza de esta experiencia, más serena, más tranquila, más desprendida de aquel peso que arrastraba, más sonrisa, menos gota de lágrima vencida, derrotada, más valiente y menos herida...

Y desde mi boca se elevan las palabras pronunciadas como esencias de flor que se me escapan, que desean viajar por el tiempo, por el viento, por el espacio para ser escuchadas, comprendidas, amadas, para que otros las sientan en su despertar y sepan que en el silencio se halla el amor que tanto reclaman, que en su renacimiento se eleva la marca de sus pasos más perfectos, los que anidan en su ser, en su alma completa, colmada de la sabiduría de toda su trayectoria humana...

Despertando al amor...





Floreciendo como rosas, tulipanes, margaritas, emanando la fragancia del jazmín para besar los corazones que se están desperezando, y así regalarles la sonrisa de un mañana mejor...
Y desde mi voz, canto el himno del amor que siento, para quien desee escucharlo, para que todos canten conmigo, para que por fin estalle en mil partículas de luz y me esparza para amarlo todo...

No sé cuánto de mí hay en mí, ni sé lo que hay de ti en ti, pero lo que hay es sólo una porción tan ínfima, pequeña y sublime, mas sólo somos eso, una pequeña gran mota de una tenue y fuerte luz que sabe iluminarnos justamente ahí, en el corazón, nuestro despertador, nuestro reloj, nuestra coherencia,nuestra honestidad con nosotros mismos, nuestra realidad más eterna, nuestro único paraíso...

Despertando al amor...
Abro los ojos y veo, por fin, veo...

Arael Líntley

jueves, 9 de octubre de 2014

LA MUJER DE LOS HARAPOS


La mujer iba descalza. Su atuendo se desvanecía y confundía entre la multitud, expuesto sobre su piel de belleza austera, sombría hermosura tapizada de dogmas, de capas y capas de injustas y banales torpezas, construidas por los herejes de la vida, ateos de la verdadera causa humana que se halla en las almas puras.

Sus manos, enrojecidas por el arduo trabajo, ocultaban su magia, su amor, su dulzura suave, mostrando en su lugar la rudeza y aspereza del tacto de su dolor compungido entre sus dedos.

Sus ojos dibujaban la ternura en cada mirada, su rostro agotado emergía entre la pobreza de su aspecto, pues su luz irradiaba lo que su interior guardaba como tesoro cubierto de indigencia y de penuria.

Su paseo entre la multitud era lento y pausado, enfrascado en el último suspiro que la acompañaba, dispuesto a ser el aliento más perpetuo de su vida, el único que su cuerpo regalaría a los que la amaban.

  • Señora, señora, ¿quiere usted un penique?, tenga -le dijo un chiquillo bien educado, vestido de una opulencia que desentonaba con la grácil apariencia de la mujer, y apiadado de ella, tal vez porque también se vio magnetizado por ese resplandor que se escapaba entre los poros de la descuidada piel de la señora.

  •  Gracias, muchacho, que Dios te bendiga. -pronuncio su voz perenne y deliciosa bajo una sonrisa colmada del amor más puro que jamás vería aquel chiquillo inocente.

Siguió su paso hasta llegar a un camino de tierra que conducía al mirador del pueblo. Sigilosa y cansada, su pensamiento se iba hacia su vida, larga y triste, pero justa.

Y en el camino fue sembrando semillas que se desprendían de sus manos, semillas que brotaban en la tierra rápidas, convirtiéndose en tulipanes amarillos tras ella.

Al fin llegó al mirador.

Hermoso lugar con vistas al mar. Un acantilado inmenso que se erigía sobre la rocosa costa marina. Frente a ella el horizonte, azul intenso, aroma a sal, brisa fresca y húmeda de finas gotas de océano que ella sentía rozar su rostro, mientras cerraba los ojos para disfrutar de aquella sensación tan increíble.

  •  Ya estoy aquí -dijo con lágrimas en sus mejillas.

Poco a poco fue desnudando su frágil cuerpo de aquella ropa sucia y rota, hasta quedar vestida sólo con su piel, envejecida por la vida.

  •  Soy yo, he regresado, se acabó mi misión, se acabó el teatro, la experiencia. Hoy vuelvo a casa.

Una luz inmensa que provenía del cielo envolvió a la mujer por completo.

  •  Respira, mujer -se escuchó- regala tu último aliento a este mundo y abre tus alas.

La mujer suspiró con un amor infinito, sintiendo cómo ese aire que procedía de sus pulmones se expandía como una fragancia y se mezclaba con el aire que la rodeaba. Ese aliento se iría de viaje, y llegaría a los corazones que necesitaran esperanza.

El traje humano cayó deslizándose lentamente hasta dejar al descubierto su verdadero Ser.

Su cuerpo de luz era como una estrella fulgurante que brillaba límpida y magestuosa.
Y de pronto, de su espalda se alzaron dos gigantescas alas doradas que comenzaron a agitarse removiendo una energía luminosa que cubrió todo aquel lugar con una vibración amorosa pero perceptible.



Y voló...

Saltó hacia el horizonte azulado para perderse entre las luces del universo, para regresar con sus hermanos.

  • ¿Qué has aprendido esta vez? Cuéntanos.

