SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2015

LA PARTITURA DE MI VIDA

A veces me quedo quieta y me observo. He descubierto así el manantial de la vida eterna, la existencia de mi propia consciencia, más allá de lo que hay en mi mente, y me he dado cuenta de que la música es uno de los caminos que me ayudan a llegar más rápido a mi espacio sagrado. Si bien el silencio es como un océano exquisito que me permite contactar con mi propio cielo, también la música puede ser el tren que me transporte hacia mi mundo interior... Aunque a veces también me lleva a los recuerdos, que nada tienen que ver con ese lugar que hallo dentro de mí, sin embargo, esos mismos recuerdos, unidos a las emociones que los acompañan, me sirven de materia prima para poder escribir, así que no los desecho, para nada, sólo soy consciente de que sólo son parte de alqo que ya no existe, aunque son un buen material para trabajar. Así pues, la música es un especial y mágico componente en mi poesía, mis cuentos, mis reflexiones, en definitiva...en mi propia vida...

Descubro melodías nuevas constantemente, me llegan como límpidas gotas de lluvia clara, que alimentan a mi espíritu, lo nutren de la magia que destila cada nota, cada voz, cada instrumento, y cada sensación que despiertan en mí es como el nacer de una estrella que comienza a brillar en mi propio universo.
Sólo la música despierta en mí algo que no sabría cómo definir, es como una transformación, una reconexión con algo indescriptible, inefable, algo que me envuelve y me eleva, que me hace sonreír, que me desnuda de todo lo que no soy, de todo lo que no sirve.



Y cuando estoy en mi presente, en mi presencia, en mí misma, fuera de todo lo que no sea mi propio Ser, la música se convierte en aire, y siento que puedo moverme grácil, como si volara, entre cada sonido que respiro. Es como si la atmósfera fuera una creación divina de sonidos celestiales del cual yo misma empiezo a formar parte, como si fuera un pequeño pedacito de esa misma música.
En ocasiones esa misma fuerza de la que dispone la música que estoy escuchando, me empuja a danzar a su ritmo, para poder estar en su partitura, entre sus notas, entre sus ritmos, susurros, voces, cánticos, y entonces yo ya no soy sólo este cuerpo de mujer que se entrelaza con los sonidos que siente, sino que soy un alma etérea, un pequeño fragmento de brisa, aroma de cristal que se experimenta siendo melodía...

Por eso siempre he afirmado que mi historia tiene banda sonora, y que la partitura de mi vida está compuesta por un sinfín de notas de colores, gotas de música y universos de amor que se configuran entre sí como un gran paraíso donde me encanta reposar, descansar de todo lo que en el exterior puede y consigue perturbar mi calma.

Así, inmersa en ese lugar sólo mío, me encuentro con una parte de mí misma que eclosiona para salpicarlo todo de letras, palabras, expresando así todo lo que el lenguaje le permite, creando poesía, cuentos y reflexiones con la música que ha quedado impresa en la partitura de mi Ser, y la que forma parte de lo que soy, y la que voy descubriendo en mi presente, nuevas formas musicales que me cautivan, me enamoran, me emocionan, y me hacen incluso derramar lágrimas por la belleza de cada sensación que danza dentro de mi corazón cuando me entrego a la música...

Y siempre seré parte de ella, una pequeña nota más que suena y suena, sólo porque sonar es existir, sólo porque todos somos música...


Arael Elämä Araham

lunes, 25 de agosto de 2014

POESÍA EN MÍ



Las reflexiones son muy importantes en mi vida y de hecho soy una persona que se pregunta mucho y que se responde a través de su alma, de su Ser, de sus experiencias, sin embargo, tengo alma de poeta, es irremediable, y últimamente mi sensación de bienestar me otorga una especial inspiración que me conduce a fluir en la poesía con suma facilidad...

Ser como soy fue durante un tiempo para mí algo difícil de encajar, me sentia diferente, rara, complicada, extremadamente sensible, incapaz de adaptarme en esta sociedad, sin embargo, hoy me siento feliz de ser quien soy, de ser como soy, y desde luego no creo en absoluto que tenga que encajar en esta sociedad, la cual considero obsoleta y disfuncional, estéril y al borde de un final seguro, así que para nada deseo ser como una mayoría, me encanta sentirme diferente porque eso es lo que me hace ser quien soy, me ayuda a mantener mi individualidad y me otorga la virtud de saber discernir y decidir desde mí misma, sin la influencia persistente de las manipulaciones que se ejercen desde las posiciones políticas, u otras, de las que no quiero hablar para no enturbiar este lugar tan mío, al contrario, sencillamente quisiera gritar libre que me alegro de no sentirme perteneciente a algo en lo que no creo. 

