SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
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sábado, 28 de julio de 2018

MUNDO LABERÍNTICO


Es extrañamente habitual, en cierto modo, que me sorprenda a mí misma atrapada en una espiral casi laberíntica y claustrofóbica de pensamientos que, a menudo, no sirven para casi nada.
Hace relativamente poco me preguntaba, por ejemplo, qué pensamientos son realmente míos, es decir, cuáles han nacido de mi propia creación tras una larga o breve, según se mire, introspección que suele conducirme a conclusiones acerca de diversos temas o hechos.
La verdad es que podría asegurar que la mayoría de esos pensamientos y deducciones son el resultado de la combinación de multitud de creencias que he ido guardando en mi inconsciente sin ni siquiera tener conocimiento de ello, lo cual es bastante frustrante, e incluso aterrador si tenemos en cuenta que eso significaría que realmente nada de lo que pienso es genuino, más bien es como una especie de implante que determina no sólo mi forma de pensar, sino mi forma de actuar y como consecuencia, mi forma de vivir.
¿Realmente lo que pensamos es producto de lo que somos? O preguntado de otra forma ¿lo que somos es lo que pensamos?.
No creo mucho en el uso de la palabra “normal”, más que nada porque me pregunto qué definimos por “normal”, seguramente aquello que en nuestro inconsciente se aferra a lo que llamaría “el programa base”, así que no voy a decir si nuestros pensamientos son normales o no lo son, más bien voy a dirigirme a éstos como ínfimas formas de vida que, si bien parecen bastante inofensivas, existen en nuestra mente y forman parte de una inmensa herramienta creadora, teniendo una gran capacidad de guiarnos peligrosamente, tal vez, hacia actitudes que determinan drásticamente la forma en la que experimentamos la vida, la manera en que creamos nuestro mundo personal y a su vez colectivo.
Entonces, todo aquello que yo pueda opinar acerca de cualquier cosa, incluso acerca del otro, puede ser una mentira, algo ilusorio, basado en cómo yo percibo e interpreto lo que veo.
Pero, ¿lo que percibo es producto de mis pensamientos, o lo que pienso es producto de lo que interpreto al observar el mundo?
En ese laberíntico camino de mi mente, me doy cuenta de que hay algo más allá de mis pensamientos, hay una sabiduría cuya procedencia pareciera provenir de algo “superior” a mí misma, o tal vez simplemente es lo que yo soy en realidad lo que se manifiesta cuando me cuestiono todos esos pensamientos absurdos que viajan en mi mente.
Y esa sabiduría me advierte de que no me deje llevar por las apariencias, y sobre todo, de que no me crea nada de lo que pienso.
Lo que existe en mi inconsciente es algo así como un conjunto de filtros de colores diversos que se posicionan y alternan según el momento, el tema, y la resolución final que mi programa base tiene predeterminada para mí.
Así pues, nada de lo que observo es nítido y puro, siempre lo traduzco a través de dichos filtros. Si algo es de color amarillo y mi programa pone un rojo para verlo, todo para mí tendrá un significado naranja.
A su vez, lo que yo contemplo, de color naranja según el ejemplo, lo recibo e interpreto de nuevo desde la idea de que es de ese color, y no de otro, y puedo criticarlo, juzgarlo, amarlo, odiarlo, en fin, vivirlo desde mi propio prisma.
Es evidente que, además de tener un sistema laberíntico de pensamientos entrelazados entre sí como ramas que parten del tronco de un súper sistema de creencias, tan enorme y variado como un bosque de árboles de diversas especies y diferentes tamaños, también existen las raíces de estas creencias, intecomunicadas entres sí y que me llevan al mundo emocional.
Cada grupo de creencias tiene sus propias reacciones emocionales asignadas.
Realmente, cuando me imagino cómo funcionaría un robot humanoide inteligente, no dejo de asombrarme al pensar que parecemos justamente eso, robots inteligentes que funcionan con programas y sistemas de subprogramas que determinan nuestra personalidad y nuestra funcionalidad.
¿Pero quíén soy entonces? ¿Un programa que sugiere que sea de una forma o de otra mi carácter?
Si no soy eso, ¿quién soy?
Entonces vuelvo a recordar esa parte que me hace estar por encima de mis pensamientos y darme cuenta de que no soy eso, esa parte de mí que me lleva a preguntarme quién soy.
La consciencia de existir es el primer paso, después llegan otros estadios en los cuáles vas reconociéndote, poco a poco, a través de diferentes fases, procesos, ciclos.
Lo cierto es que la Verdad no es lo que mi mente me dicta, y por tanto no puedo y no quiero vivir según sus obsoletos parámetros, sino según mi realidad interior, mi auténtico ser.
Y entonces llegan otras preguntas ¿quién está escribiendo esto?, ¿es mi personaje, o es mi ser auténtico usando la herramienta de mi mente como transmisora de mensajes, a través de la palabra escrita?
Lo cierto es que sólo puedo decir que por lo menos me siento en un peldaño o varios más arriba de lo que en el ayer estaba, y que sé que todavía puedo caer en la trampa del ego, en el laberinto mental que todo lo transforma a su antojo para hacernos creer que hemos trascendido y atravesado sus muros.
Escapar de ese laberinto es haber emergido de un paradigma antiguo y haber renacido en otro nuevo, más libre, más genuino, más afín a la esencia del ser que somos.
Y no es lo mismo pensar y crear desde ese paradigma nuevo, fuera de las barreras del enredo que nos limita, porque en el siguiente nivel todo es más real.
Si dejamos de creernos todo lo que nos fue impuesto, aunque de forma inconsciente, y comenzamos a crear


