SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
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lunes, 15 de enero de 2018

EL SER EN EL CUERPO

Ven mi querido ser,
ven que te arrullo,
ven que te acojo,
ven que te siento latir
y te reconozco...

Abre tus alas en mí,
brilla intenso en mi corazón,
ayúdame a renacer aquí
con tu esencia de puro amor,
eleva mi cuerpo hacia tu luz,
vibra en cada uno de mis pensamientos,
para que consiga ver,
la verdad que hay en todo
lo que existe en cada momento.





Haz que mi nombre se desvista
de las capas de falsedad
para que así pueda ascender
hasta tu más divina verdad,
purifica mis llagas del pasado,
hazme presente en la palabra amar,
resucita mi vida en tus brazos
para liberarme de lo que no es real.

Ven mi querido ser,
ven que te arrullo,
ven que te acojo,
ven que te siento latir
y te reconozco...

Crea conmigo la vida
que juntos hemos logrado
habla en mis ojos, en mis manos,
en la obra de mis letras
de mis creencias y de mis actos,
seamos uno en la Tierra,
trae en mí tu cielo, haz el milagro...

Ven mi querido ser,
ven que te arrullo,
ven que te acojo,
ven que te siento latir
y te reconozco...



Arael Elama

viernes, 29 de septiembre de 2017

LA LOCURA DE SER CONSCIENTE Y ESPIRITUAL

A veces me invade la nostalgia, una nostalgia hueca, sin sabor, sin aroma, sin procedencia. Es posible que esa sensación resurja una y otra vez al desconectarme de algunas ideas obsoletas, y se siente como un soplo de añoranza que se mezcla con la brisa de la desilusión.

Justo en ese momento en que me siento llena de esa límpida e implacable melancolía insulsa, me despierto a la locura, a la impávida verdad que se despliega ante mi ignorante mirada.

Y ahí comienza la aventura de pensar sin saber qué se piensa, de divagar y recorrer rincones oscuros de mi mente, de mi condición humana.

No soy la perfección, pero tampoco soy imperfecta, así que simplemente me dejo fluir en el flujo del río de mis sensaciones foráneas, que me alcanzan como si aterrizaran en mi alma derivadas de un mundo distinto, contrario, lejano, y al mismo tiempo vivo e impetuoso y eterno siempre dentro de mí.

Entonces surgen preguntas, respuestas, conversaciones, e incluso llega la comprensión impoluta de la realidad que contemplo casi siempre con mi pequeña mirada.

Ayer, sin más, ocurrió de nuevo, atravesé los esperpentos de mi intranquilidad y me sumergí en la apertura de mi supuesto desquicio, ése que nadie entendería, ése que algunos diagnosticarían como delirios, ése que es el milagro de mi existencia, ése que me conduce a desabrocharme de los nudos del inconsciente, y de la colectividad limitada que sufre la vida.

Tal vez los pensamientos ni siquiera sean nuestros, sino que van navegando en el campo cuántico de un planeta vivo, cuya consciencia nos sostiene, nos abraza. Nuestras mentes emanan ondas de pensamiento, de emociones, que viajan en un mar cuántico, energético, invisible, y que los humanos más sensitivos pueden captar y recibir como mensajes, sin saber que esos pensamientos provienen de otras mentes, que no son suyos.
Tal vez además existan pensamientos que no son pensamientos, sino que son información cuántica, como paquetes colmados de ideas, listas para ser leídas, recibidas, descodificadas, por aquellos que pueden conectar con su locura, o con su yo cuántico.

Tal vez exista una demencia que no es más que una comunión entre el yo limitado y el yo cuántico ilimitado que existe en otras dimensiones y otros planos, más allá de nuestra comprensión mental humana.

De ahí que a veces lo que pensamos no nos parezca propio de nosotros mismos, de ahí a que nos sintamos tristes sin saber por qué, de ahí que de pronto estemos reproduciendo actos que ya protagonizaron nuestros ancestros...

En ese campo cuántico donde se mueven los pensamientos y emociones que emanamos, podemos captar también las voces de otras consciencias que se comunican con nosotros, a través de dicho campo. Esas consciencias pueden ser muy diversas, y algunas pueden no ser exactamente consciencias, sino algo llamado “egregor”, que viene a ser algo así como una energía creada a través de la mente, con la fuerza de una gran creencia colectiva, es decir, creada por muchos pensamientos de muchas personas que creen y crean aquello en lo que piensan, y que le han otorgado una cierta “pseudoconsciencia” sin darse cuenta.

Así que hay un océano etéreo habitado por pensamientos, “egregores”, mensajes de seres que nos ayudan o guían, voces de almas perdidas, ecos de otros tiempos, en fin, una “jaula de grillos” con la que podemos conectar y de la que podemos recibir diferentes mensajes, o pensamientos, de forma consciente o inconsciente.

Pero nuestros pensamientos son nuestros, los generamos nosotros y los expulsamos al campo, los intercambiamos, sin darnos cuenta, algunos los rechazamos otros los hacemos nuestros, en un juego de telepatías encubiertas por nuestra ignorancia de lo que es estar en unión con otras mentes.



Después de pensar en todo esto, o de darme cuenta de ello, me pregunto qué es el Ser en realidad y cómo se puede mover la conexión en ese campo cuántico de la Tierra, y entonces recibo la respuesta.

Existe otro campo que va más allá del que genera el planeta, y es el que genera el todo, la fuente de donde procede todo. Ese campo también está en conexión con nosotros, como si fuera un cordón umbilical energético, muy poderoso, a través del cual nos llega información que no tiene mucho que ver con lo humano, sino con el origen de lo que somos más allá de la experiencia en este laboratorio.

Y cuando escucho esa información es cuando siento que estoy en unión con mi Ser.

Pero allí, en ese punto de origen, están todas las consciencias, antes de que se repartieran fractalizadas en incontables lugares y experiencias.

Entonces el tiempo pierde el sentido que siempre tuvo, el espacio tampoco existe como yo pensaba, y comprendo que todo está encajando de una forma mágica, pero que no podré transmitirlo y explicarlo, sólo sentirlo integrado en mí, como si sólo fuera un recuerdo que no tiene palabras, que sólo se puede sentir dentro de uno.

Estar aquí, allí, en todas partes, experimentarlo con tanta precisión, con tanta verdad, y ver que todo es tan sencillo en realidad, te hace descubrir que nada es como parecía, y que esto no es más que un sueño en el que he despertado para darme cuenta de que estoy soñando esta vida como humana, y que quien está soñando es un ser que apenas puedo recordar, pero que puedo sentir en mí y fuera de mí, expandido y contraído a la vez, como un universo completo que se experimenta a sí mismo en este cuerpo humano, en cada célula, en cada partícula, en la materia y en lo etéreo, en el pensamiento y en la emoción, en el Amor...

Y ahí, arranco a llorar, porque el amor me inunda por completo, porque todo lo que me hacía sufrir no es más que parte del sueño, y que me provoca dolor sólo justo cuando olvido que estoy soñando y me dejo envolver por la experiencia, atrapada en lo que me está mostrando, sin poder tomar perspectiva para reconocerme y sentirla como un descubrimiento más de lo que puedo ser como ser humano, y más allá de lo que ello significa.

