SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de diciembre de 2015

HISTORIAS DE UN ALMA EXTRANJERA (parte 1)

CAPÍTULO 1 - DIÁLOGOS

Aterricé en este mundo dejando atrás mis recuerdos, mi hogar, mi compañero... Y comencé muy pronto a echar de menos la esencia cristalina de los paisajes de ensueño que a mi alrededor se erigían. El mar era lo que más añoraba, aquel mar de aguas púrpuras al cual pertenecía de alguna manera. Sólo eso en mi memoria se manifestaba como un fulgor que poco a poco iría tomando forma.
No quería estar aquí, pero no sabía por qué, sólo conocía lo que mi corazón me decía, que nada de lo que estaba viendo me resultaba familiar.
Y como una torpe forma de vida vestida de humana, con emociones humanas, descontrolada por no comprender quién era en realidad, fui dando tumbos por la vida, tratando de no caerme tantas veces...

- A veces me siento como si me hubieran metido dentro de un recipiente del cual no sé cómo salir, y tengo que acomodarme a él y a sus reacciones extrañas. Sí, tengo miedo, porque no sé cómo vivir aquí, las relgas del juego son tan absurdas y tan injustas que no puedo hacer otra cosa que rebelarme contra ellas, después de haber intentado adapatarme y ver que no consigo ser lo que ellos pretenden que sea.

- Pues deberás ser responsable de tus decisiones y de tus acciones, pequeña, porque, a pesar de que todo está ya decidido, te corresponde a ti dar los pasos que viniste a dar.

- Y si está todo ya hecho, y si nada depende verdaderamente de mí, de esta pequeña humana, ¿para qué pensar tanto? ¿para qué tomarme la molestia de escoger y de accionarme?

- Querida amada, tienes la maravillosa capacidad de decidir cómo realizas el camino, a pie, alzando tu vuelo, a través del mar en un barco, porque aquí, en este lugar, se te permite experimentar lo que ya has experimentado, lo que crees que está por llegar, en realidad hace tiempo que ha llegado, pero en la Tierra, se os da la oportunidad de vivir sin recuerdos, y de crear lo que ya fue creado, desde un punto de vista en el que no sabes que ya has navegado por el mar que todavía no has encontrado, ya has dado los pasos que crees nunca haber dado.

- ¿Y qué sentido tiene eso? Es mejor entonces no hacer nada.

- No, mi pequeña, no, lo mejor o lo peor no existe, sólo existe lo que tu Ser ya ha decidido hace tiempo, y a ti te corresponde como humana recorrer el camino que tu Ser te marcó, desde la ignorancia, desde el aprendizaje, porque desde el "no tiempo" todo es y todo está hecho, pero en este mundo debes vivirlo como algo nuevo, insólito, y debes hacerte cargo de lo que eres, de quién eres, aunque sepas que nada depende de ti, que todo depende del Ser.

- Creía que el ego nublaba el camino del Ser.

- Sí así es, pero también es así porque así está dispuesto.

- Entonces sufrir se convierte en algo tan estúpido...

- Pequeña mía, el sufrimiento es el camino que usa el ego para refugiarse en su zona de confort cuando tiene miedo.

- ¿Y qué es el ego?

- El ego es una conciencia artificial que se instaló en el ser humano y que consiguió limitarlo, desconectarle del Ser.



- Uff, menuda afirmación acabas de hacer, mi querido compañero, ¿no te parece muy atrevida?

- Tú ya sabes la respuesta a esa pregunta, al igual que sabes que no te estoy diciendo ninguna barbaridad.

- ¿Pero no existe ningún ego que sea natural en el ser humano?

- En realidad no. En el ser humano existe la mente, pero el ego es un añadido muy conveniente para crear limitaciones, aunque a su vez, haya servido para aprender de la inconsciencia. El Ser está encapsulado, envuelto en esa conciencia artificial, pero el Ser ya lo sabe, no viene sin conocer esas condiciones, no entra en contacto con la Tierra sin saber lo que le espera, recuerda que en los planos más elevados, todo es, simplemente es, no existe ni el bien, ni el mal, sólo la existencia en sí misma. Todo esto es sólo un juego, y cada uno de vosotros interpretáis un papel, el que habéis escogido previamente, y sólo saldrás de ese rol si tu Ser así lo escogió, si ese es tu cometido.

