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Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.

viernes, 1 de enero de 2016

REFLEXIÓN - LA CONEXIÓN INCREÍBLE CON LA LLAMA GEMELA (Reflexión)



Antes de leer esto, guarda tu ego en un cajón y abre tu mente, tu Corazón, tu Alma, y Siente, porque sólo desde tu Ser sabrás si esto está escrito para ti, o no tiene nada que ver contigo...”

La conexión con la energía de la llama gemela y mis encuentros con ésta en otros planos ha sido para mí vital para poder comprender muchos aspectos de mi personalidad artificial, de mi plantilla como humana, y de los bloqueos que podía estar arrastrando, bloqueos derivados de emociones dolorosas, ya fueran por las memorias ancestrales, o por creencias erróneas que me hacían confundir lo que era la unión con la llama.

A estas alturas ya sé perfectamente que todos los que sabemos bien lo que es estar en conexión con esa energía de la llama gemela, conocemos el sufrimiento que nuestra confusión puede hacernos sentir, pues los viejos paradigmas sobre las relaciones, que en estos momentos se están desmoronando, influyen en nuestra manera de enfocar la relación con la llama gemela.

Hallar a un alma gemela y amarla, tener una relación que yo ahora llamaré “tradicional” para diferenciarla de la relación “divina”, es algo que es mucho más placentero, en un primer momento, que el hecho de encontrarte cara a cara con esa persona que en su interior lleva consigo la energía de tu llama gemela, es decir, que eres tú mismo, parte de tu aspecto masculino, o tu aspecto femenino, aunque sólo se siente más hermosa la relación con el alma gemela mientras aún no hayas depurado lo que te impide sentir en tu corazón a tu otra mitad energética, pues una vez que ya estás preparado para la unión, todo se transforma y la relación que existe entre las llamas gemelas parece de otro mundo, pues pertenece a otra dimensión.

Todos soñamos de alguna manera en que nuestro encuentro con nuestra otra mitad energética sea maravilloso, que enseguida te reconozca, que te ame, que todo sea precioso y que la paz y la felicidad interior reinen en nosotros para siempre, sin embargo, la realidad en el mundo de tercera dimensión es bien diferente.

Tenerla frente a ti desmorona todas tus ilusiones, tus espejismos, y te enfrenta a todos tus miedos de golpe, para que los superes, para que seas tu mejor versión, para que ese diamante que hay en ti esté bien pulido. Así que la presión comienza, el dolor, el anhelo, el deseo de que el otro te reconozca, que te acepte, que abra su corazón, y en muchos casos, quien encuentra a esa persona, la busca, la necesita, y trata de guiarla desde esa necesidad de reconocimiento. Ahí el sufrimiento se hace muy presente y en ocasiones incluso pareciera que puedes caer en un pozo sin fondo, deseando que tu llama te rescate, que te escuche gritar su nombre, que venga a salvarte, que te demuestre que te ama y te lleve con él lejos de este planeta, a tu verdadero hogar. Todo eso es una gran distorsión emocional que te enseña a conocerte muy profundamente.

Es cierto que, entre las llamas gemelas, quien está más despierto puede y debe guiar a quien no lo está, sin embargo, esto se tiene que hacer desde la aceptación y el amor incondicional, sin expetativas, y olvidando la idea de que realizando ese guía lleguemos a tener una relación de pareja con esa persona.

No es que eso signifique que no se pueda tener una relación con la llama gemela, sino que estar junto a tu llama gemela como pareja es algo distinto de lo que conocemos, y para entender el nuevo concepto debemos pasar por un proceso que, a falta de una palabra mejor, llamaría “aprendizaje”.

Así que no podemos esperar casarnos con ella, formar una familia convencional, tener hijos, y ser felices dentro de este sistema, enjaulados en los entresijos del antiguo paradigma, donde todos somos simples individuos sometidos a un rol del cual difícilmente podemos salir. Esto no es lo que sucede con las llamas gemelas, sino que sucede algo mucho más elevado, algo que te lleva a querer compartir el amor con los demás, te lleva a querer desplegar tu misión en conjunto.

La Misión de las llamas gemelas tiene que ver con sus aptitudes y con sus capacidades, que ellos deberán descubrir por separado y luego les unirá de alguna manera. Algunas se dedican a la sanación energética, otros son escritores que intentan expandir amor y concienca, otros son profesores que buscan enseñar desde el nuevo paradigma, otros son médicos también con nuevas ideas más holísticas, otros cantan con músicas elevadas que aportan mensajes de amor... Sin embargo, antes de llegar a esto, las llamas pasan por una gran presión (muchas veces a través de experiencias muy dolorosas) que les lleva a descubrir quiénes son en realidad, y qué han venido a hacer.

Por mi parte, después de dicha “presión”, después de trascender muchos miedos, después de enfrentarme a mis propios fantasmas una y otra vez, he comprendido que el nuevo paradigma es la liberación, el amor en estado puro, la conexión entre todos desde el alma a través del Corazón, y la visión del mundo desde la conciencia del Ser, usando como herramienta de actuación para el cambio, la mente, pero la mente lo más limpia posible de los filtros del anterior paradigma, pues los viejos pensamientos suelen ser muy limitantes.

Así pues, la relación con la llama gemela, partiendo de la base de que es una parte de ti, tu energía “opuesta” masculina, o femenina, (ying y yang) y a su vez la energía más afín a la tuya, pues es idéntica, debe ser trabajada siempre desde ti mismo, contigo mismo. Esto significa que si no has depurado los aspectos de ti mismo que llamaríamos “sombríos”, es decir, no iluminados, tu llama gemela te los mostrará con su sola presencia, para que puedas acceder a ti mismo y limpiarlos, liberarlos. Es por eso que algunos salen corriendo en cuanto su llama gemela se acerca un poco, pues el miedo que se siente a sufrir, a ser dañado o sentirse rechazado, el miedo que se siente a no conseguir que funcione la relación y a las diferencias que hay entre ambos a nivel terrenal, hace que entres en contradicción en tu interior, deseando por un lado estar con tu llama gemela, abrazarla, amarla, y por otro lado, cuando ésta se aproxima a ti, prefieres darle largas, o decirle adiós y saber de su vida en la distancia, para dejar de sentir cómo tus sombras siguen emergiendo y haciéndote llorar.

Así como te relaciones contigo mismo en soledad, así te relacionarás con tu llama gemela. Si no puedes estar contigo, si no te aceptas, si repudias algo de ti mismo, tu complemento divino te mostrará ese rechazo, y se alejará de ti, o no permitirá que se inicie una relación, todo de una forma claramente inconsciente. Sin embargo, cuando eres consciente de que rechazas a tu llama, cuando eres consciente de tus miedos, puedes trabajarlos, trascenderlos y ayudar a tu llama gemela a trascender los suyos simplemente centrándote en tu propio proceso interior.

Todo lo que tú no hayas depurado, es muy posible que tampoco lo haya depurado tu compañero gemelo, porque la evolución de ambos suele ir a la par, aunque pueda parecer que el otro no está igual de despierto, pues cada uno va realizando su parte a su manera y con las herramientas que trae consigo. Así, uno puede realizar su limpieza en soledad y el otro necesitar estar en pareja, ya sea porque está con un alma gemela que le haga de espejo liberador, o por estar en una relación kármica (que suele ser muy tormentosa y apasionada) a través de la cual también esté liberando patrones que le pueden impedir su entrega a sí mismo.

También puede ocurrir que sus miedos no le permitan dejar las ataduras de una relación ya terminada, o bien que sepa dentro de sí mismo que no es el momento de la reunión con su llama y necesite mantenerse alejado o alejada. Esto último ocurre cuando ambas están solas pero los encuentros se dan de forma esporádica, pues la atracción entre ellas es tan fuerte que, aunque no sea el momento de estar juntas, se acercan y alejan constantemente, sacando a la luz todas las sombras para que se puedan liberar de forma consciente.



