SECCIONES - TÍTULOS

Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.
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viernes, 16 de diciembre de 2016

TE AMO POR LO QUE ERES


Hoy he venido a decirte lo que no entendía tiempo atrás, lo que aprendí a fuerza de tanto llorar, a fuerza de tanto caerme y tenerme que levantar.
No es fácil expresar todo lo que hay dentro de mí, no lo es, pero tú lo sabes, eres capaz de comprender mis palabras porque la energía de lo que siento se queda impresa en cada letra y se transmite como una fuerza poderosa que atraviesa la pantalla y alcanza  tu corazón, pues es él quien entiende el mensaje real de este lenguaje vago e insulso que usamos para comunicarnos.

La conexión entre nosotros  sobrepasa  nuestro conocimiento de esta realidad, por esa razón lo que te escribo no será necesario traducirlo, ni darle un significado, sino que sólo está expuesto aquí para que puedas sentirlo.
Te amo, sí, te amo, pero no de ese modo débil y apagado en que amamos los humanos desde lo cotidiano, no de esa manera especial que nos engancha a la persona que amamos, no de esa forma en la que tú tratas de agarrarme y tenerme contigo para siempre, sino desde otra perspectiva, otra que comprenderás enseguida.

¿Que por qué te amo?  Pues no hay ninguna razón, simplemente te amo, porque mi alma así lo manifiesta, porque soy libre y amo sin ataduras, sin miedo, sin celos, sólo porque sí, porque tú lo mereces y yo lo merezco.

El tiempo de soledad me enseñó que mis inseguridades me hacían daño, que mi creencia de no ser capaz de desarrollar en este plano mis sueños me bloqueaba los caminos, que mi anhelo de hallarte me cerraba las puertas y no me permitía verte, ni siquiera cuando podía estar teniéndote ante mí, pues me cegaban mis dudas, mis temores, mis espejismos, y mis propias estrategias para saber reconocerte, me alejaban de mí misma, y dejaba de reconocerme, de amarme, de comprenderme, buscando la forma  de ser reconocida y valorada.

Fueron años muy duros, años en los que en alguna ocasión deseé desaparecer de este mundo, años en los que fui descubriendo, con mucho dolor, que yo misma saboteaba mi felicidad despreciándome y reclamando tu ayuda, como si fueras un caballero errante que desde mis sueños pudieras venir a mi mundo para rescatarme.

Y sin embargo, entre todos mis ataques de pánico, a causa de mi desconfianza hacia la vida, y aunque no me salvaras de mí misma, ahí estabas tú, como una estrella fugaz, distante, pero presente, pulcro y enamorado de la vida, mostrándome cuánto desamor había en mí, cuánto miedo, tantísimo miedo a vivir, mientras tú eras pura vida, puro riesgo, porque sabías que en realidad no perderías nada, pues todo está en ti, todo está en nosotros. Me enseñaste mucho, muchísimo, tanto que ahora puedo empezar a decirte llena de felicidad todo lo que me digo a mí misma, va por ti y va por mí, porque te amo, porque me amo...

Te amo por lo que eres, no por lo que haces, te amo por lo que eres, no por lo que tienes, te amo por lo que eres, no por lo que has conseguido.
Para mí no eres un triunfador, ni un fracasado, sólo eres un ser digno de ser amado.

No necesito que seas fuerte, ni tampoco débil, pero me encanta que no te avergüences de ser quien eres, pues la verdadera fortaleza reside en que no te importe sentir tu vulnerabilidad y abrazarla, como el que abraza a un niño inocente, y ser sensible no significa ser débil, en absoluto, sino se consciente de que eres capaz de sentir y dejar que tus emociones circulen por tu cuerpo para luego salir volando libres, mostrándote así lo que significa ser un ser humano.

Nunca es necesario que te sientas culpable, sino que sepas que a veces las cosas no salen como esperábamos y que eso nos ocurre a todos, el sentimiento de culpabilidad nos consume, eso me lo enseñaste tú, y sé que eres pura confianza en ti mismo, y en el potencial de los demás, y que la responsabilidad de ser lo que somos, fieles a nosotros mismos, coherentes, es exclusivamente nuestra, no hay que ceder ese poder interior a nada, ni a nadie, mi poder es el amor, igual que el tuyo, el de todos, aunque sólo si nos hacemos conscientes de ello.

Te amo por lo que eres, no necesito que tengas títulos académicos que demuestren cuánto sabes, porque en tu alma se halla toda la sabiduría del universo, los diplomas no te hacen ser lo que eres, y aquellos que te valoren por su obtención creen todavía que el amor se basa en la apariencia y han decidido encajar en esta sociedad enferma.