- ¿Y cuál es mi misión, mi querido amado?

- Tu misión es reconocerte, dejar de estar anclada en el apego de lo artificial y eclosionar, permitirle a tu Ser expandirse, para que tu verdadera consciencia se manifieste por encima de lo que eres como humana, pero a través de lo que eres como humana. Entonces, sólo entonces, se te revelará el resto de lo que viniste a desempeñar, así que suelta ya lo que tanto agarras, trasciende los miedos, y salta al vacío, pequeña mía, porque sólo así lograrás lo que tanto sientes en ti, lo que sabes dentro de ti.

- Bueno, si todo ya está hecho, confiaré, dejaré todo en manos de mi Ser para que él me guíe, porque sólo él, puede conocer mi verdad, y me accionaré desde lo que sienta resonando en mí.

- Así es, no hay ningún maestro externo que te pueda decir cuál es tu camino, eso sólo lo puedes hacer tú. Muchos podrán darte pistas, pero nadie hará lo que viniste a hacer por ti, sólo tú puedes hacerlo, sólo tú puedes descubrir tu potencial, y sólo tú puedes florecer y emanar tu esencia.


Transitar por estos lugares acompañada de lo intangible lo hace todo mucho más sencilo, aunque antaño creyera que perdía la cabeza y que yo era la distinta, ahora creo que son los demás los que no entienden nada.

Arael E. Araham...
Historias de un Alma Extrangera

jueves, 9 de julio de 2015

EL EDÉN



Estaba descalza, sintiendo la hierba húmeda bajo mis pies. Respiraba ese aire fresco de una primavera recién llegada, envuelta en un cielo azul, despejado, que parecía hablarme de alguna manera que sólo mi corazón comprendía. El sol brillaba, como emanando una gran sonrisa que por alguna extraña razón parecía estar dedicada a mí. Una ligera brisa danzaba con mi blusa blanca, que ondeaba delicadamente dejando al descubierto parte de mi piel. El aroma a flores me embriagaba, el canto de los pájaros era como una dulce melodía que me acompañaba. El paisaje que contemplaba, si bien era muy sencillo, me había enamorado completamente, tal vez porque en su simplicidad había hallado la belleza más increíble, la pureza de la magia de lo más natural, lo que me ofrecía mi amado planeta, el cual me abrazaba con todo su amor a través de aquella experiencia.
Todos mis sentidos estaban activos, tal vez por eso ocurrió aquello. Cerré mis ojos impulsada por una fuerza invisible que parecía girar a mi alrededor. Mis pies sintieron que la tierra los sujetaba y los empujaba hacia su alma, hacia su corazón cristalino. Sentí cómo me fusionaba con ella, experimentando cada latido de cada ser que la habitaba, era algo así como unificar mi esencia a la suya y todo lo que lo ella me mostraba.
Un sinfín de imágenes recorrieron mi mente, como si de una pantalla de cine se tratara, revelándome mil maravillas, seres que respiraban al compás de algo que jamás había sentido. Una pulsación que lo envolvía todo me enseñó que no existía nada en la naturaleza que no estuviera interconectado, pues todo ser vivo, toda conciencia, pulsaba al mismo compás que la Tierra.
Y entonces empecé a llorar de amor, de puro amor...
De pronto, mi corazón explotó en luz y viajé a lo más profundo de él, dentro de mí. Y ahí pude contemplar un hermosísimo edén, en mi interior.


    • ¿Qué estoy viendo? ¿Qué es esto? - pregunté mentalmente mientras me deleitaba entre sensaciones de paz y felicidad.
    • Estás viéndote a ti misma, es tu Edén, tu mundo interior -me contestó aquella voz.
    • ¿Quién eres? -pregunté intrigada.
    • Soy la conciencia del planeta donde vives.
    • ¿Y por qué me muestras esto?
    • Porque ese paraíso que buscabas lo tenías más cerca de lo que pensabas, y a través de nuestra conexión he querido regalarte este descubrimento, porque el amor siempre nos conduce al amor.
    • Oh, gracias, mil gracias – sollocé por tanta gratitud y amor que sentía en mí alma.
    • Ahora ya sabes lo que hay dentro de ti.