Todo aquello que hago es producto de mi ser, de mi alma, de mi mente, de mi corazón, pero nace de mí, y eso me hace sentir completa... 

No hace mucho creía que no iba a poder sobrevivir en este mundo siendo como soy, pero la lucha me ha hecho más fuerte, ha despertado más capacidades en mí, ha resucitado mi creatividad, y he nacido y renacido tantas veces en este mismo cuerpo débil al que amo, que ahora sólo sé que esa diosa que hay en mí -todos llevamos a un dios o una diosa dentro- ha hecho acto de presencia con mucho ímpetu...

Me siento fuerte y segura, aunque no invencible, ni invulnerable, sencillamente sé que el camino que estoy transitando es el correcto y que todo está bien, todo es como tiene que ser...

Mi alma canta, danza, escribe, habla...

Ayer fui poetisa...

Hoy soy poesía...

Arael...




 POESÍA EN MÍ

Surco palabras enredadas en mi pecho, para enlazarlas con los versos despojados de mis manos, con las luces indelebles de mis ojos al besar los horizontes desmayados en mis brazos, rezagados, desvestidos de la noche que se duerme entre mis antiguos miedos ya perdidos en la niebla del pasado, que destila este presente diferente, dibujándome certera sin la piel de quien ayer yo era, sin disfraces…

Nado en la profundidad de mi poema y en senderos de belleza y esperanza, cuyos umbrales se apalabran con mi calma, soy serena y brava, entera e infinita, soy espíritu fugaz y mi atavío es la fuerza que me otorga la libertad de mi alma, que se eleva, que se escapa de ataduras ya cortadas, y entre las sombras se hace luz para brillar por encima de los límites de la alborada…

La musa se viste de estrofas de ensueño mientras desperezo mi indolencia de esta vida inventada por las mentes obsoletas, y es fragante, es etérea, es la magia que me envuelve en la pureza, se desliza por mi rostro mientras me diluyo en la mañana, lírica de sonidos sordos que secuestran mi torpeza y la transforman en el oro del fulgor de mis pupilas abrumadas, pues es la poesía la alquimia de mi verdad más sagrada, la de un ser que abre sus alas, y así, feliz y completa, vuelo sin temor a ser juzgada…

Soy el viento, soy la brisa, soy el agua, soy el fuego y la pasión que grita sublime hasta el final de mi inefable existencia enamorada, soy la bruma del silencio que mi corazón no calla, soy el fondo del secreto que se conecta con la divinidad, el cielo, el paraíso y la felicidad más añorada, soy la isla donde se ocultan el camino, la selva, el volcán y la playa… Soy un gran universo escondido en una humilde y prudente mirada…

Sin ella no soy lo que soy, y sería otra persona y otra alma, la poesía es mi corona, mi nombre, mi voz, mi verdadera fragancia…

Arael Líntley..

jueves, 27 de marzo de 2014

FRÁGIL

Frágil...
como la suave y aterciopelada caricia del pétalo de la rosa que nunca te pude regalar...

Frágil...
como el beso tierno que se perdió en el suspiro del ayer ensoñado, del mañana creado en la memoria del tiempo recordado...

Frágil...
como mis manos cuando te rozan eternas cuando lloras ausente de ti mismo, a punto de estallar, muerto en tus desilusiones, renacido de entre las cenizas de tus principios y tus finales...

Frágil...
como el calor de mi alma que te arrulla en cada centímetro de tu cuerpo, en cada dolor, en cada miedo que te ha atrapado, para amarte en tus silencios, en tus entregas, en tus secretos...

Frágil...
como las notas de mi piano, cuando toco la melodía de mi corazón ardiente de la llama que se enciende, y te alcanza, aunque no lo sepas todavía, aunque no la sientas, pues no quema, sólo abraza tu mirada hasta tocar con simplicidad tu alma...

Frágil...
como el destello que se me escapa cuando te observo, mientras no te das cuenta, en tu vida diaria, mientras yo desplego mis alas para volar a tu lado, para cuidarte, para saber que estás feliz en algún sitio, sin desistir en esta estancia descansando en la demora, en el anhelo de que el destino nos permita coincidir y reencontrarnos...

Frágil...
como mi alma, que como el cristal se está quebrando cuando tu ausencia se viste de indolencia en mi interior, y el pensamiento se convierte en invasor con sus torpezas, sus escuetas sugerencias hirientes e inoportunas...

Frágil...
entre tus brazos, frágil como un ángel enamorada de un diablo, luz y sombra que se unen en un abrazo...

Arael...


Doy las gracias a Roger Subirana, por su música, por inspirarme con ella, por esta pieza tan bella... FRAGILE...