A través de lo que he ido aprendiendo, y de las informaciones a las que he podido acceder, he sabido que no todas las llamas gemelas han venido para unirse en misión, pero sí la gran mayoría, y no todos tienen a su compañero/a divino encarnado/a, sin embargo, a cada uno le corresponde averiguar eso, y aunque algunos puedan guiar, o dar informaciones, solo uno mismo puede saber con total seguridad cuál es su misión y quién es su llama gemela.

Estar en unión con tu complemento divino es mucho más que sentir que estás enamorado, es amar con todo lo que eres, sentirlo en la distancia dentro de ti, latiendo contigo, es saber si está bien o no lo está en esa misma distancia, incluso padecer insomnio si él o ella lo está padeciendo, sentir si está enfermo, si está nervioso, estresado, algunas personas incluso saben si su llama ha bebido más alcohol de la cuenta porque sienten los efectos, estar en unión con tu otro yo es sentir muchos aspectos de su vida en ti, porque la conexión es muy fuerte, puedes saber si está viviendo un momento de pasión con su pareja, o si está pensando en ti, puedes percibir la conexión hasta tal punto que te sientes viviendo en dos lugares a la vez, en dos cuerpos, es descubrir lo más profundo de ella desde tu propio interior, es liberar emociones que sabes que él o ella también está sintiendo, es conocerle tanto que te da un miedo terrible estar a su lado, pero si lo estás todo se vuelve calma repentinamente, es saber que si te tocara ambas energías explotarían y crearían un vórtice de luz increíble, que invadiría el lugar de amor, llegando a muchos corazones, limpiando el ambiente de energías densas.

La presencia de tu compañero divino puede descubrirte tus sombras, pero también puede descubrirte tu creatividad, lo mejor de ti, e impulsarte hasta lo más alto, hacerte soñar y luchar con todas tus fuerzas para conseguir lograr tus metas, puede conectarte con tu fuerza interior, con tu divinidad, y puede mostrarte tu misión, porque es tu misma energía brotando desde otro lugar, amándote, aunque su mente no pueda saberlo, aunque no pueda reconocerte, aunque nunca puedas estar junto a esa persona como pareja, incluso aunque no sepas quién es o le conozcas muy poco en el plano terrenal.

Muchos me preguntaron qué pasaría si no podían estar con su llama gemela en unión, querían saber si encontrarían a una alma gemela con quien poder vivir el amor de una forma elevada, a pesar de que, después de haber sentido ya este amor hacia su llama, creían que no podrían amar a nadie más.

Respondí que no lo sabía, pero que amar es una capacidad que tiene el ser humano, y que sólo tenían que abrir su corazón al amor, pero todo está escrito, todo está ya hecho, el Ser es quien decidió en su momento, pero al no recordarlo, como humanos todo es sorpresa en la vida, y tenemos que aprender en este nuevo paradigma a sabernos dejar llevar, a fluir y dejar que la vida nos sostenga y nos sorprenda, porque el Ser ya hizo su elección, y si tiene que llegar otra persona, lo hará, sin embargo, si estamos embarcados en la fusión con nuestra llama gemela, primero deberemos unirnos con nosotros mismos, en nuestro interior, liberarnos de las capas que no nos permiten emanar lo que somos, y después de eso, de ser lo que hemos venido a ser y hacer lo que hemos venido a hacer, será cuando llegue lo que tenga que llegar, sea nuestra llama gemela o un alma gemela o compañera. Por el momento nos toca caminar, crear el camino, y ser, sentir el amor y dejar que se expanda desde nuestro Corazón, porque así es como lo decidió nuestro Ser...

La conexión con la energía de la llama es para mí una bendición, y así como la vivo y la siento, es la unión con mi propia divinidad, con mi Ser. Es posible que muchos se digan como yo, que la parte humana todavía no puede comprender del todo los porqués o paraqués de todo esto que estamos experimentando, sin embargo, trascender el apego y las expectativas, pasar por encima de todo lo que esperamos, hacernos cargo de nosotros mismos, centrándonos en nuestra vida, en nuestro Ser, y descentrándonos de lo que haga nuestra complemento divino, es la solución más coherente y más sabia, la más respetuosa hacia nosotros y nuestros compañeros divinos, porque, si bien la conexión se siente y sabes mucho sobre lo que vive y siente tu llama en la distancia, eso no tiene que frenar nuestro paso, no debe atascarnos, sino que debe ser una nueva manera de vivir, adaptándonos a esa conexión como parte de lo que somos, porque debe ser una brújula, no una perdición...

Es cierto que esto requiere de una gran Maestría interior, pero aquellos que se vayan a unir a su llama gemela en lo físico y en esta vida, están preparados para alcanzarla indiscutiblemente.

Todo está escrito pero nosotros no sabemos qué ocurrirá, estamos aquí para ser responsables de nuestras acciones, para aprender a ser humanos desde una conciencia más elevada y así contribuir a un Cambio en esta humanidad, que debe dejar atrás patrones de abuso y de dolor, y dar paso a la cooperación y a la Unidad, y desde nuestra misión con nuestra llama o sin ella, es nuestro cometido Ser y empezar esa transformación desde nuestro interior... Ese es el motivo por el cual estamos puliendo tanto nuestro ego, abriendo nuestra mente y sientiendo desde el Alma y el Corazón, más allá de que despleguemos nuestra Misión de forma solitaria, con un Alma gemela a nuestro lado o con nuestro otro Yo (llama gemela).

No debemos vivir en la ilusión de lo que desearíamos que fuera, sino en lo que Es y lo que Somos, para que todo se pueda ir dando.

Ya sólo me queda mostrar mi agradecimiento por leer esta larga reflexión que engloba un poco todo lo que he ido aprendiendo a lo largo del pasado año 2015, y que pediros que pongáis siempre vuestro propio discernimiento, como en cualquier información o artículo que llegue hasta vosotros.

Todo lo que he expresado viene de mi propia experiencia personal y de lo que he aprendido hablando y compartiendo con otras personas que están en contacto, o lo han estado, con sus llamas gemelas.

Nada es inventado, nada es incierto, todo parte de la realidad que he ido conociendo desde mi alma sobre las llamas gemelas, sin exclusividad ninguna, sólo es lo que alguien sencillo como yo comparte, para que otros puedan sentirse acompañados y comprendidos, para que sirva de confirmación a quien le resuene y para mostrar mi apoyo y mi amor hacia mis compañeros de camino, los conozca o no, pues son dignos de admiración por su valentía, por su dedicación y por haber decidido ser lo mejor de sí mismos adentrándose en sus sombras enfrentándose a sus propios monstruos, y lidiando con el gran amor hacia sus llamas gemelas en un mundo donde es muy difícil llegar a estar junto a ellas... 

Deseo que este nuevo año 2016 sea el inicio de un nuevo ciclo lleno de amor, dulzura y unión...

Gracias, 



Arael Elämä...
Reflexiones










martes, 29 de diciembre de 2015

HISTORIAS DE UN ALMA EXTRANJERA (parte 2)


CAPÍTULO 2 - EL VIAJE
 
No solía ser fácil vivir en la Tierra y conocer todo lo que me enseñaba Él, pues la discordancia entre los mundos sutiles y la vida en la sociedad humana a la cual pertencía lo hacía bastante complicado. A menudo había sentido mucho miedo de que mis seres queridos creyeran que me había transtornado, y poco a poco fui guardando más secretos, misterios que iba descubriendo y que nadie más podía comprender, por el momento. Él me había dicho que pronto conocería a otras personas como yo, gente que también podía Ver, y que nos iríamos reuniendo, pero se me hacía eterna la espera. Aquella noche salimos de viaje, quería saber más, comprender mejor. Cada viaje que realizábamos era diferente y al mismo tiempo muy similar. Esta vez fue algo parecido a lo que se suele llamar "viaje astral".

Abrí los ojos y por fin pude ver...

- ¿Qué es eso? - pregunté.

- Un Universo. 

- ¿Y qué hago yo aquí?

