SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
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sábado, 19 de marzo de 2016

REFLEXIÓN - SOBRE LA FELICIDAD Y EL AMOR

El aroma a calidez, la luz del sol iluminando los dibujos del papel de las paredes, las cortinas marrones casi transparentes, con sus ondeantes formas anaranjadas que cubrían las ventanas del salón. El sofá gris, la mesa redonda que estaba justo al lado de la mesita de ruedas de la televisión que tenía aquella puerta donde guardabas las balleta para limpiar el polvo del mueble que hacía juego con la mesa para comer.
Una mañana cualquiera, los pies de una niña pequeña pisaban el frío suelo de terrazo de aquel espacio donde sonaba la música de tus cantantes preferidos, canciones que la hacían sentir segura, sabiendo que su madre estaba allí, limpiando la casa, inundándola de su esencia de mujer, convertida en melodía, mientras hacía sus tareas matutinas, sencillas, pero tan valiosas para aquella pequeña niña que se levantaba al reconocer la rutina que la mantenía en un estado de seguridad, de amor, de satisfacción.
Su madre estaba allí, la casa desprendía un olor característico, los muebles brillaban, el sol entraba por la ventana y el día parecía perfecto.
Lo entrañable no tiene por qué ser algo sofisticado, la imagen de una mujer sencilla, ama de casa, que cuidaba de su hija, era suficiente para que aquella niña se sintiera extremadamente feliz.

Un niño puede sentirse así con tan poco, ¿por qué entonces cuando crece nunca tiene suficiente?



Los adultos perdemos en algún momento de nuestra vida la capacidad de vivir en el presente, de disfrutar de los pequeños detalles, y nos olvidamos de que el bienestar se halla en nosotros, y no en lo que hay en el exterior.
Aquella niña no necesitaba nada, aunque sus necesidades básicas estaban cubiertas, la sensación de seguridad se la proporcionaba un hogar tranquilo, una familia estable.
Partiendo del punto de vista en que un adulto ya puede valerse por sí mismo y carece de la vulnerabilidad real de un niño, éste debería simplemente tener cubierto aquello imprescindible, y con ello ser totalmente feliz. Sin embargo, puedes tener mucha cosas materiales, puede sobrarte el dinero, puedes viajar mucho, tener las relaciones de pareja o de amistad que quieras, tener muchas propiedades, en fin, puedes haber conseguido éxito, incluso en lo que más te gusta, y no sentirte pleno, seguir notando un vacío interior que no se llena con nada. Tal vez esto se debe a ciertas carencias emocionales que no se hacen conscientes en el individuo y que se manifiestan a través de la inconformidad o la infelicidad, ¿quién sabe?

Hace muy poco tiempo una buena amiga me dijo algo que me encantó, era algo así como que el ser humano añora a su propia divinidad, y eso es lo que creo, que sentimos un anhelo de algo que nos falta, algo que perdimos y dejamos atrás, pero que conservábamos cuando éramos niños muy pequeños. Ser felices en el presente, sentirnos, sabernos, amarnos, valorarnos, y no necesitar comprar compulsivamente, gastar dinero, buscar la pareja perfecta que nos haga felices, alcanzar el triunfo para demostrar lo que valemos y recibir lo que creemos que merecemos, no es así como lograremos cubrir ese vacío.

Aquella niña pequeña se convirtió en una adulta, una buscadora, una rebelde que apretaba los puños para callarse, para intentar con todas sus fuerzas no ir contra las normas y ser así aceptada por una sociedad que en realidad no es más que una gran mentira, y así siempre había en ella un grito no gritado, un llanto interno no pronunciado, siendo así una persona que sentía que no encajaba y que si no lo hacía nadie la amaría, nadie contaría con ella, nadie la reconocería.
Empezó así un camino de autoconocimiento, un camino de sublevación interna, que la conducía hacia una contradicción, tratando de ser como los demás, pero por dentro generando una gran incoherencia porque no era como los otros. Con el tiempo supo que no era ella sola la que llevaba consigo esa lucha interna, que muchos de los que veía y creía adaptados al sistema, no lo estaban tampoco, y también callaban, la diferencia era que su rebeldía interior era tan potente que nada la llenaba, nada le interesaba, no quería hacer nada de lo que proponía la sociedad, y sólo deseaba escribir y crear.

Así se refugió en sus cuadernos, en su mundo interior, en sus pensamientos, en su sentir, en su mundo sólo suyo, un mundo que ella sabía que nadie podría comprender, demasiado profundo, tal vez, demasiado sensible, demasiado complicado.

Complicado, todo lo contrario de lo que en realidad somos, pues en lo simple está la respuesta.
Sin embargo, supo cómo aprovechar su complejidad interior, su capacidad de soñar, de sentir, para crear, para que la inspiración más sencilla la llevara a mundos insospechados, hasta que un día explotó en creatividad, su corazón se abrió y sus pensamientos comenzaron a ser sólo un puñado de ideas que usaría para escribir cuentos, dejarse llevar por sus sueños, plasmar evocaciones llenas de amor, de viveza, de una verdad que tal vez no era real, pero era pura magia, pura poesía.

Un día se dio cuenta de que esa niña nunca había desaparecido de ella, y que esa esencia era la que la mantenía en su felicidad interior, en su amor interior, y que la soledad que estaba experimentando era su gran oportunidad de ser más ella misma, de descubrir su verdad más suprema, y reencontrarse con su propia divinidad.

Lo que sucedió después fue que dejó de pertenecer a su ego, y halló su libertad.
El amor, cuando eres verdaderamente libre en un mundo donde todo son limitaciones, incluso limitaciones conceptuales, ya no es un sentimiento que te ata a lo que amas, ni te hace depender emocionalmente de lo que amas, sino que se transforma en su verdad, lo que es en realidad el amor, pura y maravillosa libertad, expansión, belleza.

Es espectacular lo que se siente cuando realmente te das cuenta de que cuando el amor está ahí, dentro de ti, partiendo de tu existencia, desde tu plenitud y tu verdadera esencia, ya nada es como antes, tu percepción de la realidad se transforma completamente, y ya nada es igual, ni lo volverá a ser, es algo tan increíble que sólo se puede sentir, no hay palabras para describirlo, hay que tocarlo, notarlo, vivirlo.

Se puede traducir en algo así como enamorarse de uno mismo, renacer desde uno mismo, reencontrarse con uno mismo, y darte cuenta de que tu propio ser siempre estuvo ahí, y que el matrimonio sagrado se ha producido dentro de ti, otorgándote un hermoso regalo, el talento de ser tú ante todo, auténtico, desnudo de las mentiras que creías ser.

Así que, tal vez todos deberíamos regresar al origen, a lo que éramos cuando un precioso momento presente nos abstraía y nos llenaba de felicidad, sin perdernos en pensamientos del pasado, o sufriendo por lo que pueda suceder en el futuro, ser, permanecer, sentir y no intentar tanto desmenuzar y reorganizar lo que estamos experimentando, pues cuando hacemos esto, nos perdemos la experiencia en sí misma.

Mientras el ego diga que eso es muy difícil, así será, pero aquella niña que se convirtió en adulta, descubrió que todos los pensamientos son sólo eso, pensamientos, y no te identifican, no definen lo que eres, no son tú, y por tanto, si no te enganchas a ellos, puedes convertirte en el observador de los mismos, sin que te atrapen, sin que dominen tu vida y conduzcan tu actitud ante la vida por un camino de sufrimiento, y ella, se liberó de todo lo que no era ella, así como el sol puede estar envuelto en nubes sin que éstas sean él, aunque a veces oculten su luz, y aprendió a observar sus emociones, incluso sabiendo que tendría que ir más allá y aprender a ser la observadora del obervador.

El amor es un estado permanente, nadie decide que ames, nadie puede conseguir que ames, sólo tú puedes hacerlo, sólo tú puedes abrirte como una flor que emana su aroma, y dejar que lo que eres sea, sin juicios, sin tener que justificar lo que eres, y permitir que ese amor que ya está en ti también sea y se preste a tomar la forma en la relación que tú desees con quien esté en ese mismo punto de apertura, de reconocimiento de su propia divinidad.



Cuando una relación entre dos personas se da desde su máximo amor interior, ya no se trata de una relación convencional, y ahí todo un mundo inexplorado comienza a sorprenderte, por eso, esa niña que ya es adulta, sigue sonriendo a la vida, y ya no busca el amor en el otro, sino en ella misma, para poderlo entregar sin esperar nada, para dar lo que ya tiene sin depender de que el otro le dé para cubrir una carencia. Antes de estar con alguien en pareja es mejor estar lleno de ti mismo y así ofrecerle lo mejor de ti, lo que ya tienes y eres.

La felicidad está en ti, no necesitas hallar a nadie para que te la dé, si esperas eso, sufrirás, e irás de relación en relación buscando el amor perfecto, sin darte cuenta de que ese tipo de amor inmenso se halla sólo en ti, y eres tú quien debe ofrecerlo a la persona adecuada, esa que la vida tiene preparada para ti para darte también su amor completo.

