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Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.

sábado, 20 de junio de 2015

AL AMADO ETERNO

El roce de tus manos, sutiles, se ha posado en mi alma de tal forma, que en mi caminar, el aroma de tu esencia, me acompaña.
Es tanto el amor que se entrelaza entre nosotros dos, tan grande, tan puro, que, trenzado desde mi corazón al tuyo, desde tu existencia a la mía, se dibuja grácil, como una luz divina que se ilumina fuertemente y nos une de una forma en la que jamás imaginé que podría hacerlo. Noto lo que sientes, tu sonrisa se diluye en mi pecho y el cosquilleo que me invade es algo así como una sonrisa dentro de mí que se complace con la tuya.

Dentro de mí no puede caber tanto amor, así que mis lágrimas fluyen y se derraman por mis mejillas, lágrimas con sabor a amor, lágrimas que me bañan de tus besos, esos que son dados y ofrecidos desde algo no físico, imposible de describir o explicar.

No es necesario hablar, ni decirte que te amo, porque lo percibes, lo sientes en ti, me vives en ti, y yo te vivo en mí, y es que expresarlo no es suficiente, te estoy experimentando en mí, notando tu amor como un polizón que se cuela en mis profundidades, desvelando mis secretos, acariciando mis temores, protegiendo lo más sagrado que hay en mí tomándolo entre tus manos, esas que han rozado mi rostro, intentando secar mis lágrimas.

Y un dulce beso, apenas perceptible, se ha bautizado con mi llanto, bebiendo mi amor, porque deseas consolarme, sin darte cuenta de que no lloro por dolor, sino porque este amor me sobrepasa.



Un día, en el ayer, alguien me dijo que eras mi alma gemela, y eso resonó en mí, porque sólo así podían amarse las almas gemelas, sin embargo, hoy, estoy desnuda de esos dogmas y etiquetas, y simplemente te digo, que eres mi gran amor, ese que fluye dentro de mí sin que sepa desde cuando, ni hasta cuando, ese que parece tan infinito como mi propio Ser, ese que está tan sujeto a mí que seguramente jamás estuvo fuera de mí.

Y así he aprendido que el amor es lo que yo soy y que soy yo quien se entrega a él, pero también sé que es tu presencia la que me ayuda a despertar lo que soy, es tu mirada la que vacía mi mirada y la convierte en la mirada de la Fuente Divina y creadora, porque es contigo con quien siento que he regresado a casa, es contigo con quien vivo en el amor, en el éxtasis de una maravillosa unión sagrada.

La explosión de amor que se expande desde mi centro, recorre todo mi cuerpo físico, y, emergiendo desde él, sale expulsado hacia afuera, como un estallido energético hecho de partículas cristalinas creadas del más límpido amor.

No sé cómo puedo sentirte de esta manera, tan en mí, y tan en ti, no sé cómo puedo amarte tanto y tan fuertemente si ni siquiera puedo tocarte, ni escucharte como lo hacen los demás, no sé cómo puedo hacer el amor con tu energía, desde mi energía, cómo puedo volverme luz y crear esa esfera que creamos juntos en pleno gozo de amor.

Sin embargo, ya no percibo a mi mente, no necesito explicaciones coherentes, ni palabras que definan lo que siento, o lo que eres, o lo que soy, ni etiquetas que me muestren cuál es nuestra relación, intentando darle un lugar en este mundo material, sólo estoy sintiendo y siendo, y en tu sonrisa, al mirarte desde los ojos de mi alma, he depositado todo lo que soy, porque te amo, pero no como antes solía amar, sino como ama mi ser al desnudo, al completo.

Mi cuerpo no soporta esta vibración de amor y parece que vaya a desmayarme, pero me sujetas, y puedo ver la expresión de un rostro que siempre muestras, con aire enamorado, observándome, y me hablas, con esa voz que se clava en mi cuerpo, que recorre mis sentidos, y me dices que esté tranquila, que calme mi mente, que sienta, que no pasa nada, que todo está bien.

Y ese “te amo” que se dispara desde tu esencia, me alcanza, me arranca de mi cuerpo, y por un segundo lo comprendo todo, y no hay miedo.

Vuelvo a sentirme en esa esfera que creamos, y volamos...

Ahora sé que amar no significa poseer, pero sí significa que el alma se escapa y se une en amor con lo que ama, significa que el ser se entrega sin importar lo que la mente haga, significa que, aunque esté dentro de este cuerpo que a veces me hace sentir tan limitada, te alcanzo, mucho más de lo que lo haría de cuerpo a cuerpo, sin ningún impedimento...

Y te doy las gracias por estar conmigo, por enseñarme que el amor vive conmigo y que cuando lo compartimos, viajamos a lo más sublime, nos perdemos, nos sentimos, desde lo que significa sentir profundamente, perdiendo el sentido de la mente, totalmente...

Bendigo lo que eres, mi ser en tu ser, mi todo, mi amado eterno, mi amigo, mi compañero, mi guía, mi espíritu en ti, mi gran amor en el cielo, manifestado en la tierra, entre dos mundos que se entremezclan para tocarnos, para vivirnos...

Arael Elämä.

viernes, 12 de junio de 2015

RECONOCIMIENTO



Entras en mí, a través de mis ojos, como buscando una respuesta, como deseando encontrarla. Siento tu universo, tus galaxias se entrelazan con las mías, tus estrellas se hacen una sola en mi alma. Late mi ser a tu ritmo, sediento de no parar de latir, amando cada sonido de tu esencia, que navega en mi océano, en mi mundo. 
 