- Eres parte de él, y todo de él. Estás en cada planeta, en cada estrella, en cada sistema solar, estás en todas partes, siéntelo, siéntelo en ti.

Y respiré para sentir, para dejar atrás mi diminuta conciencia y expandirme en todo lo que percibía.

- Pero también me siento yo, me siento única, ¿cómo puede ser eso?

- Porque estás siendo el todo y la parte a la vez.

- Me gusta sentirme en todo, pero también me gusta ser una partícula, un fractal de ese todo.

- La idea es que puedas experimentarte en todas las facetas posibles de la existencia.

- Me gusta, pero creo que no soy capaz de alcanzar todo lo que hay, es decir, no puedo saber hasta dónde llega mi conciencia.

- Eso es porque es infinita y tratas de tocarla desde tu fractalidad, y eso no es sencillo, pero puedes hacerlo, dejándote llevar, diluyéndote del todo, sin miedo, porque luego podrás regresar a la experiencia humana.

- ¿Y puedo regresar a otra experiencia que no sea humana? ¿Existen otros seres que se parezcan a los humanos pero con una conciencia de sí mismos más amplia?

- Claro, pero todavía no has acabado tu experiencia humana. Un día de estos te llevaré hasta otra presencia de ti misma, en otra realidad, en otro planeta, viviendo como un ser con más conciencia de su existencia.

- Así que soy muchas veces, como humana y como otra esencia distinta parecida a la humana, ¿verdad?

- Sí, así es, y mucho más.

- Dime, ¿para qué necesito ser humana si mi conciencia puede estar en otro lugar donde se reconoce más a sí misma?

- Mi pequeña, en este caso todo es distinto, el planeta Tierra es un poco diferente a otros planetas. Está transformándose, todo está en continuo movimiento y expansión, en términos humanos podríamos hablar de evolución, y la Tierra está transmutando, y con ella las especies que la habitan, la acompañan. Ha llegado el momento, dentro del proceso evolutivo de la Tierra y de todo su sistema solar, en el que algo está sucediendo, algo que implica ciertos cambios en los seres humanos.

- ¿Y crees que la humanidad está preparada para algo así?

- No importa lo que yo crea, pequeña, yo sólo estoy aquí contigo para ayudarte a comprender y para guiarte, no para creer. La humanidad hará lo que tiene que hacer, sea cual sea el resultado final.

- Si no importa el resultado final, ¿qué sentido tiene seguir allí?

- A veces, mi querida amada, es necesario estar dentro del desorden para poder aportar un poco de paz, porque desde afuera poco podemos hacer. La conciencia es un todo que aboga por la vida en cualquiera de su formas, y perder a la humanidad después de todo lo que ha aportado como experiencia significaría comenzar de nuevo. 


- Ya, pero no creo que eso sea un problema para la conciencia, el tiempo no es para ella lo que es para la humanidad. Empezar de nuevo tampoco creo que le resulte un fracaso.

- Tienes razón, sin embargo, siempre es mejor continuar un proceso que tener que desestimarlo y reiniciarlo desde cero, y cuando digo que es mejor, me refiero a que el amor que mueve a la conciencia, la integración de todas las formas de vida creadas para la experiencia, sustenta la continuación de la expansión, y si la humanidad se destruyera, sería como si un rayo del sol se apagara y dejara de emanarse y expandirse, aunque fuera temporalmente. El amor de la conciencia implica lo que vosotros conocéis como tolerancia y respeto, pero también protección.

- Creo que te comprendo más o menos, pero también sé que me cuentas todo esto con palabras humanas, las cuales quedan muy pobres al aldo de todo lo que siento en mi corazón, todo lo que me transmites desde el tuyo.

- Pequeña mía, ya sabes que no hay lenguajes verbales que puedan abarcar en el mundo humano captado desde tu mente todo aquello que la conciencia es, así que sólo sabes un punto de la verdad, un punto en una línea infinita de posibilidades, de realidades, de dimensiones, de conciencias existenciales hijas de la gran conciencia total.

- Tengo sueño.

- Duerme, duerme y descansa, todavía queda un largo viaje, te llevaré de vuelta.

Arael E. Araham...
Historias de un Alma extrangera

lunes, 28 de diciembre de 2015

HISTORIAS DE UN ALMA EXTRANJERA (parte 1)

CAPÍTULO 1 - DIÁLOGOS

Aterricé en este mundo dejando atrás mis recuerdos, mi hogar, mi compañero... Y comencé muy pronto a echar de menos la esencia cristalina de los paisajes de ensueño que a mi alrededor se erigían. El mar era lo que más añoraba, aquel mar de aguas púrpuras al cual pertenecía de alguna manera. Sólo eso en mi memoria se manifestaba como un fulgor que poco a poco iría tomando forma.
No quería estar aquí, pero no sabía por qué, sólo conocía lo que mi corazón me decía, que nada de lo que estaba viendo me resultaba familiar.
Y como una torpe forma de vida vestida de humana, con emociones humanas, descontrolada por no comprender quién era en realidad, fui dando tumbos por la vida, tratando de no caerme tantas veces...

- A veces me siento como si me hubieran metido dentro de un recipiente del cual no sé cómo salir, y tengo que acomodarme a él y a sus reacciones extrañas. Sí, tengo miedo, porque no sé cómo vivir aquí, las relgas del juego son tan absurdas y tan injustas que no puedo hacer otra cosa que rebelarme contra ellas, después de haber intentado adapatarme y ver que no consigo ser lo que ellos pretenden que sea.

- Pues deberás ser responsable de tus decisiones y de tus acciones, pequeña, porque, a pesar de que todo está ya decidido, te corresponde a ti dar los pasos que viniste a dar.

- Y si está todo ya hecho, y si nada depende verdaderamente de mí, de esta pequeña humana, ¿para qué pensar tanto? ¿para qué tomarme la molestia de escoger y de accionarme?

- Querida amada, tienes la maravillosa capacidad de decidir cómo realizas el camino, a pie, alzando tu vuelo, a través del mar en un barco, porque aquí, en este lugar, se te permite experimentar lo que ya has experimentado, lo que crees que está por llegar, en realidad hace tiempo que ha llegado, pero en la Tierra, se os da la oportunidad de vivir sin recuerdos, y de crear lo que ya fue creado, desde un punto de vista en el que no sabes que ya has navegado por el mar que todavía no has encontrado, ya has dado los pasos que crees nunca haber dado.

- ¿Y qué sentido tiene eso? Es mejor entonces no hacer nada.

- No, mi pequeña, no, lo mejor o lo peor no existe, sólo existe lo que tu Ser ya ha decidido hace tiempo, y a ti te corresponde como humana recorrer el camino que tu Ser te marcó, desde la ignorancia, desde el aprendizaje, porque desde el "no tiempo" todo es y todo está hecho, pero en este mundo debes vivirlo como algo nuevo, insólito, y debes hacerte cargo de lo que eres, de quién eres, aunque sepas que nada depende de ti, que todo depende del Ser.

- Creía que el ego nublaba el camino del Ser.

- Sí así es, pero también es así porque así está dispuesto.

- Entonces sufrir se convierte en algo tan estúpido...

- Pequeña mía, el sufrimiento es el camino que usa el ego para refugiarse en su zona de confort cuando tiene miedo.

- ¿Y qué es el ego?

- El ego es una conciencia artificial que se instaló en el ser humano y que consiguió limitarlo, desconectarle del Ser.



- Uff, menuda afirmación acabas de hacer, mi querido compañero, ¿no te parece muy atrevida?

- Tú ya sabes la respuesta a esa pregunta, al igual que sabes que no te estoy diciendo ninguna barbaridad.

- ¿Pero no existe ningún ego que sea natural en el ser humano?