Arael Elämä...

viernes, 12 de febrero de 2016

DIÁLOGOS - ANTES DE DORMIR


  • Y dime, amor mío, ¿qué es la realidad?
  • Mi vida, siempre con tus preguntas.
  • Sí, sé que es difícil de responder.
  • Tal vez, pero te voy a dar una respuesta. La realidad es lo que hay en el fondo de tu corazón, en el centro de tu alma, en esa energía que eres tú, tu verdadera identidad, nada de lo que ves y piensas existe, todo es parte de un sueño, de un juego, nada más.
  • ¿Y tú y yo?, ¿Tampoco existimos? ¿No somos reales?
  • Mi amada, sabes que somos energía, luz, amor, claro que existimos, pero no de la forma en la que creemos. Somos reales, pero no como pensamos.
  • Bueno, eso tendrás que explicármelo mejor.
  • Existen diferentes niveles de realidad, como una burbuja dentro de otra burbuja, aunque la única que es consciencia pura, la única que nos engloba a todos, es una esencia que nos une a todos y a todas las realidades. Imagina que esta realidad que vives es como cuando ves una película en el cine, lo que ocurre en ese micro-mundo se convierte para el espectador durante un breve instante en una realidad, porque se adentra sin darse cuenta, pierde su identidad y vive cada momento, cada acción, siente emociones, vibra con los personajes, sobre todo con el principal, y se siente identificado con él. El espectador sería el Ser, pero se olvida de sí mismo para poder experimentar esa realidad a la que llamamos falsa realidad.
  • Claro, esto es todo un teatro y somos personajes, pero algunos se dan cuenta y empiezan a recordar quiénes son.
  • Sí, algo así.
  • ¿Y mi ser puede estar en varias realidades ficticias a la vez?
  • Vamos a llamarlo mejor escenarios distintos. Sí, el ser es multidimensional, y eso significa que puede estar en una burbuja, dentro de otra burbuja, que está dentro de otra burbuja, y a la vez puede estar en una burbuja paralela y en otra paralela a ésta, y así hasta el infinito.
  • Entonces el Ser es inmensamente grande.

  • Sí, claro mi vida, el Ser somos todos, pero a la vez estamos experimentando ser individuos, y es eso lo que nos permite amarnos, relacionarnos, el Ser está relacionándose consigo mismo, y estar encarnado en este planeta es una oportunidad para descubrir aspectos muy interesantes.
  • ¿Te refieres a las emociones?
  • Sí, entre otras cosas. Experimentar la polaridad, el miedo y el amor, y el reencuentro de uno mismo, reconocerse a pesar de las capas y capas de telarañas que hay formadas por el entramado del ego humano, eso es una gran aventura, ¿no te parece?
  • Tal vez para el ser, pero para mí es doloroso desembarazarme de esta suciedad emocional que vengo arrastrando.
  • Eso es porque no has aprendido todavía a ser quien eres y el ego aún juega un papel importante en tu vida.
  • Pero el ego no puede morir, sólo se debe mitigar, ¿no?
  • Así es, el ego de alguna forma es una herramienta que se ha convertido en poseedora del individuo, ahora el individuo recupera su consciencia y el ego se debilita.
  • ¿Y qué pasará con él?
  • Que será lo que tenga que ser.
  • Esas respuestas tan ambiguas nunca me ayudan, lo sabes.
  • Sí, lo sé, pero me encanta cuando frunces el ceño y me miras con esa carita de enojo que tanto me gusta.
  • Ya, me lo imagino, y estoy acostumbrada a que te salgas por la tangente pero me gustaría saber más.
  • Mañana más, hoy es mejor que descanses.
  • No estoy cansada.
  • No me refiero a tu cuerpo físico, sino a tu mente, piensas demasiado, y los pensamientos no siempre son necesarios.
  • Pero el ser humano es un ser pensante.
  • Claro, es cierto, pero hay que dejar cabida sólo a lo que no ocupe demasiado. En un equipo informático puede haber muchos archivos residuales que hacen que su funcionamiento no sea el más adecuado, lo mismo pasa con nuestra mente. Es preciso que aprendamos cómo usar correctamente nuestra capacidad mental, sólo así la dejaremos de saturar.
  • ¿Y el inconsciente?
  • El inconsciente se irá deshilachando poco a poco, para dar paso a un nuevo inconsciente limpio de los despojos de una humanidad sufriente que quedaron almacenados en la memoria individual y colectiva. El inconsciente colectivo se está limpiando, depurando, gracias a las limpiezas de los inconscientes individuales y de almas que vinieron justamente con esa misión, la de limpiar y servir de canales de limpieza por los cuáles se está transmutando la energía antigua para dar paso a la nueva.
  • Sí, eso ya me lo explicaste, me parece muy interesante, pero como limpiadora estoy ya exhausta.
  • Por eso, amor mío, duerme, descansa, mañana hablaremos más.
  • Está bien, lo haré, pero continuaré preguntando, ya lo sabes.
  • Y yo responderé feliz de poder acompañarte en este viaje.

Arael Elämä Araham...

viernes, 29 de enero de 2016

UNA MIRADA AL ALMA - MIEDOS Y VIOLINES

MIEDOS Y VIOLINES


Mientras el mundo que me había sostenido hasta ahora se desmorona bajo mis pies, la música de Vivaldi me acompaña...El gélido invierno congela mis pies descalzos, pero yo camino, camino hacia el futuro, anclada en la presencia de quien soy ahora, decidida, pero asustada, preguntándome si en el próximo paso sucumbiré en el abismo de mis miedos, o si sobreviviré afrontando mi destino... 



Soy la música de un violín agitado que se desmaya entre mis brazos, consciente de que estoy en peligro, mas mi poder deberá salvarme, porque no está tu mano para sostenerme, no hay otros brazos que los de dios para que, si caigo, puedan abrazarme...

Nunca antes había sentido tanto miedo, a mi alrededor todo es un vacío que se presta a delatar mi desasosiego, y el frío se cuela por mi piel para que sepa cuánto cuesta alcanzar un sueño, el precio de saber lo que uno desea, pues si en la siguiente roca se halla mi fortuna, antes debo atravesar el éter con los ojos cerrados.

  Sin embargo,esta vez no traigo ninguna espada porque no tengo que defenderme de nada, sólo viajo con mi violín y la música de Vivaldi, vestida para la ocasión, elegante para no ser descortés con la vida, la cual me habló de porvenir, de coherencia, de renovación, de calma, mientras en mi mente, se está librando una intensa batalla, la duda contra la dicha, la cómoda estancia de mi cuerpo en un enclave que se muere, contra el aventurado espacio donde se forja mi nuevo Ser, mi nueva Esencia, la que renació dentro de mí que busca su lugar fuera de lo que ya fui...

Siempre fui devota fiel de los violines que se dibujan entre notas musicales, estos y mi amado piano, forman la pareja perfecta, pero es Vivaldi quien me acompaña cada vez que me distraigo de mis capacidades, y me entrego sin percatarme a la lucha por abrirme paso entre mis mentiras, esas que me obligan a quedarme, en lugar de irme, de marcharme de lo que ya no puede ser, de lo que ya no soy, y mi pasado me ata, me agarra con fuerza, sometiéndome a la tortura de una decisión que me podría conducir al desarraigo, al abandono, a un sino que me angustia, mas me eleva al mismo tiempo, porque en la valentía reside mi fuerza, en lo que está por venir resuena mi alma, y dejar atrás la seguridad que me mantenía a salvo puede trasladarme a lo más anhelado, o matarme, hundirme en la nada de lo que más temo, de lo que más me hiere...

Sólo soy una indefensa caminante que busca crear su camino, ante palabras de desánimo, lidiando con los fantasmas de otros y con los suyos, que emergen de su estado latente cuando los monstruos que vienen a secuestrar mi serenidad consciente, lastiman a mis ojos inundados de lágrimas, de insomnio, de noches ausentes...

Pero mi Ser decide, ya lo hizo tiempo atrás, antes de ser materia, humanidad, y hoy debo desmayarme ante mi verdad y dejar que se manifieste para no sufrir más, para no morir dentro de mí y soñar, soñar para dar, soñar para escribir, soñar para cambiar, soñar para dejar de llorar...


Arael Elämä...
Una mirada al Alma...

lunes, 25 de enero de 2016

DIALOGOS DEL SER

DIÁLOGOS DEL SER...

Aquella noche tuve una revelación, me di cuenta de que yo no era yo, no me identificaba con mi cuerpo, ni con mis pensamientos, no era mis emociones, ni la vida que estaba llevando, todo era un gran teatro, lo veía muy claro.
Mis miedos desaparecieron, mis dudas, mi afán de superación, mi anhelo de encontrar a mi otra mitad, todo estaba suspendido en algún lugar fuera de mí, mientras yo me sentía viva, más viva que nunca, existiendo en todas partes, llena de un amor indecriptible, un amor incondicional, que rebosaba de mí como una energía resplandeciente que me envolvía, que era yo misma.
Entonces le vi, a él, a ese él que siempre había estado escuchando en sueños, a ese él que siempre me había estado guiando y que tanto tiempo había estado buscando.

- Hola Arán - le dije todavía conectada a mi personaje humano por un filo hilo que lo sostenía como en dos realidades a la vez- ¿puedes decirme qué me está pasando?  

- Que estás descubriendo quien eres, que los velos están acabando de desvanecerse - me contestó con su profunda mirada azul zafiro clavada en lo que estaba siendo yo.

No comprendía cómo podía verle aún de aquella forma, con su figura humana, pero enseguida entendí que era mi mente la que le daba aquella imagen, la que siempre me había mostrado, para evitar caer en el terror de la incertidumbre, para tener algo en lo cual pudiera sostenerme de alguna manera.

- ¿Y qué ocurre cuando de repente caen todos los velos? ¿Cómo puedo seguir con mi vida en este lugar después de ver lo que hay tras ellos?

- Mi pequeña, eso tendrás que descubrirlo tú misma, para eso has venido, ¿o quieres que yo resuelva el enigma sin que tú puedas vivir la aventura de hacerlo por ti misma?

- No tendría mucho sentido, pero es que aquí, nada es real, nada tiene sentido, todo es una ilusión.

- Sí, un sueño, un juego, solo la existencia es real.

- ¿Y qué hago ahora con esto?

- Nada, no tienes que hacer nada.

- Entiendo.

- Sólo existe, mi niña, sólo existe.

- Existo en todo, incluso en ti.

- Así es, y yo existo en ti, somos lo mismo.

- ¿Eso es la llama gemela?