nuestro mundo desde la autenticidad de lo que somos, sin buscar comparaciones, sin competir con nadie, simplemente siendo fieles a nuestra verdad más pura, seremos capaces de manifestar todo aquello que esté en resonancia con nosotros a través del instrumento mental, un mecanismo que nos permite materializar todo aquello que nos imaginemos, siempre y cuando, el sistema de creencias que tenemos implantado se derrumbe por completo, o se transforme.
Nuestro gran potencial es muy desconocido para nosotros. Vivimos creyéndonos limitados en muchos aspectos donde realmente somos capaces de crear maravillas, sin embargo, no sólo se trata de crear, sino de hacerlo desde la consciencia del ser, que conlleva la inteligencia del amor incondicional, la sabiduría que nos aporta la diversidad y la interconexión, la unicidad de todas las individualidades, el respeto hacia el otro y hacia uno mismo y la comprensión de que lo que afecta a un sólo ser, afecta a todos, lo que afecta a un sólo planeta, afecta a todo un sistema solar, etc.
Hemos vivido desde la más absoluta ignorancia, creyéndonos el ombligo del mundo, ya toca madurar y generar una realidad más consciente y amorosa, saliendo por fin del laberinto tramposo que nos ha estado dominando durante tanto tiempo.

Arael Elama.


lunes, 28 de diciembre de 2015

HISTORIAS DE UN ALMA EXTRANJERA (parte 1)

CAPÍTULO 1 - DIÁLOGOS

Aterricé en este mundo dejando atrás mis recuerdos, mi hogar, mi compañero... Y comencé muy pronto a echar de menos la esencia cristalina de los paisajes de ensueño que a mi alrededor se erigían. El mar era lo que más añoraba, aquel mar de aguas púrpuras al cual pertenecía de alguna manera. Sólo eso en mi memoria se manifestaba como un fulgor que poco a poco iría tomando forma.
No quería estar aquí, pero no sabía por qué, sólo conocía lo que mi corazón me decía, que nada de lo que estaba viendo me resultaba familiar.
Y como una torpe forma de vida vestida de humana, con emociones humanas, descontrolada por no comprender quién era en realidad, fui dando tumbos por la vida, tratando de no caerme tantas veces...

