SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
Mostrando entradas con la etiqueta diálogos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diálogos. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de noviembre de 2015

DIÁLOGOS - EN OTROS PLANOS (almas gemelas)

No había aún casi despertado de mi letargo cuando apareciste, aunque no era la primera vez que te sentía, no era aquello el principio, era una continuación ya anunciada.
La ilusión de encontrarte en alguna parte me empujaba a buscarte, a necesitarte, a depender de esa fantasía que inventaba de tenerte junto a mí, de abrazarte, de poderte dar todo el amor que era capaz de dar.
Sin embargo, esa misma ilusión se convertía a menudo en una daga punzante que me rasgaba el alma, porque estaba casi convencida de que eras sólo un espejismo, un sueño que jamás se haría realidad.
Y cuando hablo de que apareciste, no quiero decir que por fin el reencuentro físico se había dado, sino que pude comprobar la gran certeza de mi esencia, esa que me acercaba a una verdad que mis pensamientos no lograban forjar como una creencia vívida, sino que más bien rechazaban para intentar no ser una persona extraña y sumida en una imaginación tildada de espiritual.
Mi razón, mi parte más analítica, no me permitía convencerme de que tú eras un ser humano real, y divagaba sobre qué o quién podías ser, en un discurso de posibilidades creíbles que se aproximaran a la “normalidad” que siempre había deseado integrar en mí sin conseguirlo.

Abrí los ojos aquella mañana de invierno y te percibí como se percibe la niebla entre las manos cuando caminas entre su tenue y blanquecina nebulosa.
Ahí estabas, pero no te distinguía con claridad.

  • Muéstrate – te dije casi como si te lo ordenara.

Una luz cegadora iluminó toda mi habitación, para después irse mitigando, o quizás simplemente yo misma me fui adaptando a esa especie de realidad alternativa que se me estaba presentando.
Y de pronto, allí estabas, frente a mí, sin que pudiera determinar cómo lo sabía, pero te sentía tanto, tanto, que no cabía la menor duda de que eras tú quien me estaba observando.

Te miraba, sí, te miraba, y lo que veía no podía asimilarlo con mi mente pequeña, así que decidí dejar de verte con ella y abrí mi corazón.
Ahí estabas tú, un universo colmado de galaxias, de estrellas y planetas, hermoso, inalcanzable, infinito, mostrándose ante mí...
Decir que me había enamorado aún más de ti era ínfimo, absurdo y ridículo, no era eso lo que me embriagaba al contemplarte, era algo tan inmenso que sólo podía diluirme en lo que tú estabas siendo en ese momento, en lo que sigues siendo.

Estar encandilada por un amanecer hasta el punto de emocionarme y fusionarme con él, era lo más parecido que había experimentado al mirarte, lo único comparable con aquella sensación, y aún así, era demasiado insignificante.



Entonces pensé que no podría jamás tocarte, besarte, porque tu grandeza era como una quimera para mí, una utópica y maravillosa relación de pareja que no disfrutaría nunca, porque tú eras inmenso, tan inmenso como mi amor por ti. ¿Cómo podría tomar entre mis brazos algo tan inconmensurable? Eso sería una bendición maravillosa para mí, un caricia tibia y eterna en mi cuerpo y en mi alma, un regalo para mi piel, para mi vida, para todo lo que yo soy.

Una leve tristeza se asomó a mis ojos y tú, comenzaste a tomar forma humana. Todas las estrellas y los planetas, todas las galaxias, todo tu universo, se fue haciendo pequeño, muy pequeño, como una copia exacta de lo que eras, pero en versión diminuta, para luego dibujarse como una silueta, la de un hombre.

Entonces, de una forma que no puedo explicar racionalmente, la imagen de ese universo se fue transformando, iba palideciendo para dar paso a un cuerpo semi etéreo, con rostro, con brazos, piernas, incluso vestido con la misma ropa con la que te vi en aquellos sueños de mi adolescencia, cuando creía que eras un ángel que venía a visitarme y a guiarme.