Y es que a veces despertamos, y nos volvemos a dormir...

A menudo me despierto y creo estar ya totalmente consciente, y sin embargo, en ocasiones vuelvo a caer en la ignorancia, en el programa del sueño, como si conectara y desconectara de mí misma, de mi yo cuántico, de mi yo eterno y real.

Es el proceso, es así cómo sucede, hasta que un día ya no vuelves a dormirte, a caer en el juego del programa del ego, que te dice que ya estás despierto y que te convence de tantas cosas, todo por mantenerte en la experiencia desde la inconsciencia. No hay mejor trampa que la de pensar que estás despierto cuando en realidad sólo estás dormido, soñando que estás soñando y que ya te has despertado.

Y después de todo, nada es como pensamos, todo es interpretación, todo es un juego, y nada tiene la importancia que creemos, sólo la que necesitamos creer.
La realidad la vamos creando o fabricando, lo creado se construye desde la conexión con el amor de lo que somos, lo fabricado se edifica desde el programa del ego que llevamos implantado.
Todo se mueve, nada es estático, y en la lucha por la energía, en realidad todos nos estamos observando desde el origen, al tiempo que experimentamos en este laboratorio desde cada proceso consciencial único, respetado, todo lo que acontece.

Algo me dice que cada paso ya está dado, que todo ya está “planificado”, y que esto no es más que una película con un guión cerrado, pero con diálogos abiertos, personajes que pueden variar sus decisiones, pero que no pueden cambiar sus destinos, sólo sus pasos, y que nada es en realidad lo que creemos, o lo que parece.

Todo es cuestión de perspectiva, y sólo depende del punto de mira.

Después de divagar en cavilaciones quizás absurdas para algunos pensadores, después de rodear los límites de la cordura, perfilando nuevas fronteras, o más bien suprimiéndolas, recupero mi discreción formal, mi aparente personalidad, mi personaje, para utilizarlo en la experiencia del despertar real, como mi herramienta de trabajo en este lugar.

Cada uno puede tomar consciencia de sí mismo, reconocer su potencial, su verdad, y puede recordar quién es, qué vino a hacer, y enfrentarse a su propio esperpento, a su propia locura...

Sólo hay que mirar más allá, más y más allá, y cuestionándonos todo, para ver todas las capas de la realidad, para descubrir el núcleo, la base, la verdad interna, sólo hay que ir más lejos de lo que llega el personaje, la personalidad, o lo que otros piensan y defienden, hay que ir hacia uno mismo, pero con fuerza, con valentía, con amor, y dejar a un lado el pesar, el sufrimiento, lo superficial. Sólo hay que dejar de buscar aquello que llene nuestro vacío interior con el amor de otros, con la pareja, con el reconocimiento de los demás, para ir justo ahí, donde se halla nuestro amor hacia nosotros mismos, nuestra condición más pura, y darnos cuenta de que podemos jugar a este juego pero con consciencia de quiénes somos, llenos de nosotros mismos.

Arael Elama.



martes, 18 de noviembre de 2014

AMOR


Muchas veces me he preguntado qué es exactamente ese sentimiento que nos embriaga, que nos impulsa, que nos puede incluso llevar a sacrificarnos por la persona amada.
Ya sean los amigos, los hijos, los padres, la pareja..., el amor es lo que mueve verdaderamente al ser humano, pues tras cualquier emoción que experimentemos, sólo si rascamos un poco, lograremos hallar ese gran tesoro que hay dentro de nosotros, el amor.
Amor para sentirnos vivos, amor para sentirnos felices, amor para que nuestra alma vibre y todo tenga un sentido, amor para que cualquier desastre parezca sólo una pequeña piedra que podemos esquivar o saltar, porque cuando el amor ejerce su papel de conductor de nuestra vida, nada puede enturbiar nuestra perspectiva.
Cuando hablo de amor, en realidad no me estoy refiriendo a un sentimiento, sino a algo mucho más grande, algo increíble, una energía que es capaz de moverlo todo.

El Amor...

Esa energía que se instaló en el ser humano como parte de su esencia primordial, unida a la esencia de la mente, de las emociones. Cada ser humano contiene en sí mismo una porción de alma, la cual lleva consigo la capacidad de amar como algo inherente en ella misma, sin embargo, el bagaje de cada alma o incluso su procedencia, pueden determinar cómo vibra ese amor dentro de ella y cómo su parte más humana puede encajar dicho amor.
Como alma, puedo sentir esa fuerza descomunal que es el amor como energía que vibra en una frecuencia ya muy alta, tanto que no logro comprenderla desde mi mente. Por eso, he tenido que permitir que mis pensamientos se rompieran en mil pedazos, que las estructuras mentales que me movían por este mundo, se hicieran añicos, que lo que yo consideraba que era de una manera, se transformara de una forma dolorosa, pero contundente.

El amor ha brotado entonces con fuerza, como una bomba que explota desde lo más profundo de mí, como una flor que florece por fin y esparce tanto su fragancia que yo misma me convierto en esa misma fragancia, dejando de ser lo que antes era. ¿Pero qué soy, o quién soy?

De pronto me encuentro en una encrucijada: “atravieso la membrana que me separa de mi antigua percepción del mundo para comenzar a verlo de otra manera que aún desconozco, o me quedo donde estoy por miedo a lo desconocido”

He permitido que parte de mí experimente lo que es estar en ese otro lado y de pronto todas mis ideas sobre las personas, los sentimientos, el amor humano, todo se ha ido desmoronando, cayendo como fichas de dominó, una tras otra, mientras mi mente se aferra a lo que antes era y se resiste al cambio interno que se está produciendo.

Una parte de mí se ha desvanecido dando paso a lo que yo soy en realidad, cada vez con más fuerza, con más ímpetu. He estado caminando y atravesando fases en el camino, fases en las que me he sentido como que iba transformándome poco a poco, pero ahora todo eso se acabó, he llegado a un final.
Un final que es un principio más, otra etapa que me muestra una nueva yo, una nueva persona cuyo espíritu se ha ido manifestando con más fuerza en cada fase nueva que comenzaba.
Y esta etapa es diferente, es como graduarse de un curso cuyos niveles has ido superando y comenzar un nuevo curso, un paso más en el camino que para mí significa un gran salto.

No dejo de reconocer que sigo impulsada por el amor y que éste cada vez ocupa más espacio en mí, un espacio que mis emociones van cediendo, un espacio que mi mente se resiste a aceptar, poniendo trabas, miedos colmados de preguntas, pero lo que ella no sabe es que la fuerza y el poder de mi corazón son mucho más categóricos y más coherentes con lo que yo soy y que no existe manipulación alguna, interna o externa, que logre separarme de mí misma, de lo que verdaderamente soy y seré.