- A veces me siento como si me hubieran metido dentro de un recipiente del cual no sé cómo salir, y tengo que acomodarme a él y a sus reacciones extrañas. Sí, tengo miedo, porque no sé cómo vivir aquí, las relgas del juego son tan absurdas y tan injustas que no puedo hacer otra cosa que rebelarme contra ellas, después de haber intentado adapatarme y ver que no consigo ser lo que ellos pretenden que sea.

- Pues deberás ser responsable de tus decisiones y de tus acciones, pequeña, porque, a pesar de que todo está ya decidido, te corresponde a ti dar los pasos que viniste a dar.

- Y si está todo ya hecho, y si nada depende verdaderamente de mí, de esta pequeña humana, ¿para qué pensar tanto? ¿para qué tomarme la molestia de escoger y de accionarme?

- Querida amada, tienes la maravillosa capacidad de decidir cómo realizas el camino, a pie, alzando tu vuelo, a través del mar en un barco, porque aquí, en este lugar, se te permite experimentar lo que ya has experimentado, lo que crees que está por llegar, en realidad hace tiempo que ha llegado, pero en la Tierra, se os da la oportunidad de vivir sin recuerdos, y de crear lo que ya fue creado, desde un punto de vista en el que no sabes que ya has navegado por el mar que todavía no has encontrado, ya has dado los pasos que crees nunca haber dado.

- ¿Y qué sentido tiene eso? Es mejor entonces no hacer nada.

- No, mi pequeña, no, lo mejor o lo peor no existe, sólo existe lo que tu Ser ya ha decidido hace tiempo, y a ti te corresponde como humana recorrer el camino que tu Ser te marcó, desde la ignorancia, desde el aprendizaje, porque desde el "no tiempo" todo es y todo está hecho, pero en este mundo debes vivirlo como algo nuevo, insólito, y debes hacerte cargo de lo que eres, de quién eres, aunque sepas que nada depende de ti, que todo depende del Ser.

- Creía que el ego nublaba el camino del Ser.

- Sí así es, pero también es así porque así está dispuesto.

- Entonces sufrir se convierte en algo tan estúpido...

- Pequeña mía, el sufrimiento es el camino que usa el ego para refugiarse en su zona de confort cuando tiene miedo.

- ¿Y qué es el ego?

- El ego es una conciencia artificial que se instaló en el ser humano y que consiguió limitarlo, desconectarle del Ser.



- Uff, menuda afirmación acabas de hacer, mi querido compañero, ¿no te parece muy atrevida?

- Tú ya sabes la respuesta a esa pregunta, al igual que sabes que no te estoy diciendo ninguna barbaridad.

- ¿Pero no existe ningún ego que sea natural en el ser humano?

- En realidad no. En el ser humano existe la mente, pero el ego es un añadido muy conveniente para crear limitaciones, aunque a su vez, haya servido para aprender de la inconsciencia. El Ser está encapsulado, envuelto en esa conciencia artificial, pero el Ser ya lo sabe, no viene sin conocer esas condiciones, no entra en contacto con la Tierra sin saber lo que le espera, recuerda que en los planos más elevados, todo es, simplemente es, no existe ni el bien, ni el mal, sólo la existencia en sí misma. Todo esto es sólo un juego, y cada uno de vosotros interpretáis un papel, el que habéis escogido previamente, y sólo saldrás de ese rol si tu Ser así lo escogió, si ese es tu cometido.

- ¿Y cuál es mi misión, mi querido amado?

- Tu misión es reconocerte, dejar de estar anclada en el apego de lo artificial y eclosionar, permitirle a tu Ser expandirse, para que tu verdadera consciencia se manifieste por encima de lo que eres como humana, pero a través de lo que eres como humana. Entonces, sólo entonces, se te revelará el resto de lo que viniste a desempeñar, así que suelta ya lo que tanto agarras, trasciende los miedos, y salta al vacío, pequeña mía, porque sólo así lograrás lo que tanto sientes en ti, lo que sabes dentro de ti.