Tu pelo rubio, lacio, con tu flequillo peinado hacia el lado izquierdo de tu frente, tu piel pálida, tus ojos azules y rasgados, tu sonrisa tierna, esa que aceleraba mis latidos, esa que iluminaba tu mirada hasta el punto de hacerme sentir que eras verdaderamente un ser lleno de luz, esa luz que de alguna forma me correspondía.

Verte allí, alargando tu mano hacia mí, en un gesto de invitación a seguirte, me hizo romper a llorar.

  • ¿Por qué siempre tenemos que encontrarnos en otros planos? - te pregunté con mi anhelante deseo de abrazarte fuerte, fuerte, muy fuerte y no soltarte jamás.
  • Un día de estos, cuando menos te lo esperes, tu mirada y la mía se encontrarán, y tu alma y la mía estarán listas para reconocerse, para amarse desde nuestros cuerpos físicos, como hombre y mujer, sin que nada pueda impedirlo. Así como tú sientes el amor en ti hacia mí, lo siento yo hacia ti, y así como tú deseas hallarme y estar conmigo, yo también lo estoy deseando. Tú eres igual que yo.

Y tomé tu mano, para volver a viajar de nuevo a esos lugares donde se me muestran realidades que, simplemente, no tienen nombre, ni explicación, lugares donde me enseñan lo que necesito saber para continuar con mi existencia, con mi conexión, con mi comprensión, aunque todavía parcial, de lo que significa estar aquí en estos momentos.

  • ¿Adónde vamos?
  • Hoy vamos a ir a nuestro origen, voy a enseñarte quiénes somos, hoy encontrarás muchas respuestas que ahora están desordenadas en tus recuerdos.
  • ¿Entonces yo ya sé lo que me vas a mostrar?
  • Claro, yo sólo voy a ayudarte a recordar, esa es mi misión ahora contigo.
  • ¿Y por qué dices que vamos a encontrarnos en el mundo físico si tu misión es mostrarme estos planos tan etéreos?
  • Porque yo, este yo que ves, es sólo parte de mí. Nuestra multidimensionalidad nos permite movernos por diversos planos, porque en realidad, no nos movemos, permanecemos en ellos, existimos en ellos. Tú estás ahora mismo encarnada como la mujer que eres y pero también experimentas y existes en otras dimensiónes y realidades.
  • ¿Y por qué no soy como tú? ¿Por qué no soy consciente de mis recuerdos si estoy en esta forma etérea ahora aquí contigo y tú sí recuerdas?
  • Yo no lo recuerdo todo tampoco, porque sólo soy una parte de toda mi conciencia completa, y tú, ahora mismo estás conectada a tu mente, realizando un viaje astral para conectar con esta realidad donde me encuentras a mí, para facilitarte la comprensión e integración de todo lo que ves, sientes, experimentas aquí, y todo lo que vas a ir recordando de tu misión en tu vida como ser humano. Yo no te estoy hablando desde mi conexión mental con mi parte humana, este no es mi cuerpo astral, aunque también lo tengo y también me guían como a ti, te sorprenderá saber que tú, en otro plano, cumples la misma función con parte astral, que yo desde este plano contigo, con tu parte astral. Soy una parte de mi consciencia eterna, una parte de mi Ser que se ha manifestado para guiarte, y soy parte también de tu propio Ser, porque tu Ser y el mío son el mismo.
  • ¿Somos el mismo Ser? Tenía entendido que todos somos uno, y que por tanto todos somos el mismo Ser.
  • En la esfera más elevada sí, es así, pero existen varios estratos dimensionales que se despliegan desde el Origen o Fuente, y que nos permite experimentarnos desde lo que sentimos como separación, como rayos de un mismo sol que conforme se van alejando de su procedencia se van distanciando entre sí, como gotas de un océano que se experimentan en diversos estados, hielo, líquido, vapor. En ocasiones es una especie semi-separación porque en el estado vaporoso es casi imperceptible la diferenciación individual de cada gota, y en otras ocasiones la separación es muy palpable, como en el caso del hielo. Esto se da de forma gradual, cuanto más cerca de la Fuente, más vaporosos somos, cuanto más lejos, más petrificados somos, sin embargo, en realidad, la separación no existe, es sólo una forma de experimentarnos. Tú y yo somos la misma gota, si tomamos el ejemplo del océano, o el mismo rayo de luz dividido en dos, si tomamos el ejemplo del Sol, somos compañeros, somos uno formando un todo, así como la noche y el día. En la Tierra lo llaman almas gemelas, pero en realidad es mucho más que eso, porque no hablamos de almas, las almas son pequeños fragmentos del Ser, gotas de gotas, para que lo entiendas mejor, te diré que somos el mismo Ser. Imagina que somos un rayo doble que parte del mismo Sol...
  • Comprendo... ¿Entonces, para qué separarnos y luego encontrarnos en la dimensión tridimensional? ¿Qué sentido tiene eso?
  • Mi querida compañera, no le busques un sentido mental, ahí no lo hallarás, mira en tu corazón y sabrás la respuesta.
  • Ya entiendo, todo es por el amor, por la experimentación del amor en diferentes facetas. ¿Pero por qué aquí en la tercera dimensión es tan difícil encontrar a tu alma gemela?
  • Porque en este lugar existe una dualidad muy intensa y marcada y una serie de leyes que rigen todo un sistema energético particular, vosotros lo llamáis karma. El ego pone sus propias normas y el karma o ley de causa y efecto también actúa sobre vosotros. El libre albedrío os permitió en un principio escoger las experiencias, pero eso generó un efecto sobre vosotros que propició la creación de la ley del karma. Muchas almas gemelas no han podido estar juntas por su ego, o por su karma. Ahora ha llegado el momento de que todo eso cambie, porque la humanidad está experimentando una gran transformación.
  • ¿Eso quiere decir que todos vamos a encontrarnos con nuestras almas gemelas?
  • No, no todo el mundo ha venido con un compañero, pero todos comenzarán a experimentar el amor en otro nivel, en el de la incondicionalidad.
  • ¿Y tú y yo?
  • Ya sabes la respuesta, te la he dado antes. Estaré siempre contigo, para cuidarte, para guiarte, para ayudarte a limpiar tu inconsciente de la carga que llevas, para acompañarte hasta que mi yo humano esté listo para este amor inmenso que no entienden las mentes que aún funcionan en el sistema del ego, demasiado como para confiar en su corazón, en su alma, en su ser interno.