El amor es la capacidad de Ser sin arrepentirse de lo que somos, pero además, el amor, cuando es verdadero,cuando es incondicional, cuando es esa energía tan vigorosa que se esculpe en nuestra alma porque ella misma es ese amor, cuando no lo inventa nuestra mente para saciar el impulso de sentirnos especiales, amados, completos, nos otorga el regalo más grande, ese que siempre hemos estado buscando, la maravillosa capacidad de verlo y percibirlo todo bajo ese prisma de la belleza real de las cosas, de las vivencias, de las personas.

Y cuando ya puedes sentirlo profundamente, en cada poro de tu piel, cuando parece que te diluyes en tu propia esencia sintiendo tanto amor que te derrites entre los brazos de la magnificencia de tu propia existencia como amor que eres, cuando te experimentas a ti mismo siendo amor, entonces, ya lo comprendes todo, el velo cae, amas sin remedio, amas incluso tu propia tristeza humana, la entiendes, comprendes tus procesos, tus miedos, lo que tú llamabas errores se convierten en algo que agradeces, el dolor desaparece y sólo quedas tú ante tus emociones y tus pensamientos, decidiendo si quieres atravesar la malla que hay frente a ti.

Sí, quiero...

No más luchas absurdas, ahora el paso es firme, aunque no sepa qué es lo que va a ocurrir, aunque sí lo sepa, aunque lo que más deseo no esté ahora junto a mí, aunque el mundo no comparta lo que soy, aunque algunos puedan verme como alguien extraño o inaccesible, aunque me juzguen, aunque me aparten, eso en realidad sólo es el reflejo de la vivencia de cada uno, no la mía.

Amor...

Me sumerjo en el amor para limpiar los residuos de lo que la vida me ha mostrado, para curar las magulladuras de mis decepeciones antiguas, para crecer con la luz del inmenso sol que se esconde dentro de mí, para brillar y alumbrar mi camino, comprendiendo que lo que ocurra es parte de lo que tengo que vivir...

Y el miedo cobra un sentido diferente, ya no puede dominar mis decisiones, mis pasos, mi destino...

Me abro a SER... porque soy amor...

Arael Líntley


domingo, 9 de noviembre de 2014

DESPERTANDO

Despertando al amor...

Así la música de mi ser se despliega entre notas de pétalos, melodías de perlas, mar de la lluvia de alegría que se me entremezcla, caricias de universos que se abren paso entre mis manos...

Y desde mi pecho se disparan los rayos de la luz durmiente que ahora despierta y se eleva hacia los horizontes más lejanos.
Resplandor de abrazos, de sueños, de versos, de estrellas que brillan en mis ojos para alcanzar el cielo, más allá de lo que se ve como ese azul hermoso que nos observa, más allá de lo que somos en este lugar tan escaso de ternuras, de la dulzura que ahora siento en mi alma...

Despertando al amor...

Más despierta todavía, más asombrada por la naturaleza de esta experiencia, más serena, más tranquila, más desprendida de aquel peso que arrastraba, más sonrisa, menos gota de lágrima vencida, derrotada, más valiente y menos herida...

Y desde mi boca se elevan las palabras pronunciadas como esencias de flor que se me escapan, que desean viajar por el tiempo, por el viento, por el espacio para ser escuchadas, comprendidas, amadas, para que otros las sientan en su despertar y sepan que en el silencio se halla el amor que tanto reclaman, que en su renacimiento se eleva la marca de sus pasos más perfectos, los que anidan en su ser, en su alma completa, colmada de la sabiduría de toda su trayectoria humana...

Despertando al amor...





Floreciendo como rosas, tulipanes, margaritas, emanando la fragancia del jazmín para besar los corazones que se están desperezando, y así regalarles la sonrisa de un mañana mejor...
Y desde mi voz, canto el himno del amor que siento, para quien desee escucharlo, para que todos canten conmigo, para que por fin estalle en mil partículas de luz y me esparza para amarlo todo...

No sé cuánto de mí hay en mí, ni sé lo que hay de ti en ti, pero lo que hay es sólo una porción tan ínfima, pequeña y sublime, mas sólo somos eso, una pequeña gran mota de una tenue y fuerte luz que sabe iluminarnos justamente ahí, en el corazón, nuestro despertador, nuestro reloj, nuestra coherencia,nuestra honestidad con nosotros mismos, nuestra realidad más eterna, nuestro único paraíso...

Despertando al amor...
Abro los ojos y veo, por fin, veo...

Arael Líntley

martes, 26 de agosto de 2014

DALTÓNICOS

DALTÓNICOS

Nacemos...

El primer paso es entrar en este cuerpo vacío de consciencia y comenzar a llenarlo, entrar lentos, cautelosos para darle alma a la materia, para abrazarla y experimentarla desde dentro, evidenciando lo que una mente que no funciona al cien por cien será capaz de soportar, de aceptar, de recibir...

Mirar con ojos daltónicos una realidad creada por un cinco por ciento de uso cerebral, con tantas limitaciones que el alma se ahoga dentro de dogmas y reglas ridículas, normas que aprisionan a la luz que se halla atrapada, intentando emerger y ser ella misma a través de lo físico.

Alma de amor creada, hacia el amor nacida, encarnada en un mundo en blanco y negro, recordando los colores y añorando regresar a ellos, gritando fuerte para que todos escuchen que hay mucho más ahí afuera...




Revestidos de la mentira, la ilusión, el espejismo de un teatro que no cesa nunca, repetitivo, obsoleto, mientras unos cuantos alzan la voz para decir que ya están listos para dar otro paso más.

Y están caminando, volando, elevando sus luces por encima de los errores de la antigua humanidad, para crear una nueva, para evolucionar, rompiendo cadenas, abriendo los ojos, uniendo sus manos, besando el futuro desde este presente liberados...

Daltónicos que comienzan a ver colores, que se estiran desde sus mentes para acrecentar sus capacidades, sus habilidades, y mirar más lejos, más alto, más profundamente, desde su interior, desde sus luces...

Almas libres que se desperezan dentro de estos cuerpos para ser quienes son de verdad, contagiando de amor y de verdad, emanando libertad, mientras crean con pureza y firme lucha en favor de un mundo mejor, el sendero que transitan para que otros lo sigan sin temor...

Me desnudo de los dogmas para ser yo, mi mejor versión, me desvisto de mi piel antigua, me engrandezco en este cuerpo hecho de luz, estoy preparada para salir de la prisión y salto al vacío, salto al vacío, salto al vacío...

Y ahora que improntas, programas que me anclaban, engaño de la mente encarcelada, se han deshecho entre las llamas del sol que hay dentro de mí, puedo ver mis huellas atrás y comenzar a andar por el río, volar por el océano, nadar en el cosmos, cantar con mis ojos, reír con mi alma, amar con todo lo que soy de verdad, de verdad, de verdad...

Daltónicos se escapan de sus cárceles y saltan, vuelan, serpentean como luces que se entrelazan las unas con las otras...
Regocijo viviente que se expresa como fuego de colores relucientes, en el cielo, en la lluvia, en las calles, en el mundo entero se deslizan como estrellas fugaces, libres, libres, libres...