- En realidad no. En el ser humano existe la mente, pero el ego es un añadido muy conveniente para crear limitaciones, aunque a su vez, haya servido para aprender de la inconsciencia. El Ser está encapsulado, envuelto en esa conciencia artificial, pero el Ser ya lo sabe, no viene sin conocer esas condiciones, no entra en contacto con la Tierra sin saber lo que le espera, recuerda que en los planos más elevados, todo es, simplemente es, no existe ni el bien, ni el mal, sólo la existencia en sí misma. Todo esto es sólo un juego, y cada uno de vosotros interpretáis un papel, el que habéis escogido previamente, y sólo saldrás de ese rol si tu Ser así lo escogió, si ese es tu cometido.

- ¿Y cuál es mi misión, mi querido amado?

- Tu misión es reconocerte, dejar de estar anclada en el apego de lo artificial y eclosionar, permitirle a tu Ser expandirse, para que tu verdadera consciencia se manifieste por encima de lo que eres como humana, pero a través de lo que eres como humana. Entonces, sólo entonces, se te revelará el resto de lo que viniste a desempeñar, así que suelta ya lo que tanto agarras, trasciende los miedos, y salta al vacío, pequeña mía, porque sólo así lograrás lo que tanto sientes en ti, lo que sabes dentro de ti.

- Bueno, si todo ya está hecho, confiaré, dejaré todo en manos de mi Ser para que él me guíe, porque sólo él, puede conocer mi verdad, y me accionaré desde lo que sienta resonando en mí.

- Así es, no hay ningún maestro externo que te pueda decir cuál es tu camino, eso sólo lo puedes hacer tú. Muchos podrán darte pistas, pero nadie hará lo que viniste a hacer por ti, sólo tú puedes hacerlo, sólo tú puedes descubrir tu potencial, y sólo tú puedes florecer y emanar tu esencia.


Transitar por estos lugares acompañada de lo intangible lo hace todo mucho más sencilo, aunque antaño creyera que perdía la cabeza y que yo era la distinta, ahora creo que son los demás los que no entienden nada.

Arael E. Araham...
Historias de un Alma Extrangera

domingo, 13 de diciembre de 2015

EN EL DESTIERRO (Reflexión)

A veces, en esta vida, cuando abres los ojos y empiezan a caer los velos, no te queda más remedio que decidir de qué lado quieres estar, y no me refiero a los típicos bandos del bien y del mal que hay integrados en nuestra psique y que hemos heredado como si se tratara de un patrón inamovible que genera una distorsión en nuestra interpretación del mundo, sino que la elección es entre seguir viviendo una realidad de alguna manera impuesta en nuestro inconsciente y que permite que se nos manipule con cierta facilidad, o decidir salirte del camino preestablecido y que se había gravado de alguna forma en tu subconsciente como el apropiado para ti.

En el momento en que te decantas por exiliarte de lo que empiezas a ver como una gran mentira, todo parece volverse complicado, vas contra la corriente, luchando para no ser apartado y abandonado a tu suerte por desvincularte del sistema, o de lo que algunos llaman la matrix. Las personas que te conocen y que amas no se dan cuenta de lo que realmente está ocurriendo a su alrededor y actuan como individuos sometidos a sus pensamientos programados, a ideales que no son más que patrones y más patrones que no les permiten ser ellos mismos, y eso te ayuda a verte mejor a ti, porque ves en ellos el reflejo de tus propios conflictos, de tus propias carencias, en definitiva, de tus propios programas inconscientes y de cómo te comportabas tú también antes de realizar el despertar a otro nivel de consciencia.

Comienzas a darte cuenta de que ya no puedes seguir los mismos pasos que antes seguías, porque ya no pertences al mundo al que creías pertenecer, nunca lo hiciste, siempre fuiste una inadaptada, y entonces comienzas a crear tu propio camino, paso a paso, poniendo un pie sobre el vacío para construir el suelo que vas a ir transitando.

Algunos te pueden llamar valiente, otros loca, ingenua, puedes ganar muchos amigos, pero también enemigos, (todo desde un punto de vista polarizado y mental) incluso puede acercarse a ti gente que no te comprende y que te exige que cumplas con sus expectativas, gente manipuladora que se cree con el derecho, tal vez oculto, de chantagearte emocionalmente, porque sabe que no quieres herir a nadie, porque cree conocerte bien y trata de que seas como a ellos les va bien que seas, porque les pareces moldeable, porque si no lo eres les estás mostrando su propia cárcel y eso no lo pueden consentir, gente que no tolera que seas libre y expreses lo que sientes y que te cierra su corazón cuando les dices las cosas claras, o cuando actuas sin miedo y sin remordimientos, y gente que no acepta lo que transmites y que trata de desvirtualizarlo, de ponerte en tela de juicio y que te acusa de ser oscura. 


 
En realidad, no creo en la oscuridad tal y com la conciben muchas personas, pues para mí sólo existe la luz, sin embargo la dualidad que hemos creado nosotros, ha convertido un posible edén en un campo de batalla entre una falsa oscuridad basada en nuestras propias sombras, emociones densas que se manifiestan en el exterior en forma de violencia y crueldad, y una falsa luz que se manifiesta como una hipocresía que no es más que más ego, y más ego. Yo prefiero apartarme de esa guerra absurda que se mueve en el exterior y mirar dentro de mí para que mi propia guerra se acabe, para lograr moverme en lo no dual en algún momento de mi existencia. Aquellas personas que hablan mucho de oscuridad, que la ven por todas partes, son las que continuan dándole poder, y las que de alguna manera siguen jugando a la manipulación a través del dominio que genera el miedo a nuestras propias sombras. Aunque esto es sólo mi propia valoración personal. Todo acto horrendo corresponde a las sombras que hay en nosotros como humanos, y no lograremos que desaparezcan dichos actos si no comprendemos que en cada uno de nosotros reside la oportunidad de iluminar nuestra oscuridad, amándonos y valorándonos, pero esto no se comprende leyendo textos como este, sino practicando, transitando ese camino, viviéndolo, sufriéndolo en tus propias carnes.

Cuando me encuentro con esas personas que antes he mencionado, recuerdo que no son ellos los que me rechazan, me hieren o me critican, recuerdo que no son ellos los que se decepcionan de que yo no sea como esperaban, recuerdo que ellos son víctimas de sus propias ideas y pensamientos, de sus creencias, de sus programas que proyectan sobre mí y sobre otros, e inmediatamente me ocupo sólo de lo que me corresponde a mí ocuparme, porque cada quien es responsable de sí mismo, de sus propios pensamientos, sentimientos y actos, y no de los de los demás, y cada uno debe saberse ver, debe saberse comprender y amar, pero no desde el egoísmo, sino desde el ser...

Desde el Ser”, realmente no sé si eso lo he expresado bien, a veces me resulta muy difícil hacerme entender, porque trato de llegar al corazón, pero los egos (incluído el mío también) interpretan lo que decimos de mil maneras diferentes, y me he dado cuenta de que los filtros que ponemos me hacen imposible la comunicación con muchas personas. Cuando eso sucede, miro a mi ego y simplemente trato de que comprenda que no se le puede hablar de ecuaciones o de logaritmos a un niño de cinco años, es bastante complejo que pueda llegar a asimilar los conceptos, y esa comparación me ayuda a dejar ir la intención de mantener una conversación profunda, o alejada de los parámetros sociales y considerados “normales”, y por descontado, no trato de convencer a nadie, eso es obligar a alguien a cambiar su manera de pensar, es invadir su espacio, sólo deseo transmitir y que cada quien se quede con lo que le resuene.

Un ejemplo de programa que muchos llevamos a cuestas es el de sometimiento.
En mi caso, mi rebeldía siempre ha sido bloqueada por una parte muy poderosa de mi personalidad pacifista y conciliadora, que me llevaba al otro extremo, al sometimiento y al sacrificio para evitar el enfrentamiento y el daño al otro, pero en mí siempre ha existido una enérgica intención de no doblegarme, de no permitir que nadie me diga cómo pensar, cómo actuar, cómo ser una buena amiga, persona, madre, etc., y cuando el patrón se disipa, ves que había miedo, miedo a sufrir, a perder a quien amas, por ser tú misma, por ser sincera y honesta.