Y así comenzó una aventura de viajes en otros lugares, planos, dimensiones y realidades, donde tú, mi otro yo, me has ido mostrando otras vidas, sensaciones, y otra manera de amar que no se comprende si se intenta explicar racionalmente...

  • Una última pregunta... ¿Las almas gemelas han venido a encontrarse para ser pareja?

  • Mi pequeña humana, el alma gemela no se tiene que enfocar como una relación de atracción física, o álmica, ni de romanticismo, aunque puedas experimentarlo con ella de una forma muy hermosa, pues encontrarte con ella es encontrarte contigo mismo en otra persona, con parte de tu energía, de la que procedes, encarnada en otro, es como mirarte en un espejo perfecto, que te permite ver todo de ti, lo que tú eres, tanto a nivel humano, como a nivel del alma, del ser, de todo. Algunos tienen demasiado miedo para atreverse a amar a su alma gemela, incluso para reconocerla, porque no siempre es lo que uno espera encontrar, pero a pesar de las posibles dificultades que nuestro ego pueda mostrar, el amor que hay en nuestro interior siempre se abre camino...

El verdadero amor siempre se abre camino...

Arael Elämä...
Diálogos




domingo, 20 de septiembre de 2015

DIÁLOGOS - RECORDAR

Sentada frente al televisor apagado, escuchando música relajante, las velas encendidas desprendiendo aroma a vainilla, el atardecer desmayándose a mi alrededor, el silencio en mi interior y la voz de una conciencia pequeña y asustadiza aguarda de nuevo otra conversación.

-Recuérdame, Ser eterno, que soy mucho más que estos pensamientos que nublan mi mente, que no soy la creencia que marca algunas de mis decisiones, que no soy este cuerpo que a veces se mezcla con la identidad de lo que jamás fui, ni seré, recuérdame que sólo escogí venir temporalmente con esta apariencia y que no hay error alguno en ello.