Aquella experiencia me marcó para siempre. Hallarme así, a través de la esencia del planeta, me demostró que realmente la unidad era cierta, y que lo que había dentro de mí existía en todo lo que me había revelado ella, la gran madre.
En ocasiones, cuando me sentía triste, cuando no lograba desconectar de mi sensación de abandono al estar centrada en mis problemas, cuando me sentía desesperada, intentaba establecer conexión con aquel lugar especial en mi interior y me perdía en él para alcanzar las respuestas que necesitaba y así continuar hacia delante.
Una tarde de esas en las que regresé a aquel lugar tan especial donde hablaba conmigo misma, descubrí cuál era mi misión, cuál era el verdadero carácter de mi presencia en la Tierra.


  • Tardé mucho tiempo en darme cuenta de que el verdadero edén estaba dentro de mí... Ahora que lo he hallado, me encuentro demasiado a menudo nadando en sus mares, viendo volar a sus aves, dibujando mil sonrisas al mirar sus estrellas, y me pregunto cómo vivir en mi edén y al mismo tiempo estar en este tiempo...
  • Sólo déjate llevar y trae tu edén a la tierra, sólo así podrás converger en ambos mundos... -Me decía aquella voz que procedía de mi ser. 
     
  •  ¿Y cómo se hace eso? - Le dije a mi Ser que era yo misma pero en ese mismo edén. Mi Ser era todo lo que veía, me hablaba a través del cielo, de las aguas, del viento, del sol, de los planetas...de la arena de la playa de aquel lugar que estaba dentro de mí... 
  • Suelta, dame la mano y permite que este mundo se expanda hacia afuera y se abra paso entre toda la niebla, deja que te acompañe para que pueda ser contigo, deja que sea yo quien te guíe.... Permite que la energía de este lugar se entrelace con la del otro mundo que transitas y así serás uno con ambos mundos...


Y todo aquello se trasladó desde dentro de mí, mostrándose ante mi presencia como algo tangible.
  • ¿Dónde estoy? -pregunté llena de curiosidad y entusiasmo.
  • En la Nueva Tierra -me contestó el Todo.
  • Pero se suponía que tenía que traer mi Edén a la Tierra, ¿qué ha pasado? ¿por qué dices que estoy en la Nueva Tierra?
  • Porque has cumplido tu parte.
  • ¿Mi parte?
De repente todo quedó claro en mí, los recuerdos de quién soy, de mi misión, de mi parte, sí.
Somos pequeños engranages que se unen para formar una gran humanidad, y cada uno de nosotros, somos una pieza importante que en unidad genera un conjunto de conciencias que se unen en una sola, pura, límpida.
Tuvimos que nacer cientos de veces, así como nubes que se forman una y otra vez en el cielo para descargar su lluvia, y tras la descarga, fuimos aire, viento, esencia, y regresamos mil veces más, para convertirnos por fin, tras un largo ciclo, en la nueva humanidad. Hemos traspasado cada nivel, superando las dificultades, una a una, depurándonos poco a poco, como esa nube que se desprende del agua que pesa para ser sólo vapor...
Y la recompensa es SER...en un lugar donde todo ES...


  • Pero esto ya lo conocía, no era exactamente así, pero yo ya estuve aquí.
  • Sí, así es, y como ya lo recuerdas perfectamente, entenderás por qué fuiste humana en esa línea temporal.
  • Sí, comprendo, todo fue un viaje realizado desde el amor.
  • Ahora ha llegado el momento en que tú, como Ser consciente, como semilla de este nuevo mundo, te aventures a amar como tú sabes, como tú eres.
  • Amar para mí es existir, respirar, es mi naturaleza.
  • Pues vive, querido Ser, vive y ama, y disfruta, y ríe, y crea.
  • Deseo crear música y poesía...
  • Recuerda que aquí todo se manifiesta al instante y ahora a tu alrededor la música y la poesía se hacen vivas, pues todo es vida y consciencia.
Y cada pensamiento de amor se levantaba ante mí, y cada sensación se transformaba en colores brillantes que se desprendían de mi alma, formando esferas que se elevaban hacia el cielo... Todo allí era y es magia, todo es un milagro constante, todo es amor y felicidad, el verdadero estado del Ser.