- Sí y no, tú eres tu llama gemela y yo también lo soy, todos lo somos con todos, pero hace mucho tiempo te escogí a ti para experimentar la existencia en los diferentes estratos dimensionales, y tú me diste la mano y aceptaste unirte a mí justo en el momento en que nos desprendimos del océano de luz que somos.


- Dime, si las emociones son parte del juego, ¿qué es el amor que sentimos como humanos?

- Parte del mismo juego, una forma de pseudoamor que usan las mentes para entender lo que transmite su Ser, una manera de cubrir carencias y una forma de impulsarse biológicamente a crear más vida y perpetuar la especie. El amor humano es un conjunto de factores biológicos, neuronales, psicológicos y emocionales que se unen para intentar comprender la verdadera esencia de la existencia a través de las relaciones. Estas sirven de espejo para quien sabe mirarse en él, y de experiencia para todos los encarnados.

- Eso suena tan vacío...

- Por eso el ser humano se siente así, vacío, anhelante de su propia divinidad.

- Y ahora, ¿qué hago yo ahora que sé todo eso?

- Sentir, ser, amar, pues ahora que sabes qué es el amor humano, ya sabes también qué es el amor del ser. Siéntelo y experimenta tu existencia desde su certeza, desde lo que ya sabes y sientes a través de tu verdadera esencia.

- ¿Entonces puedo seguir experimentando?

- Sí mi pequeña, puedes seguir jugando a este juego, participando en este sueño, con una diferencia, has recordado lo que eres y sólo tienes que dejarte llevar...

- Me pregunto cómo se sentirá el amor del ser manifestado en el cuerpo y compartido con los demás.

- Como amarte a ti misma a través del cuerpo de otro, como amar al otro como a ti misma a través de tu propio cuerpo, como si ambos cuerpos no existieran y todo se fusionara en un acto intenso de fusión profunda, como compartirte contigo misma y sentir lo que eres capaz de sentir en ambos cuerpos, como volver a casa...

En ese momento perdí todo el miedo a que mi personaje se diluyera en mi ser, a que éste se manifestara en mi vida y se convirtiera en la Vida en sí misma, porque me había dado cuenta de que no había ninguna experiencia más hermosa que dejarse vivir por el ser y sentir en el cuerpo desde dentro viendo todo lo que ocurría afuera, observando las emociones como parte de la experiencia, los pensamientos como palabras inofensivas, falsas, y reconociéndome en todo, en todos,  amándome en todo, en todos, en cada versión de la misma existencia plasmada en otros humanos, animales, plantas, montañas, ríos, en todo absolutamente, entregándome a la existencia por completo para ser amada y amar por entero..

Y decidí seguir mi camino de la mano de mi compañero, regresando al pesonaje, sin cuestionarme nada, sólo por amor a la experiencia, a la vida, a la existencia...

 

Arael Elämä Araham...

viernes, 1 de enero de 2016

REFLEXIÓN - LA CONEXIÓN INCREÍBLE CON LA LLAMA GEMELA (Reflexión)



Antes de leer esto, guarda tu ego en un cajón y abre tu mente, tu Corazón, tu Alma, y Siente, porque sólo desde tu Ser sabrás si esto está escrito para ti, o no tiene nada que ver contigo...”

La conexión con la energía de la llama gemela y mis encuentros con ésta en otros planos ha sido para mí vital para poder comprender muchos aspectos de mi personalidad artificial, de mi plantilla como humana, y de los bloqueos que podía estar arrastrando, bloqueos derivados de emociones dolorosas, ya fueran por las memorias ancestrales, o por creencias erróneas que me hacían confundir lo que era la unión con la llama.

A estas alturas ya sé perfectamente que todos los que sabemos bien lo que es estar en conexión con esa energía de la llama gemela, conocemos el sufrimiento que nuestra confusión puede hacernos sentir, pues los viejos paradigmas sobre las relaciones, que en estos momentos se están desmoronando, influyen en nuestra manera de enfocar la relación con la llama gemela.

Hallar a un alma gemela y amarla, tener una relación que yo ahora llamaré “tradicional” para diferenciarla de la relación “divina”, es algo que es mucho más placentero, en un primer momento, que el hecho de encontrarte cara a cara con esa persona que en su interior lleva consigo la energía de tu llama gemela, es decir, que eres tú mismo, parte de tu aspecto masculino, o tu aspecto femenino, aunque sólo se siente más hermosa la relación con el alma gemela mientras aún no hayas depurado lo que te impide sentir en tu corazón a tu otra mitad energética, pues una vez que ya estás preparado para la unión, todo se transforma y la relación que existe entre las llamas gemelas parece de otro mundo, pues pertenece a otra dimensión.

Todos soñamos de alguna manera en que nuestro encuentro con nuestra otra mitad energética sea maravilloso, que enseguida te reconozca, que te ame, que todo sea precioso y que la paz y la felicidad interior reinen en nosotros para siempre, sin embargo, la realidad en el mundo de tercera dimensión es bien diferente.

Tenerla frente a ti desmorona todas tus ilusiones, tus espejismos, y te enfrenta a todos tus miedos de golpe, para que los superes, para que seas tu mejor versión, para que ese diamante que hay en ti esté bien pulido. Así que la presión comienza, el dolor, el anhelo, el deseo de que el otro te reconozca, que te acepte, que abra su corazón, y en muchos casos, quien encuentra a esa persona, la busca, la necesita, y trata de guiarla desde esa necesidad de reconocimiento. Ahí el sufrimiento se hace muy presente y en ocasiones incluso pareciera que puedes caer en un pozo sin fondo, deseando que tu llama te rescate, que te escuche gritar su nombre, que venga a salvarte, que te demuestre que te ama y te lleve con él lejos de este planeta, a tu verdadero hogar. Todo eso es una gran distorsión emocional que te enseña a conocerte muy profundamente.

Es cierto que, entre las llamas gemelas, quien está más despierto puede y debe guiar a quien no lo está, sin embargo, esto se tiene que hacer desde la aceptación y el amor incondicional, sin expetativas, y olvidando la idea de que realizando ese guía lleguemos a tener una relación de pareja con esa persona.

No es que eso signifique que no se pueda tener una relación con la llama gemela, sino que estar junto a tu llama gemela como pareja es algo distinto de lo que conocemos, y para entender el nuevo concepto debemos pasar por un proceso que, a falta de una palabra mejor, llamaría “aprendizaje”.

Así que no podemos esperar casarnos con ella, formar una familia convencional, tener hijos, y ser felices dentro de este sistema, enjaulados en los entresijos del antiguo paradigma, donde todos somos simples individuos sometidos a un rol del cual difícilmente podemos salir. Esto no es lo que sucede con las llamas gemelas, sino que sucede algo mucho más elevado, algo que te lleva a querer compartir el amor con los demás, te lleva a querer desplegar tu misión en conjunto.

La Misión de las llamas gemelas tiene que ver con sus aptitudes y con sus capacidades, que ellos deberán descubrir por separado y luego les unirá de alguna manera. Algunas se dedican a la sanación energética, otros son escritores que intentan expandir amor y concienca, otros son profesores que buscan enseñar desde el nuevo paradigma, otros son médicos también con nuevas ideas más holísticas, otros cantan con músicas elevadas que aportan mensajes de amor... Sin embargo, antes de llegar a esto, las llamas pasan por una gran presión (muchas veces a través de experiencias muy dolorosas) que les lleva a descubrir quiénes son en realidad, y qué han venido a hacer.

Por mi parte, después de dicha “presión”, después de trascender muchos miedos, después de enfrentarme a mis propios fantasmas una y otra vez, he comprendido que el nuevo paradigma es la liberación, el amor en estado puro, la conexión entre todos desde el alma a través del Corazón, y la visión del mundo desde la conciencia del Ser, usando como herramienta de actuación para el cambio, la mente, pero la mente lo más limpia posible de los filtros del anterior paradigma, pues los viejos pensamientos suelen ser muy limitantes.

Así pues, la relación con la llama gemela, partiendo de la base de que es una parte de ti, tu energía “opuesta” masculina, o femenina, (ying y yang) y a su vez la energía más afín a la tuya, pues es idéntica, debe ser trabajada siempre desde ti mismo, contigo mismo. Esto significa que si no has depurado los aspectos de ti mismo que llamaríamos “sombríos”, es decir, no iluminados, tu llama gemela te los mostrará con su sola presencia, para que puedas acceder a ti mismo y limpiarlos, liberarlos. Es por eso que algunos salen corriendo en cuanto su llama gemela se acerca un poco, pues el miedo que se siente a sufrir, a ser dañado o sentirse rechazado, el miedo que se siente a no conseguir que funcione la relación y a las diferencias que hay entre ambos a nivel terrenal, hace que entres en contradicción en tu interior, deseando por un lado estar con tu llama gemela, abrazarla, amarla, y por otro lado, cuando ésta se aproxima a ti, prefieres darle largas, o decirle adiós y saber de su vida en la distancia, para dejar de sentir cómo tus sombras siguen emergiendo y haciéndote llorar.

Así como te relaciones contigo mismo en soledad, así te relacionarás con tu llama gemela. Si no puedes estar contigo, si no te aceptas, si repudias algo de ti mismo, tu complemento divino te mostrará ese rechazo, y se alejará de ti, o no permitirá que se inicie una relación, todo de una forma claramente inconsciente. Sin embargo, cuando eres consciente de que rechazas a tu llama, cuando eres consciente de tus miedos, puedes trabajarlos, trascenderlos y ayudar a tu llama gemela a trascender los suyos simplemente centrándote en tu propio proceso interior.