Cuando gana la rebeldía, cuando sueltas las cadenas que te sometían, cuando te das cuenta de que tienes que romper con todo lo que te estaba reteniendo en tu vuelo, entonces la sensación de liberación se apodera de ti como un huracán, y te sientes realmente bien contigo mismo, sabiendo que todo está bien y que estás haciendo lo que es correcto para ti, aunque para otros pueda parecer incorrecto.

Si sigues con el patrón del miedo a hacer sufrir al otro, poniéndolo siempre por delante de lo que estás sintiendo tú, o si cedes a sus desesos por miedo a quedarte solo en tu camino, o a ser criticado, rechazado, abandonado, y por ello te sometes a lo que dictan las exigencias que residen en las estructuras de su inconsciente, y a los temores que hay en el tuyo, entonces estás perdido, porque ya dejas de nuevo de ser tú para ser el personaje que desean otros que seas. Bienvenido entonces a su realidad, donde eres bueno si haces lo que consideran correcto y malo si te riges por tu propio varemo de lo que es correcto para ti.

No quiero ser lo que no soy, así que no lo seré, ni siquiera para una pareja, aquellos que me amen, deberán hacerlo libremente y sin pretender cambiarme a semejanza de sus ideales arquetípicos.

Discrepo de casi todo lo que se dice, y por eso investigo y comparo, porque sólo acepto lo que resuena en mí, en mi corazón, y sólo eso está libre de discrepancias porque sólo mi corazón sabe discernir la realidad, aunque sea la mía propia, al fin y al cabo, vivo conmigo y nadie puede vivir mi vida por mí, así que decido yo cómo la vivo y qué me apetece hacer y qué no, y a quién quiero escuchar, y a quién no, y con quien quiero estar y con quien no, y soy yo quien se da cuenta de quien suma en mi vida y de quien resta.

Y asimismo, acepto las mismas condiciones en los demás, pues habrá quien no me quiera en su vida, quien crea que soy egoísta por amarme, o que resto en sus vidas, incluso habrá quien piense que para él o ella soy una persona tóxica. Si en su realidad eso es lo que necesitan sentir, que así sea.

Arael Elämä


domingo, 29 de noviembre de 2015

REFLEXIÓN - TRANSFORMACIONES

TRANSFORMACIONES - PARTE 1

Romper la cáscara duele...
Salir de la zona de confort, asusta...

Pero el lenguaje del alma se va manifestando con la fuerza de un huracán, transformando todo a su paso, liberándote de todo aquello que pesa y que no suma dentro de ti, sino que había estado restando durante tanto tiempo...
Esto te lleva a comprender una realidad diferente, desde una perspectiva que no es fácil compartir. 

A estas alturas me he dado cuenta de que a veces no merece la pena hacerse comprender, porque uno ya sabe quién puede llegar a comprenderte y quién no, y es un esfuerzo inútil tratar de que se entienda cómo ves el mundo, porque cada uno lo ve desde sus propios filtros...

Así que no quiero ni debo convencer a nadie de lo que veo, me conformo y acepto con verlo yo, porque es un regalo personal y nadie más puede saber cómo se siente...

En el camino te encuentras muchas situaciones y personas, todas ellas de alguna forma son tus maestras, te enseñan, te ayudan sin darse cuenta, pero en realidad lo que hacen es mostrate aspectos oscuros de ti, y cuando digo oscuros me refiero a aspectos que estaban ocultos, que no habían visto la luz, y que no hubiéramos sabido ver sin que una circunstancia, o una persona los hubiera reflejado, haciéndonos de espejo para percatarnos de que seguíamos un patrón repetitivo de forma automática, entre otras cosas.

Así que todo lo que nos rodea es parte de nosotros, todo lo que hay dentro de nosotros se halla fuera también.

A veces cuesta aceptar esto, porque juzgamos y sentenciamos mucho de lo que vemos, ya que en nuestra mente estamos programados para creer lo que se nos ha hecho creer, y cuesta mucho deshacer lo hecho, desaprender lo aprendido, y liberarnos de los prejuicios que nos encarcelan. Aceptar que lo que se está haciendo es parte de lo que el ser humano es, no es sencillo, porque uno siempre se separa de lo que no le agrada, y cree que es mejor que el otro, (yo sé mucho, soy más sabio que ése o que aquel, soy más guapo, más rico, más inteligente, más noble, más amoroso, más elevado, más espiritual...)... 
 
Y es que el ser humano ha sido y es todavía muy arrogante, en las dos caras de la moneda... El que no alardea de ser muy sabio, cree que es más modesto y más solidario por no proclamar su sabiduría, así que, de una forma o de otra, siempre acabamos creyendo estar en una posición mejor...

Cuando dejemos de creer que somos mejores o peores que el otro, dejaremos de crear separación...

Si tú eres otro yo, no puedes ser ni mejor ni peor de lo que yo soy, sólo eres una faceta de mí misma...

Sin embargo creo que eso no significa que todos seamos iguales, me explico, en la versión más elevada y pura, todos somos lo mismo, la misma energía, el Uno, pero aquí somos gotas de esa energía que han encarnado, y ahí es donde veo unas diferencias que no posicionan a nadie por encima o debajo de nadie, sino que individualizan a cada ser humano dentro de la unidad que somos, y esto es porque cada faceta de ese otro yo es distinta, está en una plantilla diferente, con un bagaje individual, con otra vibración, con otra función o misión y con una personalidad que tiene sus propias características.

Por eso, cuando puedo ver eso, respeto al otro yo que hay en ti, respeto al otro tú que hay en mí, y no puedo dañar al otro, ni juzgarlo, porque eso sería como hacerme daño a mí y juzgarme a mí. Aunque no llegaremos a ese entendimiento hasta que deje de haber una guerra dentro de nosotros, porque el primer juzgado por ti mismo eres tú, el primero en no valorarse eres tú, el primero en no amarse como mereces eres tú, y lo que hay dentro de ti y de cada ser humano es lo que hallamos fuera, como una gran proyección mental de lo que somos dentro, de nuestra lucha interna...

Por eso es indispensable que la guerra interior cese para que cese la exterior, uno por uno, paso a paso, para que toda la humanidad se vaya transformando... Todos somos importantes en este proceso, cada uno a su manera, en su justa medida, pero todos tenemos nuestra parte a realizar...

¡¡El cambio está en ti!!

No te amo con tus defectos y tus virtudes, no creo en los defectos, ni en las virtudes, creo en el conjunto del ser humano, en un todo, porque aquello que yo pueda considerar un defecto en ti será con total seguridad un defecto que considero que tengo en mí, y eso me demostrará que aún no me amo por lo que soy, sino que lo condiciono a lo que enjuicio sin darme cuenta...

Antes de afirmar ese "te amo con todos tus defectos", piensa qué significa realmente lo que estás diciendo... Cuando alguien me dice eso sé inmediatamente que no me ama por completo, no me ama por lo que yo soy, porque aún no se ama tampoco a sí mismo....

No hace mucho tiempo estuve enfrentándome de nuevo a mi mayor miedo, uno de esos grandes temores que te empujan a decidir si eliges un camino u otro para seguir con tu vida. Uno de los caminos era claro, no era fácil, pero era claro, era el que todos esperaban que escogiera por la lógica de la razón, porque es el que sigue la norma, el que te encierra en el viejo paradigma de la servidumbre encubierta que el ser humano está llevando a cabo movido precisamente por el miedo. Y es que el miedo es una herramienta, o tal vez incluso un arma, muy poderosa para manejarnos. Si tienes miedo a morir, o a perder tu hogar, o perder tus recursos básicos (agua caliente, calefacción, un techo donde refugiarte y vivir, electricidad, alimento...) o miedo a perder a tus hijos, o que estén en exclusión social, miedo a no poder comprarles sus libros para la escuela, o de no poder darles de comer, si tienes esos miedos, es fácil que te dominen, es fácil que caigas en las redes de la gran manipulación en la que todos hemos estado sumidos durante tantos años.



