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Los relatos del blog están divididos en varios títulos genéricos que son "Reflexiones", donde hallaréis escritos espirituales y reflexivos, "Una mirada al Alma" donde podréis leer historias muy profundas de crecimiento personal, del alma, "El Romántico Obsoleto", que cuenta con relatos de humor, irónicos, historias de la vida cotidiana del ser humano, "Diálogos", que son como la palabra dice, conversaciones que suelen ser muy profundas y espirituales, y por último he publicado tres capítulos de una de las novelas en las que estoy trabajando "Alma Cristalina". Disfrutad con todos ellos y compartidlos si os animáis a hacerlo para ayudarme a difundirlos.

Gracias por leerme, bendiciones a todos.

jueves, 10 de octubre de 2013

MI SOMBRA: TRISTEZA

En el silencio de la noche, cuando las estrellas me hablan de historias ajenas, de amores perdidos..., mi alma grita y me muestra lo que anhela con toda su fuerza.
Cuando ocurre esto, suelo salir al balcón para poder contemplar nostálgica la belleza nocturna, la luna, las luces de esta pequeña ciudad donde ahora vivo, lejos del bullicio de mi ciudad natal. Mis ojos contemplan ese cielo maravilloso, lleno de magia, de magnificencia, y es entonces cuando mi alma percibe con más claridad la existencia de esa otra mitad que me acompaña en forma etérica. 

Mi mente, colapsada por el profundo amor que nace de mí envolviéndome por completo, inexplicable, inherente a mí propia existencia, comienza en ese momento a suplicarle a mi corazón que le la lleve junto a su otra mitad, y afligida, contagia de su dolor a mi cuerpo entero, que sufre por su ausencia, ya tan prolongada en mi vida…
Una voz dulce que nace de mí, intenta consolarme con una frase, que se repite cada vez que conecto con la melancolía y la tristeza de su ausencia humana… "él está ahí afuera, tal vez contemplando ahora mismo este cielo estrellado, piensa en eso, piensa que este cielo os conecta, os une por unos minutos, porque tal vez esté recordándote y anhelándote como tú a él…"

Pero la tristeza está demasiado presente en mí…

Son muchos años de espera, muchos años de sueños, mucho tiempo recordando y amando profundamente a alguien que no conozco, alguien que nunca he visto, alguien que tal vez nunca me reencuentre, o que no me reconozca al mirarme…

Siempre había imaginado, con el afán de convertir mis visualizaciones en realidad, algo ingenuo por mi parte, pero que nacía de mi más sincero deseo de darle todo mi amor y de reunirme con él, que nos conoceríamos en alguna celebración o alguna conferencia que a ambos nos interesara, y que el reconocimiento sería instantáneo…

Sin embargo, la mente, que busca y ansía ese hallazgo, puede ser el primer obstáculo para ese reconocimiento mutuo…

Quizás uno espera que su aspecto sea de una manera determinada, o que su profesión sea una concreta, o que su vida haya sido más parecida a la tuya, y cuando pasa frente a ti no eres capaz de fijarte en su alma, sino en su estatus, en su carrera profesional, o en su apariencia física…  y eso confunde a la mente, pero no al corazón.

A estas alturas ya sé que la mente puede manipular al corazón temporalmente, puede conseguir que creamos que otra persona es nuestra alma gemela, pero eso sólo ocurre cuando hay, además de una atracción mental, una conexión álmica especial entre almas muy afines. 
Siempre creí en el karma y en los recuerdos que nuestra alma guarda bajo llave y que manifiesta en forma de intuición. Así fue como yo amé a la que fue a mi pareja, por nuestra profunda conexión álmica y porque decidí que no sería capaz de encontrar a mi alma gemela, que por aquellos tiempos sólo existía en mis sueños en los que me visitaba y me amaba.

Tantos años percibiendo que estaba en alguna parte…pero nunca aparecía…

Sentía en ocasiones el poderoso deseo de salir a las calles de mi ciudad para buscarle, porque sabía con total seguridad que podría reconocer su energía, su alma, pero en aquel entonces mis miedos eran demasiado grandes para una chica tan joven e inexperta de la vida. Con apenas quince años ya le buscaba, ya le oía llamarme, ya le llamaba…

La tristeza inundaba mi ser, la impotencia de no poder saber dónde estaba, y sentir su energía cerca, muy cerca, pero no lograr dar con él me consumía, me devoraba, y todavía en algún momento me desespera…



Sé que hay muchas personas en esta búsqueda tan especial, personas que sufren porque su alma gemela no les ha reconocido y no desean amarlas, personas que la han perdido, o personas que aún la buscan. Todas ellas sufren de esta enfermedad del corazón a la que llamo anhelo, y todas ellas han sentido lo mismo que yo.

A ellas, a cada una de esas almas a las que adoro, os muestro mi sombra, mi tristeza, no soy un ser especial, soy como vosotros, sufro, lloro, grito, me emociono al ver el mar, mi amado mar que tanto echo de menos, y pensar en esa alma mía, mi otro yo, que tanto he escuchado en sueños llamarme…



Creo firmemente en la conexión de almas, creo que si te dejas llevar lo suficiente por lo que tu corazón te dice, por lo que tu alma gemela te dice a través de sueños o percepciones, puedes dar con ella en este plano físico…

Así que dejo salir mi tristeza para que la emoción del reencuentro la sustituya, la acaricie, la consuele y la transforme de nuevo en esperanza, como cada noche que vuelve a visitarme bajo las estrellas, en mi soledad buscada…


Arael…

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