Un mundo fuera de este mundo...

Depurados...

Refulgentes y vivos, unimos nuestras mentes, nuestras almas, en un abrazo nos fundimos, somos la nueva humanidad...

Sueño, utopía, o destino, yo eligo que sea REALIDAD...

Arael Líntley...





lunes, 11 de agosto de 2014

TU UNIVERSO EN MÍ


Descansa en el regazo de la luna de mi alma para que pueda aguardar el momento de explicarte cuánto universo hay en mi existencia y cuánto de él hay en la tuya, manifestado como un susurro inalcanzable, infinito y recóndito de tu esencia completa y resguardada de la lluvia amarga de este mundo en tu interior. Contempla las estrellas de tu espacio y descubre la belleza de su luz y su delicadeza sublime que se refleja en tus pupilas cuando permites que el fulgor de tu deidad se eleve por encima de los muros de tu indeleble humanidad.

Despliega tus andanzas para que tus retos se revelen ante ti como humildes siervos de dulzura y resplandor, para que tus pasos sean vuelos en tus cielos de aventuras y despertares sacros que se posan en tus manos, preparadas para dar, para coronar de amor todo cuanto te rodee.



Desalienta la penuria y asciende en la longeva divinidad de tu alma pura, para ser el manto que cubre los huecos de la soledad incierta, la que se muere en mis pestañas cuando llorar es padecer el abatimiento de una vida que no ha nacido para ser una mentira.

Tu universo en mí se desenreda en estrellas y planetas que se vuelcan en la órbita de un amor eterno, un delirio humano que se deshace como el hielo cuando el fuego de tu esplendor fulgurante se hace añicos en mi pecho y en millones de partículas de cristal azul zafiro se disparan hacia tu corazón sediento de beberme, como ese mar que refleja tu consciencia y tu esperanza de nadar y bucear en el remolino de mis olas, mis corrientes submarinas que dibujan la grandeza entre nuestras almas nómadas.

Mi universo en ti se extiende en cometas, asteroides y en increíbles galaxias que danzan y cantan como ángeles de versos transparentes, entre poemas de palabras que te buscan tiernamente cada noche, para darte un mundo completo y pleno, traslúcido y sereno, adormecido entre tus sueños de verdades coherentes, de belleza celestial y sorprendente.

Eres mi universo en mí, soy la nave de los cuerpos que se hicieron, el punto de unión de los recuerdos que se habían dormido, el ancla, el timón y el capitán de la misión que por amor escogimos, soy tu ser en tu alma y en tu mente, soy tu brillo, soy todo lo que tú eres, somos un cosmos en dos cuerpos divivido, un perpetuo big bang que entre ambos explota sin apenas hacer ruido.

Arael...

viernes, 1 de agosto de 2014

REFLEJO DE MIRADAS

A veces me convenzo de que mirarte es mi alimento, y de hecho, lo es...

Lo es porque mirarte me devuelve mi reflejo, porque tu luz me envuelve y me consiente, mas me recuerda que el anhelo de tenerte es justamente lo que me aparta de la oportunidad de complacerme, pues me araña el deseo de saberte y abrazarte más allá de lo que lo hace mi mirada, aunque imposible sería darte más de lo que mi alma te ama y amalgama, darte más de lo que mi ser te siente dentro de él, como sello o tatuaje que nació conmigo antes de ser esta persona humana...

Y es que mirarte es descubrirme mientras confirmo de nuevo cuánto soy de ti y cuánto aún no sé que somos por la falta del recuerdo...

Abrí los ojos a tu mundo y quedé inconclusa en mis emociones desenterradas ante tu presencia, ante lo que ya pensé que no vería, ante lo que me mostré a mí misma como parte de un camino en el que ya me daba por vencida...

Y te miré mil veces más, y otro millar de miradas se posaron como alas en tus párpados y en tus pestañas, colocando cada partícula de amor en cada molécula de tu piel, de tu cuerpo, de tu alma, de tu ser, de todo lo que tú eres en esta vida humana y en cualquier existencia tuya, pues te alcanza hasta allí mi mirada...



No te veo, te esculpo en mis pupilas, y el destello que desprendes cuando acaricio tu Yo entero con las plumas de las alas de mi angelical amor que te venera, se me clava en el corazón para que estalle en las chispas del fulgor de mis reverencias de humildad ante quien eres, ante quien soy, ante la llama de amor que se despierta al encontrarnos en los mundos en que sí nos acordamos, en que las memorias de la pureza y la belleza del espíritu que nos une y de donde procedemos, nos condecen el regalo de aprender a amarnos en esta tierra, donde es tan difícil darse tanto, donde es tan burdo y triste no reconocer lo que tanto amamos...

Y en la brisa del viento vuela libre esa mirada que te alcanza mientras despiertas en la madrugada en un segundo, en el momento justo en que mi beso se desliza por tu frente y te da la bienvenida a un nuevo día en el que tus ojos, como soles que iluminan mi mañana, se dan cuenta de que vivo todavía en las lágrimas que por mí en algún momento derramaras, mas sin saber que yo te acariciaba invisible y olvidada en el anhelo de tu alma enamorada...

¿Acaso crees que fuiste sólo tú quien añoraba?

En la ventana, el gorrión que canta, la paloma que vuela entre los árboles que susurran con sus hojas en la calle desierta y aún dormida mientras observas tu añoranza, traducida en el gesto rutinario de cada mañana, los primeros rayos del sol que se filtran por entre las ramas, los primeros ruidos matutinos que se cuelan como extraños por tu casa, tu primera sensación contradictoria, de serenidad y seguridad en tu soledad cuidada, de nostalgia y desasosiego en tu caminar en esta vida extraña, en las prisas de tus comprometidos tiempos de obligaciones banales y tus capacidades de supervivencia en esta sociedad alocada, en la camisa escogida para el evento, en el armario, en el agua que limpia suave tu pelo bajo la ducha caliente que despereza tu sueño, en el momento en que el perfume recorre tu cuerpo, en tu desconcierto repentino cuando presientes algo incierto, ahí, en todo eso y en mucho más, duermen mis miradas descansadas, latiendo como corazones en tu vida esperando a que las veas y las mires sonrientes para endulzar la amargura de tu trayecto, de tu paso firme y perfecto, y en todo eso, se haya mi esencia disfrazada de momentos, de instantes que parecen desiertos, mas nunca lo fueron, porque yo siempre estuve en cada pensamiento, en cada sentimiento, porque vivo dentro de tu alma y también respiro grácil de tu aliento...

A veces me convenzo de que mirarme es tu alimento, y de hecho, lo es...

Lo es porque mirarme te devuelve tu reflejo, porque mi luz te envuelve y te consiente, mas te recuerda que el anhelo de tenerme es justamente lo que te aparta de la oportunidad de complacerte, pues te araña el deseo de saberme y abrazarme más allá de lo que lo hace tu mirada, aunque imposible sería darme más de lo que tu alma me ama y amalgama, darme más de lo que tu ser me siente dentro de él, como sello o tatuaje que nació contigo antes de ser esa persona humana...