- Bueno, si todo ya está hecho, confiaré, dejaré todo en manos de mi Ser para que él me guíe, porque sólo él, puede conocer mi verdad, y me accionaré desde lo que sienta resonando en mí.

- Así es, no hay ningún maestro externo que te pueda decir cuál es tu camino, eso sólo lo puedes hacer tú. Muchos podrán darte pistas, pero nadie hará lo que viniste a hacer por ti, sólo tú puedes hacerlo, sólo tú puedes descubrir tu potencial, y sólo tú puedes florecer y emanar tu esencia.


Transitar por estos lugares acompañada de lo intangible lo hace todo mucho más sencilo, aunque antaño creyera que perdía la cabeza y que yo era la distinta, ahora creo que son los demás los que no entienden nada.

Arael E. Araham...
Historias de un Alma Extrangera

martes, 11 de agosto de 2015

AL DESNUDO

Estoy deshaciendo mi equipaje, vaciando mis espacios, recuperando mi luz. Perdí la brújula de mis aciertos cuando permití que las nubes de mi desconcierto asomaran en mi presencia para arrojarme a las dudas y a las interpretaciones ilusorias de mis propios espejismos.
Salí en busca del amor y hallé caminos enzarzados, y entre danzas y muertes, entre nacimientos y canciones, mi alma fue manifestándose con fuerza hasta alcanzar la cumbre de la sabiduría que hoy sostengo, sin embargo, quedan aún tantas cimas que alcanzar.

Así que simplemente quiero desnudarme, cambiar mi antiguo atuendo por el de la nueva persona que soy, limpiar todo lo que aún me recuerda a quien fui, para poder dar paso a esta nueva yo que ha nacido tantas veces con este mismo cuerpo. Y este nuevo ropaje que me cubrirá, será de seda fina, será delicado, sensible, pero fuerte, como soy, como me siento, pero no esconderá nada de mi verdadera esencia, pues mostrará en una transparencia sutil todo lo que hay debajo de él.
No deseo ocultarme, ni huir de mí, sino reafirmarme, gritar mi nombre al cielo, sentirme mujer, guerrera, espíritu encarnado que se ancla en la tierra para ser y existir por completo.



Concluyendo ciclos, apartando lo que ya no necesito, arrancando las dependencias que aún estaban enganchadas a mi corazón sediento, suplicando al universo que me entregue sólo aquello que me haga ser quien soy, sin más mentiras, ni rodeos, sin más temores, sin más esperas, porque mi presente está ardiendo en mi alma, y mi lucha anterior me ha ido despojando poco a poco de la esperanza que abrazaba desde la inocencia de mi niña interior.

Creí que había nacido para ser amada, para amar, pero equivoqué los términos, confundí lo que el amor es en realidad, y lloré mares de decepción que me vistieron de desconsuelo, por eso, hoy me desnudo, por fin, poco a poco, sin prisas, sin miedo a sentir el frío del cambio, sin apegarme a nada de lo que estoy alejando de mí, pues ya no deseo ser más Ella, esa Ella que sufrió tanto, tanto que el manantial de las lágrimas de su amor se secó hasta quedar vacío de sed, vacío de búsquedas, vacío de expectativas, vacío de inventos fallidos...

¿Y quién soy ahora? Debo redescubrirme, sin identificarme con nada, sólo con mi propio aroma, con mi propio sabor, con la dulzura intacta de mi origen divino, mas no seré más la necia y torpe persona que se juzgaba, y por eso, ya no seré ni necia, ni torpe, pues jamás lo fui en realidad, sólo estaba aprendiendo a conocerme y desaprendiendo a desconocerme.

Las marcas del dolor serán ahora el recuerdo de lo que ya no está, pero mi piel no aquejará más lo que el ayer le ofreció sin piedad, mis pensamientos no dominarán mi paso, y las huellas que dejé atrás sólo serán la verdad del pasado, no la del ahora, no la de mi hoy.

