Bienvenid@ a mi mundo de magia, de amor, de y reflexiones,de historias variadas, de romanticismo. Tal vez aquí halles un espejo y puedas verte a ti mismo, o tal vez un mundo extraño e incomprensible que se abra camino en tu mirada. Espero que disfrutes mis relatos tanto como yo cuando los escribo.
Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.
Tengo
frío, la mañana parece gélida allá afuera. Un día más, vestida
de mí, con el atuendo de este frágil cuerpo, me dispongo a vivir.
El
aroma de café recién hecho invade mi cocina y mi salón. No tengo
hambre, pero sí que sigo teniendo sueño, necesito despejarme.
Veo
desde mi terraza cómo el sol también está despertándose y una vez
más me regala un amanecer impresionante.
Está
todo silencioso, no escucho a nadie.
En
momentos como éste puedo notar cómo mi alma se manifiesta y me
enciende el corazón, en la quietud de la madrugada callada.
Puedo
sentirme perteneciente a todo, llena de cada color que se dibuja en
el horizonte.
¿Cómo
es posible que esta exquisita belleza logre atraparme con su
sencillez?
Siento
una calma extraña...
No
sé si el tiempo pasa, sólo sé que ahora, justo en este presente,
estoy siendo única y a la vez omnisciente, soy parte de cada
universo que existe.
Estoy
despierta, observando fuera de mí algo que llevo dentro, y de pronto
nada es importante más allá de este sentir interno, en este segundo
inquieto.
Cierro
los ojos...
Tengo
prisa, la jornada se avecina intrépida allá afuera. Un día más,
vestida de algo que no conozco, con los harapos de alguien que que no
soy yo ciertamente, me dispongo a salir a la selva de piedra.
No,
no quiero caer en ese personaje que sufre, pero cada mañana
despierto y luego vuelvo a dormirme.
No
hace mucho, tal vez unos meses te escribí, exhausta por el
desasosiego de un camino confuso y extremadamente desalentador.
Si
bien es cierto que mi amor hacia ti no ha cambiado, no puedo negar
que yo sí que lo he hecho. Soñaba con hallarte, con manifestar
nuestros sentimientos como cualquier pareja, salir a pasear, visitar
el mar de diferentes lugares, ya sabes que el mar y yo tenemos una
conexión muy especial, viajar a sitios que todavía no conozco yendo
de tu mano, y por fin mirarte a los ojos bañándome en tu energía
tan elevada y tan amorosa como me la has mostrado siempre a través
de los otros planos que frecuentamos.
Sin
embargo, mi querido amado eterno, ya no aspiro a nada en esta tierra
junto a ti, perdí la fe y la esperanza, perdí la ilusión del
reencuentro y dejé la idea de estar contigo de esa manera romántica
que mi mente inventaba.
Descubrí
que tu presencia era la que era y que tu ausencia física debía ser
causada por algo que mi ser conocía y aceptaba, pues era sólo un
espejismo en realidad, así que decidí que no te buscaría más, que
no te esperaría más, que sólo viviría.
No
fue fácil dejar atrás todo lo que tanto anhelaba, ni fue sencillo
pensar que jamás podría experimentar nuestro gran amor aquí, como
hombre y mujer, tal vez no era mi destino estar contigo, tal vez tan
sólo debía crecer, ser mi Ser, permitir que la expansión de mi
conciencia se abriera paso con la ayuda y el acompañamiento de una
parte de ti, etérica, intangible, mientras que tu parte humana
debería recorrer su camino en solitario, o con otra persona.
Me
entristecí al pensar que supuestamente debíamos estar juntos,
amarnos y mostrar una nueva forma de amar al mundo, y traté de
olvidar todo eso, de convencerme de que todo había sido un sueño
ridículo y que nada de eso sucedería al fin.
Retomé
mi vida, inicié mi camino en solitario, sin ostentar nada a nivel
pareja, ya nadie sería lo suficiente para mí, ya nadie llenaría
ese vacío que se había generado en mi corazón al desistir de lo
que tanto se me había prometido.
Ángeles,
guías, sueños, señales, sincronías, y esa persecución terrible
de casualidades que no deseaba ver, que ya me hartaban y que me
enloquecían, ya sólo quería huir, dejarlo todo atrás.
Algunos
hablan de las llamas gemelas refiriéndose a la parte masculina como
el “runner”, el que huye, sin embargo, tal vez ahora sea yo la
que juega ese papel, la que no desea que la hieran más, la que no se
quiera acercar a nadie más, la que opte por llenarse de sí misma y
renunciar al encuentro.