Somos el reflejo de dos miradas que sin estar juntas y desde siempre, se aman...

Arael Líntley...

domingo, 20 de julio de 2014

DIOSA VIDA

Vuelan mis párpados antaño caídos, desmayados en el profundo miedo de estar vivos, ocultando a mis ojos la belleza de lo acontecido, el fulgor del brillo de las estrellas que se posan en mis pupilas a pesar de no haber podido ser testigo...
Y ahora que alzan sus alas y me abrazan al acertado sino, a la sublime realidad que no osaba contemplar cuando no la creía, cuando no la consideraba, cuando sólo conseguía nadar en dolor y en apego hacia lo que los demás consagraban, ahora, me baño en pétalos de luz sagrada, presencio milagros en cada gesto, en cada beso, en cada orilla de mi playa...

He conocido a la vida...



Se me ha clavado en la mirada, envuelta en las lágrimas de mi emoción extraviada, vencida por los temores de los dogmas de una sociedad apagada, desarmada de su propia fuerza individual, del amor, y en consecuencia, de la sabiduría de la colectividad armonizada...

He llenado mi copa de vida, del brebaje del universo, del hechizo incandescente del poder que sólo una diosa albergaría en lo más insondable de su alma, ritual de estrofas y versos surcando cada pluma de mis nuevas y radiantes alas, colmando mi corazón del amor más puro, límpido y hermoso que jamás haya sentido, amor a la vida, que me ha embrujado, que me ha enamorado abriendo mis ojos para poder ver cómo se dibuja un rezo, una historia, un comienzo, una fe vestida de velos que me muestran mis complejos, pues así los destierro, los venero como maestros certeros al enseñarme lo que sí tengo y descubrir que de nada carezco...

Y he comprendido que siempre estoy en lo cierto, crea blanco, crea negro, crea que todo es un desatino, un desafortunado esperpento, crea que todo es una increíble experiencia que se escribe a cada paso como un cuento...

La vida se asienta en uno mismo cuando la miras desde dentro...y te das cuenta entonces de que lo externo es un invento, hologramas de la mente que ha plasmado un mundo basándose en un patrón de miedos viejos, dudas de lo que somos y necesidad de seguir a un líder maestro que nos permita vivir en el silencio, acomodados pero sumidos en el caos que se cierne en nombre de lo que teóricamente es nuestro, suplicando el cambio cuando la metamorfosis está en tu pecho, tu esencia está marcando un ritmo, como un reloj que te va requiriendo, te pide que despiertes a tu mundo, para advertir por fin que la vida no es eso, que todo es falso, denso, y así liberarte de la mentira para ser de nuevo el cielo, el mar, el cosmos, el viento...

La vida es libertad, no es infierno, la vida es dulzura, no es tormento, la vida es respirar y ser, por ser y por existir, sin deberle a nadie nada por haber nacido, sin tener que pagarle a nadie por venir a este mundo tan retorcido...

Así que soy libre, vida en vida que se eleva y se divierte, que sonríe y que se siente, que se llena de más vida en cada elemento, sol, tierra, luna, aire, fuego de almas, de horizontes que florecen en cada amanecer sereno, siendo la vida misma encarnada en este pequeño y humilde cuerpo...

Arael Líntley

domingo, 27 de abril de 2014

TRASPASANDO BARRERAS





TRASPASANDO BARRERAS
 REFLEXIÓN


En el camino que transitamos realizamos muchos aprendizajes, algunos crean reacciones en nosotros, emociones que nos duelen, nos atrapan y nos estancan...Esto ocurre, en gran medida, por nuestra necesidad de controlar lo que ocurre a nuestro alrededor. Nos basamos en lo que queremos, en lo que creemos necesitar, y buscamos la manera de que eso llegue a nosotros lo antes posible, para cubrir esas carencias, y así, creer que somos más felices, por lo tanto, nos empeñamos en buscar y buscar aquello que ansiamos, o en retener a alguien o algo por miedo a la soledad, o a perder una cierta estabilidad o confort, una sensación de comodidad que confundimos con lo que anhelamos.

¿Y qué anhelamos de verdad?

En mi opinión, anhelamos reencontrarnos a nosotros mismos y amarnos, recordar quiénes somos y serlo,  sólo así podemos después hallar en otro el gran amor que buscamos para compartir, aunque sólo lo encontramos verdaderamente cuando dejamos de buscar, o de esperar....

Esta confusión también nos invade con lo espiritual, deseamos llegar a sanar, aprender o crecer más rápido, sin darnos cuenta de que debemos SOLTAR, dejarlo todo en manos del universo y sencillamente VIVIR...

Esto es algo que he aprendido con mucho dolor, con mucho esfuerzo, condicionada por lo que mi capacidad de percepción me otorgaba, "poder ver mi posible futuro"... Ha sido difícil desapegarme de lo que veía y sabía que tenía que suceder en mi vida, (en teoría y según mis visiones) y conectarme con mi presente para vivirlo sin la condición del futuro.

Después de un intenso recorrido por varios aprendizajes, como fases o niveles cada vez más complicados, logré comprender que soy libre, que no debía mantenerme atada a nada, ni a mis deseos, ni a mis anhelos, ni a ese futuro que había sido capaz de ver, a nada!!!

Mis pruebas no han sido fáciles, y probablemente continuen siendo complicadas, pero lo importante es que he aprendido a tener una perspectiva elevada y no sufrir como lo hacía antes.

En ocasiones, en el pasado, me encontraba a mí misma frente al espejo, rechazando mis defectos físicos, mi sonrisa, la cual nunca me ha gustado, mis piernas, demasiado gruesas, mis arrugas incipientes, mi abdomen demasiado flácido, mis canas, ect...
Me miraba y lo que veía era una persona que no me gustaba físicamente, a causa de lo que se predica directa o indirectamente en esta sociedad, aquello que uno debe ser para ser bello, para ser atractivo.

En lo invisible también podía hallar carencias, demasiado sensible, demasiado frágil, demasiado indecisa, demasiado distinta, demasiado espiritual, demasiado soñadora, demasiado amorosa,y por otro lado, permisiva ante la opresión de otros, un sometimiento no voluntario y no ejercido para hacer daño, pero que me hacía sentir como si siempre hiciera todo por agradar a los demás, y nada para mí misma.

Eso era ir en contra de mi YO, en contra de mi naturaleza...

Así que un día de esos en los que mi imagen me hacía sentir rabia, repulsión, tristeza...me decidí a traspasar las barreras que no me permitían amarme...

Atravesé el espejo, me dibujé con el corazón y me reencontré con mi alma pura, desnuda, sin tabúes, sin miedos, sin prejuicios...

Y allí, tras mi reflejo, hallé mi verdadera esencia, mi verdadera belleza, y comencé a amarme, a comprenderme y a superar pruebas de dolor, pruebas que me hacían más fuerte, más humilde, más tolerante conmigo misma, más sabia.
Esas pruebas eran mis muros, mis propios obstáculos impuestos a través de emociones saturadas, de falsas creencias, las cuales me limitaban, me impedían crecer y ser quien soy... yo, mis pensamientos, eran mi propio impedimento para avanzar...