Y ahí se presentaba el primer camino, regresar al sistema, ser de nuevo una oveja más del gran rebaño que está siendo conducido por unos pocos para beneficiarse, una oveja que es tratada como un robot que tiene que cumplir las expectativas financieras y sociales de otros, alguien que no soy yo, alguien que se olvida de sí mismo para salvar a los suyos, alguien que tiene tanto miedo que ha dejado de confiar en sí misma.

Y el otro camino, ése que no está hecho, ése que debo crear yo, el más desconocido, pero el mío, ése que escojo libremente yo, ése que me llevará a cumplir mis sueños, ése que me hará más fuerte, más sabia, más Yo, ése que me llenará de felicidad, aunque tenga que ir contra corriente, sin contar con la comprensión de muchos, incluso con la desaprobación de otros, bajo los juicios de algunos que me etiquetarán de ser egoísta, de ser una soñadora temeraria, una loca que ha perdido el camino...

Y sí, tal vez deba perder el camino que se me impone, ése que en teoría debería escoger para ser como debo ser, pero es que yo no soy como debo ser, soy como soy, no soy lo que otros esperan de mí, soy lo que soy, no quiero seguir la norma que todos esperan que siga, yo creo mi camino, y en él no existen las normas, existe el fluir con la vida, el ser, el sentir, el creer, el confiar en mí misma, le pese a quien le pese.

Ha llegado la hora de dejar el miedo a un lado y saltar al vacío, y si tengo que morir en el intento, pues morir, porque a veces es necesario hacerlo para renacer con la fuerza y el poder interior que necesitamos para continuar...

Alguien me habló de sus sueños no hace mucho y me dijo que había renunciado a su empleo para poder dedicarse a la música, y gracias a sus palabras, a ver su coraje y su amor hacia lo que estaba haciendo en ese momento, recuperé mi valor y mi fe en mí misma.

Crear tu camino no es la opción más fácil, es cierto, pero si eliges hacerlo tu mejor versión de ti mismo emergerá y te llenarás de satisfacción, de felicidad, porque habrás nacido para cumplir con lo que tú eres.

Cuando era niña no entendía este mundo, y sufría, pero hace ya un tiempo que he visto que la única forma de no sufrir es soltar aquello que nos duele, soltar y dejar que lo que tiene que llegar a tu vida, llegue por sí mismo.

Si quieres ser genuino, si quieres ser quien eres en realidad y vivir la vida con la pasión que sientes dentro de ti brotar con fuerza, entonces debes entregarte a ti mismo, porque haciendo esto sólo tendrás que caminar haciendo tu camino y recogiendo los regalos que la vida misma te irá ofreciendo. Así hallarás la gran bendición de vivir tus sueños, mientras los vas construyendo.

Y para los románticos, saber que si lo que deseas es un amor verdadero, también tendrás que recorrer otro camino que no esté hecho ya, un camino que no esté colmado de estereotipos, de ideales falsos, de necesidades encubiertas, de carencias afectivas que se disfrazan de enamoramiento, tendrás que escoger tu propio camino único y limpio, el tuyo, porque sólo así, siendo verdadero contigo mismo, llegará lo que mereces, lo que vibre como tú, y no tendrás que salir a buscarlo, porque aparecerá cuando realmente tú seas tú mismo, y no lo que se espera que seas...

Abre tu corazón y deja que te guíe, él será tu brújula, porque él está en conexión con tu esencia, con tu divinidad, con tu verdad... no te resistas a ser lo que viniste a ser, olvida el viejo paradigma y ayúdate a participar del cambio, del nuevo mundo, del amor incondicional hacia la vida...



Arael Elämä...
Reflexiones

viernes, 6 de noviembre de 2015

DIÁLOGOS - EN OTROS PLANOS (almas gemelas)

No había aún casi despertado de mi letargo cuando apareciste, aunque no era la primera vez que te sentía, no era aquello el principio, era una continuación ya anunciada.
La ilusión de encontrarte en alguna parte me empujaba a buscarte, a necesitarte, a depender de esa fantasía que inventaba de tenerte junto a mí, de abrazarte, de poderte dar todo el amor que era capaz de dar.
Sin embargo, esa misma ilusión se convertía a menudo en una daga punzante que me rasgaba el alma, porque estaba casi convencida de que eras sólo un espejismo, un sueño que jamás se haría realidad.
Y cuando hablo de que apareciste, no quiero decir que por fin el reencuentro físico se había dado, sino que pude comprobar la gran certeza de mi esencia, esa que me acercaba a una verdad que mis pensamientos no lograban forjar como una creencia vívida, sino que más bien rechazaban para intentar no ser una persona extraña y sumida en una imaginación tildada de espiritual.
Mi razón, mi parte más analítica, no me permitía convencerme de que tú eras un ser humano real, y divagaba sobre qué o quién podías ser, en un discurso de posibilidades creíbles que se aproximaran a la “normalidad” que siempre había deseado integrar en mí sin conseguirlo.

Abrí los ojos aquella mañana de invierno y te percibí como se percibe la niebla entre las manos cuando caminas entre su tenue y blanquecina nebulosa.
Ahí estabas, pero no te distinguía con claridad.

  • Muéstrate – te dije casi como si te lo ordenara.

Una luz cegadora iluminó toda mi habitación, para después irse mitigando, o quizás simplemente yo misma me fui adaptando a esa especie de realidad alternativa que se me estaba presentando.
Y de pronto, allí estabas, frente a mí, sin que pudiera determinar cómo lo sabía, pero te sentía tanto, tanto, que no cabía la menor duda de que eras tú quien me estaba observando.

Te miraba, sí, te miraba, y lo que veía no podía asimilarlo con mi mente pequeña, así que decidí dejar de verte con ella y abrí mi corazón.
Ahí estabas tú, un universo colmado de galaxias, de estrellas y planetas, hermoso, inalcanzable, infinito, mostrándose ante mí...
Decir que me había enamorado aún más de ti era ínfimo, absurdo y ridículo, no era eso lo que me embriagaba al contemplarte, era algo tan inmenso que sólo podía diluirme en lo que tú estabas siendo en ese momento, en lo que sigues siendo.

Estar encandilada por un amanecer hasta el punto de emocionarme y fusionarme con él, era lo más parecido que había experimentado al mirarte, lo único comparable con aquella sensación, y aún así, era demasiado insignificante.



Entonces pensé que no podría jamás tocarte, besarte, porque tu grandeza era como una quimera para mí, una utópica y maravillosa relación de pareja que no disfrutaría nunca, porque tú eras inmenso, tan inmenso como mi amor por ti. ¿Cómo podría tomar entre mis brazos algo tan inconmensurable? Eso sería una bendición maravillosa para mí, un caricia tibia y eterna en mi cuerpo y en mi alma, un regalo para mi piel, para mi vida, para todo lo que yo soy.

Una leve tristeza se asomó a mis ojos y tú, comenzaste a tomar forma humana. Todas las estrellas y los planetas, todas las galaxias, todo tu universo, se fue haciendo pequeño, muy pequeño, como una copia exacta de lo que eras, pero en versión diminuta, para luego dibujarse como una silueta, la de un hombre.

Entonces, de una forma que no puedo explicar racionalmente, la imagen de ese universo se fue transformando, iba palideciendo para dar paso a un cuerpo semi etéreo, con rostro, con brazos, piernas, incluso vestido con la misma ropa con la que te vi en aquellos sueños de mi adolescencia, cuando creía que eras un ángel que venía a visitarme y a guiarme.

Tu pelo rubio, lacio, con tu flequillo peinado hacia el lado izquierdo de tu frente, tu piel pálida, tus ojos azules y rasgados, tu sonrisa tierna, esa que aceleraba mis latidos, esa que iluminaba tu mirada hasta el punto de hacerme sentir que eras verdaderamente un ser lleno de luz, esa luz que de alguna forma me correspondía.

Verte allí, alargando tu mano hacia mí, en un gesto de invitación a seguirte, me hizo romper a llorar.