Pero
una parte de mí grita constantemente tu nombre, tu esencia nace de
mi esencia, tu luz se enciende en mi corazón, tu amor y el mío se
reunen todavía en otros planos, tu mirada continua observándome
cada mañana cuando despierto, tus brazos aún me rodean cuando
duermo, tu mano acaricia mi mejilla cuando estoy llorando, y tus
besos son ráfagas de energía que inundan a mi alma entrando por mi
pecho y colmándome de felicidad.
¿Cómo
voy a olvidarte si eres el aroma de mi vida eterna?
Sólo
me queda ser, sencillamente ser, y aceptarte así, como eres, como el
viento, como el mar, como un sueño que se hace palpable, pero con la
sutileza del vapor, o de la fragancia de las flores, sólo me queda
sonreírle a la vida, por la gran bendición que supone para mí
estar bajo tu protección divina.
Si
algún día se realiza ese milagro del que tanto me hablas en
susurros de tu alma, no podré cerrarte la mía, no podré escaparme
de mi verdad, ni de la tuya, no querré huir de nuestra gran
oportunidad de ser juntos la llama del amor sagrado.
Sin
embargo, sólo una gota de esperanza cuelga de mis pestañas, a punto
de caer rodando por mi rostro como una lágrima más, una de tantas
que derramé por tu ausencia, a causa de la incomprensión de mi
mente ante algo que sólo el alma comprende.
Hoy
me siento libre y completa, fuerte y dispuesta a ser mi ser, a dejar
que todo lo que vine a ser se cristalice dentro de mí, para alcanzar
mi propia madurez espiritual, emocional y mental.
Tal
vez pueda compartir contigo mi aroma de cristal, tal vez tú sólo
puedas ser siempre vapor, tal vez ambos seamos sólo viento, tal vez
nos fundamos cuando me marche de aquí, o tal vez me alcances como
siempre dices, sea como sea, una vez que las alas se agitan tan
fuerte como lo hacen las mías, ya no hay marcha atrás, alzaré mi
vuelo y sólo un destello de mí será visible...
No
es esto una despedida, sino un saludo, una comprensión desde mi ser
de lo que somos, estás ahí, lo sé, y me quedo con tu presencia,
nunca más con la ausencia, porque tu existencia me hace brillar,
porque tu luz me ilumina el camino, porque te siento en todo lo que
es, en todo lo que veo, en todo lo que soy, en todo lo que escribo,
en todo lo que amo...
Llama
gemela, el presente es lo único que existe, y en este ahora, tú y
yo, somos sol y luz, cielo y atmósfera, tierra y estrato, fuego y
llama, agua y hielo, beso y labio, amor y alma...
Te
tengo en mí, por eso no puedo esperar algo que ya está aquí, que
sea lo que deba ser, no está en mis manos...
En
este momento, escuchando mi música preferida, esta vez Brian Crain,
me estoy envolviendo en mí misma y me siento muy bien...
No
hay nada en este mundo que me haga sentir más libre que la música
de un piano, acompañado o no, por otros instrumentos...
Cuando
me sumerjo en el mundo de la música, me pierdo entre sus notas,
serpenteo entre ellas en una danza sublime, donde yo soy partitura y
voz, ritmo, pausa, soy la blanca melodía, la suave letra, y me
entrego a los eternos acordes que me me poseen y me elevan a otros
mundos donde soy la libertad, el cosmos, la luz, el amor, el todo...
Allí
me siento yo, me invado de mi propia esencia, fragancia de mi alma
que me hace escuchar mis preguntas, aquellas que lanzo siempre al
viento, deseando reencontrar la respuesta...
¿Por
qué mi mundo interior es tan distinto? ¿O es que acaso todos somos
iguales y aún no he llegado a descubrirlo?
Adentrarme
en el alma de otros me enseñó a valorar su mundo interior, todos
aquellos en los que me he podido asomar, son bellos, como las flores,
cada una tiene su propia belleza singular, aunque muchos están
contaminados con la incoherencia con la que actúa el ser humano.
También
yo lo estoy.
Somos
iguales, sí, sin embargo, me sigo sintiendo como si fuera una
extrangera en un país extraño, una flor silvestre dentro de un
jardín de flores muy cuidadas, hermosas, únicas...
Ando
buscando algo que no encuentro, tal vez es que me estoy buscando a mí
misma, pero no me hallo.