Me examiné y profundicé sobre la aceptación, el respeto, el amor, la incondicionalidad de amar, el perdón y el amor hacia mí misma, aprendí mucho, y una gran metamorfosis me hizo convertirme en mi alma manifestada en mi cuerpo...

Y fui alma, lo fui hasta el punto de no sentirme humana, de sentir que ya no podía permanecer más en este mundo, porque no comprendía lo que sucedía a mi alrededor, todo me parecía una locura, algo incoherente, irracional, y sobre todo, algo que iba en contra del amor...

Lloré mil veces por sentirme entonces demasiado alma, demasiado extraña, demasiado ajena a este mundo...

Pero un día de esos en los que me sentía demasiado etérea dentro de mi cuerpo físico, de pronto ocurrió algo que me volvió a transformar...

Me miré a los ojos y me vi, vi lo que soy, vi quién soy, recordé para qué había venido a este lugar en el que no me ubico...

Y de repente una gran fuerza se instaló en mí, una ráfaga de viento energético, un clamor extraordinario, una impetuosa luz que se expresó a través de mi humanidad no comprendida hasta ese momento...

Y ahí fui alma y cuerpo, alma y humana fusionadas, creando una nueva persona, un ser humano consciente, una diosa de luz y de amor usando un vehículo humano, una mente...

Experimenté una magestuosa conexión con mi multidimensionalidad, con otras realidades, con otros mundos, con otros seres, y con este mundo, este planeta vivo y sus habitantes, plantas, animales, humanos...



Me sentía como si una parte de mí más elevada se hubiera alojado en mi cuerpo físico para siempre...

Comprendí a mi alma, a mi espíritu y a mi parte humana, tres partes fundidas y convertidas en un nuevo SER...un nuevo ser humano...

He nacido desde mí hacia mí misma, y ahora tengo que crecer, aprendiendo y experimentando desde mi nuevo yo...

Antes de eso padecí los efectos de mi ego, algo que posiblemente continuaré haciendo si no logro traspasarlo siempre, ser su aliada comprensiva y aprender de él.

Los seres humanos nos empeñamos en sentirnos necesitados de AMAR y de ser AMADOS, y no nos damos cuenta de que ya amamos y ya somos amados, así que buscamos fuera de nosotros, en otros, ese amor que rebosa en nuestro corazón y si no lo encontramos nos decepcionamos, si las cosas no ocurren como esperamos, nos desilusionamos, y eso es porque depositamos en la relación con el otro un amor condicionado...

En el tema de la pareja también nos confundimos. Amar no implica tener al otro contigo, amar no significa que la persona que amas deba estar a tu lado necesariamente, amar no quiere decir atar, ni apegarte, amar es sólo eso, amar...pero es pronto, tal vez, para que los seres humanos sepan realmente hacerlo sin esperar ciertos compromisos, ciertos comportamientos a cambio de nuestro amor...

El desapego es importante, un gran trabajo, un desafío, desapegarse del ser amado, despegarse de las situaciones que no son como desearías, desapegarse de las necesidades que crea tu mente...

La vida está ahí ante ti, para que la vivas, pero no significa que lo debas hacer al límite, significa que la puedes disfrutar, es tu derecho, y lo lograrás hacer amando cada momento que vives, cada detalle, cada sonrisa, cada encuentro, y también cada desencuentro, todo lo que sucede es por algo, nada es casual, y nadie llega a tu vida por casualidad...

Saca partido a tu existencia, a tu vida, vuela libre de todo ese paradigma mental creado para confundirte y dominarte, y sé tú mismo, en libertad, amando por amar, siendo amor en esencia, integrando toda esta teoría dentro de ti...

En este ahora, miro hacia el futuro, pero desde mi presente, viviendo al máximo cada segundo de mi vida... me visto y engalano para vivir SIN PRISAS, porque tengo todo el tiempo del mundo para ser amor, para ser feliz, para amar y sentirme amada...



Arael Líntley...

jueves, 24 de abril de 2014

MENTE Y ALMA CONVERSAN

Esta noche he soñado que estaba dividida en dos, mi mente era una hermosa mujer que se sentía plena en su estado físico, porque se esforzaba en ser lo que creía que tenía que ser. Mi alma era un ser etéreo, lleno de luz, sutil, sereno, también con forma de mujer y no muy diferente en aspecto a la otra mujer mental, aunque muy luminosa y semitransparente. El centro emocional de la mujer hermosa y física era el ego, representaba claramente la Mente,  el centro de amor de la mujer etérea era el corazón, era la manifestación del Alma.
Ambas, en mi sueño, conversaban entre ellas, como lo harían dos viejas amigas. La mujer mental comenzó entonces a exponer sus inquietudes...

Entonces el corazón de la etérica habló lleno de ternura, siendo la voz de mi alma...

- ¿No ves que todo está como tiene que estar, querida Mente?

- Pero ¿cómo dices eso? ¿Acaso no ves las fatalidades del mundo?¿No te das cuenta de que no estamos en casa?¿Por qué hemos venido aquí?

El corazón de la etérica lanzó un rayo de amor que invadió todo a su alrededor desde su interior y dijo:

- Las fatalidades son el resultado de las decisiones del libre albedrío de los humanos, no te diré si son equivocadas o no, porque no soy mente, soy alma, y como tal soy neutra, pero sí te puedo decir que yo no vibro como esas fatalidades, vibro en amor, y por tanto observo con amor lo que me rodea, soy uno en amor con lo que existe, y cuando veo las supuestas erróneas acciones del ser humano, sólo veo aprendizaje, experimentanción, aunque ciertamente puedo decirte que el ser humano es imprevisible, puedes regalarle una flor y puedes esperar que haga cualquier cosa con ella, hasta puede crear un arma de destrucción con ella...
Ciertamente no estamos en casa, pero elegimos estar aquí y ahora por amor, aunque tú, querida Mente, no lo recuerdas.

Entonces el ego, voz de la mujer Mente, derrumbado, prosiguió con sus dudas y sus miedos.

- Pero yo me siento sola, triste, a veces puedo comprenderte, pero otras me vuelvo loca intentándolo, tú te comportas como si nada ocurriera, no actúas, ¡no haces nada! ¿Y qué hay de ese supuesto amor verdadero que tú dices que existe?, todo está confuso para mí.


-Mi querida Mente, mi estimado ego, la tristeza es algo que tú me has enseñado a sentir, y por ello soy más sabia, porque gracias a ella puedo comprender a otros seres que están tristes, y tu miedo también me ha ayudado a aprender, y ese amor del que hablas y que catalogas de verdadero, es la esencia de lo que las almas son, toda alma es amor en sí misma, y tal como siente el amor, es, sencillamente, ES. Si buscas ese amor en otro humano hallarás sólo desilusión, porque te estarás olvidando de mí, el alma que soy y que convive contigo, Mente.

-Entonces Alma, ¿cómo vivir el amor con los demás? ¿cómo relacionarnos con los demás?