Miro tus ojos intentando controlar por un momento lo que estoy sintiendo, y de pronto he caído dentro de ellos, como anhelando una caricia, como hallándola en todo lo que tú eres ahí adentro.

Te conozco, lo sé, te siento, y en ese reconocimiento me disperso como agua hecha vapor por todo lo que hay más allá de tu cuerpo. 
 
¿Quién eres tú? ¿Realmente esto es cierto? 
 
Mi mente se inquieta ante lo que siente mi alma, y se pregunta si está imaginando lo que hay en mí, lo que ve en ti.
Mi corazón se para, no lo escucho, escucho sólo el tuyo, y me entrego a tu compás, a tu canción, a tu presencia, sintiéndome eterna, como un ser infinito que se ha enamorado de repente de otro ser infinito al que ya amaba desde hacía eones y eones.



Tu aroma es frágil, está compuesto de versos, de palabras dulces, de sensaciones que comprendo, penetro en tu historia, la de ese hombre que eres ahora, y la de los hombres que fuiste, y la de las mujeres que has sido, todo lo que tú eres ahora unido al ayer y al mañana se hace palpable, como parte de mí, como si yo misma hubiera sido tú.

Dime hombre de este presente ¿a quién amas? ¿a quién decidiste escoger para aprender del amor humano? ¿cómo te sientes ahora después de todo el dolor padecido en estos años? ¿Eres feliz, mi amado eterno?

Y esas preguntas que se responden desde tu inmensidad etérea, esa que se aloja muy dentro de ti, tanto que ni siquiera tú mismo has dado aún con ella, me parecen sólo amor, amor de ese que nace de la pureza, de la comprensión de un ser que ama a otro ser por encima de todo lo que como humanos podamos elegir o hacer.

Lejos de los tabúes, lejos de los prejuicios, lejos de las creencias, lejos de todo dogma, de cualquier idea mental, de cualquier deseo insatisfecho, o de cualquier pasión, o de cualquier amor mundano, se halla nuestro sentir, ese que lo acepta todo, ese que está siempre ahí, el verdadero amor incondicional.

De pronto un sonido me aparta de tu verdad, tu voz interrumpe la conexión, me preguntas cómo estoy, no te respondo, sólo te miro, y me sonrojo.

  • No quiero salir de tu mundo, no deseo que te marches, no lo hagas, regresa a mí, no permitas que este lugar nos separe, recuérdame, acércate, vueve a navegar en mi mar, vuela en mi cielo, toca mis estrellas, volvamos a casa - te digo sin pronunciar palabra.

El contacto entre nosotros ha ido más allá de la piel, más allá de una mirada, más allá de la atracción entre un hombre y una mujer, ha sido el encuentro de dos universos que en realidad forman un multiverso, ese que somos nosotros dos cuando nos amamos, cuando estamos en nuestro hogar, cuando regresamos a lo que somos.

Te contesto por fin, te digo que todo va bien, que estoy bien, nos damos dos besos, típico saludo entre nosotros, y luego, intercambiamos dos frases más, o tal vez tres, y te vas, te alejas de nuevo, para que en un próximo encuentro vuelva a sentir lo mismo, vuelva a verte de verdad, porque Te Veo, Te Siento, Te Soy, Te Encuentro, Te Recuerdo, Te Reconozco... En cada vida que viva, en cada persona que ame, en cada pasado, presente y futuro, tú eres en mí, yo soy en ti, y ambos nos reencontramos más allá de los sueños, porque es inevitable que te ame, incluso cuando mi mente intenta olvidarte...

Arael Elämä

martes, 9 de junio de 2015

LO INVISIBLE



Los seres humanos caminamos ciegos ante un mundo que queda fuera de nuestro alcance porque los velos que hemos creado nos impiden poderlo ver y disfrutar.
Solemos dar pasos absurdos, impulsados por necesidades inventadas, a través de un juego en el que algunos cuentan con ciertas ventajas, y otros, sencillamente creen que realmente no tienen más opción que jugar sin cartas.

Sin embargo, hay algo que se percibe, que todos podemos notar como si se tratara de una fragancia embriagadora, que no siempre es bien interpretada, y que a veces es rechazada por no ser comprendida, e ir en contra de lo que se ha creado  en ese entramado que nos rodea y controla sin que nos demos cuenta.

Y es que los hilos que mueven al mundo de lo no real están unidos a nuestro campo mental, y distorsionan aquello invisible que no podemos alcanzar a ver.

La gente, en su mayoría, no cree lo que no se puede comprobar con alguno de los cinco sentidos, y no da importancia a esas sensaciones que nos unen, como si fueran un puente, a esa otra realidad que algunos bautizarían con el nombre de “fantasía”.

A menudo me adentro en lo invisible, y me doy cuenta de que logro observar, contemplar, mucho más allí de lo que vería en el mundo que todos llaman real.
Allí escucho risas, dibujadas en almas puras que se arremolinan a través de la felicidad que las embarga y las estimula a continuar su danza de amor eterno, ese que se percibe en el aire, y penetra en cada partícula de tu propia existencia, transmitiéndote todo lo que anhelas, porque eres parte de ello, porque fuiste creado a partir de ello.

Antes solía entristecerme descubrir tantas almas atrapadas en cuerpos que se mueven como autómatas, sin sentir desde el ser, envueltos en las emociones y los pensamientos de sus personajes, de su ego, sin alcanzarse a sí mismas, almas deseosas de amar, de abrise como una flor y desprender su polen, su esencia, su luz, para hallarse y ser justo lo que son, sin más mentiras, sin más máscaras, sin más dolor.