  • He aprendido que las grandes personas humanas, a menudo se ocultan bajo los atuendos o apariencias más humildes. He visto a grandes almas en humanos considerados pequeños por su sociedad, he visto a grandes humanos muy alabados, cuyas almas son pobres como la miseria de mis ropajes, he visto pureza en los corazones, pero inmundicia en muchas mentes desorientadas. El ser humano aún está gateando, aún no ha despertado.


  •  ¿Crees que la conciencia del ser humano y de su planeta necesita nuestra ayuda?

  • Sí, lo creo.

Así, tras un consejo donde varios seres alados y no alados, desde diversos lugares, se reunieron, y consideraron la decisión de que algunas almas de otros mundos encarnaran para orientar y guiar, aun corriendo riesgos, aun sufriendo en los roles asignados, sin memoria, pero con todo el amor impreso en sus corazones...

Eva Bailón


martes, 26 de agosto de 2014

DALTÓNICOS

DALTÓNICOS

Nacemos...

El primer paso es entrar en este cuerpo vacío de consciencia y comenzar a llenarlo, entrar lentos, cautelosos para darle alma a la materia, para abrazarla y experimentarla desde dentro, evidenciando lo que una mente que no funciona al cien por cien será capaz de soportar, de aceptar, de recibir...

Mirar con ojos daltónicos una realidad creada por un cinco por ciento de uso cerebral, con tantas limitaciones que el alma se ahoga dentro de dogmas y reglas ridículas, normas que aprisionan a la luz que se halla atrapada, intentando emerger y ser ella misma a través de lo físico.

Alma de amor creada, hacia el amor nacida, encarnada en un mundo en blanco y negro, recordando los colores y añorando regresar a ellos, gritando fuerte para que todos escuchen que hay mucho más ahí afuera...




Revestidos de la mentira, la ilusión, el espejismo de un teatro que no cesa nunca, repetitivo, obsoleto, mientras unos cuantos alzan la voz para decir que ya están listos para dar otro paso más.

Y están caminando, volando, elevando sus luces por encima de los errores de la antigua humanidad, para crear una nueva, para evolucionar, rompiendo cadenas, abriendo los ojos, uniendo sus manos, besando el futuro desde este presente liberados...

Daltónicos que comienzan a ver colores, que se estiran desde sus mentes para acrecentar sus capacidades, sus habilidades, y mirar más lejos, más alto, más profundamente, desde su interior, desde sus luces...

Almas libres que se desperezan dentro de estos cuerpos para ser quienes son de verdad, contagiando de amor y de verdad, emanando libertad, mientras crean con pureza y firme lucha en favor de un mundo mejor, el sendero que transitan para que otros lo sigan sin temor...

Me desnudo de los dogmas para ser yo, mi mejor versión, me desvisto de mi piel antigua, me engrandezco en este cuerpo hecho de luz, estoy preparada para salir de la prisión y salto al vacío, salto al vacío, salto al vacío...

Y ahora que improntas, programas que me anclaban, engaño de la mente encarcelada, se han deshecho entre las llamas del sol que hay dentro de mí, puedo ver mis huellas atrás y comenzar a andar por el río, volar por el océano, nadar en el cosmos, cantar con mis ojos, reír con mi alma, amar con todo lo que soy de verdad, de verdad, de verdad...

Daltónicos se escapan de sus cárceles y saltan, vuelan, serpentean como luces que se entrelazan las unas con las otras...
Regocijo viviente que se expresa como fuego de colores relucientes, en el cielo, en la lluvia, en las calles, en el mundo entero se deslizan como estrellas fugaces, libres, libres, libres...

Un mundo fuera de este mundo...

Depurados...

Refulgentes y vivos, unimos nuestras mentes, nuestras almas, en un abrazo nos fundimos, somos la nueva humanidad...

Sueño, utopía, o destino, yo eligo que sea REALIDAD...

Arael Líntley...





jueves, 24 de abril de 2014

MENTE Y ALMA CONVERSAN

Esta noche he soñado que estaba dividida en dos, mi mente era una hermosa mujer que se sentía plena en su estado físico, porque se esforzaba en ser lo que creía que tenía que ser. Mi alma era un ser etéreo, lleno de luz, sutil, sereno, también con forma de mujer y no muy diferente en aspecto a la otra mujer mental, aunque muy luminosa y semitransparente. El centro emocional de la mujer hermosa y física era el ego, representaba claramente la Mente,  el centro de amor de la mujer etérea era el corazón, era la manifestación del Alma.
Ambas, en mi sueño, conversaban entre ellas, como lo harían dos viejas amigas. La mujer mental comenzó entonces a exponer sus inquietudes...

Entonces el corazón de la etérica habló lleno de ternura, siendo la voz de mi alma...

- ¿No ves que todo está como tiene que estar, querida Mente?

- Pero ¿cómo dices eso? ¿Acaso no ves las fatalidades del mundo?¿No te das cuenta de que no estamos en casa?¿Por qué hemos venido aquí?