  • ¿Por qué siempre tenemos que encontrarnos en otros planos? - te pregunté con mi anhelante deseo de abrazarte fuerte, fuerte, muy fuerte y no soltarte jamás.
  • Un día de estos, cuando menos te lo esperes, tu mirada y la mía se encontrarán, y tu alma y la mía estarán listas para reconocerse, para amarse desde nuestros cuerpos físicos, como hombre y mujer, sin que nada pueda impedirlo. Así como tú sientes el amor en ti hacia mí, lo siento yo hacia ti, y así como tú deseas hallarme y estar conmigo, yo también lo estoy deseando. Tú eres igual que yo.

Y tomé tu mano, para volver a viajar de nuevo a esos lugares donde se me muestran realidades que, simplemente, no tienen nombre, ni explicación, lugares donde me enseñan lo que necesito saber para continuar con mi existencia, con mi conexión, con mi comprensión, aunque todavía parcial, de lo que significa estar aquí en estos momentos.

  • ¿Adónde vamos?
  • Hoy vamos a ir a nuestro origen, voy a enseñarte quiénes somos, hoy encontrarás muchas respuestas que ahora están desordenadas en tus recuerdos.
  • ¿Entonces yo ya sé lo que me vas a mostrar?
  • Claro, yo sólo voy a ayudarte a recordar, esa es mi misión ahora contigo.
  • ¿Y por qué dices que vamos a encontrarnos en el mundo físico si tu misión es mostrarme estos planos tan etéreos?
  • Porque yo, este yo que ves, es sólo parte de mí. Nuestra multidimensionalidad nos permite movernos por diversos planos, porque en realidad, no nos movemos, permanecemos en ellos, existimos en ellos. Tú estás ahora mismo encarnada como la mujer que eres y pero también experimentas y existes en otras dimensiónes y realidades.
  • ¿Y por qué no soy como tú? ¿Por qué no soy consciente de mis recuerdos si estoy en esta forma etérea ahora aquí contigo y tú sí recuerdas?
  • Yo no lo recuerdo todo tampoco, porque sólo soy una parte de toda mi conciencia completa, y tú, ahora mismo estás conectada a tu mente, realizando un viaje astral para conectar con esta realidad donde me encuentras a mí, para facilitarte la comprensión e integración de todo lo que ves, sientes, experimentas aquí, y todo lo que vas a ir recordando de tu misión en tu vida como ser humano. Yo no te estoy hablando desde mi conexión mental con mi parte humana, este no es mi cuerpo astral, aunque también lo tengo y también me guían como a ti, te sorprenderá saber que tú, en otro plano, cumples la misma función con parte astral, que yo desde este plano contigo, con tu parte astral. Soy una parte de mi consciencia eterna, una parte de mi Ser que se ha manifestado para guiarte, y soy parte también de tu propio Ser, porque tu Ser y el mío son el mismo.
  • ¿Somos el mismo Ser? Tenía entendido que todos somos uno, y que por tanto todos somos el mismo Ser.
  • En la esfera más elevada sí, es así, pero existen varios estratos dimensionales que se despliegan desde el Origen o Fuente, y que nos permite experimentarnos desde lo que sentimos como separación, como rayos de un mismo sol que conforme se van alejando de su procedencia se van distanciando entre sí, como gotas de un océano que se experimentan en diversos estados, hielo, líquido, vapor. En ocasiones es una especie semi-separación porque en el estado vaporoso es casi imperceptible la diferenciación individual de cada gota, y en otras ocasiones la separación es muy palpable, como en el caso del hielo. Esto se da de forma gradual, cuanto más cerca de la Fuente, más vaporosos somos, cuanto más lejos, más petrificados somos, sin embargo, en realidad, la separación no existe, es sólo una forma de experimentarnos. Tú y yo somos la misma gota, si tomamos el ejemplo del océano, o el mismo rayo de luz dividido en dos, si tomamos el ejemplo del Sol, somos compañeros, somos uno formando un todo, así como la noche y el día. En la Tierra lo llaman almas gemelas, pero en realidad es mucho más que eso, porque no hablamos de almas, las almas son pequeños fragmentos del Ser, gotas de gotas, para que lo entiendas mejor, te diré que somos el mismo Ser. Imagina que somos un rayo doble que parte del mismo Sol...
  • Comprendo... ¿Entonces, para qué separarnos y luego encontrarnos en la dimensión tridimensional? ¿Qué sentido tiene eso?
  • Mi querida compañera, no le busques un sentido mental, ahí no lo hallarás, mira en tu corazón y sabrás la respuesta.
  • Ya entiendo, todo es por el amor, por la experimentación del amor en diferentes facetas. ¿Pero por qué aquí en la tercera dimensión es tan difícil encontrar a tu alma gemela?
  • Porque en este lugar existe una dualidad muy intensa y marcada y una serie de leyes que rigen todo un sistema energético particular, vosotros lo llamáis karma. El ego pone sus propias normas y el karma o ley de causa y efecto también actúa sobre vosotros. El libre albedrío os permitió en un principio escoger las experiencias, pero eso generó un efecto sobre vosotros que propició la creación de la ley del karma. Muchas almas gemelas no han podido estar juntas por su ego, o por su karma. Ahora ha llegado el momento de que todo eso cambie, porque la humanidad está experimentando una gran transformación.
  • ¿Eso quiere decir que todos vamos a encontrarnos con nuestras almas gemelas?
  • No, no todo el mundo ha venido con un compañero, pero todos comenzarán a experimentar el amor en otro nivel, en el de la incondicionalidad.
  • ¿Y tú y yo?
  • Ya sabes la respuesta, te la he dado antes. Estaré siempre contigo, para cuidarte, para guiarte, para ayudarte a limpiar tu inconsciente de la carga que llevas, para acompañarte hasta que mi yo humano esté listo para este amor inmenso que no entienden las mentes que aún funcionan en el sistema del ego, demasiado como para confiar en su corazón, en su alma, en su ser interno.

Y así comenzó una aventura de viajes en otros lugares, planos, dimensiones y realidades, donde tú, mi otro yo, me has ido mostrando otras vidas, sensaciones, y otra manera de amar que no se comprende si se intenta explicar racionalmente...

  • Una última pregunta... ¿Las almas gemelas han venido a encontrarse para ser pareja?

  • Mi pequeña humana, el alma gemela no se tiene que enfocar como una relación de atracción física, o álmica, ni de romanticismo, aunque puedas experimentarlo con ella de una forma muy hermosa, pues encontrarte con ella es encontrarte contigo mismo en otra persona, con parte de tu energía, de la que procedes, encarnada en otro, es como mirarte en un espejo perfecto, que te permite ver todo de ti, lo que tú eres, tanto a nivel humano, como a nivel del alma, del ser, de todo. Algunos tienen demasiado miedo para atreverse a amar a su alma gemela, incluso para reconocerla, porque no siempre es lo que uno espera encontrar, pero a pesar de las posibles dificultades que nuestro ego pueda mostrar, el amor que hay en nuestro interior siempre se abre camino...

El verdadero amor siempre se abre camino...

Arael Elämä...
Diálogos




domingo, 4 de octubre de 2015

FILOSOFÍA DE LA OBSERVADORA




Solía pensar que lo que hay dentro de mí lo puedo encontrar ahí afuera...Solía pensarlo, y encontré muchos "yoes", de esos que se mueven en la energía del pensamiento, y me di cuenta de que ahí no había otra cosa que disfraces, personajes diversos, algunos interesantes, otros banales, otros fríos, otros cariñosos, pero todos eran sólo una interpretación, un papel en una gran obra de teatro.

Solía pensar que podría mostrar mi desnudez y hallar otros que, como yo, dejaran colgados todos sus disfraces y se atrevieran a vivir siendo auténticos, siendo ellos, fuera de sus pensamientos, cerca de su corazón, pero entonces hallé muchas mentes confusas, nuevos personajes cuyo atuendo era místico y espiritual, un juego más dentro del gran juego...