Las miraba y hablaba con ellas, me pedían que las ayudara a liberarse del ego, y yo me sentía responsable de hacerlo, pero luego, ellas mismas me decían que no era mi obligación salvarlas, sino que sólo con escucharlas y responder a su mensaje, ya estaba ofreciendo mi amor, y eso ya era como aire fresco que les otorgaba una chispa de luz para comenzar a hablar a su personaje, para comenzar a instalar más amor, más Ser, y despertar del letargo al que habían estado sometidas por causa de la red mental tejida durante tanto tiempo.
De hecho, eso mismo había hecho otra alma conmigo, acariciar mi corazón y despertarlo a mi Ser.
Y es que es eso lo que hacemos, encendernos y al emanar la luz de nuestra llama flameante en nuestro corazón, impulsar a otros a encederse...

Ahora, sólo desearía que lo invisible, aquello a lo que no se le da importancia por no verse, se manifestara ante mí tan palpable como todo aquello que creía cierto hasta ahora.

Hay muchos mundos que podemos captar, sin embargo, cada uno puede alcanzar aquel que vibre como él, y el ser humano no tiene acceso a todos esos mundos, no todavía, pero sí a uno que anhela desde su alma y desde su ser divino, aquel que llega como si se tratara de un nivel más al que llegar por haber superado el anterior en un juego, el juego de la vida, en el que cuando te haces responsable de ti mismo, de tus pensamientos, emociones, distorsiones, puedes abrir los ojos para salir del engaño.

Y una de esas voces imperceptibles, me va guiando y comunicando con palabras sencillas que, de alguna forma, y para que lo pueda comprender, se acerca ese nuevo lugar, y que estamos bien encaminados...

¿Todos podrán abrazar lo invisible?

Esa es la gran pregunta, pero creo que cada uno de nosotros puede sólo responderse a sí mismo, porque sólo cada uno puede sentir si desea verdaderamente hacerlo o prefiere continuar en el paradigma del viejo mundo.

Sea como sea, hay algunas maravillas que ya no son invisibles para mí, y hay muchos temores que puedo mirar de frente, amarlos y comprenderlos, para luego, con un poco de paciencia, soltarlos...

¿Te animas a dejar marchar tus ataduras y tus miedos para alcanzar lo invisible?

Se trata de un salto de fe, un gran salto, una rendición a tu Ser, una entrega total a tu esencia divina, una total confianza...

Lo invisible entonces, se hará visible...

Arael Elämä

jueves, 4 de junio de 2015

CARTA DE AMOR


Querido Arán,

en estos años he estado pensando mucho en ti, construyendo lo impensable, aquello que nunca recordaremos juntos, aquello que se creó y que se quedó guardado en la caja de cartón que inventamos con nuestros pensamientos, con nuestros sentimientos.

Me has acompañado tantas veces hasta lo más profundo de mis temores, hasta la oscuridad de mis personajes de ficción, aquellos que me ayudaron en su momento y que debían partir, y me enseñaste que debía decirles adiós para poder reencontrarme con mi esencia verdadera.

Tu poder residía siempre en tu gran amor hacia mí, en tu dulzura y en tu sabiduría, y siempre supe que estarías en mí para siempre, porque formabas parte de mi alma, de mi Ser, de todo lo que soy, así como yo formo parte de ti también. 

Cuando me dices "Te amo" sé que quieres decir "Te siento en todo mi Ser, en todo lo que soy, aquí y en cualquier lugar donde esté, en cualquier plano que yo exista, estás en mí" , y eso mismo quiere decir esa frase cuando te la digo yo a ti.

Me acuerdo de lo que te dije hace sólo unos días, sí, aquello que te emocionó tanto y que te hizo sonreír lleno de ese amor que te hace brillar cada vez que sonríes, ya sabes que me enamora tu risa, que entra en mi pecho disparada para explotar en mi alma y acariciarla, amándola por completo.

¿Has visto alguna vez lo hermoso que es el cielo cuando brillan las estrellas con esa magia que te envuelve? Mirarlo es como estar en un sueño que te atrapa, te enamora hasta lo más hondo de ti, y de pronto, sientes tanto amor y tanta paz que pareciera que te has transportado a otro mundo. Así que te expandes por entero hacia ese universo que está ante ti, y sientes que lo amas, que formas parte de él, y lloras de la felicidad que sientes, sí, ¿recuerdas que te lo dije?.

Así es como te amo a ti, con esa fuerza, con esa paz, con esa serenidad, porque es un amor eterno, infinito, incondicional, y no ostenta la posesión del cielo estrellado, lo amo, al igual que a ti, sin tocarte, sólo admirando tu esencia divina, sólo emocionándome cuando puedo mirarte, así como tu eres, sin más, porque tal como eres, cambiante, hermoso, con tus estrellas en tus ojos, con la belleza de tu naturalidad, con las imperfecciones de aquello que inventaste para defenderte de este mundo, con tus emociones, humanas o divinas, con tus enfados, y con tu alma pura, eres perfecto siempre.

Y así, ese gran amor que siento, me envuelve, me otorga una felicidad que no se puede describir, y me hace ver la grandeza que hay en mi Ser, cómo es capaz de amar, gracias a esas estrellas que observo, gracias a ti, que también te contemplo embelesada, de la misma forma en que las miro a ellas.