El corazón de la etérica lanzó un rayo de amor que invadió todo a su alrededor desde su interior y dijo:

- Las fatalidades son el resultado de las decisiones del libre albedrío de los humanos, no te diré si son equivocadas o no, porque no soy mente, soy alma, y como tal soy neutra, pero sí te puedo decir que yo no vibro como esas fatalidades, vibro en amor, y por tanto observo con amor lo que me rodea, soy uno en amor con lo que existe, y cuando veo las supuestas erróneas acciones del ser humano, sólo veo aprendizaje, experimentanción, aunque ciertamente puedo decirte que el ser humano es imprevisible, puedes regalarle una flor y puedes esperar que haga cualquier cosa con ella, hasta puede crear un arma de destrucción con ella...
Ciertamente no estamos en casa, pero elegimos estar aquí y ahora por amor, aunque tú, querida Mente, no lo recuerdas.

Entonces el ego, voz de la mujer Mente, derrumbado, prosiguió con sus dudas y sus miedos.

- Pero yo me siento sola, triste, a veces puedo comprenderte, pero otras me vuelvo loca intentándolo, tú te comportas como si nada ocurriera, no actúas, ¡no haces nada! ¿Y qué hay de ese supuesto amor verdadero que tú dices que existe?, todo está confuso para mí.


-Mi querida Mente, mi estimado ego, la tristeza es algo que tú me has enseñado a sentir, y por ello soy más sabia, porque gracias a ella puedo comprender a otros seres que están tristes, y tu miedo también me ha ayudado a aprender, y ese amor del que hablas y que catalogas de verdadero, es la esencia de lo que las almas son, toda alma es amor en sí misma, y tal como siente el amor, es, sencillamente, ES. Si buscas ese amor en otro humano hallarás sólo desilusión, porque te estarás olvidando de mí, el alma que soy y que convive contigo, Mente.

-Entonces Alma, ¿cómo vivir el amor con los demás? ¿cómo relacionarnos con los demás?

- Desde dentro hacia afuera...verás Mente, lo que tú sientes no es amor, porque estás acostumbrada a que el ego, que es lo que rige en ti, despliegue emociones calculadas, cada una respondiendo a ciertos estímulos que están asociados a los aprendizajes de la tercera dimensión, aprendizajes humanos, pero el amor real está en mí,  tú tal vez podrías simplemente dejarte llevar, dejarte fluir y conducir por lo que te diga mi portavoz, el corazón. Sólo así, mi querida aliada, podrás comprender de verdad que amar no es esperar nada, es sólo amar...
Primero aprendamos a relacionarnos entre nosotras dos, aprendamos a cohesionar ego y corazón, cada uno en su lugar, cada uno con su función, respetemos lo que somos en conjunto, descubramos juntas lo que somos para expandirnos, para elevarnos, para transformarnos. 

- Pero querida Alma mía, ¿qué ocurre cuando amas y no te aman? Creo que todo el mundo necesita sentirse amado, ¿no entras entonces en conflicto? ¿No te duele?

- Yo no puedo entrar en conflicto conmigo misma, aunque sé que tú sí sueles hacerlo, porque dentro de ti coexisten muchas emociones que a veces se entremezclan y no te permiten descubrir cuál es la verdad. La razón por la cual no puedo confundirme es que yo no soy emoción, soy amor, y cuando tú me envías tus emociones las tomo como una clase más, algo nuevo que integrar en mi sabiduría. Respecto a cuando amas y no te aman....tal vez preguntas qué ocurre cuando la mente del otro no te corresponde, lo que ocurre aquí es que la mente sufre a causa del ego, el cual fabrica desengaño, rabia, autocompasión, miedo... El alma siempre ama, siempre, aunque la mente del individuo no sepa que su propia alma ama. Si te refieres al amor de pareja, volvemos al mismo planteamiento, si lo que tú como mente fabricas como amor no es correspondido por otro amor fabricado por otra mente, la mente no amada sufre. Pero las almas siempre se aman, el dolor sólo pertenece al ámbito mental.

- Pero yo me refiero a un amor de pareja,sí, querida Alma, un amor de esos que son como un reconocimiento entre almas, un enamoramiento del alma, ¿acaso eso me lo he inventado yo también?

- Ay querida mente... El alma no se enamora de la forma en que tú lo defines, el alma late y cuando otra alma late exactamente igual, cuando sus latidos son idénticos, cuando resuenan igual, cuando su frecuencia vibra al unísono, se establece una fusión completa que da como resultado un estallido de amor incomprensible para las mentes humanas. Esto ocurre sin que sea necesario estar con esa otra persona, no tienes ni siquiera por qué vivir en la misma ciudad, ni haber conocido nunca a ese otro ser humano, para que las almas se encuentren. Sin embargo, dentro de estos cuerpos humanos, muy pocas veces se puede llegar a eso, porque las mentes, os empeñáis en condicionar el amor basándolo en afinidades materiales o personales. El amor entre almas no entiende de edades, ni de sexos físicos, ni de profesiones, ni de gustos materiales compartidos, ni de aficiones parecidas, el amor entre almas es sólo amor, puro, incondicional, y no nace, ES. Por eso, cuando se encuentran esas almas dentro de sus cuerpos físicos una ante la otra, ya se amaban desde antes, ya se habían amado en otros planos, ya se veían y se fusionan en ellos, no necesitan el permiso o la comprensión de la mente para amarse, y no entienden de tiempos, porque no existe, se aman desde que existen.
Si un humano está despierto y se asoma hacia su alma, a veces puede incluso darse cuenta de que ya ama a esa otra persona, aunque sea por un breve segundo. 