Te amo por lo que eres, no necesito que seas ordenado, disciplinado, o elocuente, ni que demuestres que eres espiritual, ni que sepas estar a la altura de lo que este mundo nos exige para ser normales, sólo te pido que seas tú, tú, tu mejor versión de ti mismo, lo mejor de ti expresado de la manera en la que seas totalmente leal a ti mismo, la forma en la que te sientas más conectado a tu propia esencia.

Te amo, simplemente, te amo así, cuando sonríes y cuando lloras, cuando te enojas y cuando te alegras, cuando duermes, cuando despiertas, cuando te acercas y cuando te alejas, cuando eres un ser divino y cuando eres mundano.
Te amo por lo que eres, nada más.


Te amo por lo que eres nada más...

No te rindas a lo que no eres para tratar de complacerme, no es necesario, sólo serías un invento de lo que no eres, y yo te amo por lo que eres, pues para mí no eres mejor si me intentas agradar, porque ya me gustas, me encantas así, desnudo, sin disfraces. 

Te amo por lo que eres, sin reglas, ni condiciones, sin complementos añadidos, sin intentar moldearte para que te parezcas a mi ideal de amor romántico, te amo porque eres tú, y si te ocultas con máscaras no podré verte, ni reconocerte. 

No necesito que me demuestres nada, ni que me halagues, ni que me seduzcas, porque tu energía ya me sedujo hace tanto tiempo que nada hará que deje de amarte, así que no caigas en manipulaciones tratando de conquistarme con armas persuasivas, yo no soy una conquista, soy alguien que te ama sin barreras, sin adaptaciones a tu película inconsciente, o al teatro en el que algunos creen que transita la vida, yo no soy un personaje, soy real, palpable, pero cuando quieras seducirme permite que me entregue a tu mirada y que despliegue la mágica belleza que se dispara desde mi alma hacia la tuya, para que ambas dancen y sonrían, disfrutando del amor a través de este juego humano de enamorarse. 

Te amo por lo que eres, y ése es mi regalo, porque es el amor más real que puedo darte, el que me estoy dando a mí desde que descubrí que lo que no soy no me aporta nada, no suma, sino que resta, desquicia, separa, te hace sufrir y te hunde, y vi que lo que no soy me estaba apartando del amor verdadero, que lo que no soy era sólo ficción, y que mi verdad es que soy amor sin condición, y por eso esta es mi forma de amarte, por lo que eres, por lo que soy...

Te amo y nada más...

Arael Elama.





domingo, 21 de febrero de 2016

CARTA PARA TI, CARTA PARA MÍ



Querido Ser que habitas en mí, que lates en mi corazón cada día, quiero que sepas que esto no es nada, sólo son símbolos que poco significan comparándolos con la Verdad que hay en mi Alma, la que se escapa a la comprensión limitada de mi pequeña mente humana, sin embargo es todo lo que tengo por ahora para poderte demostrar un poco lo que hay en mí, para darme a conocer más allá de mi profundidad.

Hoy no tengo muchas preguntas, sólo un impulso irrefrenable de dejar ir lo que me hierve en cada pensamiento que me aniquila con el veneno emocional que destila para mí, una mortal pócima que genero yo misma con los ingredientes de mis memorias, de mi pasado, del ayer de otros que perdura aún en lugares ocultos de mi psique, un hechizo de liberación que se cierne sobre mí y que hace que me convierta en un canal por el cual se están expulsando aquellas partes de mí que ya quedaron obsoletas, en una transformación que no es más que una vuelta al origen, a la pureza.

Por eso sé que si permito que mis miedos y mis tristezas se desvelen en mi presencia, podré mirarlos frente a frente, comprenderlos, aceptarlos y decirles adiós porque ya habrán acacado de realizar su trabajo.

He estado pensando,y por tanto confundiéndome, sin embargo, aunque parezca extraño, cuando pienso puedo deshilachar lo que no comprendo y trascenderlo, y aun sonando paradójico, la mente se transforma así en una práctica herramienta que me permite hablarte con total honestidad.

En realidad no necesito palabras, no son suficiente para expresar lo que hay dentro de mí, podría simplemente mirarte y concederme el deseo de emanar lo que soy, diluirlo en ti para que así me sientas en todo lo que eres, sin embargo, las palabras nacen porque mi humanidad me exige poderte manifestar en el exterior lo que hay en el interior de una forma algo más tangible, en un anhelo de comunicarlo, compartirlo.

Así es como todo empezó, así es como las relaciones se crearon, en un intento de expresar nuestro mundo interior y mostrarlo a los demás, para así hacerles partícipes...