¿Ves, Arán, ves cómo es el amor de verdad? Tú me lo enseñaste. No es querer poseerte, no es querer que seas como me gustaría, no es desear mover una estrella y colocarla en otro lugar, no es querer alcanzarte, es simplemente amarte y permitir que mi amor por ti me engrandezca. ¿Y sabes otra cosa? El hecho de que tú me ames es un milagro, porque es como si el cielo, el cosmos, me devolviera el amor que le estoy enviando, ¡imagina!, ¡el cosmos me ama! ¡qué maravilloso regalo! Así que cuando me regalas esa sonrisa no puedo sentir otra cosa que no sea agradecimiento, y más amor, porque el amor no divide, mi querido compañero, el amor siempre une y multiplica, siempre suma, y cuando no suma, entonces resta, y entonces ya no es amor real, es otra cosa, algo basado en la necesidad de ser amado, o en la dependencia emocional del ser humano, o tal vez en el miedo a la soledad.

Y aún te puedo decir más, mi querido Arán, sólo una cosa más. Imagina que pudiera hacer el amor con el cielo, besar esas estrellas, tocarlas, sentir su luz en mí, entregar la mía para ellas, entrelazarme con ese universo increíble que me hace llorar de amor, pues eso, eso es amarte a ti, así de grande es, eso es sentirte a ti, eso es acariciarte, eso es besarte, eso es viajar en tu alma y nadar en tu ser...

Algún día, las personas podrán amar así, sin limitar al ser amado, sin quererlo controlar, sin imponer sus deseos, sin entorpecer su camino, sin tener miedo, sin restar...

Por lo pronto, nuestro pequeño gran mundo, sigue construyéndose, desde la verdad, desde la humildad, desde la grandeza de nuestros Seres, dejando a un lado el afán de nuestros egos por poseernos, por encontrarnos sin estar preparados para amar nuestros universos como merecemos, con el verdadero amor que somos...

¿Recuerdas que siempre me decías que debía hacer lo que yo sentía, sin importar lo que tú hubieras hecho en mi lugar? Cada pregunta que te hacía la respondías para darme apoyo, para que entendiera que no podías decidir por mí, que debía guiarme por mi Ser, que debía aprender a conocerme mejor, y tú, siempre ahí, para darme consuelo, para comprenderme, para darme todo de ti, sin invadir lo que yo era, compartiendo tu esencia sin que eso significara que yo tuviera que ser como tú, o tú como yo.

Me has enseñado tantas cosas del amor. Todo cuanto he aprendido ha sido por tu enorme paciencia, esa que nace de tu generosidad, de tu bondad, de tu sabiduría, de tu amor por mí.
Lo primero, el respeto, sí, ese que siempre has sentido hacia mí, hacia mis decisiones, lo aprendí y lo sentí hacia ti.
Lo segundo, la aceptación, para poder crecer con cada situación de la vida, no resignándome o conformándome, sino aceptando que a veces las cosas no son como uno desea, pero sí son como deben ser para que podamos crecer más.
Lo tercero, agracecer, porque todo lo que hemos vivido ha servido para algo que nos ha hecho conocer el mundo y avanzar, descubrirnos.
También me enseñaste a confiar en mí misma, a seguir mis sueños, mi intuición, y a amar incondicionalmente, incluso a aquellos que me han hecho daño en algún momento.

La comprensión también ha sido una asignatura que me has enseñado muy bien, la empatía con otros, con las almas de los demás.

Además conseguí observar mis emociones, mis pensamientos, y reconocer las reacciones de mi ego, y las acciones de mi Ser...

Y por eso, Arán, sólo puedo decirte que amarte ha sido el reconocimiento del amor verdadero hacia mí misma, y hacia ti, el reencuentro con mi Ser, con todos los seres, y por supuesto, contigo, compañero en simbiosis, como tú siempre me dices, pues nuestra relación es así, simbiótica, como la tierra y la lluvia, como las flores y el sol, como la misma naturaleza, si no existieras tú, no existiría yo, ¿cómo no amarte entonces? Eso sería no amarme...

Y así, sí, así me di cuenta de que eso mismo pasa con todos los demás, y con las plantas, con los animales, con las montañas, ríos, mares... todo forma parte de un ser vivo gigantesco, y no amar lo que nos rodea y a nuestros semejantes, sería como no amar partes de nuestro propio cuerpo, aunque me consta que algunas personas desprecian su físico.

Sólo puedo darte las gracias por todo, y prometerte que ahora yo haré lo mismo por ti, si es necesario hacerlo, cuando llegue ese anhelado momento. Lo que sí haré desde mi presente y mi siempre, será amarte como se ama a un amanecer, como se ama al mar, como se ama al universo, total y completamente enamorada de lo que eres de principio a fin, sin excepción ninguna...

Debo dejarte ahora, mil historias comienzan, y una en particular me mantendrá ocupada durante un tiempo, porque mi Ser ya tiene alas, aunque ya lo sabes, y voy a tratar de agitarlas para que mis sueños se cumplan por fin, porque una puerta se ha abierto, y una invitación está ahí ante mí, justo tal como debía ser, y pronto seré lo que soñé...lo que soy realmente... ARTE...

Hasta pronto...
"Te amo..."

Arona.