- ¿Y eso quiere decir que tú como Alma puedes estar amando a alguien y yo no aceptarlo o no darme cuenta?

- Sí...El velo del olvido y la complejidad de estos cuerpos y mentes en los que habitamos puede impedir que lo que los seres humanos llaman grandes amores se puedan dar.

- Pues estaré más atenta...Pero tendrás que enseñarme tú también a mí.

- Así es y así será, porque yo aprendo lo que es ser un ser humano gracias a ti, y tú te elevas en conciencia gracias a lo que yo te enseño.

De pronto, las dos mujeres se abrazaron sonriendo, y la etérica se diluyó en el cuerpo de la mujer mental. Ambas desaparecieron en una esfera de luz blanca. Cuando la luz se desvaneció, la mujer que surgió de ellas dos, de su fusión, me miró y me dijo:

- ¿Cuando quieres que te demos la próxima clase?...



Eva Bailón.


martes, 21 de enero de 2014

LA DANZA DE LA FUSIÓN

Bailando contigo, danzando entre las nubes, sintiendo nuestras almas etéreas como cuerpos sutiles, bellos, que conservan su juventud y su pureza...Danzando abrazados, sintiendo nuestros latidos álmicos, latidos de amor que pulsan su ritmo al unísono, marcando los besos que se nos derraman en los labios...

Las estrellas brillan para ofrecernos un ambiente hermoso y sereno, iluminado con su resplandor centelleante, y una luna menguante nos guía en nuestra pista de baile improvisada por la brisa nocturna ondeante bajo nuestros pies descalzos que se dibujan casi impalpables...

Te miro a los ojos y navego en ellos, un cosquilleo recorre mi cuerpo, mi rostro, cuando con el tuyo acaricias mis mejillas cerrando los ojos para sentirnos más, para amarnos, para hablarnos sin palabras, en silencio...
Te siento en mi espíritu, eres parte de él...

Así es como te vivo, envuelto en mis alas, rodeada por las tuyas, en una esfera de amor que es solo nuestra, nuestro espacio sagrado, para bailar, para volar, para amarnos, para mirarnos, mirarnos, mirarnos...
Así te veo, te veo... así existo en ti, diluida en tus pupilas, enamorada desde todo lo que soy, temblando de emoción por tu presencia...

Fundidos en luz, me siento renacer dentro de ti, te siento estremecer dentro de mí, somos uno, uno en el éxtasis más profundo de las almas, entregadas al placer del amor más sagrado, en la unión de los polos opuestos, cuyas energías se entremezclan, en una rendición al gozo total de la felicidad de las almas, que arden en la divina llama.



Y una explosión de energía elevada se propaga, un universo creado para amarnos, para difundir la luz y el amor, para anclarlo y extenderlo a nuestro alrededor... Nuestra misión es amarnos, de una manera elevada, entregando la energía del amor para que otros la integren para alcanzar su plenitud, su evolución, su despertar...para ser la humanidad del mañana...

La fusión nos atrapa, nos sentimos en ella, el uno al otro, te siento y percibo tu amor, tu fragancia, tu esencia, tu divinidad polarizada masculina, tu agitación, tu deseo de amar y de abandonarte al placer de ser uno, y tú me sientes, sientes mi delirio, mi rendición al delite de ser uno...mi estremecimiento...

Somos uno...en otro plano, más sutil, más etéreo, pero muy real...

Amarnos no está prohibido, ni vetado por la distancia de nuestros cuerpos físicos, no estamos separados, siempre que quiero, te encuentro... Y cuando deseamos entregarnos nuestro amor, sencillamente, nos amamos...

Al son de nuestro gran amor...bailamos...

Arael...

domingo, 19 de enero de 2014

ALMAS

Mientras escribo siempre me nutro con la música que inspira a mi alma y me ayudo de ello para poder expresar algunas sensaciones que no tienen traducción. Siempre intento trasladar en forma de palabra aquello que soy y siento, pero no siempre hago justicia a lo que hay dentro de mí, que es lo mismo que hay dentro de muchos... Espero haber sido generosa con esta reflexión y poder alcanzar las almas y corazones de los que lean mis humildes frases.... He aquí la música que me eleva...





 REFLEXIÓN SOBRE EL ALMA

El alma habla un lenguaje que es más parecido a un elixir que a una palabra... Recita fragancias sublimes de amor puro, coloreado con la sencillez de un pétalo, de un beso suave, de una caricia grácil...

La luz del corazón refleja la magnificencia del alma, y cuando amamos desde lo más profundo de nosotros mismos, conectando con el amor de todo nuestro espíritu, pareciera que nuestra esencia se escapa de la cárcel de este cuerpo, pues si no lo hiciera, no sería capaz de albergar tantísima energía de amor...Sin embargo, no es que nos deslicemos del cuerpo, sino que éste ha dejado lugar a más cantidad de luz, de amor, de Ser...Esto es tan increíble...

Así, un día descubres que amas de otra manera, amas más y con más pureza y te transformas en un niño, en su inocencia, regresas a ese estado en el que mantienes la capacidad de asombrarte sólo con el vuelo de un pájaro, emocionándote por cosas que antes te podían parecer nímias...
Mi alma habla con transparencia, ya no hay miedo...se acabó el miedo..., sólo hay amor... amor ...