Y entonces, mi personaje víctimista hizo su aparición para demostrarme que estaba sola, que nadie se desnudaba en realidad, todo era parte del teatro... Muchos amigos "despiertos" que sólo daban paso a ese nuevo personaje iluminado, y que realmente creían estar en el mundo espiritual, que realizaban acciones generosas con los demás pero sólo para sentir que realmente eran buenos y que estaban siendo altruistas, en fin, buenas acciones del personaje despierto.

Así que observé dentro de mí, para comprobar si mis personajes estaban ahí, si yo también había creado un disfraz de "iluminada", y me di cuenta de que había nacido ella, "la observadora" un personaje neutral que observaba sin juzgar y ponía orden dentro de mis pensamientos...

Aprendí a ser esa observadora de mí misma, de los demás, aprendí así a no esperar nada, a no juzgar nada, a saber que todo tiene un "para qué" y a reconocer que cada uno recorre su propio camino inventado por el inconsciente (basado en sus propias creencias y arquetipos), transitado desde el ego y sus personajes, pero que todos aquellos que sienten que hay algo más, que realmente desean que esos disfraces estén ahí sólo para divertirse, sin confundirse con el personaje que interpretan cuando lo llevan, iban en realidad desnudos, con su Ser a flor de piel, estallando en mil rayos desde su pecho, y que había esperanza...

¿Esperanza? Mi personaje observador no esperaba nada, sin embargo, se emocionaba cuando veía la luz en la mirada de otros, o en su corazón, y se alegraba cuando veía otros como él, y comenzó a observarse también a sí mismo... El observador observando lo que estaba sintiendo...

Tal vez es inevitable estar ligado a las emociones, pues hasta el personaje observador "siente", pero me he dado cuenta de que siente de otra manera, desde otro punto de vista, desde algo que antes no comprendía...

Todo está bien, todo sigue un orden, un orden que se mueve hacia un orden diferente, que desde el punto de vista de la mente humana podríamos llamar "orden divino"...

El Ser no es insensible, y la observadora que llevo en mi mente, se ha percatado de que lo que algunos creen que es insensibilidad es sólo neutralidad, es decir, el Ser no es castigador, no es sentenciador, no premia los buenos comportamientos, ni fustiga a los que no son buenos, el Ser no es polaridad, el Ser es Amor, pero amor como energía, como vibración, y como tal ama sin condición...Pero eso es muy dificil de comprender para el yo pequeño de nuestra mente, que necesita tanto sentirse superior respecto a los que hacen el mal, o superior respecto a los que hacen el bien, porque en un mundo dual creado por una mente dual, cada uno elige su bando creyendo que es el ganador, el mejor, el superior...

Sencillamente, yo prefiero ver la desnudez del alma en los ojos de otros, y en mis propios ojos, para así dejar a un lado la identidad de un personaje dual...


Sin embargo, vivimos aquí, bajo este paradigma, este manto que no es más que un espejismo que nos muestra una serie de normas que, cuando las seguimos, nos convierten en personas “norma-les”, todas con el mismo ritmo, con el mismo objetivo, ser felices, aunque en una sociedad donde la felicidad se ha convertido en algo tangible, alqo que nos empeñamos en conseguir trabajando duro, siendo máquinas humanas para los que lo tienen todo materialmente hablando, siendo personal productivo, rentable, algo así como pilas para mantener un mundo donde sólo unos cuantos disfrutan de esa falsa felicidad material, a raudales, donde una botella de champán cuesta lo que un pobre trabajador gana con mucho esfuerzo en todo un mes, no podemos hacer otra cosa que rendirnos a ser como todos ellos o buscar dentro de nosotros y dejar de ser “norma-les”...

No es necesario entrar en esos detalles desagradables de cómo está hecho este mundo, detalles que para muchos son incómodos y que siempre se dejan a un lado para que no nos saquen de nuestra falsa estabilidad absurda, donde la queja vacía se ha convertido también en una rutina. Tal vez sólo pueda decir al respecto de todo este sistema del que muchos desearíamos escapar corriendo despavoridos por su ridiculez y su falta de inteligencia, que también desde el Ser, todo se vive de otra forma, pues te das cuenta de que todo esto que hemos creado no es más que el resultado de nuestra propia inconsciencia colectiva y de que sólo viviendo desde la consciencia del Ser podemos llegar a cambiar las cosas.




Realmente nuestro ego es realmente muy hábil, escurridizo y tentador, porque después de descubrir sus artimañas para convencerme (a mi yo observador) de que si me quito los disfraces voy a ser apartada de todo, voy a quedarme sola, no encontraré a nadie como yo, y envejeceré triste y abandonada, sin amor, sin compañía, debo hacer un gran esfuerzo por no pemitir que su miedo me envuelva y me desconecte de lo que soy, y es que realmente, a veces saltan los demás personajes y uno en especial llamado “conformismo” me suplica asustadísimo que deje ya mi conexión con mi Ser, que estoy volviéndome loca y que en este mundo no se puede vivir siendo el Ser que soy, que tengo que cederle el poder de nuevo al Ego, el gran Ego que todo lo controla.

Y entonces aparece esa típica frase “poner los pies en el suelo”, y yo respondo que jamás los dejé de tener ahí, pero que lo que no se comprende desde la mente, se ve como una amenaza que nos separa de la realidad “terrenal” (suelo) y que no se trata de perder la cabeza, sino de ganar consciencia...

Tal vez tenga razón mi Ego y me quede sola, sin embargo eso no es ninguna tragedia, mi Ser me acompaña y el juego de las parejas que se aman porque tienen miedo a estar solas, o incompletas, no va conmigo, soy una mujer completa, un alma entera, y si hay algún compañero en alguna parte que sea Mi Compañero aunque todavía no estemos juntos, será y es alguien que en el momento en que nos encontremos estará en conexión con su Ser, lejos de los convencionalismos mentales, lejos del amor pasajero basado en las afinidades mentales, sociales o físicas, porque sólo sé amar así y merezco se amada de la misma manera.


Y después de que la observadora comprenda que nunca está sola, que el ser es un todo que la acompaña y que su compañero ya está con ella conectado desde su Ser al suyo, parece que el pequeño yo se apacigua y comprende que todo tiene ese “para qué” y que todo lo que tarda en llegar es porque requiere de una maduración especial, y que siempre resulta ser mejor que lo que llega rápido.

Tras una dura búsqueda de un ideal creado por mi mente, basado en lo que como alma sentía, y como Ser conocía, ahora me siento más fuerte que nunca, y con las manos llenas de amor puedo decir que todos los caminos que creamos para aprender o experimentar y para conocernos más, son válidos, que ninguno es mejor que otro, que la ilusión de las llamas gemelas ha sido un puente muy intenso hacia mi autoconocimiento, que no se trata de que existan o no, estoy segura de que las conexiones de almas son reales, y de que hay también lazos kármicos (lazos de amor entre almas que provienen de otras vidas) y mentales (programas ancestrales que nos impulsan a sentir atracción hacia alguien), además de los vínculos que se crean a través de los estímulos de nuestra parte más primitiva, sin embargo, ahora por fin respiro liberada de una carga que arrastraba desde hacía muchos años, y sólo siento y agradezco, amo y vivo el amor desde mi interior...


Y como si de una graduación se tratara, dejo atrás lo que he aprendido de mí misma hasta ahora, y con la ayuda de aquellas personas que llegaron a mi vida, y doy un paso más, iniciando un nuevo ciclo donde sólo quiero vivir y disfrutar, sin hacerme tantas preguntas basadas en el “porqué”, abrazando lo que la vida me regale como experiencia, y escogiendo sólo lo que sume en mi vida, descartando lo que resta, porque elijo amar por encima de todo, amarlo todo, porque esta es mi naturaleza, sea o no comprendida por el ego global o individual...

La filósofa observadora ha pasado a otro nivel, y comienza una nueva aventura con más conexión con mi interior y con quien soy yo multidimensionalmente...


Firma: LA OBSERVADORA...

Arael Elämä.
Reflexiones