Recuérdame que no te olvide, que siga junto a tu esencia, esa que arde en el centro de mi pecho y que ilumina todo lo que soy aquí, en esta presencia física que me permite experimentar y sentir.

Recuérdame que no soy miedo, que no soy dolor, que soy amor y que todo esto que me hace sufrir no es más que una ilusión.



Sí, ya lo sé, mi amado Ser,-afirmo al sentir lo que me transmite- sé que no existe ninguna programación, no existe nada de lo que veo, todo es una gran creencia dividida en subcreencias que, sencillamente, inventa nuestra mente de manera colectiva.

¿Pero qué tengo que hacer para trascender todo eso?

-No tienes que hacer nada en realidad, mi querida humana, sólo debes dejar de identificarte con tu mente y entregarte a tu Ser divino. A través de él no hay juicios, ni hay que desprogramar nada, ni hay que superar o eliminar creecias, es dar un salto de fe, un salto hacia ti misma, hacia tu divinidad, y permitirte SER, para no volver a caer en la trampa de la mentira de la mente. Así, las creencias  sólo serán creencias y tú las sabrás observar.

-Pero ¿y si todo lo que vivimos es ahora una nueva creencia que estamos inventando para eliminar y aplastar a las antiguas? ¿no sería todo una mentira también?

-Los seres humanos tienen la misma capacidad que tiene su creador, pueden crear, y es lo que han estado haciendo durante toda su larga existencia, sin embargo, sus creaciones se han basado en el paradigma del miedo. Todo es una gran ilusión, sí, pero la mente necesita de esa ilusión, de ese juego aquí, en este mundo de tercera dimensión, sin embargo, ahora tenéis la oportunidad de borrar todas las viejas creaciones que se dividieron en buenas y malas, aquellas que os han causado tanto dolor, aquellas que han convertido vuestro mundo, que podía ser un paraíso, en un lugar dominado por el temor.
Sólo hay que crear algo nuevo, algo basado en el amor, en la esperanza, y para crear hay que creer. El mundo puede ser diferente, sólo si usáis vuestra mente para crearlo, para inventarlo, porque si tenéis que vivir en una ilusión, en una fantasía, podéis escoger entonces cómo deseáis que sea, ¿no te parece?.

-Sí, suena bien, aunque hablas como si tú no fueras humano, mi querido Ser, ¿por qué?

-Porque yo no soy humano, yo soy un Ser, tú eres humana y yo, dentro de ti, experimento lo que es ser un ser humano.

-Recuérdame entonces, mi amado Ser, de dónde vienes, quién eres, porque si yo no soy esta mente, ni este cuerpo, ni estas emociones, significa que yo soy tú, y eso quiere decir que yo tampoco soy humana.

-Así es, pero tú, esa parte de ti que me está hablando, es sólo un personaje más, que tiene parte de mí y parte de tu conciencia mental, eres la observadora, la intermediaria entre lo que realmente eres y lo que creías ser.

-Y dime, mi Ser, ¿moriré?¿morirá el ego?

-No, sólo nos diluiremos y colaboraremos.

-¿Eso duele?

-Al principio el ego mostrará todo su poder, desplegará mil artimañas para hacerte sufrir, se sentirá herido, te hará pensar que te estás volviendo loca, y te lo intentará comprobar cuando tus seres queridos no te crean, o te vean de forma extraña, te rechacen o no te comprendan, y entonces tú te preguntarás si estás en lo correcto o no, pensarás que tal vez estás perdiendo la razón, lucharás contra tu propio ego, como personaje observador te darás cuenta de cuánto miedo tienes y cuando más terror sientas, más se irá diluyendo el ego, porque su propia resistencia será la llave para que yo pueda abrazarlo y comprenderlo y él aceptará que todo cambia, y que él ha terminado su función, que ya el teatro no es necesario, que yo, el Ser, estoy aquí para amarlo y protegerlo, para honrar su gran trabajo, y para enseñarle a ser una conciencia libre de dolor.