Con el lenguaje del amor del alma he ido habituándome a percibir la realidad de otra forma, más completa, más sublime, más hermosa. Mis ojos ven más allá de lo que veían antes, conectando con la sabiduría de mi interior, interpretando aquello que observan con más nitidez.
A veces, cuando miro a una persona a los ojos, en su profundidad contemplo su propia alma, otras, preciso de unas horas para poder iniciar una conversación de corazón a corazón, pues no siempre se está predispuesto a permitir que alguien entre en tus secretos y los lea.

No es mi intención invadir a nadie, es sólo que, de manera natural, veo a quien está frente a mí. Para ello es necesario que haya un encuentro de almas, aunque las almas pueden hallarse en otros planos y conversar en la distancia física, a través de los sueños, o de otras maneras que he experimentado, y eso es algo bellísimo, pues así es como me he ido comunicando con un alma muy importante para mí.

A veces, conoces a alguien y te das cuenta de que hay bellos reencuentros con almas que ya estuvieron junto a mí en otras vidas, realidades o dimensiones. A estas almas siempre nos unen lazos especiales, diferentes, y siempre hay un reconocimiento instantáneo, aunque en ocasiones el ego nos ciega y nos cuesta verlo.

He ido conociendo algunas almas muy especiales para mí, otras con las que compartía lazos hermosos, pero sólo una que comparte con la mía algo más que un lazo de amor, mucho más que eso, porque es parte de mi Ser completo, una gota de mi propio océano, su océano, nuestro océano en común, nuestro origen después del Uno, de la Totalidad. Somos la misma ola rompiendo en diferentes lugares, procedentes del mismo mar, el cual procede del mismo planeta... Sería como decir que el planeta es la Fuente, y nosotros un Rayo que nace de ella y que decidió existir en forma de humano por duplicado, polarizando sus energías, femenino y masculino, y en el mismo lugar al mismo tiempo. Esto es algo más complejo, pero resulta más comprensible explicado así.

El ser humano, interpreta su anhelo hacia su opuesto polarizado como ese gran amor de su vida, su única alma gemela, el amor que está esperando para ser feliz, pero en realidad es un amor tan inmenso y extraordinario, que llega para arrasar toda la oscuridad y la sombra que hay todavía por sanar, llega para romper todos los esquemas mentales establecidos hasta el momento, y hay que ser muy valiente para aceptar ese amor en tu vida humana, hay que ser muy responsable ante tal divinidad, para amar de una manera pura, desinteresada, incondicional, respetuosa, siendo tan importante el amor de ambos que se convierte en lo principal, en el motor para que sus vidas humanas se acoplen y todo fluya desde la armonía y la serenidad. Para esto, las almas tienen que estar muy elevadas y los egos deben haber sido muy sutilizados.

Hallar a tu alma llama, se hace extraño para la mente,  que se ve reflejada en su opuesto con tanta fuerza que un terremoto de emociones se acelera y remueve todo aquello que aún está por sanar, incluso puede invadirte el miedo a través de mil preguntas y prejuicios.

El alma ama con una intensidad que el ego no puede controlar, ni manejar, así que, cuando ésta se expande y crece, se eleva y evoluciona, el ego debe adaptarse a lo que el alma está transmtiendo desde el corazón. No es algo sencillo, éste debe aprender a olvidar y a desaprender aquello que no era real, aquello creado por la multitud, aquello que no es la persona en sí, pero que definía al individuo bajo el viejo paradigma que muchas mentes inventaron y creyeron.

El alma habla el lenguaje del amor, un amor que sólo se puede comprender si el ego transmuta su fuerza opuesta y se integra con el alma ocupando el lugar que le corresponde. Así, cuando el ego, nuestra gran herramienta de aprendizaje, se rinde ante el amor del alma, el amor del Ser, todo empieza a fluir de una forma increíble. Sin embargo, para que el ego se rinda, primero el alma debe abrazarlo con su amor y ayudarlo a desechar toda la oscuridad que hay en él, y eso se hace mediante la luz, sacando a la luz a la sombra, aceptándola, superando las emociones que de ella se derraman y luego ya, por fin, iluminándola.

Experiencias, emociones, aprendizajes, comprensión, aceptación, perdón, superación, amor...

Un camino hacia nuestro interior, el viaje más importante de nuestra vida...

No tengas miedo de mirarte y dibujarte, de amarte, de comprenderte, de perdonarte, de entregarte a tu propio amor y grandeza, no tengas miedo de ser tú mismo, de SER, de amarte sin condiciones, ni juicios, y de amar a otros de la misma manera...No tengas miedo de sufrir, ni de hacer sufrir a otros, porque el miedo nos cierra las puertas de la felicidad, porque el miedo es la injusticia del ego hacia nosotros mismos, porque el miedo es la enfermedad del alma, porque el miedo puede negarte todo aquello que sueñas, porque el miedo es la vibración contraria al amor, porque el miedo te aparta de lo que amas...no tengas miedo de VIVIR...no tengas miedo de SOÑAR...no tengas miedo de AMAR...