Todo lo que tú no hayas depurado, es muy posible que tampoco lo haya depurado tu compañero gemelo, porque la evolución de ambos suele ir a la par, aunque pueda parecer que el otro no está igual de despierto, pues cada uno va realizando su parte a su manera y con las herramientas que trae consigo. Así, uno puede realizar su limpieza en soledad y el otro necesitar estar en pareja, ya sea porque está con un alma gemela que le haga de espejo liberador, o por estar en una relación kármica (que suele ser muy tormentosa y apasionada) a través de la cual también esté liberando patrones que le pueden impedir su entrega a sí mismo.

También puede ocurrir que sus miedos no le permitan dejar las ataduras de una relación ya terminada, o bien que sepa dentro de sí mismo que no es el momento de la reunión con su llama y necesite mantenerse alejado o alejada. Esto último ocurre cuando ambas están solas pero los encuentros se dan de forma esporádica, pues la atracción entre ellas es tan fuerte que, aunque no sea el momento de estar juntas, se acercan y alejan constantemente, sacando a la luz todas las sombras para que se puedan liberar de forma consciente.



A través de lo que he ido aprendiendo, y de las informaciones a las que he podido acceder, he sabido que no todas las llamas gemelas han venido para unirse en misión, pero sí la gran mayoría, y no todos tienen a su compañero/a divino encarnado/a, sin embargo, a cada uno le corresponde averiguar eso, y aunque algunos puedan guiar, o dar informaciones, solo uno mismo puede saber con total seguridad cuál es su misión y quién es su llama gemela.

Estar en unión con tu complemento divino es mucho más que sentir que estás enamorado, es amar con todo lo que eres, sentirlo en la distancia dentro de ti, latiendo contigo, es saber si está bien o no lo está en esa misma distancia, incluso padecer insomnio si él o ella lo está padeciendo, sentir si está enfermo, si está nervioso, estresado, algunas personas incluso saben si su llama ha bebido más alcohol de la cuenta porque sienten los efectos, estar en unión con tu otro yo es sentir muchos aspectos de su vida en ti, porque la conexión es muy fuerte, puedes saber si está viviendo un momento de pasión con su pareja, o si está pensando en ti, puedes percibir la conexión hasta tal punto que te sientes viviendo en dos lugares a la vez, en dos cuerpos, es descubrir lo más profundo de ella desde tu propio interior, es liberar emociones que sabes que él o ella también está sintiendo, es conocerle tanto que te da un miedo terrible estar a su lado, pero si lo estás todo se vuelve calma repentinamente, es saber que si te tocara ambas energías explotarían y crearían un vórtice de luz increíble, que invadiría el lugar de amor, llegando a muchos corazones, limpiando el ambiente de energías densas.

La presencia de tu compañero divino puede descubrirte tus sombras, pero también puede descubrirte tu creatividad, lo mejor de ti, e impulsarte hasta lo más alto, hacerte soñar y luchar con todas tus fuerzas para conseguir lograr tus metas, puede conectarte con tu fuerza interior, con tu divinidad, y puede mostrarte tu misión, porque es tu misma energía brotando desde otro lugar, amándote, aunque su mente no pueda saberlo, aunque no pueda reconocerte, aunque nunca puedas estar junto a esa persona como pareja, incluso aunque no sepas quién es o le conozcas muy poco en el plano terrenal.

Muchos me preguntaron qué pasaría si no podían estar con su llama gemela en unión, querían saber si encontrarían a una alma gemela con quien poder vivir el amor de una forma elevada, a pesar de que, después de haber sentido ya este amor hacia su llama, creían que no podrían amar a nadie más.

Respondí que no lo sabía, pero que amar es una capacidad que tiene el ser humano, y que sólo tenían que abrir su corazón al amor, pero todo está escrito, todo está ya hecho, el Ser es quien decidió en su momento, pero al no recordarlo, como humanos todo es sorpresa en la vida, y tenemos que aprender en este nuevo paradigma a sabernos dejar llevar, a fluir y dejar que la vida nos sostenga y nos sorprenda, porque el Ser ya hizo su elección, y si tiene que llegar otra persona, lo hará, sin embargo, si estamos embarcados en la fusión con nuestra llama gemela, primero deberemos unirnos con nosotros mismos, en nuestro interior, liberarnos de las capas que no nos permiten emanar lo que somos, y después de eso, de ser lo que hemos venido a ser y hacer lo que hemos venido a hacer, será cuando llegue lo que tenga que llegar, sea nuestra llama gemela o un alma gemela o compañera. Por el momento nos toca caminar, crear el camino, y ser, sentir el amor y dejar que se expanda desde nuestro Corazón, porque así es como lo decidió nuestro Ser...

La conexión con la energía de la llama es para mí una bendición, y así como la vivo y la siento, es la unión con mi propia divinidad, con mi Ser. Es posible que muchos se digan como yo, que la parte humana todavía no puede comprender del todo los porqués o paraqués de todo esto que estamos experimentando, sin embargo, trascender el apego y las expectativas, pasar por encima de todo lo que esperamos, hacernos cargo de nosotros mismos, centrándonos en nuestra vida, en nuestro Ser, y descentrándonos de lo que haga nuestra complemento divino, es la solución más coherente y más sabia, la más respetuosa hacia nosotros y nuestros compañeros divinos, porque, si bien la conexión se siente y sabes mucho sobre lo que vive y siente tu llama en la distancia, eso no tiene que frenar nuestro paso, no debe atascarnos, sino que debe ser una nueva manera de vivir, adaptándonos a esa conexión como parte de lo que somos, porque debe ser una brújula, no una perdición...

Es cierto que esto requiere de una gran Maestría interior, pero aquellos que se vayan a unir a su llama gemela en lo físico y en esta vida, están preparados para alcanzarla indiscutiblemente.

Todo está escrito pero nosotros no sabemos qué ocurrirá, estamos aquí para ser responsables de nuestras acciones, para aprender a ser humanos desde una conciencia más elevada y así contribuir a un Cambio en esta humanidad, que debe dejar atrás patrones de abuso y de dolor, y dar paso a la cooperación y a la Unidad, y desde nuestra misión con nuestra llama o sin ella, es nuestro cometido Ser y empezar esa transformación desde nuestro interior... Ese es el motivo por el cual estamos puliendo tanto nuestro ego, abriendo nuestra mente y sientiendo desde el Alma y el Corazón, más allá de que despleguemos nuestra Misión de forma solitaria, con un Alma gemela a nuestro lado o con nuestro otro Yo (llama gemela).

No debemos vivir en la ilusión de lo que desearíamos que fuera, sino en lo que Es y lo que Somos, para que todo se pueda ir dando.

Ya sólo me queda mostrar mi agradecimiento por leer esta larga reflexión que engloba un poco todo lo que he ido aprendiendo a lo largo del pasado año 2015, y que pediros que pongáis siempre vuestro propio discernimiento, como en cualquier información o artículo que llegue hasta vosotros.

Todo lo que he expresado viene de mi propia experiencia personal y de lo que he aprendido hablando y compartiendo con otras personas que están en contacto, o lo han estado, con sus llamas gemelas.

Nada es inventado, nada es incierto, todo parte de la realidad que he ido conociendo desde mi alma sobre las llamas gemelas, sin exclusividad ninguna, sólo es lo que alguien sencillo como yo comparte, para que otros puedan sentirse acompañados y comprendidos, para que sirva de confirmación a quien le resuene y para mostrar mi apoyo y mi amor hacia mis compañeros de camino, los conozca o no, pues son dignos de admiración por su valentía, por su dedicación y por haber decidido ser lo mejor de sí mismos adentrándose en sus sombras enfrentándose a sus propios monstruos, y lidiando con el gran amor hacia sus llamas gemelas en un mundo donde es muy difícil llegar a estar junto a ellas... 

Deseo que este nuevo año 2016 sea el inicio de un nuevo ciclo lleno de amor, dulzura y unión...

Gracias, 



Arael Elämä...
Reflexiones










domingo, 13 de diciembre de 2015

EN EL DESTIERRO (Reflexión)

A veces, en esta vida, cuando abres los ojos y empiezan a caer los velos, no te queda más remedio que decidir de qué lado quieres estar, y no me refiero a los típicos bandos del bien y del mal que hay integrados en nuestra psique y que hemos heredado como si se tratara de un patrón inamovible que genera una distorsión en nuestra interpretación del mundo, sino que la elección es entre seguir viviendo una realidad de alguna manera impuesta en nuestro inconsciente y que permite que se nos manipule con cierta facilidad, o decidir salirte del camino preestablecido y que se había gravado de alguna forma en tu subconsciente como el apropiado para ti.

En el momento en que te decantas por exiliarte de lo que empiezas a ver como una gran mentira, todo parece volverse complicado, vas contra la corriente, luchando para no ser apartado y abandonado a tu suerte por desvincularte del sistema, o de lo que algunos llaman la matrix. Las personas que te conocen y que amas no se dan cuenta de lo que realmente está ocurriendo a su alrededor y actuan como individuos sometidos a sus pensamientos programados, a ideales que no son más que patrones y más patrones que no les permiten ser ellos mismos, y eso te ayuda a verte mejor a ti, porque ves en ellos el reflejo de tus propios conflictos, de tus propias carencias, en definitiva, de tus propios programas inconscientes y de cómo te comportabas tú también antes de realizar el despertar a otro nivel de consciencia.

Comienzas a darte cuenta de que ya no puedes seguir los mismos pasos que antes seguías, porque ya no pertences al mundo al que creías pertenecer, nunca lo hiciste, siempre fuiste una inadaptada, y entonces comienzas a crear tu propio camino, paso a paso, poniendo un pie sobre el vacío para construir el suelo que vas a ir transitando.