El calor del mañana me guiará en mi nuevo camino, y de la mano de mi nueva fe reforzada, caminaré sin temor hacia lo desconocido, fluyendo hacia lo que no entiendo, para aceptar que el cielo siempre será azul, aunque en mi imaginación sea naranja, y comprendiendo que será naranja cuando por fin integre dentro de mí la sabiduría necesaria para ver frente a mí lo que creo con mis fantasías reales.

En algún lugar existe un Tú que me encontrará bañándome en la calma, y desde la serenidad de mi mar, te bañarás en mis aguas.

Por ahora, ni rechazo, ni huyo, ni me ilusiono, ni fracaso, ni me aparto, ni me acerco, ni me muero, ni renazco más, por ahora sólo existo, como lo hace el viento, como lo hace aire, porque es lo que debo ser en este lugar que me atañe, pero mi ser es libre y anhela su vuelo para que no le alcance nadie, y así encontrarse a sí mismo y completar su misión de saber amarse...

Y ahora que nadie me mira, ahora que de nuevo conseguí ser invisible, voy a lanzarme al vacío para sentirme, para deleitarme con mi libertad, mi desnudez y mi nueva identidad eterna, la que puede doblegar a mis personalidades...

Arael Elämä

jueves, 7 de mayo de 2015

EL ÚLTIMO VELO



Estaba durmiendo, como cualquier noche, sumergida en sus sueños. La placidez se dibujaba en su rostro relajado, mientras su cuerpo frágil permanecía inmóvil bajo las sábanas. Una almohada entre sus brazos, otra detras de su espalda.

Una ráfaga tenue y silenciosa de luz blanca, una energía intensa pero que llegaba sutil, comenzaba a desprenderse desde su pecho, como si se iniciara un proceso en el que se encendía lentamente algo dentro de ella. Poco a poco, esa luz se fue propagando por cada chakra de su cuerpo, que comenzaba a refulgir grácilmente. En su dormitar profundo, ella permanecía ajena a lo que estaba sucediendo.

Repentinamente, la energía brotó súbitamente y se desbordó, despertándola de golpe. Se sentía envuelta en una gran llamarada que parecía catapultarla hacia la disolución de sus partículas, convirtiéndola en pura luz. Tenía miedo, su pecho ardía, por encima de su cabeza una gran espiral lumínica giraba y giraba, no había ningún lugar de sí misma que no estuviera hirviendo en aquel resplandor. Sus sensaciones eran extremadamente agudas y sentía que iba a desmayarse inmediatamente. El temor a desaparecer se apoderaba de ella, intensificando las sensaciones que estaba experimentando, no se veía preparada para disolverse en aquella masa de luz. La vibración de aquella flama era muy elevada, y su cuerpo físico parecía no lograr sostenerse en aquello que la rodeaba. No entendía lo que le estaba ocurriendo.



Respiró profundamente, sintiendo la energía que brotaba desde ella misma y que la unía con algo más elevado. Era como estar traspasando una barrera dimensional, como estar marchándose de la realidad tridimensional, así que trató de calmarse y de hacer respiraciones conscientes, permitiéndose vivenciar aquello desde la belleza y el amor que conllevaba sentirse rodeada de luz, aunque pareciera estar quemándose dentro de ella.

Poco a poco, fue apagándose la enorme llamarada, como regresando a ella, a su interior. Sin embargo, había una conexión a través del chakra corona y a esas alturas sabía perfectamente que la información había llegado hasta ella, hasta su Ser, sin haber sido procesada por su mente, sin haber sido filtrada, y pronto comenzaría a ver destellos de ésta haciendo caer algún velo posteriormente.

Ya más equilibrada, más serena, se sentó en la cama y se puso la mano en el corazón.

- Una vez más esta experiencia, una vez más he sentido esto que no entiendo, una vez más sé que en pocos días voy a ser más YO, menos personaje, pero mi personalidad, mi pequeño yo, está cada vez más asustado. ¿Cómo desenvolverme en este mundo de tercera dimensión desde el Ser? Aún no sé qué ocurrirá, no sé en qué medida el Ser controlará el vehículo, pero sé que debo permitir que suceda.