- Desde dentro hacia afuera...verás Mente, lo que tú sientes no es amor, porque estás acostumbrada a que el ego, que es lo que rige en ti, despliegue emociones calculadas, cada una respondiendo a ciertos estímulos que están asociados a los aprendizajes de la tercera dimensión, aprendizajes humanos, pero el amor real está en mí,  tú tal vez podrías simplemente dejarte llevar, dejarte fluir y conducir por lo que te diga mi portavoz, el corazón. Sólo así, mi querida aliada, podrás comprender de verdad que amar no es esperar nada, es sólo amar...
Primero aprendamos a relacionarnos entre nosotras dos, aprendamos a cohesionar ego y corazón, cada uno en su lugar, cada uno con su función, respetemos lo que somos en conjunto, descubramos juntas lo que somos para expandirnos, para elevarnos, para transformarnos. 

- Pero querida Alma mía, ¿qué ocurre cuando amas y no te aman? Creo que todo el mundo necesita sentirse amado, ¿no entras entonces en conflicto? ¿No te duele?

- Yo no puedo entrar en conflicto conmigo misma, aunque sé que tú sí sueles hacerlo, porque dentro de ti coexisten muchas emociones que a veces se entremezclan y no te permiten descubrir cuál es la verdad. La razón por la cual no puedo confundirme es que yo no soy emoción, soy amor, y cuando tú me envías tus emociones las tomo como una clase más, algo nuevo que integrar en mi sabiduría. Respecto a cuando amas y no te aman....tal vez preguntas qué ocurre cuando la mente del otro no te corresponde, lo que ocurre aquí es que la mente sufre a causa del ego, el cual fabrica desengaño, rabia, autocompasión, miedo... El alma siempre ama, siempre, aunque la mente del individuo no sepa que su propia alma ama. Si te refieres al amor de pareja, volvemos al mismo planteamiento, si lo que tú como mente fabricas como amor no es correspondido por otro amor fabricado por otra mente, la mente no amada sufre. Pero las almas siempre se aman, el dolor sólo pertenece al ámbito mental.

- Pero yo me refiero a un amor de pareja,sí, querida Alma, un amor de esos que son como un reconocimiento entre almas, un enamoramiento del alma, ¿acaso eso me lo he inventado yo también?

- Ay querida mente... El alma no se enamora de la forma en que tú lo defines, el alma late y cuando otra alma late exactamente igual, cuando sus latidos son idénticos, cuando resuenan igual, cuando su frecuencia vibra al unísono, se establece una fusión completa que da como resultado un estallido de amor incomprensible para las mentes humanas. Esto ocurre sin que sea necesario estar con esa otra persona, no tienes ni siquiera por qué vivir en la misma ciudad, ni haber conocido nunca a ese otro ser humano, para que las almas se encuentren. Sin embargo, dentro de estos cuerpos humanos, muy pocas veces se puede llegar a eso, porque las mentes, os empeñáis en condicionar el amor basándolo en afinidades materiales o personales. El amor entre almas no entiende de edades, ni de sexos físicos, ni de profesiones, ni de gustos materiales compartidos, ni de aficiones parecidas, el amor entre almas es sólo amor, puro, incondicional, y no nace, ES. Por eso, cuando se encuentran esas almas dentro de sus cuerpos físicos una ante la otra, ya se amaban desde antes, ya se habían amado en otros planos, ya se veían y se fusionan en ellos, no necesitan el permiso o la comprensión de la mente para amarse, y no entienden de tiempos, porque no existe, se aman desde que existen.
Si un humano está despierto y se asoma hacia su alma, a veces puede incluso darse cuenta de que ya ama a esa otra persona, aunque sea por un breve segundo. 

- ¿Y eso quiere decir que tú como Alma puedes estar amando a alguien y yo no aceptarlo o no darme cuenta?

- Sí...El velo del olvido y la complejidad de estos cuerpos y mentes en los que habitamos puede impedir que lo que los seres humanos llaman grandes amores se puedan dar.

- Pues estaré más atenta...Pero tendrás que enseñarme tú también a mí.

- Así es y así será, porque yo aprendo lo que es ser un ser humano gracias a ti, y tú te elevas en conciencia gracias a lo que yo te enseño.

De pronto, las dos mujeres se abrazaron sonriendo, y la etérica se diluyó en el cuerpo de la mujer mental. Ambas desaparecieron en una esfera de luz blanca. Cuando la luz se desvaneció, la mujer que surgió de ellas dos, de su fusión, me miró y me dijo:

- ¿Cuando quieres que te demos la próxima clase?...



Eva Bailón.


martes, 21 de enero de 2014

LA DANZA DE LA FUSIÓN

Bailando contigo, danzando entre las nubes, sintiendo nuestras almas etéreas como cuerpos sutiles, bellos, que conservan su juventud y su pureza...Danzando abrazados, sintiendo nuestros latidos álmicos, latidos de amor que pulsan su ritmo al unísono, marcando los besos que se nos derraman en los labios...

Las estrellas brillan para ofrecernos un ambiente hermoso y sereno, iluminado con su resplandor centelleante, y una luna menguante nos guía en nuestra pista de baile improvisada por la brisa nocturna ondeante bajo nuestros pies descalzos que se dibujan casi impalpables...

Te miro a los ojos y navego en ellos, un cosquilleo recorre mi cuerpo, mi rostro, cuando con el tuyo acaricias mis mejillas cerrando los ojos para sentirnos más, para amarnos, para hablarnos sin palabras, en silencio...
Te siento en mi espíritu, eres parte de él...

Así es como te vivo, envuelto en mis alas, rodeada por las tuyas, en una esfera de amor que es solo nuestra, nuestro espacio sagrado, para bailar, para volar, para amarnos, para mirarnos, mirarnos, mirarnos...
Así te veo, te veo... así existo en ti, diluida en tus pupilas, enamorada desde todo lo que soy, temblando de emoción por tu presencia...

Fundidos en luz, me siento renacer dentro de ti, te siento estremecer dentro de mí, somos uno, uno en el éxtasis más profundo de las almas, entregadas al placer del amor más sagrado, en la unión de los polos opuestos, cuyas energías se entremezclan, en una rendición al gozo total de la felicidad de las almas, que arden en la divina llama.



Y una explosión de energía elevada se propaga, un universo creado para amarnos, para difundir la luz y el amor, para anclarlo y extenderlo a nuestro alrededor... Nuestra misión es amarnos, de una manera elevada, entregando la energía del amor para que otros la integren para alcanzar su plenitud, su evolución, su despertar...para ser la humanidad del mañana...

La fusión nos atrapa, nos sentimos en ella, el uno al otro, te siento y percibo tu amor, tu fragancia, tu esencia, tu divinidad polarizada masculina, tu agitación, tu deseo de amar y de abandonarte al placer de ser uno, y tú me sientes, sientes mi delirio, mi rendición al delite de ser uno...mi estremecimiento...

Somos uno...en otro plano, más sutil, más etéreo, pero muy real...