Algunos te pueden llamar valiente, otros loca, ingenua, puedes ganar muchos amigos, pero también enemigos, (todo desde un punto de vista polarizado y mental) incluso puede acercarse a ti gente que no te comprende y que te exige que cumplas con sus expectativas, gente manipuladora que se cree con el derecho, tal vez oculto, de chantagearte emocionalmente, porque sabe que no quieres herir a nadie, porque cree conocerte bien y trata de que seas como a ellos les va bien que seas, porque les pareces moldeable, porque si no lo eres les estás mostrando su propia cárcel y eso no lo pueden consentir, gente que no tolera que seas libre y expreses lo que sientes y que te cierra su corazón cuando les dices las cosas claras, o cuando actuas sin miedo y sin remordimientos, y gente que no acepta lo que transmites y que trata de desvirtualizarlo, de ponerte en tela de juicio y que te acusa de ser oscura. 


 
En realidad, no creo en la oscuridad tal y com la conciben muchas personas, pues para mí sólo existe la luz, sin embargo la dualidad que hemos creado nosotros, ha convertido un posible edén en un campo de batalla entre una falsa oscuridad basada en nuestras propias sombras, emociones densas que se manifiestan en el exterior en forma de violencia y crueldad, y una falsa luz que se manifiesta como una hipocresía que no es más que más ego, y más ego. Yo prefiero apartarme de esa guerra absurda que se mueve en el exterior y mirar dentro de mí para que mi propia guerra se acabe, para lograr moverme en lo no dual en algún momento de mi existencia. Aquellas personas que hablan mucho de oscuridad, que la ven por todas partes, son las que continuan dándole poder, y las que de alguna manera siguen jugando a la manipulación a través del dominio que genera el miedo a nuestras propias sombras. Aunque esto es sólo mi propia valoración personal. Todo acto horrendo corresponde a las sombras que hay en nosotros como humanos, y no lograremos que desaparezcan dichos actos si no comprendemos que en cada uno de nosotros reside la oportunidad de iluminar nuestra oscuridad, amándonos y valorándonos, pero esto no se comprende leyendo textos como este, sino practicando, transitando ese camino, viviéndolo, sufriéndolo en tus propias carnes.

Cuando me encuentro con esas personas que antes he mencionado, recuerdo que no son ellos los que me rechazan, me hieren o me critican, recuerdo que no son ellos los que se decepcionan de que yo no sea como esperaban, recuerdo que ellos son víctimas de sus propias ideas y pensamientos, de sus creencias, de sus programas que proyectan sobre mí y sobre otros, e inmediatamente me ocupo sólo de lo que me corresponde a mí ocuparme, porque cada quien es responsable de sí mismo, de sus propios pensamientos, sentimientos y actos, y no de los de los demás, y cada uno debe saberse ver, debe saberse comprender y amar, pero no desde el egoísmo, sino desde el ser...

Desde el Ser”, realmente no sé si eso lo he expresado bien, a veces me resulta muy difícil hacerme entender, porque trato de llegar al corazón, pero los egos (incluído el mío también) interpretan lo que decimos de mil maneras diferentes, y me he dado cuenta de que los filtros que ponemos me hacen imposible la comunicación con muchas personas. Cuando eso sucede, miro a mi ego y simplemente trato de que comprenda que no se le puede hablar de ecuaciones o de logaritmos a un niño de cinco años, es bastante complejo que pueda llegar a asimilar los conceptos, y esa comparación me ayuda a dejar ir la intención de mantener una conversación profunda, o alejada de los parámetros sociales y considerados “normales”, y por descontado, no trato de convencer a nadie, eso es obligar a alguien a cambiar su manera de pensar, es invadir su espacio, sólo deseo transmitir y que cada quien se quede con lo que le resuene.

Un ejemplo de programa que muchos llevamos a cuestas es el de sometimiento.
En mi caso, mi rebeldía siempre ha sido bloqueada por una parte muy poderosa de mi personalidad pacifista y conciliadora, que me llevaba al otro extremo, al sometimiento y al sacrificio para evitar el enfrentamiento y el daño al otro, pero en mí siempre ha existido una enérgica intención de no doblegarme, de no permitir que nadie me diga cómo pensar, cómo actuar, cómo ser una buena amiga, persona, madre, etc., y cuando el patrón se disipa, ves que había miedo, miedo a sufrir, a perder a quien amas, por ser tú misma, por ser sincera y honesta.

Cuando gana la rebeldía, cuando sueltas las cadenas que te sometían, cuando te das cuenta de que tienes que romper con todo lo que te estaba reteniendo en tu vuelo, entonces la sensación de liberación se apodera de ti como un huracán, y te sientes realmente bien contigo mismo, sabiendo que todo está bien y que estás haciendo lo que es correcto para ti, aunque para otros pueda parecer incorrecto.

Si sigues con el patrón del miedo a hacer sufrir al otro, poniéndolo siempre por delante de lo que estás sintiendo tú, o si cedes a sus desesos por miedo a quedarte solo en tu camino, o a ser criticado, rechazado, abandonado, y por ello te sometes a lo que dictan las exigencias que residen en las estructuras de su inconsciente, y a los temores que hay en el tuyo, entonces estás perdido, porque ya dejas de nuevo de ser tú para ser el personaje que desean otros que seas. Bienvenido entonces a su realidad, donde eres bueno si haces lo que consideran correcto y malo si te riges por tu propio varemo de lo que es correcto para ti.

No quiero ser lo que no soy, así que no lo seré, ni siquiera para una pareja, aquellos que me amen, deberán hacerlo libremente y sin pretender cambiarme a semejanza de sus ideales arquetípicos.

Discrepo de casi todo lo que se dice, y por eso investigo y comparo, porque sólo acepto lo que resuena en mí, en mi corazón, y sólo eso está libre de discrepancias porque sólo mi corazón sabe discernir la realidad, aunque sea la mía propia, al fin y al cabo, vivo conmigo y nadie puede vivir mi vida por mí, así que decido yo cómo la vivo y qué me apetece hacer y qué no, y a quién quiero escuchar, y a quién no, y con quien quiero estar y con quien no, y soy yo quien se da cuenta de quien suma en mi vida y de quien resta.

Y asimismo, acepto las mismas condiciones en los demás, pues habrá quien no me quiera en su vida, quien crea que soy egoísta por amarme, o que resto en sus vidas, incluso habrá quien piense que para él o ella soy una persona tóxica. Si en su realidad eso es lo que necesitan sentir, que así sea.

Arael Elämä


domingo, 29 de noviembre de 2015

REFLEXIÓN - TRANSFORMACIONES

TRANSFORMACIONES - PARTE 1

Romper la cáscara duele...
Salir de la zona de confort, asusta...

Pero el lenguaje del alma se va manifestando con la fuerza de un huracán, transformando todo a su paso, liberándote de todo aquello que pesa y que no suma dentro de ti, sino que había estado restando durante tanto tiempo...
Esto te lleva a comprender una realidad diferente, desde una perspectiva que no es fácil compartir. 

A estas alturas me he dado cuenta de que a veces no merece la pena hacerse comprender, porque uno ya sabe quién puede llegar a comprenderte y quién no, y es un esfuerzo inútil tratar de que se entienda cómo ves el mundo, porque cada uno lo ve desde sus propios filtros...

Así que no quiero ni debo convencer a nadie de lo que veo, me conformo y acepto con verlo yo, porque es un regalo personal y nadie más puede saber cómo se siente...

En el camino te encuentras muchas situaciones y personas, todas ellas de alguna forma son tus maestras, te enseñan, te ayudan sin darse cuenta, pero en realidad lo que hacen es mostrate aspectos oscuros de ti, y cuando digo oscuros me refiero a aspectos que estaban ocultos, que no habían visto la luz, y que no hubiéramos sabido ver sin que una circunstancia, o una persona los hubiera reflejado, haciéndonos de espejo para percatarnos de que seguíamos un patrón repetitivo de forma automática, entre otras cosas.

Así que todo lo que nos rodea es parte de nosotros, todo lo que hay dentro de nosotros se halla fuera también.

A veces cuesta aceptar esto, porque juzgamos y sentenciamos mucho de lo que vemos, ya que en nuestra mente estamos programados para creer lo que se nos ha hecho creer, y cuesta mucho deshacer lo hecho, desaprender lo aprendido, y liberarnos de los prejuicios que nos encarcelan. Aceptar que lo que se está haciendo es parte de lo que el ser humano es, no es sencillo, porque uno siempre se separa de lo que no le agrada, y cree que es mejor que el otro, (yo sé mucho, soy más sabio que ése o que aquel, soy más guapo, más rico, más inteligente, más noble, más amoroso, más elevado, más espiritual...)... 
 
Y es que el ser humano ha sido y es todavía muy arrogante, en las dos caras de la moneda... El que no alardea de ser muy sabio, cree que es más modesto y más solidario por no proclamar su sabiduría, así que, de una forma o de otra, siempre acabamos creyendo estar en una posición mejor...

Cuando dejemos de creer que somos mejores o peores que el otro, dejaremos de crear separación...

Si tú eres otro yo, no puedes ser ni mejor ni peor de lo que yo soy, sólo eres una faceta de mí misma...

Sin embargo creo que eso no significa que todos seamos iguales, me explico, en la versión más elevada y pura, todos somos lo mismo, la misma energía, el Uno, pero aquí somos gotas de esa energía que han encarnado, y ahí es donde veo unas diferencias que no posicionan a nadie por encima o debajo de nadie, sino que individualizan a cada ser humano dentro de la unidad que somos, y esto es porque cada faceta de ese otro yo es distinta, está en una plantilla diferente, con un bagaje individual, con otra vibración, con otra función o misión y con una personalidad que tiene sus propias características.

Por eso, cuando puedo ver eso, respeto al otro yo que hay en ti, respeto al otro tú que hay en mí, y no puedo dañar al otro, ni juzgarlo, porque eso sería como hacerme daño a mí y juzgarme a mí. Aunque no llegaremos a ese entendimiento hasta que deje de haber una guerra dentro de nosotros, porque el primer juzgado por ti mismo eres tú, el primero en no valorarse eres tú, el primero en no amarse como mereces eres tú, y lo que hay dentro de ti y de cada ser humano es lo que hallamos fuera, como una gran proyección mental de lo que somos dentro, de nuestra lucha interna...