El tiempo transcurrido hasta el momento sólo había sido el sustrato que la ayudó a ver cómo caían los velos, las máscaras, las mentiras que su mente guardaba celosamente como verdades, siendo en realidad limitaciones que le impedían comprender lo que existía más allá de lo aparente.

Para el personaje era difícil aceptar que nada de lo que había creído hasta el momento era tan real como deseaba, o más bien, que no todo era como lo había interpretado, así que la lucha por mantener la idea de que la realidad era la que estaba mostrando su mente, dentro del paradigma en el que ésta se movía, era agotadora y difícil, casi incesante.
No quería continuar en aquella batalla, había decidido, exahusta, rendirse al Ser, dejar de resistirse, porque era ya demasiado lo vivido, demasiado lo sufrido, demasiado el esfuerzo que suponía tener tanto miedo.

¿Qué podía suceder si permitía que su cuerpo físico se envolviera en esa llamarada tan fuerte que la envolvía hasta el final?
¿Qué era lo que ocurriría si se rendía a aquella experiencia por completo? ¿Acaso moriría su avatar?

Ya era el momento de averiguarlo, ya era el momento de que el último velo, ese que tanto le había costado dejar atrás, cayera por fin y se liberara del engaño, de la falsa apariencia, pues tal vez, lo que hubiera al otro lado fuera maravilloso, hermoso, lo mejor que podía acontecer en su vida...

Sólo había una manera de saberlo... trascendiendo el miedo...

Arael Elämä Araham

miércoles, 18 de febrero de 2015

EN MI YO

EN MI YO

En el viaje de retorno a casa, he visitado muchos personajes, todos dentro de mí y fuera de mí. Algunos me han hablado con emociones punzantes, desde mi interior, y otros desde el exterior.

Siempre fui un ave de paso, pero quise quedarme en muchos lugares, sobre todo, en muchos corazones. Así que eso fue lo que conseguí, en cierto modo.
Mi vestido estaba confeccionado al gusto de los que amaba, deseando ser la modelo perfecta para llevarlo, siempre dispuesta a ser gentil, a no ser enfado, a ser moldeable.
Creía que eso era así porque era una buena persona, que no podía enojarse nunca, pero en realidad sólo boicoteaba a mi propia esencia, la cual no lograba expandirse por estar demasiado centrada en no decepcionar a nadie, en agradar a todo el mundo.
Ceder a un sí que tal vez no sentía en mí era lo más habitual, no saber decir que no era lo que me hacía más daño, pero era mi funcionamiento por aquel entonces.
Una flor que se sentía rosa y que siempre se había mostrado como clavel, porque tenía miedo de ser lo que era, porque creía que si era lo que era no sería aceptada, y por eso, mi traje, hecho a medida, ocultaba mi verdadera fragancia.
De pronto, un día, una voz interior dijo ¡basta!...y se puso en marcha un mecanismo interno, un engranaje que fue transformándome, convirtiendo al clavel en lo que era realmente, lenta y pausadamente...
Defraudar a los que amaba no era fácil, pero sabía que ellos lo entenderían, que comprenderían mis pasos en el momento adecuado, debía ser libre, debía ser una rosa etérea, que pudiera volar a cualquier lugar, aportando su aroma siempre consigo, sin temor.