Podría
huir de esto, escapar, viajar, conocer otras culturas, convivir con
ellas y aprender a conocerme mejor, podría hacer lo que siempre me
negué por miedo.
Y
es que mi corazón vuela libre desde hace tiempo, mi alma se expande
y crece, y este cuerpo me queda pequeño.
No
puedo irme de aquí, no aún, no sin acabar lo que he venido a hacer,
sin embargo, anhelo la libertad real, por eso, busco en la meditación
una manera de salir de este encierro, de esta cárcel que me
aprisiona...
Quiero
volar, quiero sentir el viento rozar mi rostro, mientras surco el
océano, rozando el agua, como una gaviota, alzando el vuelo con mis
alas blancas, siendo lo que soy realmente, no lo que aparento ser.
Y
voy encontrando en el camino a personas con el mismo anhelo, con la
misma iquietud de libertad, el deseo irrefrenable de permitir que el
corazón mande, que el amor reine en sus vidas...
Hoy
ya no puedo más negarme a ser quien soy, hoy se acabó el limitarme,
el peder el tiempo sollozando por lo que no hallo o por lo que no
hago...
Mañana
volveré a pintar lo que mi alma habla, recuperando así lo que quise
ser, lo que sepulté creyendo que no era capaz, lo que me robé y
permití que me robaran al creer que yo no era lo suficiente buena
para hacerlo...
Me
desprecié tanto tiempo y por tantas cosas...
No
eres tan guapa, no eres tan lista, no eres tan inteligente, no eres
tan buena haciendo esto, lo otro, no vales para nada...
Mi
alma estuvo llorando por este maltrato durante años y años...
Pero
ahora grita...
¡¡¡No
me importa si los demás no comparten mi visión de la vida, no me
importa si no me apoyan, no me importa si creen que fracasaré, no
me importa si no creen en mí, no me importa si no me aman!!!!!...
Lo que sí me importa es que me acepto, me amo, crezco, si me
equivoco aprendo, si no gusto, yo me encanto, si no me apoyan, yo
tengo todo mi amor y mi sabiduría para darme soporte en mis
decisiones, no vivo para los demás, vivo para mí misma...
Y
quien me ame lo ha de hacer sabiendo quien soy, cómo soy, aceptando
mis fallos, mis aciertos, y mi manera de amar, incondicional...
Pero
no permitiré que nadie me abandone, o me someta, no permitiré que
nadie me desvalorice, no permitiré que nadie me posea, porque soy
libre...y amo con la libertad de mi alma hacia la libertad de las
otras almas...
Tal
vez hace un tiempo me sometí a mi propia condena, pero hoy y mañana,
forjaré un futuro donde cumpla todos mis sueños, donde nadie dicte
mi camino, donde sólo yo decida...aunque, en mi sueño no caminaré
sola, le daré la mano a quien me ame, como merezco ser amada, sin
condiciones, con aceptación, con respeto, desapego... Así como yo
deseo amar... en libertad...
Aprender
es de sabios, crecer, y comprender que todos somos maestros de todos,
todos somos alumnos de todos, porque la vida es un aprendizaje
constante, un paso, un camino hacia la evolución del ser humano,
donde algunos desean mirar más allá de lo que hay a su alerededor,
desean salir del espejismo que hemos creado, para alcanzar algo más
grande.
Deseo
vivir, sencillamente vivir, disfrutar, amar, sonreír, dejar que mi
alma brille con toda su luz...
Me
liberé...
Si
te encuentro a ti, que me estás leyendo, has de saber que nada es
casual, si me lees tal vez debas buscar dentro de ti, en tu alma, qué
sientes en cada palabra, qué te aporta, qué te resuena, tal vez te
haga vibrar, tal vez despierte en ti el anhelo de tu propio vuelo,
tal vez el deseo de alcanzar tus metas, tal vez te identifiques
conmigo, tal vez tú seas yo...
O
tal vez aún no sea el momento de que esto que lees te ayude a
despertar de la ilusión de este mundo que nos engaña...
Si
llego tan solo a rozar tu Ser, me sentiré afortunada...
Deja
de buscar afuera lo que está dentro de ti, cuando te encuentres,
hallarás también lo que tanto anhelas... sea lo que sea...
Hoy
soy tu espejo, tú el mío, ¿qué más puedes leer en mí?
Tal
vez la respuesta que halles sea justamente lo que no lees en ti...
Si
deseas amor, ámate, respétate, no te juzgues, no te conformes con
la realidad que ves, crea la que tú deseas con el corazón...