Por eso es indispensable que la guerra interior cese para que cese la exterior, uno por uno, paso a paso, para que toda la humanidad se vaya transformando... Todos somos importantes en este proceso, cada uno a su manera, en su justa medida, pero todos tenemos nuestra parte a realizar...

¡¡El cambio está en ti!!

No te amo con tus defectos y tus virtudes, no creo en los defectos, ni en las virtudes, creo en el conjunto del ser humano, en un todo, porque aquello que yo pueda considerar un defecto en ti será con total seguridad un defecto que considero que tengo en mí, y eso me demostrará que aún no me amo por lo que soy, sino que lo condiciono a lo que enjuicio sin darme cuenta...

Antes de afirmar ese "te amo con todos tus defectos", piensa qué significa realmente lo que estás diciendo... Cuando alguien me dice eso sé inmediatamente que no me ama por completo, no me ama por lo que yo soy, porque aún no se ama tampoco a sí mismo....

No hace mucho tiempo estuve enfrentándome de nuevo a mi mayor miedo, uno de esos grandes temores que te empujan a decidir si eliges un camino u otro para seguir con tu vida. Uno de los caminos era claro, no era fácil, pero era claro, era el que todos esperaban que escogiera por la lógica de la razón, porque es el que sigue la norma, el que te encierra en el viejo paradigma de la servidumbre encubierta que el ser humano está llevando a cabo movido precisamente por el miedo. Y es que el miedo es una herramienta, o tal vez incluso un arma, muy poderosa para manejarnos. Si tienes miedo a morir, o a perder tu hogar, o perder tus recursos básicos (agua caliente, calefacción, un techo donde refugiarte y vivir, electricidad, alimento...) o miedo a perder a tus hijos, o que estén en exclusión social, miedo a no poder comprarles sus libros para la escuela, o de no poder darles de comer, si tienes esos miedos, es fácil que te dominen, es fácil que caigas en las redes de la gran manipulación en la que todos hemos estado sumidos durante tantos años.



Y ahí se presentaba el primer camino, regresar al sistema, ser de nuevo una oveja más del gran rebaño que está siendo conducido por unos pocos para beneficiarse, una oveja que es tratada como un robot que tiene que cumplir las expectativas financieras y sociales de otros, alguien que no soy yo, alguien que se olvida de sí mismo para salvar a los suyos, alguien que tiene tanto miedo que ha dejado de confiar en sí misma.

Y el otro camino, ése que no está hecho, ése que debo crear yo, el más desconocido, pero el mío, ése que escojo libremente yo, ése que me llevará a cumplir mis sueños, ése que me hará más fuerte, más sabia, más Yo, ése que me llenará de felicidad, aunque tenga que ir contra corriente, sin contar con la comprensión de muchos, incluso con la desaprobación de otros, bajo los juicios de algunos que me etiquetarán de ser egoísta, de ser una soñadora temeraria, una loca que ha perdido el camino...

Y sí, tal vez deba perder el camino que se me impone, ése que en teoría debería escoger para ser como debo ser, pero es que yo no soy como debo ser, soy como soy, no soy lo que otros esperan de mí, soy lo que soy, no quiero seguir la norma que todos esperan que siga, yo creo mi camino, y en él no existen las normas, existe el fluir con la vida, el ser, el sentir, el creer, el confiar en mí misma, le pese a quien le pese.

Ha llegado la hora de dejar el miedo a un lado y saltar al vacío, y si tengo que morir en el intento, pues morir, porque a veces es necesario hacerlo para renacer con la fuerza y el poder interior que necesitamos para continuar...

Alguien me habló de sus sueños no hace mucho y me dijo que había renunciado a su empleo para poder dedicarse a la música, y gracias a sus palabras, a ver su coraje y su amor hacia lo que estaba haciendo en ese momento, recuperé mi valor y mi fe en mí misma.

Crear tu camino no es la opción más fácil, es cierto, pero si eliges hacerlo tu mejor versión de ti mismo emergerá y te llenarás de satisfacción, de felicidad, porque habrás nacido para cumplir con lo que tú eres.

Cuando era niña no entendía este mundo, y sufría, pero hace ya un tiempo que he visto que la única forma de no sufrir es soltar aquello que nos duele, soltar y dejar que lo que tiene que llegar a tu vida, llegue por sí mismo.

Si quieres ser genuino, si quieres ser quien eres en realidad y vivir la vida con la pasión que sientes dentro de ti brotar con fuerza, entonces debes entregarte a ti mismo, porque haciendo esto sólo tendrás que caminar haciendo tu camino y recogiendo los regalos que la vida misma te irá ofreciendo. Así hallarás la gran bendición de vivir tus sueños, mientras los vas construyendo.

Y para los románticos, saber que si lo que deseas es un amor verdadero, también tendrás que recorrer otro camino que no esté hecho ya, un camino que no esté colmado de estereotipos, de ideales falsos, de necesidades encubiertas, de carencias afectivas que se disfrazan de enamoramiento, tendrás que escoger tu propio camino único y limpio, el tuyo, porque sólo así, siendo verdadero contigo mismo, llegará lo que mereces, lo que vibre como tú, y no tendrás que salir a buscarlo, porque aparecerá cuando realmente tú seas tú mismo, y no lo que se espera que seas...

Abre tu corazón y deja que te guíe, él será tu brújula, porque él está en conexión con tu esencia, con tu divinidad, con tu verdad... no te resistas a ser lo que viniste a ser, olvida el viejo paradigma y ayúdate a participar del cambio, del nuevo mundo, del amor incondicional hacia la vida...



Arael Elämä...
Reflexiones

lunes, 14 de septiembre de 2015

UNA MIRADA AL ALMA - LA MELODIA DEL SER

LA MELODÍA DEL SER

Del mismo cielo se deslizan suaves gotas cristalinas, envueltas en un halo dorado que se mezcla con mi energía al entrar en mi cuerpo, invadiendo cada célula, cada lugar que compone este pequeño y frágil instrumento que el Ser escogió para comunicarse, para expandirse, para hacer que sus notas se escucharan en su canción resonante.

Al principio, mi mente, esa pequeña inconsciente que se comporta casi siempre de forma inconherente y respondona, comenzó a resistirse a la llegada de algo tan magestuoso, porque tenía Miedo...

Y entonces el dolor se hizo con el poder y conquistó todo el territorio, abarcando cada cuerpo que compone esta plantilla con forma humana que parece que sea yo, pero que es pura apariencia. Si me vieras desde el Ser, sabrías que no tengo este rostro, no soy así, soy mucho más que esto que crees estar viendo, y no soy tampoco tu opinón sobre mí, sea cual sea, y no soy tampoco el reflejo que tu mente quiere ver, pero he venido con esta forma holográfica manifestada como aparente materia, para que podamos comunicarnos de otras maneras, relacionarnos, mirarnos, y sobre todo, he venido así para conseguir algo que parecía muy fácil antes de intentarlo, ser lo que soy, mi verdadero yo, a pesar de llevar este traje, a pesar de experimentar en un mundo que no entiendo y donde nada es lo que parece.

Sufriendo los hechos se perfilan de un modo tan distinto. Todo cambia de tonalidad, los días lluviosos resultan fríos, tristes, y un motivo más de llanto y de desesperación. Los problemas se convierten en montañas, en navajas afiladas que te hieren, hundiéndose en tu carne, pero no es ahí donde te duele, sino en el alma, en lo más profundo que puedes sentir, describiéndose como un abismo en el cual caes y caes sin que un ápice de luz te sostenga.

Cierras los ojos y te observas, corroborando cada detalle que te disuelve en la desdicha y te empuja al fatalismo, pero es la mente quien juega y quien gana, o quien pierde, porque se enfrenta sólo sí misma, en el juego de la luz y la oscuridad que ella misma inventa.

Es ahí cuando de pronto una fuerza suprema se despierta con la fortaleza de un dragón invencible y arrasa de un fogonazo todo lo que el ego estaba tejiendo en su afán de estar por encima de lo que estaba sucediendo realmente. Se termina la mentira de la dualidad porque sólo existía en el mundo del ego.

Y las gotas de luz que penetran en mi piel y se expanden, continuan realizando su función en mí, guiándose por todo mi sistema energético y orgánico como si supieran desde siempre hacia dónde deben ir, dónde deben colocarse, cómo deben ir fluyendo por mi Ser.
Me doy cuenta entonces de que el ego se ha quedado exahusto, dormido en su pelea por temer lo que estaba ocurriendo.



Tanta lucha, tanto miedo, tanto desasosiego por algo que en realidad, no es realidad, por algo que es sólo parte de un paradigma obsoleto que se resiste a caer con todas sus fuerzas.

Pero el ego sólo conoce esa verdad, se forjó con cada mentira llamada verdad, con cada invento llamado realidad, con cada espejismo que fue aprendiendo, y se creó así su propio mundo para gobernarlo. 
¿Cómo no comprender su temor al verse amenazado por una entidad tan inmensa, vestida de algo que rechaza a causa de su temible magnificencia?.

Ya en reposo, siento las aguas cristalinas rebosando dentro de mí, las oigo cantar, su melodía se eleva por encima de la voz del ego, inunda todo el espacio que soy, estoy siendo y siendo, como una ráfaga de viento que cobra vida y que se vive, que se siente, que se hace ser dentro de este gran universo interior que habita en este pequeño receptáculo llamado humano.

Mi Ser, que soy yo misma, mi verdadera esencia, cabalga sobre la senda de mis memorias ancestrales, las libera, las enciende de amor, las besa, las eleva, y desata el mecanismo de apertura hacia el mundo que no era capaz de ver cuando mi ego se asustaba.