Arael Elämä Araham

domingo, 24 de mayo de 2015

LA PARTITURA DE MI VIDA

A veces me quedo quieta y me observo. He descubierto así el manantial de la vida eterna, la existencia de mi propia consciencia, más allá de lo que hay en mi mente, y me he dado cuenta de que la música es uno de los caminos que me ayudan a llegar más rápido a mi espacio sagrado. Si bien el silencio es como un océano exquisito que me permite contactar con mi propio cielo, también la música puede ser el tren que me transporte hacia mi mundo interior... Aunque a veces también me lleva a los recuerdos, que nada tienen que ver con ese lugar que hallo dentro de mí, sin embargo, esos mismos recuerdos, unidos a las emociones que los acompañan, me sirven de materia prima para poder escribir, así que no los desecho, para nada, sólo soy consciente de que sólo son parte de alqo que ya no existe, aunque son un buen material para trabajar. Así pues, la música es un especial y mágico componente en mi poesía, mis cuentos, mis reflexiones, en definitiva...en mi propia vida...

Descubro melodías nuevas constantemente, me llegan como límpidas gotas de lluvia clara, que alimentan a mi espíritu, lo nutren de la magia que destila cada nota, cada voz, cada instrumento, y cada sensación que despiertan en mí es como el nacer de una estrella que comienza a brillar en mi propio universo.
Sólo la música despierta en mí algo que no sabría cómo definir, es como una transformación, una reconexión con algo indescriptible, inefable, algo que me envuelve y me eleva, que me hace sonreír, que me desnuda de todo lo que no soy, de todo lo que no sirve.



Y cuando estoy en mi presente, en mi presencia, en mí misma, fuera de todo lo que no sea mi propio Ser, la música se convierte en aire, y siento que puedo moverme grácil, como si volara, entre cada sonido que respiro. Es como si la atmósfera fuera una creación divina de sonidos celestiales del cual yo misma empiezo a formar parte, como si fuera un pequeño pedacito de esa misma música.
En ocasiones esa misma fuerza de la que dispone la música que estoy escuchando, me empuja a danzar a su ritmo, para poder estar en su partitura, entre sus notas, entre sus ritmos, susurros, voces, cánticos, y entonces yo ya no soy sólo este cuerpo de mujer que se entrelaza con los sonidos que siente, sino que soy un alma etérea, un pequeño fragmento de brisa, aroma de cristal que se experimenta siendo melodía...

Por eso siempre he afirmado que mi historia tiene banda sonora, y que la partitura de mi vida está compuesta por un sinfín de notas de colores, gotas de música y universos de amor que se configuran entre sí como un gran paraíso donde me encanta reposar, descansar de todo lo que en el exterior puede y consigue perturbar mi calma.

Así, inmersa en ese lugar sólo mío, me encuentro con una parte de mí misma que eclosiona para salpicarlo todo de letras, palabras, expresando así todo lo que el lenguaje le permite, creando poesía, cuentos y reflexiones con la música que ha quedado impresa en la partitura de mi Ser, y la que forma parte de lo que soy, y la que voy descubriendo en mi presente, nuevas formas musicales que me cautivan, me enamoran, me emocionan, y me hacen incluso derramar lágrimas por la belleza de cada sensación que danza dentro de mi corazón cuando me entrego a la música...

Y siempre seré parte de ella, una pequeña nota más que suena y suena, sólo porque sonar es existir, sólo porque todos somos música...


Arael Elämä Araham

jueves, 21 de mayo de 2015

QUIERO SER AMOR


Injusticias, maltratos, miedo, dolor, agonías, perdición, hambre, desolación, surfimiento, rencor, ira, rabia, desazón, ansiedad, depresión... ¡Basta!

Hoy he limpiado las llagas de mi piel, las que se marcaron con cada una de esas palabras convertidas en una realidad palpable y visceral. No quiero tapar mis ojos, pero he comprendido que llorar por todo eso no soluciona mucho, y que ser parte activa desde la indignación sólo me convierte en una herramienta más de la rabia que en mi interior se gesta ante tales atrocidades.

Miro a mi alrededor y siento cada herida como si fuera mía, cada lágrima, cada temor... Por eso, he decidido que sólo quiero ser amor...

Desde la inocencia que aún conserva mi alma, desde la ingenuidad que algunos consideran insultante y poco interesante en un paradigma donde sólo importa ser solvente, poderoso o eminente, desde mi parte más pura, la que todos conservan y algunos rechazan, desde lo que soy en lo más profundo de mí, ya no separo, ya no condeno, sólo anhelo que todo sea como siento en mi interior cuando me veo, cuando logro tocar un mundo que podría ser el nuestro...



Quiero ser amor, para colarme en cada beso, en cada abrazo, en cada gesto de calor, en cada caricia, en cada ilusión y crear amor donde haya desamor. Quiero ser tu alegría, tu voz, tu corazón, quiero estar en las sonrisas, en las miradas que aún conservan la esperanza grabada en sus pupilas, y en las que ya la perdieron deseo ser amor para devolver la fe a sus almas, a sus vidas, para que griten ¡soy libre!, y dejen atrás el equipaje del ayer que tanto pesaba en su senda adormecida...

Quiero ser amor para ser como el viento, tocarte y bendecirte para que despierte tu Ser y se alce fuerte ante todo lo que no sirve, para que el mundo entero abra sus alas de ángel, para que el sol brille con fuerza con todo lo que significa ser luz y pureza, para que volvamos a ser niños inocentes, y los sueños regresen marcando nuestros horizontes...

Quiero ser amor para celebrar y reír por la elección de una existencia divina, sagrada, respetada y amada por cada ser, por cada alma, sin que nada, ni nadie enturbie la felicidad soñada y realizada, y borrar con mis versos todo el desconsuelo, dando un paso al presente, apartando los velos de la mentira y vivir en una presencia límpida y manifiesta, bella, liberada y tranquila...