Siente en ti el lenguaje de tu ALMA, escúchala, sé ALMA PURA...AMOR PURO...todo es posible... 


Arael...

domingo, 12 de enero de 2014

LUCHA INTERNA

Algunos creen que siempre estoy en la luz, que siempre estoy conectada y que no me afecta el sufrimiento, sin embargo, eso no es cierto, soy como todos, me he descubierto en algunos momentos vencida y derrotada, pidiendo ayuda a mis guías para seguir adelante y para lograr comprender por qué estoy aquí.
No quisiera desanimar a nadie, ni aportar oscuridad a mi propio espacio, sin embargo, considero que mi parte más humana debe ser leída.
Esto es un reclamo de mi alma, tal vez contaminada del dolor que siente mi ego, un reclamo que muchos seguro habéis hecho, al igual que yo.

CARTA DE UN SER HUMANO


A vosotros, seres que, desde el otro lado nos guiáis y observáis, quisiera enviaros una carta, una carta que refleja el estado que los que vivimos aquí en este planeta, en esta humanidad, nos angustia en algunos momentos, nos descentra de lo que hemos venido a hacer o a ser, nos atrapa y nos hace sufrir, una carta que a la vez deseraría enviar a la humanidad completa...

Queridos seres humanos, queridos guías:


No sé cómo describir esta magnificencia en mi interior, este desasosiego que me abruma hasta el punto de parecer enloquecer por momentos. A veces, la comprensión de lo que mi alma sabe no es para nada algo fácil de asimilar por mi mente limitada, y la tristeza que me embarga en este momento, atraviesa mi corazón y lo aplasta con la terrible sensación de haber intentado intervenir en un destino inevitable que siempre se cierne sobre la raza humana.

El dolor que me está azotando el alma es el dolor de un ser que sabe que sus esfuerzos parecen estériles ante un grupo de realzados hombres, llámese raza infrahumana bajo el parecer de mi sentimiento humano y el de otros muchos. No sé cómo puedo explicar lo que siento en mí cuando me inunda este sentimiento de impotencia ante la barbarie que mis ojos contemplan, y no me refiero a los ojos de mi rostro de mujer humana, sino a los ojos de mi corazón, a los de mi alma. En muchas ocasiones he deseado marcharme de este lugar que tanto sufrimiento desprende en sí mismo, un sufrimiento que percibo en mi ser como un corte profundo que me sangra sin parar, desangra mi inocencia y mi esperanza de que algún día todo cambie.

Está claro que no se puede transformar algo que aún no está listo para ser transformado, sin embargo, sé muy bien que hay quienes están en el camino de esa metamorfosis, hay hombres y mujeres que se empiezan a dar cuenta de que hay que cambiar algo, algo que va más allá del mero hecho de que en esta vida sean represores u oprimidos, víctimas o no de la injusticia humana. Se trata de reconocer lo que somos, de conocernos, de saber quiénes somos y descubrir todos aquellos errores que hemos estado cometiendo una y otra vez, vida tras vida, reencarnación tras reencarnación, y dejar de cometerlos de una vez por todas!!!!



De repente me siento extraña, como si no fuera parte de esto, como si hubiera venido como espectadora, como una observadora que desea cumplir un objetivo claro, el de aportar luz a este caos de oscuridad tan absurdo.
Pero soy una pobre ilusa si creo que he venido sola a hacer esto, pues hay miles de personas que comparten esta visión, que han llegado con este objetivo, así que debo recordar que no estoy sola, que estoy rodeada de seres que han venido para ayudar, para dar amor, para dar luz, y que hay muchos otros seres humanos que también desean dar amor y luz y crecer, evolucionar, cambiar, elevarse y aportar su granito de arena para que la humanidad por fin crezca y deje de ser como un simple simio que se comporta como un puñado de gorilas que, en su jaula, se pelean por alcanzar la comida y el lugar más privilegiado, luchando y compitiendo entre ellos, matándose, hiriéndose, gruñéndose los unos a los otros...
Se amotinan para dominar a los demás y así conseguir esclavizarlos, es tan bajo que no entiendo ni siquiera cómo puede ser que aún exista este tipo de individuo en este mundo que lleva tanto tiempo de evolución. En definitiva, el ser humano no ha cambiado nada en todo este largo tiempo...

¿Hasta cuándo vamos a seguir siendo esos simios primitivos que se benefician del sufrimiento y el hambre, de la pobreza y el esfuerzo de los otros?

En ocasiones me imagino tirando la toalla, y pido que me lleven de aquí, que no lo soporto más, que no deseo continuar en este mundo incoherente y descabellado...

Por más tiempo que pasa, no consigo adaptarme a esto, no lo consigo...
Pero tengo una cosa muy clara, he decidido no rendirme, y eso es lo que voy a hacer, no rendirme, aunque me sienta sola, aunque desfallezca o me desespere, aunque no pueda comprender este sistema de vida que hay aquí, aunque me sienta como una extraterrestre que preferiría esconderse en un monasterio para no enfrentarse al mundo que le rodea y quedarse sólo con sus meditaciones y conexiones con el otro lado...