La verdadera melodía ya suena sin interrupción alguna...

El reinado de lo invisible comienza, pero ahora, ya no será más tan incierto, ni tan temido...

Arael Elämä
Una mirada al Alma
 

sábado, 5 de septiembre de 2015

PROPÓSITOS - EL SER Y EL ALMA GEMELA

Todo parece un sueño, ¿realmente he muerto?, pensé que sería diferente, no así, tan sereno, aunque ya me habían hablado de la paz que se siente.
El frasco de pastillas está ahí, vacío, puedo verlo, y mi cuerpo sin vida está en la cama, con mi ropa preferida.
Morir bien vestida y maquillada es mejor que hacerlo desaliñada, como he estado últimamente deambulando por mi casa deprimida y destrozada emocionalmente.
Pero noto que la falta de respiración hace que esa que yo era no se parezca en nada a mí, ya no soy yo, sólo era el envoltorio que me recubría.
Soy conciencia, soy vida, soy ser, y sobre todo, por fin soy libre, ya no sufriré más el asco de ser humana, de pertenecer a esta especie que todo lo destruye, que todo lo arrasa.
Veo una luz, es muy potente, va tomando forma, me recuerda a los famosos ángeles que algunos pintores dibujaban en las bóvedas de las iglesias y catedrales.
Se está acercando, no sé si estoy preparada para irme, de repente siento mucha tristeza por haberme suicidado, tal vez me precipité. ¿Cómo se sentirán mis seres queridos? ¡Qué desastre! Me siento mal, no he pensado en ellos, sólo pensé en mí, en mi desesperación. Y es que realmente creía que no había otra salida, no, no la había, este mundo está condenado a marchitarse, los seres humanos son destructivos y no quería quedarme aquí para seguir viendo tanta masacre hacia toda manifestación de la vida, tanto humana como no humana. No puedo más, eso es, eso fue lo que pensé, que ya estoy agotada de luchar, que no quiero existir más, que esta guerra ya la tenía más que perdida. El amor no me salvó, el amor no me sirvió para vencer tanta amargura, tanta crueldad, y menos si estaba sola, tan sumamente sola, sin él, sin mi compañero, sin aquel que me ayudaría a mantenerme fuerte.
Ese ángel se está haciendo más presente frente a mí, y siento que quiere darme un mensaje.



  • Querido Ser, ¿qué has hecho? ¿Por qué hiciste esto?- me dice con una tierna mirada iluminada y bañada de compasión y de comprensión.

Estoy llorando, sí, siento mis lágrimas caer, pero ¿cómo puede ser eso? Estoy muerta, no puedo llorar, pero siento, estoy sintiendo emociones, todavía las siento, no comprendo nada, me encuentro mal, aún sufro.

  • ¿Eres un ángel? - le pregunto envuelta en mi llanto sin poder detenerlo.
  • Sí, me envían para guiarte.
  • Lo siento mucho, de veras, lo siento tanto, pero no podía más, no soportaba la hostilidad del ser humano, me avergonzaba de ser humana, no lograba adaptarme, no conseguía mantenerme en el amor mientras veía cómo sacrificaban vidas humanas, cómo mataban a los seres vivos para ganar dinero, cómo la lucha de poder ensombrecía todo a mi alrededor. Me sentía manipulada, obligada a ser una más en el rebaño, y yo luchaba, te juro que luchaba con uñas y dientes. Salí de ese sistema creado para dominarnos hasta donde pude, hasta el límite, pero siempre había algo o alguien que me arrastraba, mi situación se volvió precaria, perdí mi casa, perdí mi la vida que llevaba, mi esclavitud se transformó completamente al salir del engaño de la protección del sistema, supuestamente a cambio de ser una más, sólo eso, una más, y sufría, sufría tanto, tanto, pues me sentía desprotegida, atacada, perseguida, y sobre todo, no comprendida y abandonada. Me caía y me levantaba, soñaba con llegar lejos, con cumplir mis sueños, con ser una de las precursoras de un nuevo camino hacia una humanidad más “humana”, tal vez más divina. Y cada mañana me repetía que el presente era lo que importaba, que me debía centrar en que mi ser se cristalizara en mí para salir volando, saltando todos los obstáculos, descubriendo las ilusiones que me palidecían la mirada, y alcanzando la verdad, la única verdad. Y sin embargo, no pude más. Mis caídas eran cada vez más fuertes, mi dolor era cada día más intenso, y no había nadie para abrazarme, para ayudarme, para darme fuerzas, así que la soledad jugó también su papel destructivo. Me cansé de llorar, mis ojos se quedaron sin lágrimas, me cansé de llamar a mi compañero para que me rescatara cuando estaba a punto de tirar la toalla sin hallar respuesta alguna, me cansé de ser valiente, de poner la otra mejilla, de ser comprensiva, de tener coraje, de limpiar mis heridas, me cansé de mi ego, de su oscuridad, de la de los demás egos que habitan en cada ser humano, de las mentes corruptas, de las falsedades, de las personas que proyectan sus envidias y sus conflictos en general sobre mí, de enamoramientos absurdos que luego se convertían en odio por no corresponder a sus deseos, y sobre todo, querido ángel, me quedé sin fuerzas para sobrevivir, sólo quería existir, ser y respirar amor, pero en este lugar me ahogo, me falta el aire, no hay amor, pocos pueden sentirlo y darlo incondicionalmente y yo me estaba muriendo asfixiada, no podía más, era una tortura. ¿Puedes entenderme? ¿Podrá El perdonarme?
  • Querido Ser, no tenemos que perdonarte, no he venido para eso, tal vez tú seas quien debas perdonarte a ti misma, por haberle hecho daño a tu cuerpo, pues él era un templo para ti, un vehículo para alcanzar una nueva fase en tu existencia. Sin embargo, nosotros los ángeles no vemos los espejismos que crean los humanos, no vemos esas alucinaciones mentales que crean colectivamente, sólo nos limitamos a ayudaros a despertar de la pesadilla que habéis creado.
    Comprendo perfectamente lo que tu mente vivía, su dolor, y cómo tú lo sentías recorriendo cada partícula de tu existencia humana. Entiendo que la vida humana es horrible vista y vivida como tú y otros muchos más lo hacen y puedo dar fe de que no es una solución muy adecuada eliminar tu participación como mujer humana, pues la muerte física no te ha liberado del dolor, como puedes observar.
  • Sí, es cierto, ¿y eso por qué ha ocurrido?
  • Porque no has alcanzado todavía tus propósitos.
  • ¿Y cuáles son? No logré saberlos con certeza cuando estaba en vida, ¿podrías ayudarme y mostrármelos?
  • Puedo hacer algo mejor, te llevaré a un lugar para que los veas.


El ángel me toca con su mano derecha la espalda, justo a la altura del chakra cardíaco y de pronto me siento succionada hacia algún lugar que sé que me sorprenderá. Y así es. Estoy en un parque, rodeada de árboles. Puedo sentir el viento rozarme como si estuviera viva, anuncia el otoño. No reconozco el lugar, pero me es al mismo tiempo familiar. Hay un camino de tierra, un pequeño lago artificial, diría, y unos cuantos bancos de madera. Creo que es temprano, tal vez las ocho de la mañana, o quizás las siete y media.
Ahora veo un hombre, está corriendo, haciendo deporte. Algo brilla con fuerza en su pecho, es una estrella, algo parecido, su fulgor me deslumbra, es enorme, es increíblemente bello y me encandila, me siento enamorada de esa luz que emerge de su interior, es tan maravilloso lo que siento que se disipa todo el dolor de golpe. Quiero saber quién es él, voy a seguirle. El ángel sonríe y me acompaña. El hombre se dirige a su casa, o eso me parece, pero no aminora su ritmo. Yo no tengo que correr, es como si estuviera flotando, y puedo ir a su lado.
Reconozco ya el lugar, había estado tantas veces, pero todo se ve distinto en este estado y cada vez me siento más volátil. Hemos llegado. Una puerta de hierro forjado, que parece antigua conduce a su casa. Vive en un piso de un edificio bastante antiguo, de esos que me gustaban en vida, techos altos, habitaciones grandes, ventanas altas y balcones de barandilla de hierro forjado. Su piso es muy acogedor, y se respira mucha paz dentro de él. Va a ducharse, yo ojeo lo que hay a mi alrededor, su sofá, sus estanterías, sus muebles, un estilo decorativo muy sencillo, práctico y bastante funcional, aunque me encanta. No puedo tocar nada, mis manos traspasan los objetos, no recordaba que estoy muerta, él no podrá verme. Él, ¿quién será ese hombre que tanto me ha atraído? ¿No estaba buscando ver cuáles eran mis propósitos en vida? No comprendo mucho lo que estoy haciendo aquí, debería irme y no distraerme, quién sabe cuánto tiempo tendré antes de...¿de qué? ¿qué pasará conmigo ahora? ¿adónde iré, o adónde me llevarán?.
Se abre la puerta del baño, sale él, medio desnudo, pero sólo su luz me empuja a mirarle, su desnudez es sólo la apariencia de un cuerpo que ya no me dice nada, no reacciono ante su posible belleza, no sé si es un hombre guapo o no, sólo sé que esa estrella que reluce en su pecho me está envolviendo por completo.
Se ha estirado en la cama, al lado de la ventana que deja pasar una brisa suave. Le miro, pero, ¿qué me pasa? Mi pecho arde, siento que una estrella brilla también en mí, tira de mí hacia él, me atrae con tanta fuerza que no puedo impedir acercarme mucho, mucho, estoy en él, mi luz y la suya se funden, le siento, veo toda su vida dentro de mi alma, por todo lo que soy. Ahora sé quién fue, otras vidas, le percibo en mí, yo siempre estuve en él, ahora no hay duda, él es... es... ¡soy yo!