  • Una ultima pregunta.
  • Dime, querida alma – me contestó el Todo.
  • ¿Ha muerto mi cuerpo físico?
  • No, sólo has saltado en el momento adecuado.


Comprendí todo lo que me explicó, entendí que el Todo de aquel lugar era la esencia de la nueva Tierra, dándome la bienvenida. Y desde entonces, vengo de visita a la antigua Tierra, transito ambos mundos, y acompaño, cuando así se requiere, a otros humanos a dar su salto.


¿Te atreves?




Arael Elämä..

miércoles, 18 de febrero de 2015

EN MI YO

EN MI YO

En el viaje de retorno a casa, he visitado muchos personajes, todos dentro de mí y fuera de mí. Algunos me han hablado con emociones punzantes, desde mi interior, y otros desde el exterior.

Siempre fui un ave de paso, pero quise quedarme en muchos lugares, sobre todo, en muchos corazones. Así que eso fue lo que conseguí, en cierto modo.
Mi vestido estaba confeccionado al gusto de los que amaba, deseando ser la modelo perfecta para llevarlo, siempre dispuesta a ser gentil, a no ser enfado, a ser moldeable.
Creía que eso era así porque era una buena persona, que no podía enojarse nunca, pero en realidad sólo boicoteaba a mi propia esencia, la cual no lograba expandirse por estar demasiado centrada en no decepcionar a nadie, en agradar a todo el mundo.
Ceder a un sí que tal vez no sentía en mí era lo más habitual, no saber decir que no era lo que me hacía más daño, pero era mi funcionamiento por aquel entonces.
Una flor que se sentía rosa y que siempre se había mostrado como clavel, porque tenía miedo de ser lo que era, porque creía que si era lo que era no sería aceptada, y por eso, mi traje, hecho a medida, ocultaba mi verdadera fragancia.
De pronto, un día, una voz interior dijo ¡basta!...y se puso en marcha un mecanismo interno, un engranaje que fue transformándome, convirtiendo al clavel en lo que era realmente, lenta y pausadamente...
Defraudar a los que amaba no era fácil, pero sabía que ellos lo entenderían, que comprenderían mis pasos en el momento adecuado, debía ser libre, debía ser una rosa etérea, que pudiera volar a cualquier lugar, aportando su aroma siempre consigo, sin temor.



Así que, pensar en mí, en mi bienestar empezó a ser mi objetivo más especial, amarme, comprenderme, explorar mi océano, descubrir la belleza que había en él, despojarme de todo cuanto no era necesario, ser la música que amo, ser la lluvia, ser el sol, la tormenta, la calma, el aullido del lobo, el rugido del tigre, la luna, las estrellas, ser todo lo que hay en mí, todo lo que ocultaba la rosa sencilla que me vestía.
En ese precioso instante en el que me enamoré de mi alma, de mi ser, también me enamoré de todas las otras flores, de las otras almas, y descubrí que pensar en mí era el camino, creer en mí, no dudar nunca más de mi potencial, ni del potencial de otros.
Así que recité, canté, pinté, dibujé, compuse música, lloré, reí, fui todos los personajes que había escogido ser para amarlos y alcanzar lo único que realmente me definía, mi Yo Soy.
Fui consciente de que si manifestaba mi verdad, mi alma al desnudo, podía haber respuestas en otras personas, heridas, o reacciones que podían perjudicarme de alguna manera, pero había muerto tantas veces dentro de mí, que ya no tenía miedo de volver a morir.
Cada sentir es único, cada reacción del ego, del personaje, pero yo no soy responsable de las tormentas de los otros, sólo de las que estallan en mí, por lo tanto, siempre, siempre seré esta Yo Soy, y cantaré, y soñaré, y reiré y amaré a quien desee, a lo que desee, como lo desee, expresado como lo decida, sin que eso me limite, sin que eso me haga sentir pequeña, pues el amor nos hace grandes, y por eso, amo lo que soy por encima de opiniones, de sanciones, de reproches, incluso, por encima del miedo.

Algunos me llamaron valiente, otros ingenua, otros soñadora, otros se quedaron en el camino por no saber comprenderme, pero yo seguiré siendo quien soy.

Ser quien tú eres de verdad es lo más importante, pues a partir de ahí todo lo demás fluirá hacia tu ser, hacia lo que eres, sosteniéndote, aportándote en cada momento aquello que desees.