-Recuérdame mi Ser que no soy este pensamiento, que no existe la muerte tal como la concibe mi ego, que soy mucho más que esto que veo, que puedo llegar tan lejos como me proponga, que no hay límites, sólo los que mi ego me impone, que soy un Ser infinito, eterno, inmortal, y que el amor es la fuente de la fuerza vital que me mueve y que me impulsa. Recuérdame que no existe la caída, sino el vuelo, que no hay nada que pueda detenerme salvo yo misma y que todo lo que me rodea forma parte de lo que soy realmente.
Y recuérdame que todo esto es un sueño y que cuando despierte habré regresado a lo que soy, con mi verdadera familia, tal y como siempre me decía de niña para tranquilizarme cuando me asustaba este mundo.

-Sólo respira profundamente, sólo recuerda, pequeña, recuerda...

Arael Elämä Araham 
Diálogos


jueves, 10 de septiembre de 2015

DIÁLOGOS - LLUEVE



Llueve...

A través del vidrio de la ventana no puedo sentir el aroma de la lluvia. Abro para que entre en mí todo el frescor de la humedad de las gotas que caen desde el gris de este cielo que hoy me cubre con aires de tristeza.

Tú, luz que ilumina los días de tormenta, te enciendes para que no vuelva a perderme, pero me pierdo, y la oscuridad confunde mis pasos, me busco, mas no me hallo.

-Tengo miedo – te digo con lágrimas en los ojos – Me asusta la idea de no lograr salir de este túnel sombrío, y me siento atacada por la sombra.

- No hay sombra, hay Ser,  hay ego, ya no es tiempo de pensar de esa forma tan polarizada, ahora debes traspasar esta barrera, llegar al final de este camino que tanto te asusta y darte cuenta de lo que es real y de lo que no, pero esta vez el juego se termina.

Diferenciar la verdad entre tanta mentira, tanto espejismo, a veces me resulta tan difícil, por eso me inventé un radar que me ayudara a ver más allá de lo irreal, sin embargo, tenía un defecto, el ego supo muy bien cómo colarse por una grieta llamada fantasía.

Llueve...


Siento que se anuncia el principio de algo, pero esta vez duele, duele, duele...

-¿Por qué duele tanto? - Te pregunto.

- Porque te resistes por el miedo, pero todo está bien. – Me dices mientras me sonríes como lo haría un ángel tras darle un beso en la mejilla a un niño.
-¿Qué debo hacer? Me siento derrotada, rendida ante este caos emocional que no comprendo, y no sé cómo salir de este laberinto que ha creado mi mente, y de esta crueldad que siento y respiro.

- Cierra los ojos y déjate guiar por tu Ser, desconecta de la mente por un rato y camina de mi mano, sin mirar atrás, sintiendo sólo el ahora, confiando en que el universo tiene su propio plan para ti, y que tú no puedes hacer nada, todo está hecho.

Llueve...

El horizonte se dibuja grácil entre las siluetas de las nubes que me acompañan. El viento entra y me abraza, me cubre de viejas nostalgias, me besa en la frente y se marcha. Mi pelo se peina con la última ráfaga de mi pasado, mis lágrimas limpian mi pena, mi pecho se enciende como una vela, alumbrando mi espacio, y una esfera de una tenue luz me envuelve, soy yo, me siento, he vuelto a mí, ya no estoy sola, ni estoy desamparada, existo...

Y dentro de esa esfera me doy cuenta de que amo vivir, amo la lluvia, amo la fragancia que se desprende de la tierra mojada, el otoño que está regresando, y este nuevo amancer, este nuevo mañana que se avecina, esta anunciación de un final y un comienzo... Amo poderlo ver, a pesar de las heridas, a pesar de tanto miedo, a pesar de tanta lucha y tanta resistencia de mi ego, y del ego de  otros...

La realidad que aparece frente a mí, esa creada colectivamente, me araña el alma, pero es hora de que sane y mire de no caer más en su trampa.

Llueve...



Voy a salir a la calle, quiero que la lluvie me bañe, que bautice mi alma de mi verdadero nombre, de lo que soy realmente, de mi nacimiento, el de un Ser que arde dentro de mí...

Lluevo y expando el amor, para saciar y borrar el dolor que fabrica el ego...

Arael Elämä...

Diálogos