No eres quizás más especial que el resto, tan sólo lo eres para mí, porque desde mi visión interna tú te has convertido en una fantasía que desearía que fuera realidad.

No hay forma de saber si lo que veo es cierto, o si lo que no veo es incierto, sólo puedo hablar de mí, en todo lo que digo, siempre hablo de mí, nunca hablo del otro, porque no existe el otro tal y como lo percibimos.

Sólo sé y siento que te hallé en mí, y que ahora me falta creer que no sólo vives ahí, en mi alma, aunque sé que he creado la necesidad imperiosa de verte con mis ojos humanos, así como puedo ver a cualquier otra persona.

La gente habla del alma gemela como si fuera una pareja ideal, pero en su gran mayoría no creo que se den cuenta de su verdadero significado, porque sólo ven desde afuera hacia adentro, en lugar de verlo al revés.

No considero que yo tenga todas las respuestas, sin embargo, algunas las he logrado descifrar, porque estaban en lo más profundo de mí, esperando a ser recordadas y comprendidas, y eso es lo que no solemos ver, que todo está en uno mismo.

Tú elevaste tu vuelo en mí, y destruiste todos los castillos y todas las cadenas que me estaban aprisionando dentro de mis mentiras, de los engaños de ese mundo inventado e incrustado en una malla de inconsciencia invisible que cubría mi mente.

Al principio me pasaba como a todos, creía que eras otra persona, alguien que tenía que encontrar, alguien que tenía que buscar, alguien en quien estaba depositando toda la responsabilidad de mi felicidad y de mi bienestar, pero tú me enseñaste que el poder estaba en mí, que era yo mi propia diosa, la única que podría alcanzar sus sueños, la única que realmente podía conseguir que todo aquello en lo que yo creyera se hiciera material, y ya no digo realidad, sino que hablo de que lo que está en mi mente y en mi corazón, lo que existe en mí, en mi alma, puedo proyectarlo hacia el exterior, así como lo estuve haciendo sin darme cuenta durante años, proyectando sólo la basura que había en mi inconsciente.
Todo ese potencial que tenemos desperdiciado creando sin darnos cuenta sólo lo que nos hace infelices y tratando de luchar contra lo externo, pensando que ahí radica el problema, cuando en verdad todo está en nosotros.

Tú fuiste la puerta de salida de mis ilusiones, de mis espejismos, y la puerta de entrada al amor. Ya no quiero llamarlo verdadero amor, porque no creo que haya un falso amor, sino que hay un amor que parte de una base egoica, es decir, que crea nuestro inconsciente para saciar carencias, y otro que parte de una base del Ser, que simplemente es, porque el Ser es amor.

Tú apareciste ante mí y te desprendiste desde lo más profundo de mi alma, como un hombre, como un compañero de camino, de vida, que estaba ligado a mi corazón por un cordón brillante que se estiraba y estiraba, y yo te seguía, te visitaba, y en ocasiones comprobaba que respirabas, al igual que yo, en un mundo ilusorio, ajeno a mi existencia humana.

Luego me sentí en tus latidos, y comencé a guardar la esperanza de que, una vez comprendido que eras yo misma en otra persona, tal vez lograría alcanzarte en tu vida mundana y que reconocieras a mi alma en ti, a tu alma en mí.

Cuando reconoces en tu corazón a tu alma gemela ya no puedes dejar de amarla, porque ya la amabas antes de que se manifestara en esa persona, así que no se trata de un amor de este mundo, de nuestro antiguo paradigma en lo que se refiere a las relaciones, sino que te hallas frente a una nueva forma de sentir el amor, de darlo, de relacionarte.

Y todo lo demás deja de tener sentido, la vida se manifiesta ante ti como un regalo que vibra fuertemente en ti, en contrapartida de lo que el ego interpreta como una mala pasada, una trampa en la que el amor es tan poderoso que quedas convertida en él, y el ego se apura en resistirse, en sabotearlo, en pedir manifestaciones de dicho amor por parte de la otra persona, en lograr controlarlo todo, sacándote de tu presencia para hacerte caer en un abismo de inseguridades, de luchas contra uno mismo, de obstáculos que te impiden creer en ti mismo.

Entonces la noche llega y te desmayas en incertidumbres, hasta que alguien se te aparece y te regala una figura tallada en madera, una lechuza blanca para que puedas colgarla de tu cuello.