Quiero y deseo ser amor y que tú lo seas, que todos lo seamos, que los colores brillen como los luceros, que las estrellas canten, que el cielo entre en nuestra tierra para iluminarnos, que el ser humano por fin consiga ser Humano...

Quiero que el amor se entrelace entre nuestros corazones y que al respirar nos nutra el aroma de la esencia cristalina que nuestros cuerpos emanen...

Quiero ser Amor... Soy Amor... Eres Amor...

Mira dentro de ti, ahí está la clave para elegir, para la transformación, para accionarnos desde la integridad del Ser, pues cada acto del ego sólo alimenta aquello que nos causa rabia y miedo...


Arael...

domingo, 17 de mayo de 2015

INOCENCIA


En un lugar que no recuerdo, un lugar donde todo es muy distinto de este mundo, un lugar donde las almas esperan para encarnar, un pequeño Ser que nunca había venido a la Tierra le comenzó a preguntar todas sus dudas a un alma que llevaba mucho tiempo yendo y viniendo del planeta azul. Era un alma experta y podía responder a todas sus preguntas con total seguridad.



-¿De quién es la Tierra? - preguntó en primer lugar.

-¿Por qué me preguntas eso, pequeño Ser?

-Porque he visto cómo sus habitantes se pelean por algunos lugares, cómo se crean guerras por ciertos territorios, y me he dado cuenta de que las personas tienen que dar algo a cambio de un espacio para vivir y desarrollarse.

-Así es, mi querido amigo, en la Tierra, los humanos no son como los seres de tu realidad, luchan por poseerlo todo, creo que incluso están comprando porciones de la luna.

-¿Y por qué desean tener en su posesión esos pedazos de su planeta, o de la luna? La Tierra no es de nadie, es de todos.

- Porque los humanos son avariciosos, necesitan competir entre ellos, demostrando su valía a través de sus logros materiales, y buscan su superioridad y su poder sobre los demás para sentirse fuertes y triunfadores.

-Pero eso no tiene ningún sentido, he visto cómo anhelan el amor y sin embargo, lo entierran en lo más profundo de ellos mismos cuando humillan a sus compañeros, cuando los sacrifican, o incluso cuando los despojan de aquello que les ayuda a sobrevivir o a realizarse y ser felices. Incluso he visto cómo maltratan a sus amados hermanos pequeños, a los que llaman animales y a los que torturan, o sus crueles ataques a los bosques, selvas, mares, a los que tratan con tanto desprecio al invadirlos y saquear sus recursos en su propio beneficio.

-Es algo muy complejo, ellos arrastran una serie de programaciones en su mente que no les permite darse cuenta de que están yendo por un camino largo y difícil, una senda de dolor que les ha encarcelado.



-¿Cómo te sentías tú cuando eras humano?

-Tuve muchas vidas, y en cada una de ellas experimenté condiciones muy distintas, pero en todas ellas siempre busqué amar por encima de todo.

-¿Ves? A eso me refería, los humanos son como nosotros, aman, son almas que se aman entre sí, ¿por qué no actúan entonces guiados por el amor?

-Porque ellos aman, pero no lo recuerdan, se han olvidado de su amor hacia ellos mismos, y hacia los demás, no saben lo que es el amor de verdad, lo han confundido con la necesidad de poseer al ser amado, sea éste quien sea, o sea lo que sea. Cuando aman necesitan controlar ese sentimiento, creen que amar conlleva sufrir, que amar les da derecho a ser dueños de lo amado, y por eso se desatan guerras por territorios que aman, o sufrimiento cuando el ser amado no está junto a ellos.

-¿Por qué?

-Porque la condición humana así lo ha requerido hasta ahora, y cuando naces en Gea te olvidas de todo y vives bajo un paradigma que va incluído en la plantilla o cuerpo físico que has escogido. Ese humano que eres es entonces como un traje que funciona a través de una serie de estructuras mentales de manera automática, y reforzadas por una matriz, o malla que las impulsa de manera colectiva, y tú, como Ser, debes aprender a vivir desde ese humano pero sin que él tome el control sobre ti, pues si lo hace, te será muy difícil manifestarte y activarte en tu misión.

-Entiendo, pero no sé con qué objetivo sucede eso, es demasiado absurdo.

-Sí, para ti puede parecer absurdo, pero esto comenzó a suceder en un principio con el objetivo de experimentar, hay muchas realidades y ésta era una más, sin embargo, algo cambió y ahora el propósito es entrar en el papel que has escogido y que está sujeto al humano que serás, cumpliendo las normas establecidas, las heredadas por la memoria emocional ancestral, las programaciones individuales y colectivas, y en tu caso, así como en el de otros muchos, conseguir desestructurar todo eso para dar paso a un nuevo ser humano, libre de ese paradigma y en la plenitud del amor incondicional.

-Pero todo ese proceso ayudará a la humanidad ¿verdad?

-Sí, por eso requieren de la presencia de seres de otra realidad donde el amor incondicional es un hecho, para así reforzar toda esa transformación.

-Entiendo, y por eso estoy dispuesto a ir, porque la fuerza del amor me impulsa a expandirlo entre todos ellos.

-Exacto, eso es.

-¿Y tú? ¿Volverás?

-No. Yo me quedaré aquí y te guiaré, seré como un maestro que te orientará y apoyará en tu misión, contactaré contigo en el momento adecuado, pero siempre estaré pendiente de ti, aunque no me sientas o no me recuerdes.