Creo que no ha sentido nada, no es capaz de captar mi presencia, no sabe que estoy aquí, ¿o sí?. Se ha inquietado, estoy segura, en realidad sí sabe que estoy, pero no lo comprende, no entiende qué es lo que está percibiendo.

Llaman por teléfono y se levanta, sigo enganchada a él, no sé cómo salir, no sé cómo desabrocharme de su luz, de su energía, y en verdad no quiero hacerlo, le amo, le amo y no sé por qué, no sé quién es en realidad, no conozco a ese hombre, pero le amo, estoy segura, y me siento a mí viviendo en él.


  • Entiendo, mi querido ángel, era uno de mis propósitos, encontrarle, y estaba tan cerca... Pero ahora ya es tarde.
  • Tu compañero ahora se ha quedado solo, no podrá cumplir sus propósitos, aquellos que compartíais, y sentirá una gran añoranza, más fuerte de lo que nunca sintió, pues él también te buscaba. Ahora la tristeza le invadirá, aunque no sepa que es porque su amada alma gemela ha muerto.
  • Pero si sabíais dónde estaba ¿por qué no propiciásteis un encuentro? ¿Por qué no me ayudásteis a llegar a él?
  • Porque él no estaba preparado para ese encuentro, y tú tampoco, porque una flor florece cuando es primavera, y vuestra primavera todavía no había llegado.
  • Vale, ya he entendido que le he perdido sin haberle tenido, que se ha esfumado la oportunidad de mirarle a los ojos, de besarle los labios, de fundirme con él cuerpo a cuerpo, uniendo esas luces que he visto, lo siento, tienes razón, tendré que perdonarme, y pedirle perdón a él.

Está ahí, vistiéndose, dispuesto a salir. Han pasado horas, la noción del tiempo en este estado es tan diferente, parece que hayan transcurrido sólo unos minutos, pero ya está atardeciendo.
Tengo que irme. Le estoy sintiendo, está enamorado, se va con ella, me alegra que no se quede solo, que pueda experimentar el amor de alguna manera, y siento mucho haberle dejado aquí, pero ya no hay marcha atrás.
De todas formas yo tendré que irme a alguna parte, aún no sé adónde, pero me iré.
Cada vez me siento menos humana, como si se diluyera mi conexión con el residuo de mi ego, de mis emociones, de lo que fui siendo humana.
Me despido de él, de quien debía ser aquí mi pareja, mi compañero, de ese ser que se entrelaza con el mío.

  • Ángel, ¿qué ha sido esta experiencia que he vivido?
  • Te has reencontrado con parte de tu Ser.
  • No comprendo, había llegado a la conclusión de que las almas gemelas son sólo un mito muy mental.
  • Te llevaré a un lugar, acompáñame.

De nuevo su mano en mi espalda y de nuevo un remolino vertiginoso me traslada. Estoy flotando en medio de la nada, ¡no! ¡espera! Estoy en el universo, veo las galaxias, los planetas, las estrellas, es espectacular. Me estoy emocionando.¡Ups!, aún siento emociones.
Mi pecho se enciende de nuevo, su luz es inmensa, muy grande. Cierro los ojos, quiero sólo sentir, me está inundando una gran paz, una sensación de pertenecer a todo lo que hay y al mismo tiempo ser individual, única. Estoy conectando con algo, no sé bien qué es. Parece que mi pecho se esté ensanchando, explotando, y giro y giro lentamente, ¿qué está ocurriendo?.

  • Abre los ojos – me dice el ángel.

Los abro... no soy ya esa mujer que era, soy una galaxia, estoy en cada planeta, en cada sol, estoy en todas partes, incluso más allá de la galaxia me siento existir. Aún noto más, aquella esencia de aquel hombre, está aquí, conmigo, la puedo notar, existe conmigo, está en la galaxia, en cada lugar donde me siento existir está él, ese ser que sentí dentro de aquel cuerpo de hombre, no lo entiendo, no lo comprendo, ¿él y yo somos una galaxia?

  • No exactamente – me dice el ángel al escuchar lo que “pienso”
  • ¿Entonces?
  • Eres una gran conciencia que existe en muchos lugares a la vez, este es sólo uno de ellos.
  • ¿Y él? ¿quién es él?
  • En realidad no hay él, es otra parte de tu conciencia encarnada en otro ser humano.
  • No comprendo muy bien.
  • Tu conciencia, aquella que eres tú en realidad, vive y existe en varios estados dimensionales, divididos en escalas, así como un teclado de un piano se divide en octavas. Cada octava se compone de ocho notas diferentes (podría compararse con los estados de conciencia) que vibran más graves o más agudas dependiendo de la octava donde se encuentren. En algunos estados de intensidad más densa, el fractal de un Ser se polariza, o se divide, porque su experiencia así se intensifica, y su misión se realiza con mayor éxito. Así, en algunas realidades dimensionales, te experimentas a ti misma como conciencia de forma duplicada, teniendo un doble, la parte contrapuesta, por así decirlo. Dos energías que son la misma, al igual que una moneda tiene dos caras. Cada cara es diferente, pero juntas conforman la misma moneda.
  • Todo eso es muy complejo, pero por alguna razón te estoy comprendiendo.
  • Te falta ahora saber cuál era tu propósito como Ser. Vamos a verlo.

Soy una estrella, brillo fuertemente en el cosmos, pero ese ángel está junto a mí. En este estado no siento añoranza, no echo de menos nada, me siento completa y aunque el amor es mi energía, no necesito ser amada, no soy humana, no siento como una humana, mi función es Ser lo que soy, nada más.
Un rayo de mí misma se ha disparado hacia algún lugar, desciende con fuerza, hacia otra octava, hacia una dimensión más densa. Pero ahora todo es oscuro, no veo nada y estoy perdiendo la noción de quien soy, no entiendo muy bien qué está ocurriendo.
Sí, ahora noto el latido de mi corazón, estoy viva, estoy, estoy, ¡estoy en el vientre materno!

  • Sí – escucho al ángel hablarme todavía – así es, estás encarnando.
  • Pero ¿cómo he llegado aquí?
  • No interesa todavía que sepas cómo, sino para qué.
  • Bien, ¿pues para qué estoy aquí?
  • Para que comprendas a qué viniste.

Siento que crezco muy rápido, el tiempo pasa deprisa. Estoy naciendo, nazco, veo la luz, veo un mundo a mi alrededor.

  • Pero de nuevo lo olvidaré todo Ángel, ¡no puede ser!
  • No te preocupes, no será así, sólo siente ese ser que eres, esa conciencia que has sentido en la galaxia, en la estrella, conecta con la gran conciencia que eres y permite que ella se manifieste en ti.
  • Está bien, me concentro.

Soy una gran conciencia, que habita en diferentes dimensiones, que se expande, que avanza, que se fractaliza para poder seguir expandiéndose como conciencia, que se experimenta a sí misma en diferentes estados concienciales, en octavas más altas o más bajas, en todas partes. Provengo de un Origen que es parte de mí, y yo parte de él, nunca me fui de él, jamás lo hice, soy él, él está en mí. Sigo evolucionando, a través de la materia, debo usar este canal físico para materializarme aquí, y así poder pasar a otro nivel más. Debo conseguir ser conciencia pura siendo humana, para que este cuerpo, esta plantilla que soy deje de estar sometida y dominada por una computadora mental que está programada por agentes externos. Debo ser yo quien conduzca al individuo humano, y usar la mente como soporte en este plano. Entiendo, cuando hay materia todo es distinto, debo permitir que ese rayo de luz de la estrella que soy, que es parte de la galaxia que soy, que es parte del todo de lo que soy, se manifeste totalmente a través de cada célula de mi cuerpo, y mi conciencia sea, exista, a través de mi humanidad.

  • Lo has entendido, aunque aún tendrás que aprender mucho más.
  • Sí, ahora sé que no sé nada, pero sé que siento, que soy más que un hacer, soy un sentir, un ser, un estar.
  • Bien, lo entendiste, tus propósitos han quedado al descubierto.
  • ¿Y qué hay de ayudar a otros? ¿No era ese un propósito?
  • Sí, si así lo deseas, de hecho, cristalizar tu luz, tu amor, significa manifestar tu divinidad en ti, en esa mujer que eres, y a través de ella puedes ayudar a quien te pida ayuda y así lo desee.
  • Pero estoy muerta... ya no puedo hacer nada...


Me encuentro mal, me siento fatal, de pronto todo se está haciendo borroso, algo tira de mí, no quiero irme, ¿qué me está pasando? No es el Ángel quien me lleva, ¿qué pasa?.
Me desvanezco, estoy desapareciendo, no siento, no veo, no puedo escucharte más Ángel...

  • ¿Ángel?

Una luz me ciega, siento dolor, me siento densa, el cuerpo me pesa ¿el cuerpo? ¿Estoy viva? Escucho una voz muy tenue...

  • La hemos recuperado.

Me quedo dormida. Me han salvado, no he muerto, y ya no sé bien si deseo irme o quedarme, he vuelto al infierno que ha creado el ser humano. Pero al fin conozco mis propósitos, tengo motivos para luchar, ya no me siento sola, ese Ángel me acompaña y si quiero ayudar puedo hacerlo, al igual que él lo hizo conmigo, guiaré a quienes me busquen para encontrarse a sí mismos, y para entender su mente y hallar sus propósitos mundanos.

Estoy viva...aunque siempre lo estuve y siempre lo estaré, vivo en forma de galaxia, en forma de estrella, en forma de hombre, en forma de mujer... vivo en millones de formas que ni siquiera he podido ver, pero me siento en cada ser vivo, en cada roca o montaña, en cada atardecer, en cada luz y en cada sombra, la muerte no existe... SOY...

Arael Elämä Araham.
Una mirada al Alma