Así que, pensar en mí, en mi bienestar empezó a ser mi objetivo más especial, amarme, comprenderme, explorar mi océano, descubrir la belleza que había en él, despojarme de todo cuanto no era necesario, ser la música que amo, ser la lluvia, ser el sol, la tormenta, la calma, el aullido del lobo, el rugido del tigre, la luna, las estrellas, ser todo lo que hay en mí, todo lo que ocultaba la rosa sencilla que me vestía.
En ese precioso instante en el que me enamoré de mi alma, de mi ser, también me enamoré de todas las otras flores, de las otras almas, y descubrí que pensar en mí era el camino, creer en mí, no dudar nunca más de mi potencial, ni del potencial de otros.
Así que recité, canté, pinté, dibujé, compuse música, lloré, reí, fui todos los personajes que había escogido ser para amarlos y alcanzar lo único que realmente me definía, mi Yo Soy.
Fui consciente de que si manifestaba mi verdad, mi alma al desnudo, podía haber respuestas en otras personas, heridas, o reacciones que podían perjudicarme de alguna manera, pero había muerto tantas veces dentro de mí, que ya no tenía miedo de volver a morir.
Cada sentir es único, cada reacción del ego, del personaje, pero yo no soy responsable de las tormentas de los otros, sólo de las que estallan en mí, por lo tanto, siempre, siempre seré esta Yo Soy, y cantaré, y soñaré, y reiré y amaré a quien desee, a lo que desee, como lo desee, expresado como lo decida, sin que eso me limite, sin que eso me haga sentir pequeña, pues el amor nos hace grandes, y por eso, amo lo que soy por encima de opiniones, de sanciones, de reproches, incluso, por encima del miedo.

Algunos me llamaron valiente, otros ingenua, otros soñadora, otros se quedaron en el camino por no saber comprenderme, pero yo seguiré siendo quien soy.

Ser quien tú eres de verdad es lo más importante, pues a partir de ahí todo lo demás fluirá hacia tu ser, hacia lo que eres, sosteniéndote, aportándote en cada momento aquello que desees.

No dejes de ser tú, y si aún no lo estás siendo, ahora estás frente a dos caminos, elige, ser lo que viniste a ser, enfrentándote a todos tus miedos más terribles, o ser el personaje inventado que te hace sentir en tu zona de confort bajo el engaño de la ilusión de este mundo.

Cualquier decisión será buena, cualquier decisión será válida, todo es cuestión de saber qué es lo que deseas experimentar...

Eva Bailón B.

jueves, 24 de octubre de 2013

DIARIO DEL ALMA...



En este momento, escuchando mi música preferida, esta vez Brian Crain, me estoy envolviendo en mí misma y me siento muy bien...
No hay nada en este mundo que me haga sentir más libre que la música de un piano, acompañado o no, por otros instrumentos...
Cuando me sumerjo en el mundo de la música, me pierdo entre sus notas, serpenteo entre ellas en una danza sublime, donde yo soy partitura y voz, ritmo, pausa, soy la blanca melodía, la suave letra, y me entrego a los eternos acordes que me me poseen y me elevan a otros mundos donde soy la libertad, el cosmos, la luz, el amor, el todo...

Allí me siento yo, me invado de mi propia esencia, fragancia de mi alma que me hace escuchar mis preguntas, aquellas que lanzo siempre al viento, deseando reencontrar la respuesta...

  • ¿Por qué mi mundo interior es tan distinto? ¿O es que acaso todos somos iguales y aún no he llegado a descubrirlo?

Adentrarme en el alma de otros me enseñó a valorar su mundo interior, todos aquellos en los que me he podido asomar, son bellos, como las flores, cada una tiene su propia belleza singular, aunque muchos están contaminados con la incoherencia con la que actúa el ser humano.
También yo lo estoy.
Somos iguales, sí, sin embargo, me sigo sintiendo como si fuera una extrangera en un país extraño, una flor silvestre dentro de un jardín de flores muy cuidadas, hermosas, únicas...

Ando buscando algo que no encuentro, tal vez es que me estoy buscando a mí misma, pero no me hallo.
Podría huir de esto, escapar, viajar, conocer otras culturas, convivir con ellas y aprender a conocerme mejor, podría hacer lo que siempre me negué por miedo.

Y es que mi corazón vuela libre desde hace tiempo, mi alma se expande y crece, y este cuerpo me queda pequeño.