Amarnos no está prohibido, ni vetado por la distancia de nuestros cuerpos físicos, no estamos separados, siempre que quiero, te encuentro... Y cuando deseamos entregarnos nuestro amor, sencillamente, nos amamos...

Al son de nuestro gran amor...bailamos...

Arael...

domingo, 19 de enero de 2014

ALMAS

Mientras escribo siempre me nutro con la música que inspira a mi alma y me ayudo de ello para poder expresar algunas sensaciones que no tienen traducción. Siempre intento trasladar en forma de palabra aquello que soy y siento, pero no siempre hago justicia a lo que hay dentro de mí, que es lo mismo que hay dentro de muchos... Espero haber sido generosa con esta reflexión y poder alcanzar las almas y corazones de los que lean mis humildes frases.... He aquí la música que me eleva...





 REFLEXIÓN SOBRE EL ALMA

El alma habla un lenguaje que es más parecido a un elixir que a una palabra... Recita fragancias sublimes de amor puro, coloreado con la sencillez de un pétalo, de un beso suave, de una caricia grácil...

La luz del corazón refleja la magnificencia del alma, y cuando amamos desde lo más profundo de nosotros mismos, conectando con el amor de todo nuestro espíritu, pareciera que nuestra esencia se escapa de la cárcel de este cuerpo, pues si no lo hiciera, no sería capaz de albergar tantísima energía de amor...Sin embargo, no es que nos deslicemos del cuerpo, sino que éste ha dejado lugar a más cantidad de luz, de amor, de Ser...Esto es tan increíble...

Así, un día descubres que amas de otra manera, amas más y con más pureza y te transformas en un niño, en su inocencia, regresas a ese estado en el que mantienes la capacidad de asombrarte sólo con el vuelo de un pájaro, emocionándote por cosas que antes te podían parecer nímias...
Mi alma habla con transparencia, ya no hay miedo...se acabó el miedo..., sólo hay amor... amor ...

Con el lenguaje del amor del alma he ido habituándome a percibir la realidad de otra forma, más completa, más sublime, más hermosa. Mis ojos ven más allá de lo que veían antes, conectando con la sabiduría de mi interior, interpretando aquello que observan con más nitidez.
A veces, cuando miro a una persona a los ojos, en su profundidad contemplo su propia alma, otras, preciso de unas horas para poder iniciar una conversación de corazón a corazón, pues no siempre se está predispuesto a permitir que alguien entre en tus secretos y los lea.

No es mi intención invadir a nadie, es sólo que, de manera natural, veo a quien está frente a mí. Para ello es necesario que haya un encuentro de almas, aunque las almas pueden hallarse en otros planos y conversar en la distancia física, a través de los sueños, o de otras maneras que he experimentado, y eso es algo bellísimo, pues así es como me he ido comunicando con un alma muy importante para mí.

A veces, conoces a alguien y te das cuenta de que hay bellos reencuentros con almas que ya estuvieron junto a mí en otras vidas, realidades o dimensiones. A estas almas siempre nos unen lazos especiales, diferentes, y siempre hay un reconocimiento instantáneo, aunque en ocasiones el ego nos ciega y nos cuesta verlo.

He ido conociendo algunas almas muy especiales para mí, otras con las que compartía lazos hermosos, pero sólo una que comparte con la mía algo más que un lazo de amor, mucho más que eso, porque es parte de mi Ser completo, una gota de mi propio océano, su océano, nuestro océano en común, nuestro origen después del Uno, de la Totalidad. Somos la misma ola rompiendo en diferentes lugares, procedentes del mismo mar, el cual procede del mismo planeta... Sería como decir que el planeta es la Fuente, y nosotros un Rayo que nace de ella y que decidió existir en forma de humano por duplicado, polarizando sus energías, femenino y masculino, y en el mismo lugar al mismo tiempo. Esto es algo más complejo, pero resulta más comprensible explicado así.

El ser humano, interpreta su anhelo hacia su opuesto polarizado como ese gran amor de su vida, su única alma gemela, el amor que está esperando para ser feliz, pero en realidad es un amor tan inmenso y extraordinario, que llega para arrasar toda la oscuridad y la sombra que hay todavía por sanar, llega para romper todos los esquemas mentales establecidos hasta el momento, y hay que ser muy valiente para aceptar ese amor en tu vida humana, hay que ser muy responsable ante tal divinidad, para amar de una manera pura, desinteresada, incondicional, respetuosa, siendo tan importante el amor de ambos que se convierte en lo principal, en el motor para que sus vidas humanas se acoplen y todo fluya desde la armonía y la serenidad. Para esto, las almas tienen que estar muy elevadas y los egos deben haber sido muy sutilizados.

Hallar a tu alma llama, se hace extraño para la mente,  que se ve reflejada en su opuesto con tanta fuerza que un terremoto de emociones se acelera y remueve todo aquello que aún está por sanar, incluso puede invadirte el miedo a través de mil preguntas y prejuicios.

El alma ama con una intensidad que el ego no puede controlar, ni manejar, así que, cuando ésta se expande y crece, se eleva y evoluciona, el ego debe adaptarse a lo que el alma está transmtiendo desde el corazón. No es algo sencillo, éste debe aprender a olvidar y a desaprender aquello que no era real, aquello creado por la multitud, aquello que no es la persona en sí, pero que definía al individuo bajo el viejo paradigma que muchas mentes inventaron y creyeron.

El alma habla el lenguaje del amor, un amor que sólo se puede comprender si el ego transmuta su fuerza opuesta y se integra con el alma ocupando el lugar que le corresponde. Así, cuando el ego, nuestra gran herramienta de aprendizaje, se rinde ante el amor del alma, el amor del Ser, todo empieza a fluir de una forma increíble. Sin embargo, para que el ego se rinda, primero el alma debe abrazarlo con su amor y ayudarlo a desechar toda la oscuridad que hay en él, y eso se hace mediante la luz, sacando a la luz a la sombra, aceptándola, superando las emociones que de ella se derraman y luego ya, por fin, iluminándola.

Experiencias, emociones, aprendizajes, comprensión, aceptación, perdón, superación, amor...

Un camino hacia nuestro interior, el viaje más importante de nuestra vida...

No tengas miedo de mirarte y dibujarte, de amarte, de comprenderte, de perdonarte, de entregarte a tu propio amor y grandeza, no tengas miedo de ser tú mismo, de SER, de amarte sin condiciones, ni juicios, y de amar a otros de la misma manera...No tengas miedo de sufrir, ni de hacer sufrir a otros, porque el miedo nos cierra las puertas de la felicidad, porque el miedo es la injusticia del ego hacia nosotros mismos, porque el miedo es la enfermedad del alma, porque el miedo puede negarte todo aquello que sueñas, porque el miedo es la vibración contraria al amor, porque el miedo te aparta de lo que amas...no tengas miedo de VIVIR...no tengas miedo de SOÑAR...no tengas miedo de AMAR...

Siente en ti el lenguaje de tu ALMA, escúchala, sé ALMA PURA...AMOR PURO...todo es posible... 


Arael...