  • Mira a través de la oscuridad, adapta tus ojos a ella, como la lechuza, y verás la luz aunque parezca que no esté. Confía en ti, en tu habilidad de ver más allá y encontrarás la salida.
Y sí, mi querido ser que habitas en mí, tu mensaje llegó, como todos los demás, desde dentro de mí, como siempre, y así como tú me indicaste, la luz está frente a mí, esperando a que la atraviese para pasar a la siguiente fase.



Ahora sí entiendo de verdad la gran responsabilidad que cada uno tiene consigo mismo, que no debemos dejar de ver que todo lo que nos rodea puede transformarse en la medida en que cambiemos nuestra forma de ver la vida, el mundo.

Sé lo que me harías ahora mismo al leer todo esto, me mirarías con ternura a los ojos, acariciarías mi mejilla con el dorso de tu mano y con esa sonrisa que siempre me muestras y que ilumina tu rostro, me dirías:

  • Todo está en ti, atrévete a creer en ti, a confiar, y salta al vacío, sin miedo, porque lo que te espera es lo mejor que te podría suceder. Yo siempre estaré ahí, contigo, en todo momento, porque vivo en ti, porque vives en mí, porque somos uno.

Así que cuando mi ego tiene miedo del abismo en el que se haya, mi corazón sólo puede ver que ha llegado el momento de saltar por fin hacia un nuevo principio, una nueva vida que me espera y que he ido creando yo misma a lo largo de estos años, tratando de desnudarme de lo denso, dejando mi equipaje, para, sencillamente, alcanzarme a mí misma, recordar quién soy y volar en libertad.

El viejo paradigma se derrumba en mí y eso es doloroso, porque asusta, te arranca de tu zona de confort, pero tú me enseñaste que lo que me da miedo afrontar es justamente lo que me muestra el camino a seguir, porque el temor sólo es la resistencia de mi ego, a veces incluso manifestada a través de las dificultades que se presentan en la vida, y que no tengo que paralizarme o derrumbarme por ello, sino demostrarme que sí puedo, que sí soy capaz, que sí tengo la fuerza necearia, que sí Soy...

Nada ni nadie tiene el poder de negarnos nada, sólo nosotros tenemos el poder de negárnoslo, de prohibirnoslo. El juicio de otros sólo duele si nos juzgamos a nosotros mismos, pero no debemos olvidar que cualquier limitación que otros ven en ti y que intentan que comprendas, sólo es la que proyectan desde sus propias limitaciones.

Por lo tanto, recordaré lo que una vez me dijiste, “si cuando vas a saltar al vacío alguien llega y te dice que estás loco, o te habla de lo que deberías hacer y critica tu decisión, o intenta impedírtelo, no olvides que sólo te está proyectando sus propios miedos desde sus propias limitaciones, así que sólo vive desde lo que hay dentro de ti. Acepta con compasión sus verdades como suyas, no como tuyas, y continua tu camino, porque, aunque la meta pueda ser la misma, tu camino es distinto del suyo.”

Arael Elämä Araham...

domingo, 20 de abril de 2014

CARTA A UN AMIGO

Mi querido amigo,

En respuesta a tu carta, en respuesta a ese dolor que he sentido de ti, en respuesta a lo que tanto preguntas, te diré que todo lo que deseas saber está dentro de ti, pero intentaré darte mi versión de la vida y compartir todo lo que yo he aprendido, así, sintetizando un universo en una simple canica.

El ser humano aprende desde niño una serie de conceptos que le dan forma a sus ideas, a sus pensamientos, y queda atrapado en una burbuja de la cual no hay forma de salir, pues aquellos que se atreven a hacerlo son rechazados e incomprendidos, algunos etiquetados para siempre como locos, raros, extravagantes y diferentes. Por esa razón, muchos, cuando perciben que hay algo que no está bien en este mundo, primero intentan expresarlo de alguna manera, buscan algo que les haga comprender, que les ayude a salir de todo eso y ser ellos mismos, pero tras varias decepciones, después acaban mirando a otro lugar y disfrazándose de fieras salvajes para defenderse de una sociedad que sienten agresiva, una sociedad cuyos componentes se mueven y viven de forma autómata, en un paradigma creado para que nadie pueda cambiar nada, para que todo tenga un cierto orden. Y es que el hombre necesita ordenarlo todo, el tiempo, por ejemplo, ha sido organizado de forma en que todos estemos controlados, todos debemos comer a la misma hora, todos debemos entrar a trabajar en los mismos horarios... Si bien hay ciertas excepciones, todos estamos encajados en una rueda que no para de girar y girar, y al igual que los ratones, nos contentamos si tenemos comida y agua, si estamos cómodos y satisfechos materialmente, si todo lo que nos rodea está dispuesto a nuestro gusto.