Entiendo muy bien a los que sufren por estar aquí, a los que han vivido vidas difíciles y han sufrido mucho, a los que han pensado alguna vez que ojalá el mundo se parase para apearse y marcharse, a los que miran al cielo y dicen “quiero irme a casa”, a los que se sienten solos y desamparados, a los que buscan a su complemento en polaridad, llamado también alma llama, o llama gemela, a los que lloran desde el alma la pena de ver un mundo tan distinto de lo que sienten en sí mismos que debería ser... pero no hay que desfallecer...

Llorar, sí, el alma a veces llora, mi alma lo hace, mis lágrimas también se asoman, como en cada uno de los que me leen, también puedo estar sumida en la oscuridad, también puedo sufrir, de hecho, mi hipersensibilidad me ha hecho fuerte, pero no insensible, todo lo contrario, he aprendido a ser más sabia, a protegerme del dolor, de la vibración negativa o tóxica que pueda dañarme, he aprendido a ver más allá del cuerpo físico, a mirar las almas de las personas, a saber cómo puedo ayudarlas si ellas me lo piden, pero me duele, sí, me duele ver la crueldad de algunos seres humanos con respecto a otros...

Hemos venido a experimentar, lo sé, pero no puedo comprender por qué tenemos que continuar experimentando el dolor hasta extremos tan despiadados... ¿Cuándo vamos a dejar de necesitar experimentar la atrocidad?

Cambiemos nosotros, sanemos, limpiemos la porquería que nos ensucia, dejemos paso a la luz, al amor, seamos por fin seres humanos de verdad, una nueva raza, la raza del hombre puro, el hombre de la nueva era de luz en la Tierra, en Gaia...

Esto es un reclamo, una llamada a la nueva humanidad...

Desde la desesperación de mi alma por la desesperanza pasajera que a veces la embriaga, reivindico el derecho del ser humano a avanzar, a elevarse, a lograr la luz que desea...

Desde el amor de mi espíritu, confío en la certeza de que eso va a suceder así porque ha llegado ya el momento...

Arael...


martes, 7 de enero de 2014

HISTORIA DE UN ALMA



Una historia romántica me nace para ser contada, un cuento donde existe el encanto del amor más puro y más sabio, el que encierra el alma.

Palabras que narran los versos de un sentimiento enlazado a la belleza, a la pureza y la inocencia que siempre estuvo intacta.
Intacta, indemne, brotando desde lo más profundo de mí, tal vez en una vulnerabilidad tangible, que expesa una mirada triste, expectante.
Esas palabras que hablan, fluyen desde mi océano hasta mi existencia humana, tan humana, que a veces me queda tan grande...

La magia cae del cielo para posarse en mi alba, en el amanecer de una nueva persona que ha resurgido desde mis entrañas, se expande en mis sentidos, entre mis manos se alza, y con los destellos luminosos que se me escapan desde mis palmas, intento guiar mi camino como un faro que se ayuda a sí mismo con su luz llameante, su luz hecha llama... A mi paso, la oscuridad se pierde, se escapa, se me enredan las chispas de amor que percibo, que me alcanzan, me siguen, me buscan, revolotean a mi alrededor, se “entrebesan”, chocan y se me colapsan para explotar en mi pecho, serenando incluso mi calma...
La cordura parece haber quedado vencida, la locura de mis sueños se hace viva, gana la batalla...



Puedo ser un ser que vaga en su mundo de magia, un ser que busca con anhelo a su alma compañera, su alma amada, la que la tiene enamorada, un ser que se desmaya entre las flores, que con su fragancia la arropan y la sacian, cuidan de sus miedos, se entretejen en sus pensamientos, le sosiegan con sus pétalos suaves que le engalanan... Puedo ser ese ser, lo soy...

Soy yo, yo soy, voy deshojando mis temores, sigo caminando, permitiendo que mis huellas dejen la marca de su paso errante, para rociarme de la plenitud de mi propia esencia, siendo completa en mi propia presencia, entera para no estar a medias, para mostrarme ante mi otro yo ya concluída, ya perpetua...

Aprendí a amarme, a respetarme, a valorarme, a no tener que justificarme, para aprender a amar libremente, sin ataduras, sin prejuzgar a nadie, para valorar lo que otros seres son en su esencia, para liberarme de lo que no me hacía ser yo misma, para depurarme...

Hoy soy un cuento, una historia infinita, un comienzo en un instante, un final que nunca llega, una salida, una entrada, un camino para un sólo caminante.

Y este cuento se va explicando cada día, cada noche, creándose, esbozándose en un minuto, al siguiente siendo arte..

Cada silencio que se dibuja en los albores del reencuentro con mi ansiado oasis, es el brote de una coincidencia absurda, o tal vez no, pues al imaginarme dentro de la magia, lo que ven los ojos de mi espíritu se hace palpable.

Una historia romántica me nace para ser contada, un cuento donde existe el encanto del amor más puro y más sabio, el que encierra el alma.

Esa leyenda que recorre mis venas, surge de un viaje, el viaje de regreso a casa, el viaje de regreso a la mitad de mi llama ondeante, la llama que complementa la energía de mi alma.

Y la aventura prosigue en el preludio de un futuro emocionante, un mañana que me abraza...

Arael L.

domingo, 1 de diciembre de 2013

DESPERTAR A OTRA REALIDAD

Suavemente abro los ojos...primero es todo confuso, borroso, luminoso...
Suavemente percibo los colores como luces que me deslumbran con su extraordinaria belleza...