No dejes de ser tú, y si aún no lo estás siendo, ahora estás frente a dos caminos, elige, ser lo que viniste a ser, enfrentándote a todos tus miedos más terribles, o ser el personaje inventado que te hace sentir en tu zona de confort bajo el engaño de la ilusión de este mundo.

Cualquier decisión será buena, cualquier decisión será válida, todo es cuestión de saber qué es lo que deseas experimentar...

Eva Bailón B.

martes, 15 de octubre de 2013

APRENDIENDO A AMAR Y A SER LIBRE



Ayer por la noche, después de mi rutinaria clase de baile, tuve una charla muy especial e interesante con dos buenas amigas mías.
Observando los detalles de la conversación, pude volver a llegar a la conclusión a la que llego siempre cuando indago en el interior de los seres humanos que he ido conociendo. Todos buscamos el amor en nuestros amigos, familiares, parejas…
Eso es algo evidente, pero lo que la mayoría no conoce es el verdadero significado de lo que busca, ese amor real, invencible, inconmensurable.

En todo este tiempo de despertar que he ido experimentando, mi alma me ha ido mostrando los detalles de lo que somos todos en realidad, porque todas las almas en esencia son amor, pero nuestra existencia como humanos nubla nuestra capacidad de ver más allá de lo que nuestra mente dictamina.
Nos hemos criado en sociedades cuyas normas, en su mayoría, nos enseñan que no debemos dejarnos llevar por los sentimientos, por las emociones, por el corazón, tildando de negativas ciertas emociones y de positivas otras de ellas, lo cual también nos ha obligado a vivir en un mundo donde la dualidad se ha hecho presente con más fuerza, la polaridad nos está ayudando a aprender de los opuestos, pero todavía no hemos aprendido a no juzgar, a no cuestionar.

En la sociedad donde yo he crecido, ser interesante consiste en tener un buen puesto de trabajo, un estatus elevado, un físico hermoso y una fortaleza de hierro para abarcar cualquier problema que aparezca en cualquier ámbito de tu vida. Ser interesante quiere decir ser aceptado, ser un miembro más del clan, no ser interesante significa pasar desapercibido y permanecer en el olvido de los privilegiados.

Nunca quise pertenecer a la selecta secta de los favorecidos, por un lado porque detestaba su superficialidad y su soberbia, por otro, por mi insuperable sentimiento de inferioridad, heredado en mi inconsciente por diversos motivos, ancestrales y kármicos.

Siempre creí en la existencia de la reencarnación debido a mis propias experiencias, las cuales sólo podía explicar a través de esta teoría en la que las almas van renaciendo en diferentes cuerpos para aprender a vivir.
En mi infancia más temprana, sueños colmados de recuerdos bombardeaban mis noches. Siempre ante una casa de lujo, situada en un paraje sin igual, rodeada de un bosque espeso con caminos llenos de una belleza extraordinaria, que conducían a un lago donde me escapaba para respirar su indescriptible magia. Una mansión que era mi hogar, aunque por aquel entonces aún no conocía toda la historia que entrañaban aquellos recuerdos.
Hoy sé cuánto amé y cuánto sufrí en aquella vida recordada desde hace tanto tiempo…
Nací buscando a alguien que perdí, o al menos ese era mi sentimiento, mi sensación, alguien que me amó y a quien amé en aquel recuerdo borroso que en mis sueños se aparecía como un fantasma.
No es fácil vivir sabiendo que buscas a alguien desde tan temprana edad, ese hecho me hizo sentirme perdida durante muchos años en un lugar que no reconocía como mío. Mis padres para mí eran dos desconocidos a los que amaba porque ahora me tocaba ser su hija, pero no hallaba a mis seres queridos, no estaba en mi país, no estaba en mi casa, sin embargo siempre me repetía lo mismo una y otra vez, con tal sólo cinco años en mi mente y en mi corazón tenía la certeza de que “la vida es un sueño”. Sentía que cuando despertara regresaría a casa, con mi verdadera familia. Sin embargo él no estaba, tenía que encontrarle, pero no sabía ni siquiera cómo buscar.