Cuando tu rueda gira y todo está correcto, cuando la costumbre te proporciona la estabilidad que necesitas, cuando has hallado a alguien que llena ese vacío que sientes por tu gran deseo de amar, de ser amado, cuando todo parece estar perfecto, la vida te da la sorpresa de arrebatártelo todo.
El ser humano se pregunta por qué, por qué he tenido que perder todo lo que amaba, por qué ya no tengo mi empleo, por qué me han quitado esto o lo otro, pero no encuentra una respuesta, sólo se siente sumido en el dolor, en la impotencia, en la autocompasión, en la rabia, en el rencor y se rinde ante la perspectiva de una vida absurda e injusta, conformándose con aquello que encuentra para consolar su profunda desesperación, su miedo, su sufrimiento, intentando cubrir una herida que sangra con cualquier venda que le sirva para no padecer tanto...

Pero la respuesta existe, está dentro de nosotros, y es verdaderamente triste que no seamos capaces de descubrirla.

Si un árbol se preguntara por qué sus hojas caen en el otoño, si se sintiera hundido en el desasosiego por perder todo y quedarse desnudo ante el frío del invierno, no se daría cuenta de la gran maravilla que es esa transformación, esa oportunidad de volver a ser. Sin embargo, el árbol no sabe que puede cambiar su paradigma, su persepectiva de la vida, pues el árbol sólo es, es lo que ha venido a ser.
El hombre llora por dentro cada vez que se le presenta la oportunidad de ser lo que ha venido a ser, cada vez que la vida le desnuda en su otoño y le proporciona la posibilidad de hallar lo que realmente busca, a él mismo.

Cuando una persona se da cuenta verdaderamente de que la crisis que está viviendo es el inicio de un nuevo comienzo donde podrá ser ella misma, donde sus ideas brotarán como flores, donde su inspiración se apoderará de ella, donde su necesidad de amar y ser amada se transformará en el sencillo hecho de ser amor... entonces renace de entre sus cenizas, su mente y su corazón se expanden, su luz emerge con fuerza, sus ojos muestran su transparencia, su disfraz cae y su desnudez deslumbra a cualquiera que pueda ser capaz de mirarla...

Ahí esa persona inicia su camino siendo su mejor versión, ahí es cuando su misión o su vocación se convierte en su recurso para sostenerse, ahí se vuelve independiente y deja de ser una más dentro de de la burbuja creada para ser todos iguales y controlables, ahí es cuando está abierta de verdad para encontrar a su compañera de viaje, ese amor que es puro e incondicional, junto a otra persona que también ha despertado a lo que es dentro de sí misma.

Vencer todos los obstáculos para amarte a ti mismo, para aceptarte, para respetarte y no ser deshonesto con tu alma, no es un camino fácil, pero siempre puedes hallar una mano amiga, como la mía.

Amigo mío, deja de castigarte, de enredarte en juegos que no te llevan a ninguna parte, deja de acomodarte en situaciones que no te aportan lo que deseas, deja de sucumbir a lo que tu ego te ordena, sé corazón, sé alma, sé tu propia respuesta y actúa.

La vida es un juego, pero nadie gana, nadie pierde, en realidad todos aprendemos, en algunos momentos sufrimos, en otros somos felices, pero todos ellos son la experiencia que nos hace crecer, si deseas jugar al juego de la vida, sé consciente de que estás jugando, pero no te hagas trampas a ti mismo, no te juzgues, no te entregues a las circunstancias que no te compensan, haz todo aquello que te haga feliz, vibra, canta, baila, sueña, y cumple tus sueños, no te distraigas, avanza, permanece en ti, sé lo mejor de ti mismo y libera tu dolor, tus miedos, desapégate, vuela, y salta al vacío, ese vacío que es tu nueva vida, tu nuevo camino, porque te esperan grandes sorpresas, si te atreves, si eres valiente, crea tu propia realidad donde tú eres el protagonista, donde el amor nace de ti y te cubre, donde eres un ser completo, dispuesto a darte, dispuesto a derribar todos tus muros, todas tus barreras...

Sólo cuando aprendas a amarte podrás amar realmente, sólo cuando estés preparado y seas luz, hallarás otra luz que te ame como mereces ser amado...con plenitud, madurez, responsabilidad y pureza, con eterna pasión, incondicionalidad y respeto...

 
Sólo cuando comprendas que la vida nunca te quita nada, que es tu aliada, que te regala oportunidades para transformarte, sólo cuando entiendas que sólo tú eres responsable de ti mismo y de lo que te acontece, recuperarás el poder que siempre estuvo en ti.

Despierta y camina, levántate y anda...
Arael...