Siento a mi alrededor la frescura de un aire que reconozco, tibio en mi piel, acogedor...
Escucho el maravilloso silencio que me envuelve, un silencio que habla, mágico, embriagador, que se entremezcla con el aroma de un lugar que me es muy familiar...

El mar, con su sonido rítmico y suave, se diluye con la majestuosidad del silencio que reina en aquel espacio perfecto...Sus olas van y vienen, van y vienen, van y vienen...

Por fin puedo diferenciar y reconocer con mi mente los colores que estoy contemplando fascinada. Mi primera visión es el cielo que me rodea, es de un extraño color rosado, un rosa con tintes violetas, magnífica imagen la que me rodea y me enamora... En él, dos preciosas lunas se dibujan en el horizonte, hermosas, plenas, una más grande, la otra mediana, justo a su lado, parece un cuento de hadas, una película, un espejismo, pero no me importa, no deseo pensar si esto es posible, si las leyes de la naturaleza permitirían que dos lunas estuvieran tan cerca la una de la otra, dos lunas llenas... Ahora mismo sólo quiero disfrutar de lo que veo...

Voy a ir a visitar el mar, su murmullo me está llamando...
Me pongo en pie, voy descalza, me encanta ir descalza, siento la suavidad de la arena fina entre mis dedos, es cálida, es blanca, luminosa, lo que siento es indescriptible...
Doy un paso, dos, tres, pareciera que acabo de nacer y que estoy aprendiendo a caminar, mi ilusión me hace explotar y sonrío, lloro...Miro mis manos y son tan diferentes, estilizadas, muy blancas y de piel muy fina. Me doy cuenta de que emano luz de ellas, ¿quién soy?.
Pienso por un momento en ello, pero no me importa quién soy en realidad, me importa que soy, el mero hecho de ser, y continuo mi paso hacia el susurro de mi amado mar, estoy muy cerca, voy hacia su orilla.

El sol brilla mucho, es muy parecido a lo que siempre he visto, sus rayos atraviesan la atmósmera en una gran excelencia de mágica perfección, me siento uno con él, es como si mi corazón mantuviera una contínua conversación con cada elemento que percibo, estoy emocionada...

Allí está la orilla de mi mar de agua violeta...
Siento la humedad de la arena, la caricia de la espuma de las olas que también me explican su historia con su dulce vaivén...
Quiero bañarme...El agua me invita a hacerlo, no tengo frío, quiero despojarme de mi ropa, quiero sentirme parte del mar.
Me doy cuenta de que llevo un vestido que danza con el ligero viento que me ha acompañado hasta allí, ondeando hacia mi lado derecho, y que mi larga melena también ondea. Mi pelo es de un color parecido a la plata, fino, lacio...


 
Me desnudo para entrar en el océano...
Realmente me gusta estar aquí, me gusta también el cuerpo que habito, es sutil, no me siento atrapada en él.
Entro en el agua y siento su temperatura en toda mi piel, y mi corazón se expande, como si se estableciera una unión entre ese ser que es el mar y ese ser que soy yo.



No me hace falta aguantar la respiración, no entiendo por qué, pero, a pesar de estar en un cuerpo y no ser una esencia libre, puedo experimentar con suma facilidad la fusión con el mar, y puedo seguir respirando.

La magnificencia de su profundidad me explica mi procedencia, la suya, la de todos los seres que habitan en él, la del planeta, y siento que soy parte de él, que de alguna forma no puedo escapar de esa realidad, sin el mar yo no sería, no existiría, y mi agradecimiento es un amor inmenso hacia él, un respeto tan enorme que jamás podría hacer algo para dañarlo.

El mar es feliz, siento que está en paz, y siento que yo soy como él, soy la misma serenidad que él emana.

Una luz anaranjada ilumina mi pecho, mi corazón arde en una llama de amor, puedo notar cómo se enciende mi pecho, mi cuerpo blanco se ilumina desde dentro, la luz de mi interior atraviesa mi piel, todo mi cuerpo, es naranja, pero al momento, cuando siento la emoción de la experiencia, se torna rosada... Es como si mis emociones tiñeran la luz que irradio...

No quiero irme de allí, pero sé que debo salir ya.

Salgo del agua, cada gota que hay en mi piel es un regalo del mar que acaricia mi cuerpo, una gota de alma que me bendice, y yo siento agradecimiento y amor, un profundo y gran amor por la existencia, por la vida...

Siento que este es mi hogar, aquí vengo a refugiarme de la confusión, del desasosiego, de la incertidumbre...
Vengo a reconectar con mi verdadera esencia, a recordar, a ser...
Vengo a reencontrarme conmigo misma, con mi alma, con quien soy...

Sé que volveré a este lugar cada vez que lo desee, así que no me preocupa tener que regresar a la otra realidad que vivo. No me planteo si esto es fantasía, si me lo imagino, sólo sé que si existe esta experiencia, y que si la he vivido, de alguna manera esto es real, no entraré en discusión con mi mente analista, sólo siento, siento, siento...

Ahora sólo deseo quedarme con estas sensaciones grabadas en mi alma...para poder continuar hacia delante...avanzar...

Arael...