Todos deseamos hallar ese amor verdadero que nace del corazón, pero no nos damos cuenta de que no sabemos sentir con el alma, y nos enamoramos de mente a mente, por necesidades compartidas, por inquietudes comunes, por atracción de los cuerpos y las mentes, por programas inconscientes que nos empujan a establecer relaciones repetitivas con el objetivo de aprender y sanar a nuestro clan familiar, o por lazos álmicos establecidos en otras vidas donde ya se creó una relación amorosa con esa persona, aunque no sea la que realmente estás buscando.

En mi caso, buscaba el amor y recordaba a alguien a quien había amado y perdido, pero este mundo nos confunde, nos arrastra hacia el abismo de las creencias impuestas por una masa crítica, un gran número de individuos creyendo que todo debe ser de una manera establecida, un grupo de seres humanos que deciden en qué deben creer el resto, un colectivo de hombres y mujeres que crean y otros que creen en lo creado, y que van hacia ese precipicio pensando que es el mayor bien para ellos y que la vida es así y hay que aceptarla con resignación.



Siempre me revelé contra todo eso, pero descubrí que luchar contra ello no era más que una manera más de darle fuerza a lo que censuraba. Así que, me rendí, el miedo me ganó la batalla. Por un tiempo me perdí de nuevo, intentando recuperarme a mí misma una y otra vez, sumida en un cenagal de ideas ajenas a lo que yo era en realidad, abandonada a la opinión colectiva de lo correcto y lo incorrecto.

Me negué vivir, me entregué cabizbaja a lo que parecía mejor para mí.
No me arrepiento de mis decisiones, todas ellas me han llevado a este camino que he ido recorriendo, pero lamento haberme rendido en la búsqueda de mi verdadero amor, ante la convicción de mi mente de que sólo eran sueños imposibles lo que yo sentía desde lo más profundo de mi alma.

Los seres humanos siempre acabamos renunciando a nuestros sueños porque otros nos los roban con afirmaciones en las que nos acusan de soñadores insulsos, de inocentes e ingenuos que van en busca de un imposible.

Hoy, ante todo este conflicto crítico que nos rodea, muchos están despertando de lo que ha sido una total sumisión, un letargo que nos ha mantenido en una mentira vivida como cierta.
Parejas que se separan al darse cuenta de que estaban juntas porque se necesitaban para cubrir sus carencias afectivas, sus visiones de un futuro establecido por unas normas sociales grabadas a fuego en sus memorias colectivas… ahora, buscan a su otra mitad…su verdadera pareja.
Sin embargo, sólo cuándo los programas anclados en sus inconscientes se borren, sólo cuando sean capaces de sentir lo que su alma les dice, sólo cuando aprendan a hablar con el lenguaje del amor de su espíritu puro, sólo cuando deseen amar desde su corazón, desatados de la necesidad de ser amados, podrán experimentar su transformación interna, podrán conocerse a sí mismos y podrán, por consiguiente, descubrir a su otro yo en el cuerpo de otro ser humano. Amar a tu otra mitad es algo sagrado, no esperas que te ame, sencillamente le amas, no buscas su reconocimiento, sencillamente le reconoces, no necesitas que sea como tú, que sea físicamente atractivo o atractiva, que tenga un buen puesto de trabajo, que sea del sexo opuesto, que tenga tu misma edad… En realidad, tu otra mitad aparecerá ante ti justo cuando seas capaz de verla más allá de su aspecto, más allá de su vida aquí en este lugar, y eso sólo se logra cuando aprendes a mirar con los ojos de tu alma…

No es tarea fácil…la mente siempre quiere intervenir, pone excusas, impide que puedas ver a esa persona que está frente a ti, juzga, impone sus normas… por eso, es indispensable saber conectar con tu yo más elevado, con tu corazón, con tu alma, con tu ser…

Aprender a ser tú mismo, a amarte, a verte a ti mismo, a ser honesto contigo mismo, liberándote de las cadenas del miedo, es el camino para el reencuentro de tu alma gemela, pero también para el reencuentro con quien tú eres realmente, más allá de tu profesión, de tu estatus, de tu nombre y apellidos, más allá del papel que has venido a interpretar en este teatro, escenario de aprendizaje y de crecimiento…

El ser humano ha olvidado lo que es amar de verdad, tal vez nunca lo supo, pero ha llegado el momento de aprender a amar y a ser libres...

Arael….