No puedo irme de aquí, no aún, no sin acabar lo que he venido a hacer, sin embargo, anhelo la libertad real, por eso, busco en la meditación una manera de salir de este encierro, de esta cárcel que me aprisiona...
Quiero volar, quiero sentir el viento rozar mi rostro, mientras surco el océano, rozando el agua, como una gaviota, alzando el vuelo con mis alas blancas, siendo lo que soy realmente, no lo que aparento ser.

Y voy encontrando en el camino a personas con el mismo anhelo, con la misma iquietud de libertad, el deseo irrefrenable de permitir que el corazón mande, que el amor reine en sus vidas...

Hoy ya no puedo más negarme a ser quien soy, hoy se acabó el limitarme, el peder el tiempo sollozando por lo que no hallo o por lo que no hago...

Mañana volveré a pintar lo que mi alma habla, recuperando así lo que quise ser, lo que sepulté creyendo que no era capaz, lo que me robé y permití que me robaran al creer que yo no era lo suficiente buena para hacerlo...

Me desprecié tanto tiempo y por tantas cosas...

  • No eres tan guapa, no eres tan lista, no eres tan inteligente, no eres tan buena haciendo esto, lo otro, no vales para nada...

Mi alma estuvo llorando por este maltrato durante años y años...
Pero ahora grita...

  • ¡¡¡No me importa si los demás no comparten mi visión de la vida, no me importa si no me apoyan, no me importa si creen que fracasaré, no me importa si no creen en mí, no me importa si no me aman!!!!!... Lo que sí me importa es que me acepto, me amo, crezco, si me equivoco aprendo, si no gusto, yo me encanto, si no me apoyan, yo tengo todo mi amor y mi sabiduría para darme soporte en mis decisiones, no vivo para los demás, vivo para mí misma...
    Y quien me ame lo ha de hacer sabiendo quien soy, cómo soy, aceptando mis fallos, mis aciertos, y mi manera de amar, incondicional...
    Pero no permitiré que nadie me abandone, o me someta, no permitiré que nadie me desvalorice, no permitiré que nadie me posea, porque soy libre...y amo con la libertad de mi alma hacia la libertad de las otras almas...


Tal vez hace un tiempo me sometí a mi propia condena, pero hoy y mañana, forjaré un futuro donde cumpla todos mis sueños, donde nadie dicte mi camino, donde sólo yo decida...aunque, en mi sueño no caminaré sola, le daré la mano a quien me ame, como merezco ser amada, sin condiciones, con aceptación, con respeto, desapego... Así como yo deseo amar... en libertad...

Aprender es de sabios, crecer, y comprender que todos somos maestros de todos, todos somos alumnos de todos, porque la vida es un aprendizaje constante, un paso, un camino hacia la evolución del ser humano, donde algunos desean mirar más allá de lo que hay a su alerededor, desean salir del espejismo que hemos creado, para alcanzar algo más grande.

Deseo vivir, sencillamente vivir, disfrutar, amar, sonreír, dejar que mi alma brille con toda su luz...

Me liberé...

Si te encuentro a ti, que me estás leyendo, has de saber que nada es casual, si me lees tal vez debas buscar dentro de ti, en tu alma, qué sientes en cada palabra, qué te aporta, qué te resuena, tal vez te haga vibrar, tal vez despierte en ti el anhelo de tu propio vuelo, tal vez el deseo de alcanzar tus metas, tal vez te identifiques conmigo, tal vez tú seas yo...

O tal vez aún no sea el momento de que esto que lees te ayude a despertar de la ilusión de este mundo que nos engaña...

Si llego tan solo a rozar tu Ser, me sentiré afortunada...
Deja de buscar afuera lo que está dentro de ti, cuando te encuentres, hallarás también lo que tanto anhelas... sea lo que sea...

Hoy soy tu espejo, tú el mío, ¿qué más puedes leer en mí?
Tal vez la respuesta que halles sea justamente lo que no lees en ti...

Si deseas amor, ámate, respétate, no te juzgues, no te conformes con la realidad que ves, crea la que tú deseas con el corazón...

Gracias por leerme...Gracias por existir...

Arael...