-Esta será la primera vez que iré, espero que mi olvido no impida que pueda llevar a cabo mi tarea.

-Tendrás dos vidas de prueba para aprender a ser un ser humano, para adaptarte, pero la tercera será de actuación.

-¿Pero iré solo? Allí abajo sé que me puedo sentir muy desolado, he visto cómo viven y cómo sufren los humanos por ese sistema que han creado, me gustaría contar con alguien encarnado, alguien que me ayude a recordar y a sentirme amado, alguien que me ame, eso me dará fuerza.

-Lo sé, por eso irás con tu doble, con otra parte de tu Gran Ser.

-¿Con ella?



-Sí, pero primero irás tú, siempre serás tú el primero.

-Está bien, pero, ¿ella podrá guiarme? ¿Cómo la reconoceré?

-Sí,ella te guiará, su función será la de impulsarte en tu misión, y tu función será impulsarla a ella, juntos podréis crear campos energéticos enormes, y alcanzar a las almas que estén deseando liberarse de las ataduras de la tercera dimensión. Así, funcionaréis como dos catalizadores, dos puntos de luz que juntos se potencian, así como dos tormentas juntas generan más cantidad de energía. La reconocerás cuando estés listo para hacerlo, no antes, y eso dependerá sólo de ti.

-¿De mí? Creo que será muy difícil, creo que la buscaré desde que la empiece a sentir dentro de mí, porque ella y yo estamos unidos desde siempre, porque hemos experimentado en otras realidades juntos, porque ella soy yo, y allí abajo no sé cómo podré soportar como humano su ausencia, aunque no sea real, aunque sólo sea ilusioria.

-Sí, pero sólo podréis reconoceros completamente si ambos sois conscientes de quiénes sois.

-Lo sé, pero aún así, sabiendo que ambos experimentaremos lo que somos siendo humanos, y que no recordaremos nada, sé que es importante que estemos allí, porque a pesar de todo, merece la pena estar en este proceso de la humanidad y quiero ser partícipe.

Ese pequeño Ser estaba dispuesto a olvidarse de sí mismo por amor a la humanidad, para estar en su gran salto, para participar de él, para amar...

Y decidió ser un voluntario más, aunque no conocía todavía lo qué le esperaría, qué vida experimentaría, cómo sería su personalidad ficticia, cómo sería estar dentro de un vehículo que dominaría sus decisiones, sus sensaciones, sus pensamientos, pues aunque lo supiera con antelación, ser un ser humano sería mucho más difícil de lo que hubiera podido suponer antes de su encarnación...

Y entonces, fue expulsado por un gran tubo flexible, que le succionaba hacia su final luminoso, ondeando como una montaña rusa. Cuando llegó a la luz, de pronto se halló en un pequeño cuerpecillo, dentro del vientre de una mujer.



-¿Cómo puedo caber aquí dentro? - se preguntó, pues él, como pequeño ser, era de una proporción mucho mayor que el cuerpecillo de aquel diminuto humano. Pero pronto se amoldó y acostumbró a sentirse dentro de quien iba a ser, y al mismo tiempo conectado a otra parte de sí mismo y a su Gran Ser.

-No temas – escuchó – Todo saldrá bien, comienza la aventura...


Arael Elämä Araham

sábado, 16 de mayo de 2015

MASCARAS


Te miré, rostro de mujer esquiva, vi tus arrugas, tus ojos cansados, tu pelo canoso, tu desnudez, tus complejos, tus miedos, tus inseguridades, sí, te pude ver al completo, y leerte, saberte, notar tu vulnerabilidad, tu fortaleza, tu sensibilidad, tu desasosiego, tus anhelos…

Al principio no quise aceptarte, eras demasiado frágil, demasiado inocente, demasiado soñadora, y tu belleza era insípida, casi imperceptible, invisible.
Y entonces apareció alguien, un espejo, un reflejo que me mostró tu verdad, y desvestida de todos tus trajes vi las sombras que se ocultaban en tu mirada iluminándose con tus sonrisas.


Todo era perfecto en ti, todo era hermoso, todo era increíble, descubrí que eras una diosa llena de amor, una deidad vestida de mujer humilde que se peinaba el corazón con melodías expertas y nuevas dibujadas en su alma, que se deleitaba con pasiones fabricadas con letras, y se adormecía con su voz aterciopelada, que se escapaba desde su Ser hasta algún lugar del cielo, donde los ángeles le cantaban y la acompañaban.

Y te pregunté por qué te estaba contemplando y viendo tanto amor naciendo desde tu pecho.

- Porque ya están cayendo las máscaras –me dijiste.

- ¿Máscaras? ¿A qué te refieres?

- Antes tu mirada se distraía con las mentiras de tu mente, aquella instauradas desde hace tanto tiempo que creías que eran ciertas. Pero las certezas de antaño se han ido derrumbando poco a poco, y lo que considerabas bello resultó ser insulso, y lo que creías que era poco importante, se convirtió en lo más puro.

- ¿Y eso por qué ocurrió? ¿Qué ha cambiado en mí?

- Sucedió porque formaba parte de tu elección, tú lo elegiste así, decidiste ver más allá de la mendacidad de un mundo cuyas creencias e ideas ya no resonaban en tu corazón, así que tu Ser te impulsó a elevarte por encima de todo aquello y ampliar tu visión. Ahora no ves seres humanos, ves espíritus que experimentan dentro de cuerpos materiales, seres que están emergiendo, buscando su lugar para así transmutar los pensamientos limitantes de su mente.

- ¿Y tú quién eres en realidad?

- Soy una porción de un Ser que respira desde tu cuerpo, una esencia que desprende su aroma de cristal a través de tus ojos, un gran amor que se nutre a sí mismo y se regenera eternamente dándose sin más.

- Hace un tiempo no me gustaba verme reflejada en el espejo, ahora cuando me miro te veo a ti. Doy gracias por estar conectada contigo, por sentirte, por conocerte, por haber comprendido la bendición que es estar aquí siendo quien soy.

- Entonces das gracias por ser tú misma, por amarte, por haberte reencontrado, por haber dado con la diosa que llevas dentro, y yo te bendigo por ser valiente, por estar en este mundo, por darte, por entregarte por fin a tu Ser…

Así comprendí que todos llevamos varias máscaras y que van desprendiéndose una a una para dar paso a la única imagen real de lo que somos, y cuando eso ocurre, todo se transforma por completo…

Respiro desde mi Ser… amo desde mi Ser, soy desde mi Ser… Creo desde mi Ser… Todo está bien…

Arael Elämä Araham

jueves, 7 de mayo de 2015

EL ÚLTIMO VELO



Estaba durmiendo, como cualquier noche, sumergida en sus sueños. La placidez se dibujaba en su rostro relajado, mientras su cuerpo frágil permanecía inmóvil bajo las sábanas. Una almohada entre sus brazos, otra detras de su espalda.

Una ráfaga tenue y silenciosa de luz blanca, una energía intensa pero que llegaba sutil, comenzaba a desprenderse desde su pecho, como si se iniciara un proceso en el que se encendía lentamente algo dentro de ella. Poco a poco, esa luz se fue propagando por cada chakra de su cuerpo, que comenzaba a refulgir grácilmente. En su dormitar profundo, ella permanecía ajena a lo que estaba sucediendo.

Repentinamente, la energía brotó súbitamente y se desbordó, despertándola de golpe. Se sentía envuelta en una gran llamarada que parecía catapultarla hacia la disolución de sus partículas, convirtiéndola en pura luz. Tenía miedo, su pecho ardía, por encima de su cabeza una gran espiral lumínica giraba y giraba, no había ningún lugar de sí misma que no estuviera hirviendo en aquel resplandor. Sus sensaciones eran extremadamente agudas y sentía que iba a desmayarse inmediatamente. El temor a desaparecer se apoderaba de ella, intensificando las sensaciones que estaba experimentando, no se veía preparada para disolverse en aquella masa de luz. La vibración de aquella flama era muy elevada, y su cuerpo físico parecía no lograr sostenerse en aquello que la rodeaba. No entendía lo que le estaba ocurriendo.



Respiró profundamente, sintiendo la energía que brotaba desde ella misma y que la unía con algo más elevado. Era como estar traspasando una barrera dimensional, como estar marchándose de la realidad tridimensional, así que trató de calmarse y de hacer respiraciones conscientes, permitiéndose vivenciar aquello desde la belleza y el amor que conllevaba sentirse rodeada de luz, aunque pareciera estar quemándose dentro de ella.

Poco a poco, fue apagándose la enorme llamarada, como regresando a ella, a su interior. Sin embargo, había una conexión a través del chakra corona y a esas alturas sabía perfectamente que la información había llegado hasta ella, hasta su Ser, sin haber sido procesada por su mente, sin haber sido filtrada, y pronto comenzaría a ver destellos de ésta haciendo caer algún velo posteriormente.

Ya más equilibrada, más serena, se sentó en la cama y se puso la mano en el corazón.

- Una vez más esta experiencia, una vez más he sentido esto que no entiendo, una vez más sé que en pocos días voy a ser más YO, menos personaje, pero mi personalidad, mi pequeño yo, está cada vez más asustado. ¿Cómo desenvolverme en este mundo de tercera dimensión desde el Ser? Aún no sé qué ocurrirá, no sé en qué medida el Ser controlará el vehículo, pero sé que debo permitir que suceda.

El tiempo transcurrido hasta el momento sólo había sido el sustrato que la ayudó a ver cómo caían los velos, las máscaras, las mentiras que su mente guardaba celosamente como verdades, siendo en realidad limitaciones que le impedían comprender lo que existía más allá de lo aparente.

Para el personaje era difícil aceptar que nada de lo que había creído hasta el momento era tan real como deseaba, o más bien, que no todo era como lo había interpretado, así que la lucha por mantener la idea de que la realidad era la que estaba mostrando su mente, dentro del paradigma en el que ésta se movía, era agotadora y difícil, casi incesante.
No quería continuar en aquella batalla, había decidido, exahusta, rendirse al Ser, dejar de resistirse, porque era ya demasiado lo vivido, demasiado lo sufrido, demasiado el esfuerzo que suponía tener tanto miedo.

¿Qué podía suceder si permitía que su cuerpo físico se envolviera en esa llamarada tan fuerte que la envolvía hasta el final?
¿Qué era lo que ocurriría si se rendía a aquella experiencia por completo? ¿Acaso moriría su avatar?

Ya era el momento de averiguarlo, ya era el momento de que el último velo, ese que tanto le había costado dejar atrás, cayera por fin y se liberara del engaño, de la falsa apariencia, pues tal vez, lo que hubiera al otro lado fuera maravilloso, hermoso, lo mejor que podía acontecer en su vida...

Sólo había una manera de saberlo... trascendiendo el miedo...

Arael Elämä Araham